|• Capítulo Único •|
Narra JungKook
Mi vida es muy aburrida, simplemente me la pasaba de fiesta en fiesta divirtiéndome mucho pues todavía estaba joven, me gusta disfrutar mi juventud. Después de las fiestas, me quedaba en la comodidad de mi apartamento con unas cuantas cervezas y comida chatarra disfrutando de una buena película o una buena serie. ¿Amor? Hace mucho que no tengo novia y tampoco digamos que la necesito, la última vez que me enamoré estaba en la Universidad y la relación no duró más de dos años, pues ella se la pasaba estudiando y no dedicaba tiempo para mí, entiendo perfectamente que el estudio es importante pero vamos, yo iba de fiesta en fiesta y aún así sacaba buenas notas sin necesidad de pasar un fin de semana con libros que en vez de salir con tu pareja, como lo hacía ella; ya no hay de que quejarse, el amor y cariño que le tenía se fue disolviendo con un par de meses.
Hoy iría a mi nuevo trabajo, Jimin es mi mejor amigo y le agradezco por conseguírmelo prácticamente, ya que el que sería mi nuevo jefe, es amigo cercano de él.
Salí de la ducha y me acerqué a la cama donde estaba mi ropa, me deshice de la toalla que estaba atada a mi cintura.
Una vez con ropa cómoda, puesto que en mi nuevo trabajo me darían mi uniforme, salí de mi pieza para bajar las escaleras rapidamente porque se me estaba haciendo tarde y no quiero que me llamen la atención en mi primer día de trabajo
Recuerdo que había comprado una pizza, pero no recuerdo donde la dejé o supongo que todavía estaba en mi pieza pero era tanta mi flojera de subir las escaleras que simplemente abrí uno de los cajones y busqué mi arma secreta: Cereal. Hice mi cabeza hacia atrás para fijarme si en la sala estaba la caja de pizza, ¡bingo!. Cerré el cajón y dejé el cereal en su lugar.
Lo siento amigo, será para otra ocasión.
Me acerqué hacia la mesita donde estaba la caja y la abrí, solo no tenía tres pedazos y bueno, posiblemente me quede para cuando llegue del trabajo. La olfateé para verificar si servía o no, pero claro que debe de servir, anoche la compré.
Eso creo.
Le di un mordisco a un pedazo y rápidamente sentí el sabor de la pizza, y si, todavía lo puedo comer.
De tres grandes bocados me acabe un trozo, vi la hora y si no salgo de mi departamento, probablemente me gane una gran regañada de mi jefe en mi primer día y también de Jimin, tanto tiempo buscando trabajo y ahora que lo consigo lo hecho a perder.
[°°°]
Me bajé del taxi y corriendo fui hacia la entrada de la casa de mi jefe, gran casa puedo decir. Observé el lugar, tenía un jardín delantero con pasto verde y grandes rosales de color blanco con rojo, combinados en un patrón único haciendo una vista maravillosa.
- Buenos Días, ¿Tu eres el nuevo chofer, no es así? - un chico de cabello negro y una gran sonrisa me recibió.-.
- Buenos días, y si, soy el nuevo chofer Jeon Jungkook - le sonreí y éste alzó su mano para que la estreche y lo hice .-.
- Bueno Jungkook, soy Jung Hoseok el encargado de que este hermoso jardín se mantenga lindo - asentí.-.
- ¿Eres el jardinero? wow, te felicito por un excelente trabajo, está muy bonito - le dije con admiración, pues el era el que hizo el hermoso jardín.-.
- Wao Jungkook, gracias. Nadie me había felicitado por el trabajo, solo la señora .-.
- ¿Señora? - le pregunté.-.
- Oh sí, la señora es linda con todos los empleados, muy amable y divertida a comparación del jefe, él es muy reservado y trabaja mucho, cuando llega del trabajo se encierra en una parte del jardín trasero, yo a pesar de que soy el jardinero tengo prohibido entrar ahí, ni su novia, osea la jefa, tiene permitido entrar .- escuchaba atentamente cada una de las palabras y ese jardín secreto donde solo va el jefe ya me dió curiosidad .-.
No vayas a cometer una idiotez, JungKook.
- Buenos días, ¿Tú eres el nuevo chófer? Necesito que me lleves a mi empresa pero primero tendrás que ponerte el uniforme. - la voz gruesa y de quién provenía ser de mi jefe se escucharon, estaba delante nuestro vestido de traje, emanaba un aura intimidante, pues sus rasgos faciales y su altura decían que era un hombre peligroso -.
- Buenos días, entiendo - le respondí seriamente porque por obvias razones no le sonreiría mostrándole mi dentadura, su porte daba un poco de miedo y no me quiero imaginar que sucedería si le sonrío -.
- Soy Kim NamJoon, tu jefe.
- Jeon Jungkook, su nuevo chófer - su mirada tan penetrante me ponía nervioso -.
- Lo sé. Hoseok, llévalo a qué se cambie el uniforme rápido, que necesito ir a la empresa ¡Ya! - lo último lo dijo fuertemente sin llegar a ser un grito pero se escuchó fuerte -.
- Entendido. Ven conmigo - Hoseok me miró con una expresión en su rostro que no pude decifrar, así que sin más lo seguí hasta dentro de la gran mansión Kim -.
- Sé rápido, o un regaño te deparará. La cajonera de la derecha en el último cajón de arriba, ahí está tu uniforme - me guío hasta un cuarto, creo que era donde guardan sus cosas los trabajadores, mientras, iba detallando cada parte de aquella mansión lujosa, era muy hermosa, a mi parecer tiene un toque minimalista y la mayoría de los objetos tenían formas de figuras geométricas -.
- Está bien - al terminar el recorrido y llegar hasta mi destino, me adentré al lugar y busqué en el cajón de arriba mi uniforme -.
Parecía un marinero, era blanco.
Uh, blanco
No me gusta usar ropa blanca ¿Por qué?
1.- Prefiero colores oscuros
2.- Me ensucio muy rápido, por lo cuál mi uniforme quedará manchado hasta la tarde mínimo.
Me quité mi ropa quedando en interior y me dispuse a ponerme el uniforme.
Salí y Hoseok me miró con una sonrisa.
- ¿A dónde vas, marinero? ¡Ajoy!
- Voy a llevar al jefe a su trabajo y no soy marinero, el Ajoy es de los piratas Hoseok - me reí por lo último y él me miró mal -.
- Mamoncito me salió el Jungkookie - le miré incrédulo por el apodo -.
- ¿"JungKookie"? - le pregunté extrañado a lo que el negó con la cabeza y río -.
- Nada, olvídalo. ¡Ve antes de que te corten la cabeza !-.
- Ya voy reina roja - ambos nos reímos por la referencia y nos dispusimos a caminar a la salida -.
°[Referencia de la película de Alicia en el país de las maravillas, la reina roja la que dice que le corten la cabeza xd]°
[•••]
- Puedes regresar a mi casa. Si mi novia te pide que la lleves a algún lugar, avísame - el jefe me miró por última vez y bajó del auto para dirigirse a su gran empresa -.
Seguía dentro del auto, lo arranqué y puse algo de música en el camino, pues estaba a unos 5 minutos de llegar.
- Si lo nuestro no está bien~
Sin querer uno se enamora~
Si contigo yo la paso bien
Así sea por un par de horas (Por un par de horas a solas)
- Somos amantes, inocentes de lo que estamos sintiendo
Tengamos un secreto, y que nadie sepa de eso
Lo hace más interesante, lo sé
Apaga el celular, que nadie nos moleste
Donde nadie nos encuentre voy a llevarte
- Aunque pertenecemos a camas diferentes
Aunque juzgue la gente
Somos amantes
Aunque pertenecemos a camas diferentes (Camas diferentes)
Ya no importa la gente
Sin querer uno se enamora (Sin querer uno se enamora)
Si contigo yo la paso bien (Sabe' que la paso bien)
Así sea por un par de horas (Por un par de horas, a solas)
- ¿Quiénes son ellos para juzgar lo de nosotros?
Sé que suena un poco loco, pero contigo la paso bien
Si me preguntan por qué lo hice
Él llenó mis tardes grises
¿Y al corazón quién lo contradice?, yeah-eh
¿Y si le pido que sea mi nena
Poder para siempre tenerla
Sabes que quiero pero
El destino nos volvió-
- Aunque pertenecemos a camas diferentes
Aunque juzgue la gente
Somos amantes
Aunque pertenecemos a camas diferentes (Camas diferentes)
Ya no importa la gente
- Si lo nuestro no está bien (Lo nuestro no está bien)
Sin querer uno se enamora (Sin querer uno se enamora)
Si contigo yo la paso bien (Yo la paso bien)
Así sea por un par de horas
(Por un par de horas, a solas)
Si lo nuestro no está bien (No está bien)
Sin querer uno se enamora (Sin querer uno se enamora)
Si contigo yo la paso bien (Sabe' que la paso bien)
Así sea por un par de horas (Aunque sea sólo por un par de horas, yeah, eh)
- ¿Con qué amantes, eh? -.
Seguía manejando, ya estaba cerca de vuelta en la mansión.
A este punto me empiezo a preguntar ¿Quién es la novia de Kim? Digo, a lo mejor y la conozco.
Estacioné el auto al pasar unos dos minutos, llegué y me bajé del auto para dirigirme dentro de la mansión.
Hoseok estaba muy concentrado cortando un gran arbusto, le estaba quedando muy bonito y tenía una forma de un lindo cisne.
La mansión estaba casi vacía, solo estaba Hoseok y algunas de la limpieza que estaban haciendo su trabajo.
