prólogo
Cuando esta estrella cayó al mundo fue un evento único. Y no es que hubiese sido un escandalo o un día fuera de lo común. Comparte similitud con cualquier otro día; jamás se volverá a repetir, en este universo lineal.
La misma fuerza que la quebró en dos, hizo desaparecer ambos fragmentos, que dan a parar cerca de los extremos de la tierra.
La tierra es un lugar extrano. Realmente extraño... Y digno de explicación que millones de consciencias deambulan por aquí, construyendo y deshaciendo constantemente. Esto es lo que atrajo la estrella en primer lugar, y lo que alimenta la orbita que hace a los cometas girar a su alrededor.
La estrella escribió una historia en ella que se reflejará en sus semejantes como en ella misma para que hasta el final de tiempo y espacio vuelva a donde descansan sus memorias.
Sin embargo... Hay una que otra linea que va a su favor, dandole a esta historia matices que rompen la ilusión.
Porque quiere divertirse, y en la tierra todo es posible despues de todo.
Ambos fragmentos han tomado formas comunes, y el tiempo y espacio han sido un simple adorno mientras tanto. Ha tomado un tiempo la configuración de este escenario. Pero la espera ha valido la pena una y mil veces.
Porque no importa cuántos millones de instantes pasen separados, estos dos fragmentos vuelven a estar juntos. Es una constante en la ecuación de su existencia.
Son una estrella, por lo menos ahora mismo.
Ella yace recostada en el lecho de musgo silvestre a la orilla del lago cristalino que da vida a este lugar. Abrió los ojos de golpe, sentandose sin prisa. Siente la vegetación aplastada bajo la palma de su mano y el resto de su cuerpo.
Ve que el agua del lago viene de una cascada que desciende por una irregularidad rocosa en el terreno, tambien lleno de musgo y hierba, dando un matiz agradable al paisaje. Detrás hay un cielo violáceo que anuncia el pronto atardecer, dándole una razón al fresco ambiente.
Distingue unos puntos blancos muy, muy a lo lejos, lo que le recuerda que están lejos de donde estaban.
Mira esto inexpresiva decidiendo olvidar ese detalle sin un motivo en especifico.
Mira su nueva mano, un poco sucia de muzgo. La moja en el agua del lago, que se siente fría, pero rápidamente se regula a un punto agradable.
Inconscientemente sonríe, transparente con la emoción agradable que le invade por esa sensación.
—Esto me gusta —. Se apoyó con su brazo quedando semi acostada a orillas del agua, mojando su otra mano en el agua.
Ve su reflejo distorsionado por el movimiento, y una vez el agua se calma, se ve a ella con una cara suave y delicada, bonita como dicen popularmente si mal no recuerda. Su cabello largo resbaló de su hombro y cayeron las puntas en el agua, alborotandola nuevamente. Sacó su cabello del agua y lo echó para atrás, sintiendo como se le pega a la espalda. Sigue contemplando el panorama.
Va a tomarse una siesta antes de empezar la historia. Le parece un lugar hermoso y perfecto para hacerlo.
Se recostó boca arriba como estaba al principio y cerró los ojos, llena de paz y con sus manos juntas sobre sus costillas.
Al otro lado del mundo... Él despertó hace rato.
Estuvo acostado en la suave nube en la que descansaba por quien sabe cuanto tiempo, apreciando la belleza de las burbujas que flotaban con una gracia sublime por todo el lugar. Tardó como dos días decidiendo que ropa usar para el comienzo de la película.
No se decide por el outfit de tiktoker promedio sometido a las modas o si ponerse un traje de gala con un refinado broche de plata en el bolsillo izquierdo del saco. Posee un abanico tan amplio de posibilidades se ha tomado horas para reflexionar cada una.
Los alrededores parecen un desierto de arena azul navío y peñazcos de plata, el cielo todo el tiempo está de un oscuro tono índigo pero las estrellas lucen como puntos blancos de residuos radioactivos por la intensidad con la que brillan, tan luminosas como para dejar todo verse claramente entre colores tan oscuros.
Irónicamente, tambien hay cáscadas y lagos. El agua brilla como si tuviese mercurio diluido; como si tuviese algun pogmento tornasol de tonos fríos. Esto y la espuma blanca que se forma en varias partes de la superficie da un efecto visual tan interesante como extraño. Para unos inquietante, para otros decorativo.
Hasta la más minima piedra parece un trozo de metal cromado, y tambien hay unos cactus muy raros coloreados fríamente y tienen espinas como de tres pulgadas, separadas. Las nubes son blancas y soportan el peso auténtico o ficticio de cualquier cosa.
Él adora donde está, pero la función debe comenzar. Él es el protagonista, así que aunque podría estar en su destino con solo un parpadeo, decide ir tras el volante del primer auto deportivo que se le pasó por la mente, velozmente hacia el norte. Disfruta mucho conducir a altas velocidades, más admirando el paisaje y rompiendo el aire.
Su cabello se va para atrás por la brisa, sin dejar de verse bien. Y con sus lentes oscuros la verdad es que se ve muy guapo, por más subjetiva que sea esa observación.
Está seguro de que su amada está tomando una siesta antes de la función, sonríe de solo saberlo e insconcientemente presiona el acelerador un poco más.
La va a dejar descansar... De todos modos ambos tardarán un tiempo en volver a verse. Están en extremos muy lejanos.
«—Como que caímos muy lejos... Ya te extraño» —murmuró Hunter, mirando el despejado horizonte.
«—Tal vez, pero ya lo hecho hecho está» —respondió ella, resonando en su mente.
Él soltó una risita, porque sabía que ella ama ser una gran actriz, igual que él. Es de lo mas divertido que pueden jugar.
Aunque hay cosas que no saben fingir, como el lazo de amor que les une. Ni siquiera les importa aprender a hacerlo.
Así que por milésima vez, se preparan para relatar el orígen de toda esta locura desde una nueva visión.
La de una reunion de estrellas que ellas mismas orquestaron.