Omegaverse - IronAlpha

Sinopsis

Mi primera participación en el Omegaverse. El fandom empleado será Marvel y usaré la pareja IronAlpha: Tony Stark (Omega) por mi oc Anya Alvarez (Alfa) Espero que les guste y perdón si no es lo que esperaban :')

Genero:
Romance/Other
Autor/a:
Owl_Summer
Estado:
Completado
Capítulos:
32
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Autocontrol

"La época de apareamiento es dominada por los instintos primitivos, así que tu protagonista deberá hacerle frente a eso, ya sea porque está en el trabajo, en vía pública, su pareja no se encuentra o lo que decidas"


No podía creer lo que sus ojos dorados estaban viendo: Tony, su Tony, malherido y usando de nuevo su reactor. Su instinto Alfa se activó y decidió quedarse con ese pequeño castaño que conocía desde que eran niños hasta que se recuperara de lo que le había pasado con Rogers y Barnes; si, ellos eran los causantes, pero sobre todo el rubio, de que Tony estuviera de aquella forma. Casi se vuelve una fiera cuando el Omega le contó todo lo ocurrido y como Rogers había sido tan cobarde al ocultarle algo tan importante como quien era el asesino de sus padres, pero el propio Tony no quería más problemas, por lo que lo dejó pasar.

Las pesadillas regresaron, por lo que Anya tuvo que acostarse en la misma cama y tratar de reconfortarlo con su aroma, como cuando eran niños, para que Tony pudiera relajarse. Y fue en una de esas noches cuando todo casi se va a la mierda.

-Lobita ¿puedo dormir contigo hoy también?

- ¿Pesadillas de nuevo? -el Omega asintió- Anda, ven aquí, gatito.

Feliz dio un salto a la enorme cama y se acomodó entre las sábanas, dándole las buenas noches antes de cerrar sus ojos. La peliazul lo miró unos segundos y sonrió, queriendo leer un poco más antes de irse a dormir también. Sin embargo, la presencia del castaño esa noche la estaba incomodando, pero no en el mal sentido; dejó el libro y volteó a mirarlo, dándose cuenta de que su nuca, y por ende donde reposaba su glándula Omega, estaba expuesta. Tragó saliva y acercó su nariz, aspirando su aroma, para luego pasar sus labios por aquella zona. Tony dejó escapar un ronroneo entre sueños, uno que a Anya hizo que sus colmillos se alargaran.

-Espera... -rápidamente se apartó- ¿Que mierda me pasa?

Se levantó de la cama y fue hasta el baño, donde se lavó la cara con agua fría. Se miró al espejo y vio sus colmillos: habían crecido, reaccionando a aquel ronroneo. No podía ser cierto...

- ¿Anya? -escuchó la voz somnolienta de Tony y se tensó- ¿Estás bien, lobita?

-S -Si... Solo tuve ganas de ir al baño...

Volvió a lavarse la cara, respirando hondo, hasta que sintió que volvió a la normalidad. Más al salir del baño y ver a aquel sensual Omega esperar por ella la hizo tragar saliva

-“Es tu amigo, Anya, es tu amigo...”

Volvió a meterse a la cama, y apenas se tapó, el castaño la abrazó como si de un koala se tratase para acomodarse y seguir durmiendo.

-Dios... Va a ser una larga noche