Una melodiosa y hermosa voz inundaron mis oídos, tan fina y linda que se escuchaba. Voltee a todos lados para ver dónde se encontraba, y, ahí la ví.
Una hermosa joven de piel blanca como la nieve, cabellos negros como el cielo oscuro estrellado y un rostro muy hermoso, nariz respingada, ojos ni tan grandes ni tan pequeños pero de un color negro, labios grandes y esponjados de un color rosado al igual que sus mejillas. Vaya, tenía puesto un vestido un tanto arriba de las rodillas dejando ver sus hermosas piernas blancas y rosadas en sus rodillas, el vestido era sin mangas con escote dejando ver la pálida piel de su cuello tan apetecible.
Daban ganas de marcar ese hermoso y pálido cuello...
Nuestras miradas chocaron y cuando sucedió, creí haberme perdido en un abismo con sus ojos de color negro profundo.
Tan perdido en esos bellos ojos, no me percaté de que sus hermosos belfos se curvearon hasta formar una sonrisa, cosa que activó algo dentro de mí que ya creía extinto. Sacudió una mano como saludo sin quitar esa bella sonrisa con una hilera de una dentadura blanca y perfecta, se acercó a mi lentamente, parecía un ángel con ese vestido blanco y su cabello suelto que revoloteaba en el aire.
Viene hacia aquí
Parpadeé unas cuantas veces al sentir su presencia cerca de mi, y, un olor a caramelo tan dulce inundó mis fosas nasales, sintiendo un tan exquisito olor.
Boom, boom
Mi corazón latía al mil por tener su hermosa presencia delante de mí, y más con una sonrisa que al poco tiempo fue reprimida por su cálida y bella voz.
- Hola, buenos días - su linda voz penetró como taladro en mis oídos -.
- Buenos días...- no tartamudeé por suerte, pero mi voz salía tan baja que por poco pensé que solo era perceptible por mí -.
- ¿Eres el nuevo chófer, no es así? - asentí como niño embobado viendo su dulce favorito -.
- ¿Cuál es tu nombre? El mío es Kang HyoRi, soy novia de NamJoon - por fracciones de segundo podía sentir que mi sonrisa se iba a caer pero se mantuvo por su presencia cuando mencionó "soy novia de NamJoon", no me imaginaría que una mujer tan hermosa como lo es HyoRi fuera pareja de NamJoon, no lo digo por el físico, lo digo por el carácter tan fuerte que tiene él y a diferencia de HyoRi que es como un ángel, un lindo ángel -.
- Soy Jeon JungKook, su nuevo chófer - ésta vez hablé claro sin titubear, había ganado en la batalla contra los nervios -.
- Lindo nombre, JungKook - se rió levemente -.
- El tuyo lo es más, HyoRi - como si fuera de la realeza, tomé sus cálidas y blancas manos para dejar que mis labios choquen con su piel, tan solo el toque de mis labios, mi corazón latió tan fuertemente que en cualquier momento podría salir desbocadamente -.
- ¿Te gustaría un tour por toda la mansión, JungKook? - ante su pregunta hablé -.
- Claro que sí, HyoRi - .
[•••]
Su brazo estaba enrollado en en mío, caminábamos lentamente por el jardín trasero.
- Dime, un chico tan guapo como tú debería tener novia ¿Quién es la afortunada? - su voz era tan cálida que cada palabra que salía de su boca tenía un sentimiento -.
- Uh no, no tengo novia - dije apenado -.
- ¿En serio? Creí que sí, un chico tan lindo como tú debería tener una chica bonita - me sonrió cálidamente hasta que sus ojos se cerraron en una línea -.
- Espero que algún día encuentre a alguien - le miré para brindarle una de mis sonrisas pero ella se había adelantado y me había sonreído; cara a cara con sonrisas en nuestros rostros -.
- El amor es muy bonito, recuerdo que cuando inicié mi relación con NamJoon eran puras maravillas pero... de un momento a otro se comportó raro conmigo, siempre cancelaba nuestras salidas, no me recordaba lo mucho que me quería cuando yo le decía que lo amaba demasiado - suspiró con la mirada un poco baja -.
- Quiero que las cosas cambien, quiero salvar nuestra relación, tal vez él lo intentaría pero creo que las cosas volverán como están ahorita - ella quería salvar su relación, más no confiaba del todo en su novio-.
- ¿Y si le pones una prueba? - le miré, la ayudaría a salvar su relación-.
-¿Prueba? - unos segundos analizó mis palabras para después volver a hablar- ¿Cuál?-.
Asentí con una sonrisa, lo que tenía planeado para decirle era simple, solo era decisión de Namjoon en elegir cuál sería su respuesta.
- Invítalo a salir otra vez, dile que es importante y todo estará a su criterio, si salvar su relación o no .- Mis palabras salían con simpleza pero por dentro había algo.-.
- ¿Tú crees? - asentí convencido y ella se detuvo en seco, como si un fantasma estuviera frente a nosotros, no era nada, simplemente era una reja que al rededor tenía dos grandes árboles con flores de un color morado intenso.-.
- Alto - el tono de su voz cambió a uno grueso, aún así sin perder la calidad que emanaba su voz .-.
- ¿Sucedió algo? - le pregunté dudoso, quité mi mirada de ella pata volver a mirar la reja entre los dos árboles.-.
- Mejor regresemos, aquí está prohibido - me golpeé mentalmente al no darme cuenta de que este era el lugar en jardín que estaba prohibido pasar y que solo NamJoon puede hacerlo. Tenía dudas y le pregunté a HyoRin -.-
- ¿Por qué está prohibido? - le pregunté como un niño pequeño que era demasiado insistente, posó su mirada en mi rostro y hablo.-.
- Uh no lo sé, NamJoon siempre me dice que no entre y bueno, le hago caso - lo dijo un poco apenada, le sonreí cálidamente como ella lo hizo hace unos minutos.-.
- ¿No te gustaría saber que hay ahí? - le pregunté, ella me miró sorrprendida pero después de unos segundos quitó esa expresión.-.
- Claro que sí, pero debo hacerle caso a NamJoon .- me reí levemente y ella dirigió su mirada a mi con un atisbe de confusión .-.
-¡Hey! ¿Por qué te ríes? ¿Es que acaso tengo algo en la cara o dije algo que te causó gracia? - me miró con su entrecejo arrugado, pero eso solo me causó ternura al verla .-.
- Dime ¿Quién es NamJoon para darte órdenes o prohibirte cosas?- obviamente sabía la respuesta, pero, quería que con mis palabras ella entendiera .-.
- NamJoon es mi novio, creo que ya te lo dije .- me miró con una expresión de confusión.-.
- Exacto, NamJoon es tu novio y un novio no debería prohibirte cosas o darte órdenes. - ella me miró sin entender, y antes de que hablara, tomé sus pálidas manos y empecé a correr hacia la reja, HyoRi también corría y ambos nos detuvimos, abrí mi boca para hablar .-.
- ¡Oye! ¡¡No!! - le miré un poco sorprendido por alzar su voz, ella al ver mi expresión abrió un tanto sus ojos y tapó con su mano libre su boca .-.
- Perdón por alzar la voz .- suavizó su mirada y me dió una sonrisa tímida .-.
- HyoRi, te perdono si entramos al jardín, no va a pasar nada si entramos ¿Qué te parece? Lo dejamos como está y listo - le sonreí mostrándole mis dientes y ella me miró confusa -.
- Está bien, pero será rápido - Una HyoRi temerosa de su desición, asintió .-.
- Tranquila, si NamJoon se entera e intenta hacerte algo yo te protegeré .- ante lo dicho ella me miró con sus ojos negros profundos pero que brillaban cuando dije lo anterior .-.
- Vamos - tomé su mano por tercera vez.-.
Observé la reja, la cuál tenía un candado, suspiré con pesadez. Tal vez la llave esté por aquí cerca.
Al rededor de los dos grandes árboles que custodiaban la entrada, habían arbustos con algunas florecitas de color rosa, me acerqué a uno de ellos y metí mi mano, HyoRi me veía sin entender pero entre más movía mis manos entre ellos, ella se percató de la idea así que imitó mis movimientos con el arbusto del lado derecho. No dijimos ninguna palabra, el silencio no era incómodo; HyoRi gritó un tierno y adorable ¡bingo! acompañado con una de sus manos agitadas al aire sosteniendo lo que era la llave que abría la reja. Caminó quedando frente a rente y con su mano estirada me brindó la llave con una linda sonrisa.
- Vamos a ver .-. metí la llave por completo en el candado y le di vuelta para que después se escuche un ¡Click! del mismo candado, lo quité y jale la manilla para así dejar abierta finalmente la reja .-.
- Damas primero .-. le sonreí y estiré mis manos como señal de que pueda pasar, ella asintió y procedió a meterse.-.
Al inicio solo pudimos apreciar un camino recto de concreto, y a sus costados un camino de árboles de cerezo. Una ráfaga de aire golpeó dichos árboles haciendo danzar sus bellas hojas de un tono rosado, algunas se desprendieron y calleron en el camino de concreto, ví a HyoRi con una grande sonrisa y por inercia, sonreí igual. Al observarla demasiado, me percaté de que una de las hojas rosadas había caído en su cabeza, así que a paso lento, me puse frente a ella y me acerqué lenta y sigilosamente, ella me miraba con sus orbes negros que contenían un lindo brillo, mi mano tocó su cabello suave como el algodón hasta toparse con la hoja. Procedí a tomarla y llevar mi mano frente a ella para que viera la pequeña hoja hermosa que reposaba en su cabello negro, al hacerlo, la tiré a un lado sin dejar mi mano frente a ella, la cuál tomó con las suyas y la acarició suavemente, su toque me hacía delirar y de repente, solté un suspiro para finalizar con una sonrisa, cosa que para ella no pasó desapercibida.
Dirigí mi mano de nuevo hacia su cabeza y la sobé, alborotando sus lisos cabellos negros, al final, ella me brindó una de sus sonrisas cálidas.
Seguimos con el camino por un par de minutos y ella empezó a hablar.
- ¿Sabes? Amo los árboles de cerezo - hizo una pausa y continuó hablando - Recuerdo que cuando era niña me gustaba el paisaje. Solía levantarme unos minutos antes de que amaneciera para poder observar la hermosa vista que se daba al amanecer -.
- Debe ser hermoso, no he tenido la dicha de ver el amanecer o el atardecer con árboles de cerezo - dije un poco apenado, esa era la verdad-.
-¿En serio? Wa, de lo que te pierdes. Me gustaba mucho cuando llegaba invierno, porque era muy hermoso ver el suelo con un pequeño manto de nieve y sus hojas rosadas lo adornaban, fueron épocas muy hermosas. Ahora no salgo tan seguido a hacer ese tipo de cosas - lo último lo dijo con un ánimo decaído, así que hablé -.
- Noté como te desanimaste al decir lo último, así que te tengo una propuesta - ella me miró con expresión de asombro -.
- ¿Cuál propuesta?
- Como soy el chófer y tengo la autorización de llevar a la señora ¿Qué te parece si te llevo a pasear? Uh ¿De compras? ¿A comer? Lo que la señora decida. - ella me miró con desaprobación y antes de que abriera la boca para hablar, lo hice yo - No tengas miedo, una mujer bella y joven como tú debería salir tan siquiera a ver la luz del sol, deberías disfrutar de tu juventud más amenudo, y, antes de que me digas que tu novio no te deja, te recuerdo que el no es nadie para prohibirte cosas, también, el tener novio no significa no poder divertirse. Te doy dos opciones, la primera es divertirte al máximo al salir conmigo y llevarte a disfrutar o la segunda que es quedarte encerrada y aburrida sin nada que hacer porque tu novio no te deja -.
Meditó mis palabras por un lapso de dos minutos, dónde nos quedamos en un silencio para nada incómodo, y luego procedió a hablar.
- Elijo la primera opción - me brindó una sonrisa y procedimos a seguir caminando
- HyoRi, prometo hacer que éste día sea inolvidable para tí - después de decir eso, ambos guardamos silencio -.
Llegamos hasta el final del camino para toparnos con algo que llamó la atención de la fémina que iba a la par conmigo, en su rostro tenía plantada una faceta de sorpresa pero que poco a poco fue desechada para dar lugar a una de sus sonrisas, pero, ésta vez tenía un atisbo de fascinación.
Una pequeña laguna con una gran manto de nenúfares con hermosas flores de colores rosa y morado que cubría gran parte del agua; pero, hay algo que hacía más hermoso el paisaje, y es que había un pequeño puente de piedra que llevaba hasta al otro lado donde estaba un columpio para dos personas, y a los costados reposaban dos estatuillas de flamingos que parecían reales.
HyoRi fascinada con la vista se giró hacia mí con la expresión de pedir permiso , y, sin decir ninguna palabra, camino por el camino hasta tener más cerca frente a ella el columpio. Imité sus acciones y quedando a un lado de ella, le miré e hice una seña para que se sentara en él.
Obedeció y se sentó en el columpio, por mi parte fui detrás de ella para empezar a empujarla.
- ¡Wiiii! - decía cada vez que venía de arriba hacia mí, la empujaba con cierta fuerza para que el columpio no tome un gran impulso y HyoRi no termine en el suelo. -.
Era como si una gran felicidad se albergara en mí corazón cuando la veía de ese modo, una sonrisa en su rostro con su cabello negro revoloteando al aire y con su vestido de igual manera, una sonrisa se fue haciendo en mi rostro al verla así.
Ay, HyoRi. Eres un hermoso ángel al que le arrebataron su felicidad, y yo, prometo traerla de vuelta para que te quedes así para siempre, con esa linda sonrisa. Ni NamJoon ni nadie debe quitarte tu sonrisa, HyoRi. Debes de salir y quitarte las cadenas que te aprisionan al lugar que te hace infeliz, debes vivir tu vida cómodamente y vivirla al máximo, es mucho el camino el que tienes que recorrer, pero jamás dudes de tí misma y el poder que posees.
Al final, el único enemigo con el que llevas esa lucha no es NamJoon ni las personas que te rodean, siempre haz sido tu misma, eres fuerte, y se que pelearás para conseguir la victoria.
Cuando tus ojos conectaron con los míos, lo entendí.
[• • •]
- Hey, vamos. No te pasará nada, lo prometo - le brindé una de mis sonrisas y ella asintió un poco insegura, le tomé de su mano para que pueda sentir que yo estaré con ella, para que se sienta más segura -.
- Vamos - finalmente me sonrió y se metió al auto -.
Ella dijo que quería ir de compras, pero tenía miedo de que NamJoon le reprochara algo.
- Pondré música para relajar el ambiente - toqué el pequeño botón y la música se empezó a escuchar por los altavoces -.
HyoRi estaba en los asientos traseros mientras que miraba de reojo a mi dirección, la podía ver gracias al espejo. Nuestras miradas conectaron cuando ella miró al espejo y yo también, me sonrió y le devolví la sonrisa, claramente aparté mi vista para seguir viendo el camino.
En un par de minutos ya habíamos llegado al centro comercial, HyoRi vió el gran edificio detrás del vidrio de la ventana. Pude ver qué le brillaban los ojos, tal vez le llovieron los recuerdos de cuando tenía amigas y salía de compras con ella.
A todo esto ¿Tendrá amigos?
- HyoRi ¿Tienes amigos? - ante mi pregunta no se volvió hacia mí, si no que se quedó viendo la ventana con una sonrisa nostálgica y con un ligero asentimiento -.
- Éramos tres amigas pero... Se alejaron de mí sin razón alguna - ahora su sonrisa era triste -.
- Entonces ¿Yo no cuento cómo amigo ? - ella rápidamente apartó bruscamente su mirada de la ventana para mirarme a mí -.
- No sé... - lo dijo susurrando después de un suspiro -.
Fingiré que no me dolió.
Suspiré y apagué el motor de auto para salir de éste.
Al salir, fui hacia donde estaba HyoRi quién no había salido del auto, así que le abrí la puerta y salió de ahí.
Su mirada se paseo por todo el lugar, desde las calles y analizando a algunas personas, hasta el establecimiento que estaba frente a ella. Me miró a mi sonrió de lado, quizás se dió cuenta por la expresión en mi rostro que me dolió cuando dijo que no sabía si éramos amigos.
En parte la entiendo, pues no ha tenido amigos y posiblemente con la única persona que a mantenido contacto es con NamJoon, y que yo sea alguien que llegó a su vida y esperar a que me nombre amigo en unas horas de conocernos, sería algo extraño y raro por así decirlo.
Díganme, ¿Ustedes serían amigos de alguien que acaban de conocer? Uh, pues claro que no.
Aunque en una amistad no sea necesario conocerse de años para saber que es una amistad, cuántas veces e conocido a varias personas desde que era un niño de 5 años y no los considero amigos. La amistad va más allá de conocerse por mucho tiempo, una amistad verdadera es aquella que ambos están para el uno al otro apoyándose entre sí, sin importar cuestión de tiempo o de edad.
Un ejemplo es la de Jimin, a él lo conozco desde la universidad y es la única amistad que es verdadera a pesar de que poco menos de 4 años nos conocemos, en cambio, conozco a SeokJin desde que iba a la primaria y aún así no considero que esté a la altura de Jimin como amigo.
SeokJin es a alguien que le encantan las fiestas, la bebida, acostarse con chicas y todo eso cliché, Jimin es igual pero lo diferencian porque él en los pocos años que he estado conviviendo con él me a apoyado bastante y me a demostrado que será una amistad para siempre.
Y creo que está demás decir que me ayudó a superar a mi primer amor.
- ¿JungKook? ¿Estás conmigo? - tanto que estaba pensando en eso se me olvidó dónde me encontraba; las palabras de HyoRi me descolocaron por unos momentos y volví a la realidad, así que hablé -.
- Ah, sí. Estaba pensando en algo - después de decir eso, cerré la puerta del coche con HyoRi estando a fuera del estacionamiento -.
- ¿Qué quieres hacer primero? - ella me miró abrumada -.
- ¿Compramos ropa? - a sentí y caminamos por unos minutos para llegar a la entrada de la plaza -.
Una vez estando dentro, busqué con mi mirada alguna que otra tienda de buena ropa para HyoRi, hallé una y con una sonrisa que le brindé a la fémina de mi lado, la tomé de la mano y nos dirigimos hacia el local.
- Buenos días ¿Puedo ayudarlos en algo? - una chica de pelo castaño hasta el cuello y con su uniforme de color amarillo se nos acercó -.
- Oh, no se preocupe. Recorreremos el lugar y si la necesitamos la llamaremos - le dije amablemente y ella asintió con una sonrisa -.
- Tu di cuál te llama la atención y listo - al decir esas palabras, HyoRi me miró de reojo con un gesto de asombro -.
No me había percatado de que seguíamos con las manos agarradas, automáticamente sentí la calidez que me transmitían sus largas y pálidas manos, eran tan hermosas. Salí de mi ensoñación cuando la misma HyoRi las separó y empezó a caminar por los pasillos encontrando un conjunto de su gusto.
Imité su acción y recorrí el lugar con la mirada admirando cada prenda colgada, hasta que ví un vestido que le podría llamar la atención.
Un vestido azul aguamarina sin escote que posiblemente le quede arriba de las rodillas.
Lo tomé y lo analicé.
- HyoRi, ¿Te gusta este? - ella se giró para dar con el vestido que tenía entre mis manos, pero, hizo algo que me llenó de confusión -.
Una mueca extraña se formó en su rostro ¿No le gusta? Pero...
- Uh, ¿Dijiste que podría hacer lo que quiera, no? - asentí a lo que dijo y prosiguió hablando -.
- Pues ya me cansé de los vestidos de niña rica que NamJoon me hace utilizar, ésta vez seré yo misma - lo dijo con precisión y con un puño arriba y la mirada en alto, corrió por los pasillos desapareciendo de mi vista -.
¿Qué... acaba de suceder?
Sonreí aliviado por la actitud que HyoRi y devolví el vestido a su lugar.
- Bueno, que más da - sonreí cerrando los ojos para recorrer los largos pasillos del lugar -.
Mi mirada iba de ropa a ropa observando las hermosas telas con que estaban hechas, algunas de telas finas y otras de telas más suaves como el algodón.
- ¡JungKook! ¿Cómo me queda ésto? - después de caminar por todo los pasillos por unos 15 minutos, HyoRi me llamó a lo que alcé mi mirada para verla -.
Me quedé impactado
Estático
HyoRi estaba muy hermosa vestida de negro, traía puesto una falda negra arriba de las rodillas descubriendo sus muslos pálidos, traía una blusa ancha igual negra dentro de la falda.
- ¿Hyo...Ri? - parpadeo un par de veces viendo fijamente a HyoRi, su belleza me tenía cautivado y ahora me tiene a sus pies -.
- ¿Me queda mal? - preguntó dudosa mientras se mordía su labio inferior como lamentándose, así que hablé rápido antes de que piense cosas que no son -.
- ¡No! Al contrario, te ves hermosísima - estaba completamente seguro de que tenía una sonrisa enbobada con la mirada puesta en HyoRi, ella me sonrió y empezó a dar vueltas con la ropa puesta modelando -.
- Uh, me saliste modelo - le dije divertido y ella anchó más su sonrisa -.
- Ya que dijiste que vamos a pasar un día divertido... Pensé en quedarme con ésta ropa y no con el vestido blanco - asentí comprensible y hablé -.
- Está bien, HyoRi. Después de todo eres tú la que debe tomar tus decisiones. Y en mi opinión, de cualquier manera te ves hermosa, así que elige lo que más te sienta bien -.
- ¡Gracias, JungKook! Iré con la cajera - HyoRi salió disparada hacia la cajera con una sonrisa en el rostro, al verla así me contagió por lo que mientras la veía cuando se iba, mi sonrisa era de esperarse -.
[•••]
- Bueno capitán, ¿A dónde vamos? - veía a HyoRi más animada y eso me hacía sentir feliz -.
- ¿Capitán? - le pregunté extrañado -.
- Sip, te diré así porque el uniforme parece el de un marinero - río levemente para después escucharse nuestras carcajadas -.
- Vamos, HyoRi -.
Una vez dentro del auto me aseguré de que HyoRi lleve puesto el cinturón de seguridad, en cualquier momento hay peligro y nunca estamos a salvo, así que más vale prevenir que lamentar.
Arranqué el auto para conducir, la llevaría a un restaurante y no como cualquier otro, era especial.
[•••]
- Una pizzería con temática de videojuegos... ¡Es linda! - HyoRi estaba emocionada, no creía que se emocionara tanto por comer pizza -.
- Vamos, tu elegirás las mesa - le guiñé el ojo y me armé de valor para tomar su mano adentrarnos, podía sentir su mirada en mí, no me incomodaba ni nada pero juraba que era penetrante -.
- ¡Ahí!, ¡Ahí! - HyoRi emocionada señaló una mesa donde estaba la temática de Mario Bros -.
Una figurilla de Mario estaba en medio y del techo colgaba la tortuguita con la cámara, reí internamente y dirigí mi mirada a HyoRi, que, sin darme cuenta ella ya estaba sentada en la mesa.
- Flash se queda tonto a tu lado - hablé divertido y ella río -.
- Lo siento, es que no había venido a este lugar y me emociona - con un sonrojo en sus mejillas y una sonrisa apenada atacaron mi pobre corazón que ya estaba latiendo rápido -.
- Tranquila, te comprendo - le sonreí cálidamente y me senté frente a ella -.
Hablamos por un rato sobre cualquier tontería y sobre algunos videojuegos, al parecer ella antes jugaba videojuegos pero dice que desde que está con NamJoon, no puede hacer nada prácticamente.
Sentí como me jalaban el cabello hacia atrás, no era HyoRi porque estaba frente a mí, así que supuse que era alguien de atrás.
Me giré para echarle en cara a la persona que me jaló el cabello pero al hacerlo me llevé la sorpresa de que había una niña pequeña como menos de dos años, tenía el cabello castaño hasta los hombros y tenía una bonita sonrisa pequeña, su piel estaba pálida.
- Papi - dijo la niña tomándome de los cabellos -.
- ¡Gigi! Él no es tu papá, suelta su cabello - una chica de cabellos castaños con ojos cafés intentó quitar las manitas de la niña y tuvo éxito -.
- Disculpa, aprendió a decir papi y ahora se lo dice a todos - ella sonrió apenada e igualmente le sonreí -.
- Oh, no te preocupes - la niña decía papi una y otra vez con una sonrisa pequeña y llena de baba, sonreí inconsciente al ver la hermosa imagen -.
Un chico pálido de pequeños ojos y de baja estatura se acercó a la mesa ajena donde estaba la chica y la bebé.
- Amor ¿Pasó algo? - el chico me penetraba con su intensa mirada, me quería intimidar pero no le di importancia -.
- No pasó nada, ya sabes cómo es Gigi, le jaló el cabello y le dijo papi -la castaña río levemente y el chico relajó su mirada -.
- Disculpa si mi hija les causó molestia - negué y les sonreí cálidos a ambos -.
- Vamos Misuk, YoungJae y JaeBeom nos están esperando con los mellizos - al decir eso, la chica se levantó con la bebé en brazos y se fueron -.
Después de esa escena, HyoRi me veía con un sonrojo en sus mejillas abultadas, sus manos cubrían su boca intentando no carcajearse.
- Ya, ríete. De todos modos se que lo harás - dije desinteresado, ella soltó una carcajada sonora atrayendo la atención de todos los clientes, cosa que hizo sonrojarme y evitar mi mirada de la de ella y de los demás -.
- Lo si-siento, fué divertido pero ¿Sabes? También fué lindo ver como una bebé te dijo papá - al inició tartamudeó por la sensibilidad de las carcajadas que se había echado antes, después sus palabras reflejaron sinceridad total, cosa que al igual que ella, le miré con una sonrisa sincera -.
- Ya veo, según tú ¿Por qué es lindo? - le pregunté -.
- Porque serías un gran papá, Jungkook. Lo digo porque sé que lo serás - ella me acunó una sonrisa e imité su gesto -.
Nuestra plática se vió interrumpida por el mesero que estaba disfrazado de Luigi.
- Buenos días, ¿Qué se les ofrece? - el mesero con una sonrisa nos tendió los menús y nos dedicamos a ver -.
Seguí mirando la carta por unos minutos y una HyoRi feliz pidió por ambos.
- ¡Pizza con piña! - dijo casi en un grito llamando la atención de los clientes -.
- Ok, pizza hawaiana. ¿Y de beber? - el mesero apuntaba lo que HyoRi iba diciendo -.
- Yo quiero una Coca-Cola - le dije y el lo anotó -.
- Lo mismo que el - HyoRi le sonrió al mesero y éste también le devolvió el gesto para irse -.
- En un momento se les trae su pedido - .
Al irse, miré a HyoRi que estaba con sus ojitos abiertos al igual que su boca observando con detalle todo el lugar.
- HyoRi... ¿Cuándo fué la última vez que saliste ? - ella detuvo sus ojos en los míos y empezó a hablar -.
- Uh, hace como una semana acompañé a NamJoon a comprar algo de ropa - suspiré y asentí -.
Al menos no la tenía prácticamente encerrada, o solo la dejaba salir al jardín a ver las flores.
- NamJoon no es tan malo como te imaginas - le miré sin pestañear ante lo dicho -.
Tal vez HyoRi sigue enamorada de él y por eso lo defiende...
- Te mantiene encerrada como princesa en un palacio, ¿Y lo defiendes? HyoRi, entiendo que el amor puede ser ciego pero, nada justifica el como te trata. Eso ya no es amor. - ella me miraba con su boca un poco entreabierta y con los ojos abiertos por lo que dije -.
¿Le sorprende que le diga eso?
Por lo que puedo ver HyoRi es una gran chica que se merece de todo, y estar con el le hace daño. ¿Cómo puedo dejar que la trate así? Ella cree que es amor y por eso sigue ahí, o, tal vez tiene miedo de la persona que se convierta NamJoon si no hace lo que ella quiere.
- No lo entiendes JungKook - solo dijo eso cuando el mesero se acercó con una bandeja de pizza en las manos -.
- Aquí está su pizza con piña - le guiñó el ojo a HyoRi y ésta sonrió - Ahorita les traigo sus bebidas -.
El mesero se fué y hablé a HyoRi.
- Dejemos el tema, te prometí que éste día será inolvidable y así será - le sonreí y le guiñé el ojo -.
Ella asintió con una sonrisa y por unos minutos esperamos al mesero que iría a traer nuestras bebidas.
La verdad es que no tengo ni la menor idea de con que iniciar la conversación.
- HyoRi, ¿Cuántos años tienes? - le dije y ella empezó a hablar -.
No se con exactitud cuantos años tiene, a lo mejor y debe rondar entre los 25-30 o es que la veo muy joven.
- Tengo 24 ¿Por qué la pregunta?
- Uh, solo quería saber
Después de unos segundos de silencio entre ambos, ella me hace la misma pregunta.
-¿Y tú?, ¿Cuántos años tienes Jungkook? -.
- Tengo 23 - le dije con mis mejillas un poco sonrojadas -.
- Uh, soy mayor que tú. Deberías decirme Noona - ella río y me puse aún mas rojo. ¿La razón? Ni yo mismo lo sé -.
- ¿Noona? Pero si solo es un año... - Poco a poco mis palabras fueron perdiendo intensidad, por lo que lo último se escuchó solo para mi, creo-.
-Era broma, Jungkookie. - rió con sus mejillas sonrosadas y le sonreí -.
-Pero si quieres, no es broma - hizo una expresión facial que no supe como llamarle ¿Pervertida? No, era así 😏
- Ah, ¿Te digo Noona o prefieres que te siga llamando HyoRi? - ella siguió sonriendo y asintió -.
- Dime como quieras, pero me siento más cómoda con que me digas por mi nombre - ante lo dicho le sonreí -.
- A tí, ¿Quieres que te diga Jungkook o Jungkookie? Me gusta más Jungkookie porque es más tierno, y Jungkook es muy serio pero es tu nombre. ¡Ah! Con serio no me refiero a que tu nombre sea feo, no. Tu nombre es bonito, Jungkook es muy lindo nombre, no había conocido a alguien que se llame Jungkook pero eso no le quita que sea un lindo nombre, ¿Verdad? ¿Uh? ¿Es qué tengo algo en la cara? Me miras mucho - mientras hablaba sobre mi nombre, no pude evitar verla fijamente y admirar lo hermosa que es. Nunca había conocido a una chica tan linda como ella, y no necesitaba unos kilos de maquillaje para verse hermosa, porque ella es linda naturalmente. No digo que las mujeres con maquillaje son feas, no; solo quiero resaltar lo hermosa que es HyoRi. Ella me sorprendió observándola, por lo que al instante me sonrojé .-.
- No, no. Solo estaba viendo lo hermosa que eres, HyoRi.
Ella sonrió apenada y rápidamente se tapó la boca con sus dos manos con sorpresa.
- Ahí viene el mesero - ella susurró para que solo ambos escuchemos -.
- Aquí está su pedido. Pizza con piña y sus bebidas - el mesero le entregó su bebida con una sonrisa a HyoRi por segunda vez a lo que ella le devolvió el gesto. -.
- Provecho - el mesero hizo una reverencia para después retirarse -.
- ¡Jungkookie! Voy a probar la pizza después de mucho tiempo -.
Con emoción, HyoRi agarró un pedazo de la pizza y al hacerlo, se lo llevó a la boca con varios hilos de queso derretido; su cara mostraba sorpresa pero también tenía una pizca de satisfacción y felicidad en ella.
Que bella imagen
- ¡Está deliciosa, Jungkookie! - habló con la boca un poco llena, señaló el trozo de pizza que tenía en una mano para después señalar su boca porque todavía estaba caliente. - ¡Ay! Está caliente - dijo exaltada, con su mano libre hizo abanico para enfriar lo que estaba en su boca -.
- Ten cuidado, está caliente todavía - ella suavizó su mirada y me miró aburrida -.
¿Qué?
- ¿En serio? Si no me lo dices no me doy cuenta - dijo virando los ojos para poner una cara fastidiada; por mi parte solo la miré con una media sonrisa a lo que su mirada cambió a una más animada y me brindó una sonrisa -.
- Prueba la pizza, está ricaaaaa~ - lo último lo alargó con un tono cantado, le sonreí por última vez para agarrar el trozo de pizza y meterla a mi boca para darle un mordisco -.
Narrador omnisciente
- ¿Jungkookie? ¿Ahora a dónde vamos? - una HyoRi entusiasmada y feliz le habló al mencionado quien estaba conduciendo el auto -.
Éste solo sonrió y miró por el espejo retrovisor a la pelinegra, sus expresiones faciales ahora demostraban confusión al ver que el mayor no le respondió, en cuanto vió que Jungkook sonrió, eso le tranquilizó un poco, pues sabía que con su Jungkookie iba a estar más que segura.
¿Desde cuándo me siento bien estando con alguien?
Esa pregunta se hacía la de piel pálida, pues a diferencia de Jungkook, NamJoon era una persona fría y sus acciones desinteresadas hacían daño a la menor aunque no lo mostrara por fuera, después de todo HyoRi es un ser humano que siente.
Para HyoRi nunca fue fácil, sus padres fallecieron cuando ella tenía 12 años, quedando así, huérfana ya que ningún familiar podía cuidar de ella. Como por arte de magia la familia Kim aceptó cuidarla, pues ellos eran amigos de sus padres.
Desde ahí, se volvió más cercana con NamJoon.
Al cumplir los 15 años de edad, HyoRi sufría de acoso escolar por parte de sus compañeras de clase, pues HyoRi a esa edad no tenía un físico perfecto según los estándares de Corea, no tenía una cinturita de avispa, glúteos pequeños pero voluminosos o pechos medianos. HyoRi era una chica sin glúteos que mostrar o pechos grandes, ni mucho menos una pequeña cinturita porque ella tenía las famosas longitas.
Siempre sufría de burlas por su físico y se sentía inútil por no servir tan siquiera a la sociedad con los estándares, hasta llegaron a golpearla por el simple hecho de no seguir los estereotipos de belleza de toda Corea.
Aquí es donde entra NamJoon, que reaccionó de mala manera contra las personas que agredían día a día a la pequeña HyoRi, aunque no todo es felicidad; NamJoon reprendió a HyoRi por dejar que se burlaran de ella y que se lo buscaba por no hacer lo que ellos quieren, osea, seguir los estándares de belleza.
HyoRi aprendió que hay que hacer y ser lo que la gente dice y no contradecirlo, pues se llevaba una gran reprienda, un ejemplo sería el acoso que recibió.
Al entrar a la Universidad, HyoRi era popular entre las chicas, pues NamJoon le había ayudado a conseguir el cuerpo deseado de cualquier chica en Corea. Dietas extremas en las que HyoRi no comía nada y solo tomaba agua, sumándole la rutina diaria de ejercicio extremo; no era de sorprenderse que HyoRi en cualquier momento tendría desórdenes alimenticios.
Ya se le estaba haciendo costumbre vomitar la poca comida que ingería, desmayarse y no dormir sus horas .
NamJoon por lo menos recapacitó y cayó en cuenta de que el haber sometido a tanta presión a HyoRi le estaba haciendo daño y la muerte no estaba descartada.
Otra vez, el moreno la ayudó a mantener su peso normal obligándole comer su porción de comida que debe de ser, y el ejercicio era opcional. Aunque después HyoRi volvió a "subir" de peso.
Aún así, el sentimiento de que era inútil nunca se fue por lo que hoy en día, HyoRi sigue sintiéndose igual.
En todo el largo trayecto, HyoRi recordó por todo lo que pasó en silencio, Jungkook por su parte, a cada segundo que podía despegar la vista del frente, la posaba sobre la persona de HyoRi que estaba recargada de un lado de la ventana viendo todo el recorrido con expresiones perdidas; él solo se quedó callado hasta que el auto se detuvo y se terminó el recorrido, se preocupó al ver que la pelinegra seguía con la mirada perdida hacia la ventana, por lo que empezó a llamarla por su nombre pero ni así reaccionaba. Rápidamente se bajó del auto y caminó hacia el lado de la ventana donde estaba HyoRi.
Apoyó su cara y sus manos para después empezar a hacer gestos que llamaran la atención de la de piel pálida. Lo logró, pues HyoRi había salido de su trance y al ver a Jungkook hacer esos gestos, no evitó soltar una carcajada. El pelinegro al ver que logró su cometido, sonrió.
HyoRi bajó la ventanilla quedando cara a cara con Jungkook, éste último quedó paralizado al notar la cercanía que tenían ambos. Por otra vez en el día, observó cada facción del rostro de la contraria quien hacía lo mismo.
Ambos con un sonrojo y los latidos del corazón acelerados.
Jungkook salió de su trance de mala manera y preocupado por segunda vez al escuchar la pregunta de la menor.
- Jungkook ¿Soy una inútil? - ante las palabras de la pelinegra, el mencionado reaccionó rápido -.
- ¿Por qué preguntas eso? Claro que no - Jungkook dijo rápidamente-.
- Mi rol como novia es un fracaso, al igual que en la sociedad - ahora estaba claro, un click sonó en la cabeza de Jungkook al darse cuenta de que HyoRi se sentía inútil como novia, creía que tenía la culpa solo porque las acciones de NamJoon la orillaban a creer que era su culpa por ello. Él tenía en claro que HyoRi no tenía la culpa de que la relación de ellos esté rota, simplemente el amor se fue y ya, y HyoRi tal vez confundía que el amor era sinónimo de su rutina diaria. -.
- HyoRi, tú no tienes la culpa de que las cosas estén así con NamJoon. El amor que hubo entre ustedes ya no está y eso es normal, es normal que en una pareja el amor se vaya poco a poco, no te eches la culpa por algo que no es. - HyoRi escuchó atentamente cada palabra del contrario, entendió que era normal en las parejas eso de ya no sentir amor y tal vez solo estaba confundida. Un peso menos de encima -.
- ¿A qué te refieres con "fracasar en la sociedad"? - en esa parte, Jungkook no entendía nada -.
- Yo... No sigo mi rol de seguir los estándares de belleza, ¡mírame! Parezco una sandía - Jungkook rió por lo último y se apresuró a hablar -.
- HyoRi, tu rol en la sociedad es cumplir con las leyes, no con estereotipos todos cagados que no sirven en nada - HyoRi rió un poco - y tienes razón, pareces una sandía, ¡porque estás sabrosa! - eso a HyoRi le pareció divertido, por lo que ambos acabaron con risas -.
- La presión de la sociedad les ha hecho creer a las mujeres que por no seguir los estúpidos estereotipos no valen nada. HyoRi, no eres inútil, vales mucho como persona. - Jungkook no se dió cuenta cuando su mano paró en la mejilla de la menor, ocasionando un sonrojo en ambos. Él disimuló su acción dándole un besito en la nariz a HyoRi, ella parpadeó un par de veces por la acción pero después sonrió -.
- Vamos a ver una película en el cineeee~ - canturreó Jungkook caminando hacia la entrada del cine, pero recordó que HyoRi seguía en el coche y el auto tenía traba -.
- Ya se me acordó que me hacía falta algo - dijo Jungkook apenado, la pelinegra le miro recriminante pero después de quitar el seguro y abirle la puerta sonrió -.
- Ahora sí, vamos al cineee~ - canturreó por segunda vez, pero con HyoRi a un lado con las manos entrelazadas -.
[···]
En medio de la película a HyoRi se le ocurrió ir al baño, ella se había tomado todo su bebida y parte de la del pelinegro. Se le veía tierna queriendo evitar que la descubra el contrario, pues lo que lo hacía divertido es que ambos estaban sentados a lado uno de otro, lo cuál por el rabillo del ojo Jungkook podía mirar el cometido por parte de la menor.
HyoRi se levantó agachándose para que no tape la visión de la gente viendo la película, le hizo una seña a Jungkook y este asintió con la cabeza.
Fuera de la sala del cine, HyoRi procedió a ir al baño. Al entrar, fue a uno de los cubículos e hizo sus necesidades.
Cuando salió del baño fue a lavarse las manos y de paso verse en el espejo. La puerta del baño fue abierta con fuerza y dos chicas entraron, llamaron la atención de la pelinegra pero no volteo, hasta que la rubia de una de ellas habló.
- Uh, ¿Recuerdas de lo que te hable ayer? - la rubia le mencionó a su amiga con el pelo teñido de rosa -.
- Hablamos de muchas cosas ayer - esta se rió y ambas se metieron a los cubículos -.
HyoRi seguía pasándose su mano mojada por su cabello quién sabe cuantas veces, tenía curiosidad por esas chicas; creía que ya las conocía de algún lado.
- El buen polvo que tuve el día de la fiesta-.
- ¿Buen polvo? Jajaja ¿Quién era el tipo? -.
- No recuerdo su nombre pero era musculoso con hermosos muslos, tenía tatuado uno de sus brazos y tenía perforaciones en sus dos orejas. ¡Ah! Tenía el cabello negro y unos ojos lindos -.
HyoRi al escuchar la descripción recordó a Jungkook, pues el encajaba perfectamente en ellas.
- Ve al grano-.
- Necesito encontrarlo
Eso prendió a HyoRi, pero no de una mala manera, pues era demasiado inocente como para saber que era un "polvo" y lo primero que se le vino a la mente es que debería hablarles de él a las chicas.
"Tal vez lo busquen para algo importante"
Oh no, HyoRi no sabía que lo buscaban para repetir lo de la fiesta, pero ella era inocente sin saber lo que le espera.
La pelirosa y la rubia salieron de sus cubículos y fueron al lavamanos donde todavía seguía HyoRi.
- Eh disculpen, no pude evitar escuchar su plática y creo conocer a la persona que buscan - ambas chicas se miraron entre ambas para después mirar a HyoRi quien les sonrió cálidamente, las contrarias le sonrieron igualmente -.
- ¿En serio? ¿Sabes dónde se encuentra ahorita? - la pelirosa le habló a lo que la pelinegra asintió sonriendo -.
- Es el nuevo chofer y desde en la mañana me a acompañado a todos lados, ahora está dentro de una de las salas viendo una película, yo estaba junto a él pero tomé mucho refresco y me dieron ganas de ir al baño, y aquí me tienen - en la mente de HyoRi festejaba que ya había hecho nuevas amigas, pero los gestos de las dos chicas no expresaban felicidad, si no arrogancia y maldad; eso HyoRi no lo veía, era inocente en casi todos los sentidos .-.
- Esperaaaa ¿Tú no eres Kang HyoRi? - habló divertida la pelirosa -.
- ¿Kang HyoRi? ¿La que tenía un cuerpo espectacular en la universidad? - la rubia miraba divertida a HyoRi, le causaba gracia ver como su excompañera pasó de tener una cinturita perfecta, a más de tres cinturas del tamaño de unas llantas-.
(Nota: eso pensaba la rubia, yo no, HyoRi está toda bomnita y nos cagamos a golpes el que diga lo contrario .-. )
- Uh, soy yo - ahora dijo HyoRi un poco incómoda y avergonzada, pues ellas la conocieron cuando tenía un bonito cuerpo y ahora la vieron así, sin sus curvas -.
- Si dices que es tu chófer, ¿Por qué dices que te a acompañado a todos lados? Me refiero a que un chófer no te acompaña hasta dentro del cine, ¿O si? - las palabras de la pelirosa salían como veneno, HyoRi tenía dudas de responder por lo que solo tiene la cabeza baja -.
- Ash, ¿Qué no ves que están saliendo? No es normal que un chófer haga eso - dijo la rubia ahora con notoria molestia -.
- Y tampoco es normal que salga con "eso" - señaló a HyoRi y ambas se empezaron a reír, cosa que a HyoRi no le gustó, pues sintió que las burlas hacia su físico volvían a empezar -.
- Es que no puedo creerlo, un hombre tan guapo y musculoso como el ¿Saliendo con ésta cosa? - dijo la rubia con molestia haciendo énfasis en "ésta cosa" -.
HyoRi no aguantó más y se dispuso a soltar lágrimas sin hacer ruido, la rubia se dió cuenta y se empezó a reír .
- ¿Estás llorando? No llores, afronta la realidad, solo eres una gorda con cara bonita. A lo mejor y el chófer solo te quiere sacar dinero porque ¿Quién querría tener un polvo con ésta? Me das asco - HyoRi ya soltaba pequeños sollozos, el poco maquillaje que tenía se había corrido -.
Otra vez, se volvió a sentir inútil y despreciable, justo como la hacían sentir desde que era una niña.
Por otro lado...
Jungkook se estaba preocupando por HyoRi, ya que la película había terminado y ella nunca regresó. Temió lo peor y a paso rápido sin llegar a correr, salió de la sala y fue a buscarla.
Estando frente al baño, escuchó hablar a alguien y también pequeños sollozos.
- A lo mejor y el chófer solo te quiere sacar dinero porque ¿Quién querría tener un polvo con ésta? Me das asco
Eso escuchó Jungkook, rápidamente intentó abrir la puerta porque ya sabía de quién se trataba, escuchó los sollozos y pequeños grititos reconociendo la voz de HyoRi en seguida. Pero, alguien más abrió la puerta, era la mismísima HyoRi que salió huyendo del baño con una mano que tapaba parte de su rostro.
- ¡HyoRi! - intentó correr hacia ella pero una mano lo sostuvo de su muñeca fuertemente -.
- Hey guapo, ¿Te acuerdas del polvo del día de la fiesta? Vamos a repetirlo, deja a esa cosa. Además ella es tan...- hizo un gesto con la mano dando a entender que HyoRi tenía mucho peso - y yo soy tan... - ésta vez hizo curvas con sus manos, haciéndole saber que ella tenía buen cuerpo -.
- No quiero repetir nada y menos contigo. Y no, no quiero el dinero de HyoRi, la quiero a ella y me gusta que este así - repitió el gesto de la chica - prefiero rodearme de personas que revelan su imperfección, que en lugar de personas que falsifican su perfección -.
Dicho lo último, Jungkook dió media vuelta en busca de HyoRi dejando a ambas con la boca abierta.
- Te dijo falsa - la pelirosa se rió de la rubia causando que ésta se enojara -.
[°°°]
- ¡HyoRi! - gritó el pelinegro en el estacionamiento del cine pero no lograba hallarla -.
Hasta que por lo lejos, pudo ver a la pelinegra sentada en una banca lejos de ahí, veía el mar fijamente.
Jungkook corrió hacia ella con cuidado al cruzar la calle. Al llegar, Jungkook no dijo nada y se sentó al lado de ella, ambos contemplando el atardecer.
Después de unos minutos de silencio, HyoRi habló.
- ¿Tú me haces compañía porque quieres más dinero, no es así? No era necesario hacerme sentir querida para pedirme dinero, solo lo hubieras pedido y te lo doy - a HyoRi le costaba hablar y tampoco creía que Jungkookie era capaz de hacer eso -.
Y es que eso no es cierto, Jungkook desde un principio se acercó a la residencia Kim para un empleo y terminó topándose con HyoRi, la novia de su jefe.
A este paso, Jungkook se dió cuenta de que se había enamorado de HyoRi.
Sonrojarse varias veces al día por una misma persona jamás le había pasado o que su corazón latiera fuertemente queriendo salir de su pecho a ver a HyoRi sonreirle o sonrojarse.
De ahí, se dió cuenta de que ninguna chica lo hizo sentir así como lo hizo HyoRi y tan solo en un día.
Por parte de HyoRi, se sentía feliz y querida al ver que Jungkook se preocuba por ella, la hizo sentir un conjunto de emociones inexplicables al verlo junto a ella prometiendole pasar un día inolvidable juntos, comiendo juntos y ver una película juntos; cosa que con NamJoon nunca pasó.
HyoRi se dió cuenta de que su baja estima y falta de confianza, la había orillado a creer las palabras de aquella rubia y pelirosa. Se cacheteó mentalmente por haber pensado y reclamado eso a Jungkook, cuando él desde un principio había demostrado ser una gran persona.
HyoRi iba a volver a hablar pero Jungkook no se lo permitió.
El pelinegro la había agarrado las mejillas para acercarse y permitir un lindo roce de labios, cosa que dejó en shock por unos segundos a la pelinegra pero después se relajó y cerró los ojos para disfrutar del suave roce que tenían sus labios. Jungkook movía sus labios lentamente para no ser brusco y darle una mala impresión (según el) a HyoRi, (claramente no es así) por lo que la contraria empezó a mover sus labios al compás del pelinegro, solo que ésta ya había cambiado el ritmo del beso a uno más rápido y necesitado, Jungkook se sentía más en confianza y procedió a meter su miembro bucal a la boca de la otra, saboreando así, todo a su paso. HyoRi se sorprendió un poco por la acción de Jungkook, pues nunca había tenido un beso donde la lengua estaba involucrada. HyoRi intentó imitar al pelinegro metiendo su lengua en la boca del ya mencionado, solo que su lengua se topó con la del mayor causando que se le erize la piel a la pálida, pero no se quejó del tacto, le gustaba y quería más creando así, un baile entre ambas lenguas dentro de sus bocas.
El aire comenzó a faltar por lo que ambos se separaron sonrojados por el beso, dejando un ligero hilo de saliva entre sus bocas.
Jungkook envolvió a HyoRi en un abrazo lleno de sentimientos, ella con sus pequeños brazos envolvió al contrario en la parte de su cintura dejando su cabeza entre el cuello de este. Su aliento caliente chocaba con el cuello del más alto, inhalando su olor varonil un tanto suave.
El pelinegro tenía frente a él la cabellera negra de la menor sintiendo el olor a coco inundar sus fosas nasales.
Con ese beso y abrazo, el silencio entre ambos se dijo más que mil palabras llenas de sentimientos y emociones que ambos no habían experimentado, o tal vez, que creían extintas.
Después de haberse declarado mutuamente estar enamorados, ambos se dirigieron a casa del mayor para pasar el rato antes de que el novio de la pelinegra regresara de su trabajo.
Al estar frente al departamento, Jungkook recordó lo asqueroso que estaba el lugar por dentro así que se alarmó.
HyoRi ya estaba en completa confianza y podía ser ella misma, por lo que al momento de que Jungkook girara el pomo de la puerta, ella se lanzó hacia dentro admirando cada centímetro de la casa del pelinegro; él por su parte tenía cosas en la cabeza al ver que HyoRi no mencionó nada sobre la pocilga en la que vivía.
- ¿Eso es pizza? ¡Yo quiero! - chilló la menor al ver la caja de pizza en el sillón, se tiró en éste y abrió la caja de la pizza para agarrar un pedazo y comerla -.
Jungkook se había quedado boca abierta al ver la actitud de HyoRi.
Y ver como se comía la pizza que estaba en el mueble sin saber desde hace cuanto tiempo estaba ahí.
- ¿Qué? - rió HyoRi al ver la cara de Jungkook -.
Ella se paró con la pizza en la mano hacia lo que se suponía que era la cocina, fue tan rápido que a Jungkook se le escapó HyoRi.
- ¿Quieres agua? - le dijo Jungkook a HyoRi, pero ésta ya tenía una botella de Soju en la mano -.
Ella con la botella en mano y el trozo de pizza en la otra, fue hacia el buró donde estaba el estéreo y lo encendió haciendo que la música empezara a sonar llenando los oídos de ambos con la melodía.
Jungkook miró asombrado a HyoRi, ¿Desde cuando era así? No le importó a Jungkook tanto que se unió al baile de la pelinegra en la sala. Él se agachó y le dió un mordisco a la pizza de HyoRi causando que ésta se enojara de mentira, ella le medio golpeó con su codo, el solo rió y siguió bailando.
- Si lo nuestro no está bien ~, sin querer uno se enamora~ si contigo yo la paso bien ~ así sea por un par de horas ~ - cantaba la menor cerrando los ojos sintiendo como el contrario la tomaba de la cintura, ella respondió colocando sus brazos al rededor de su cuello -.
- Somos amantes inocentes de lo que estamos sintiendo~ tengamos un secreto, que nadie sepa de esto ~ - cantaba el pelinegro moviendo su cuerpo junto con la contraria, él tenía puesto sus manos en la cintura de ésta sintiendo más los movimientos de la menor -.
- Por lo que veo sabes bailar muy bien - halagó Jungkook con una sonrisa a HyoRi -.
- Tomé clases de baile cuando estaba en la universidad - .
Jungkook no se dió cuenta cuando HyoRi enredó sus piernas al rededor de su cintura, por lo que rápidamente sus manos bajaron hacia las caderas de la menor, ella seguía con ambos brazos al rededor de su cuello. Rompieron la distancia e iniciaron otro beso, solo que ésta vez cargado de deseo y lujuria por parte de ambos.
Jungkook llevó a HyoRi a la cama poniéndose arriba de ella entre sus piernas aún siguiendo el beso que tomaba intensidad cada vez. Al meter su lengua a la boca de la contraria sintió el sabor de la pizza combinado con la del alcohol del soju, queriendo más de ella.
- ¿Puedo...? - dijo Jungkook refiriéndose para poder tocarla, ella asintió un poco insegura -.
- Tranquila, seré suave - las grandes y frías manos de Jungkook se colaron debajo de la camiseta de HyoRi, ésta sintiendo los bellos de punta al sentir el tacto del chico en ella -.
El pelinegro fue subiendo hasta llegar al sostén de la menor, haciendo que ella se moviera.
- ¿Puedo quitarte la ropa? - susurró en el oído de la pelinegra causando estragos dentro de ella; asintió -.
El más alto agarró el gancho del sostén para desprenderlo y tomar el mismo para jalarlo y tirarlo a un lado de la habitación. Éste dirigió sus manos a los pechos de HyoRi sintiendo sus pezones, la contraria gimió al sentir el frío tacto de las manos del chico en sus pechos.
El mayor sacó sus manos dentro de la ropa de la pelinegra para después tomar el borde de la camiseta para alzarla hacia arriba para poder quitarla. Al momento de deshacerse de la camiseta, HyoRi se sintió insegura de su cuerpo, tapó como pudo con ambas manos parte de sus pechos y su abdomen.
- Tienes un cuerpo perfecto HyoRi, no es necesario que lo tapes de mí - Jungkook le sonrió y se acercó a ella para darle un beso en la frente -.
Eso fue un botón para que HyoRi alejara sus manos y dejara al descubierto sus pechos y abdomen, del cual se sentía insegura por no estar marcado o tener una cintura peuqeña.
Jungkook se empezó a desabotonar el uniforme, se quitó la tela dejando al descubierto su pecho fornido y su abdomen marcado. HyoRi al verlo se sonrojó y miró a otro lado, pero Jungkook se lo impidió e hizo que volteara la cara cuando tomó sus manos y las pasó por el cuerpo de éste mismo; se acostumbró, por lo que sus manos tocaban cada parte del pecho y abdomen de Jungkook.
Con sus manos, Jungkook tocó la pantorrilla de la pálida subiendo hasta llegar a sus muslos, donde dejó sonoros besos. Una de sus manos subió más hasta llegar a su intimidad donde tocó por arriba de la tela.
- Ahhh - gimió HyoRi al sentir el dedo acariciando por medio de la tela -.
Jungkook hizo a un lado sus bragas para dar un masaje a su clítoris, cosa que hizo gemir a HyoRi. Sacó su mano y con su mirada le pidió permiso a HyoRi para quitarle la parte de abajo; ella accedió.
Éste quitó la falda dejándola en bragas solamente, para q después estas sean despojadas del cueroo palido de HyoRi. Por inercia, HyoRi junto sus piernas al sentir la mirada penetrante de Jungkook en ese lugar.
Jungkook se bajó de la cama para poder quitarse el pantalón dejándose solamente en boxer y con una notable erección que le había causado HyoRi. Se inclinó hacia ella dejando su rostro cerca de su entrepierna, con sus manos abrió las piernas de HyoRi dejando al descubierto su intimidad.
Éste acercó sus labios a su clítoris y dejó un beso rápido para calmar a HyoRi.
Pasó su lengua húmeda por todas las partes de sus labios para mojarlo, después mordió un poco de éste sin lastimarla para chuparlo haciendo sonidos a la hora de hacerlo. HyoRi gimió alto el nombre de Jungkook, cosa que lo prendió e hizo que su erección de ponga más dura de lo que estaba. Su lengua se detuvo en su clítoris dónde mordió y chupeteo el pequeño botoncito haceindo gemir más alto a Jungkook. Acercó su mano a su boca para chupar sus dedos índice y anular para acercarlos a la entrada de la menor, la cual dió un respingo al sentir que uno de los dedos se fue adentrando poco a poco.
- Relájate ~ - gimió Jungkook en la oreja de HyoRi para exitarla más y hacer que se moje -.
El más alto adentró por completo uno de sus dedos dejándolos unos minutos para que HyoRi se acostumbrara, quién sabe cual fue la última vez que HyoRi tuvo relaciones.
Empezó a hacer movimientos de dentro hacia fuera lentamente causando qie HyoRi gimotee su nombre un par de veces, esto hizo que la erección de Jungkook salga líquido preseminal manchando su boxer. Los movimientos de dentro hacia fuera fueron más rápidos, a tal punto de que HyoRi sienta espasmos en todo su cuerpo anunciando la llegada de su orgasmo.
Éstos movimientos se intensificaron haciendo sonidos obscenos audibles para ambos chicos. HyoRi gimió alto anunciando la llegada de su tan deseado orgasmo. El líquido blanquecino manchó por completo el dedo de Jungkook y parte de los dedos de su al rededor, éste se llevo su mano empapada con los fluidos de la menor a su boca saboreando el sabor de ésta; sonrió al sentir el sabor de la chica quién lo miraba con una expresión de excitación por haber hecho tal acción.
Jungkook no soportó más el dolor de su erección, por lo que terminó de sacarse su boxer dejando libre su gran miembro erecto.
HyoRi abrió los ojos al ver el tamaño que poseía estando erecto, tenía curva hacia arriba y venas al rededor del tronco, un ligero vello al rededor de sus genitales con la punta rosada y líquido preseminal saliendo de éste.
Jungkook se sostuvo de la cama con la mano izquierda para que con la otra agarre a su miembro. Empezó a moverlo de arriba hacia bajo y con su boca dejó salir un poco de saliva para servir como lubricante, aunque no hacía falta por que HyoRi estaba mojada y su pene había derramado mucho líquido preseminal.
Acercó su miembro erecto con su mano e introdujo solo la punta en HyoRi, ésta gimió endulsando los oídos de Jungkook por lo que acabo metiendo todo su miembro en ella sin llegar a ser brusco.
Empujó sus caderas de dentro hacia fuera iniciando un ritmo lento, HyoRi llevó sus manos a la espalda de Jungkook para sostenerse mejor. Las embestidas que le daba a la pelinegra tocaba un punto dulce en ella haciendola gemir, cosa que amaba Jungkook, que gimieran su nombre a la hora del coito.
Con la mano libre agarró una de las piernas de HyoRi y la acomodó de manera que quede en su cintura, la menor subió su otra pierna en la cintura de Jungkook sintiendo como las penetraciones eran más profundas y deliciosas.
Sus movimientos pélvicos se intensificaron haciendo que la pelinegra gimiera sin control, por primera vez estaba sintiendo gran placer a la hora del sexo, pues NamJoon era una de esas personas que solo buscaba su satisfacción en vez de la de su acompañante.
- Ma-as ra-apido~ - pidió gimiendo cerca del oído a Jungkook que tan solo escuchó eso se prendió -.
Si sus movimientos se habían intensificado, ahora iban el doble de rápido, su miembro salía y entraba del orificio de la menor, sus genitales al chocar hacían un sonido morboso que a ambos les extasiaba, su motivación del más alto era HyoRi, era hacerla sentir bien a la hora de tener relaciones, pues él primero busca el placer de su pareja que la de él.
- ¿Te gusta? Aaahh~ - le dijo a HyoRi siguiendo con las embestidas -.
- Me encantaaaa~ - gimoteo bajo del cuerpo del mayor -.
Sus movimientos no paraban y seguían con la misma fuerza y frecuencia desde que HyoRi le pidió ir más rápido. Jungkook despegó su rostro del cuello de la contraria para observar el hermoso cuerpo que se cargaba, pues a ojos de los demás HyoRi solo era una chica más sin seguir los estándares pero a los de Jungkook solo veía una chica hermosa y de gran corazón, eso quería Jungkook de ella.
Su boca se dirigió a uno de sus pechos para pasar su lengua en todo el lugar parando en su pezón, dónde lo chupaba y mordisqueaba sin dañarla.
La menor sintió un ligero espasmo, por lo que avisó al contrario que su orgasmo estaba apunto de llegar.
- Cre-eo que me vendr-ee~ - dijo como pudo HyoRi, pues con el impulso de sus embestidas no la dejaba formular bien una palabra -.
El más alto tomó impulso e inclinó su pelvis hacia la emtrepierna de la pelinegra entrando con fuerza, ganándose un gemido de ambos.
HyoRi sintió un cosquilleo en el vientre bajo, al igual que Jungkook sintió como su miembro crecía más dando lugar a un orgasmo. Rápidamente Jungkook sacó su miembro fuera del interior de HyoRi para eyacular en su abdomen, por parte de HyoRi tuvo su ansiado orgasmo manchando parte de los muslos de su acompañante y las sábanas blancas.
Jungkook suspiró pesadamente al igual que HyoRi, solo que el mayor tenía una ligera capa de sudor en su frente y en su pecho que iba bajando lentamente hacia su abdomen marcado, obviamente HyoRi no se perdió de ese lindo espectáculo.
Jungkook cayó al lado de HyoRi y sin decir nada más, ambos cayeron dormidos después de haber tenido una larga velada.
Al día siguiente...
La luz caía pesadamente en los párpados de ambos amantes, la mujer estaba abrazada del chico quién tenía una de sus manos en la cintura de la más pequeña, una hermosa imagen.
No todo es color de rosa, pues el celular de uno de ellos empezó a sonar llamando la atención de ambos amantes que despertaron poco a poco acostumbrandose a la luz. Con pesadez el pelinegro tomó su celular deslizando el dedo creyendo que era la alarma.
No es la alarma
- ¡Maldición Jungkook! Hasta que contestas. ¡¿Dónde mierdas estás?! ¡NamJoon está como loco buscando a su novia! No... ¡¿Te la follaste acaso?! -.
- Buenos días Jimin, ¿Cómo amaneciste? - preguntó el pelinegro con calma ignorando sus palabras, pues estando dormido no le toma importancia a nada -.
- ¡¿Me preguntas cómo amanecí?! ¡Esta mañana me llamó NamJoon alterado porque desde ayer que no aparecen su chofer y su novia! ¡Amanecí perfecto! - Jungkook abrió sus ojos como platos al percatarse que se había dormido junto con HyoRi y posiblemente NamJoon los esté buscando alterado -.
- ¡Maldición! ¡Voy rápido Jimin, después de cuento todo! -.
Jungkook colgó la llamada para después ver a su lado a HyoRi con los ojos medio abiertos.
- Buenos días preciosa - dijo el mayor para después acercarse a la cara de la pelinegra para darle un besito en la frente -.
- Buenos días Jungkookie - HyoRi abrazó a Jungkook hundiendo su cara en el hueco de su cuello, sintiendo su olor -.
HyoRi recordó lo que había pasado anoche.
- ¡Jungkook! ¡Vamos rápido con NamJoon antes de que se enoje más! - exclamó HyoRi -.
Ambos se pusieron manos a la obra y rápidamente se cambiaron de ropa y salieron rumbo a casa de NamJoon.
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- ¡¿Cómo es posible esto?! ¡Maldito idiota, estás despedido! - bramó fuerte el moreno hacia Jungkook propinandole un golpe en la mejilla -.
HyoRi intentaba separarlos pero no pudo, hasta que NamJoon iba directo hacia ella para gritarle.
- HyoRi - el pelinegro se acercó hacia la menor que le miraba culpable -.
- ¡Vete! -.
- Ve Jungkookie, después hablaré contigo - una HyoRi le sonrió cálidamente e hizo que se tranquilizara, por lo que no le quedó más de otra que regresar a su departamento -.
[°°°]
Jungkook estaba aburrido, sentado en su sillón mirando hacia la nada esperando alguna noticia de la pelinegra que hizo que su corazón latiera fuerte otra vez.
Toc toc toc
Escuchó que tocaban la puerta, por lo que con pesadez se levantó y se dirigió a ella. Al abrirla se llevó una gran sorpresa, la chica de la cual estaba enamorado estaba frente a la puerta con una sonrisa.
- ¡Jungkookie! - la menor corrió hacia Jungkook abrazandolo por el cuello mientras que éste la tenía de la cintura -.
- Te extrañé mucho - murmuró HyoRi cerca del cuello de Jungkook llenando de besos esa área -.
- Yo igual te extrañé, pequeña - Jungkook sonrió con los ojos cerrados -.
Después de unos minutos de silencio, HyoRi se separó del más alto quién lo miraba con misterio.
- Y bien, ¿Qué pasó? - Jungkook miraba atento a cada expresión de HyoRi, cuando ésta movió la cabeza hacia atrás dando a entender que mirara detrás de ella -.
Jungkook abrió ligeramente la boca al ver las maletas de HyoRi.
- ¡Viviremos juntos! - exclamó HyoRi y se tiró a los brazos de Jungkook -.
Este después de estar en shock, sonrió grande y entre sus brazos tomó a HyoRi para alzarla y darle vueltas.
- ¡Si! - dijo Jungkook con su grande sonrisa de conejito -.
Ambos se detuvieron y se miraron fijamente con una sonrisa en sus rostros.
- Te amo
- Te amo
Dijeron ambos al mismo tiempo para finalizar con la Unión de sus labios en un beso lleno de sentimientos.