• Eros • (JinHope/2seok | Boypussy)

Sinopsis

Hoseok es una joven que agarra unas bayas sin saber que se había metido con la persona "equivocada". 𓂃 ࣪˖ ִֶָ𐀔 Advertencia • Boypussy • Boytits • Diferencia de edad (Hoseok 24, Seokjin 32) • Hoseok bottom • Seokjin top ⊹₊。ꕤ˚₊⊹ Léalo bajo su propio riesgo ⊹₊。ꕤ˚₊⊹

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Completado
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1
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Clasificación por edades:
18+

⋅˚₊‧ ୨ U n i q u e ୧ ‧₊˚ ⋅

Había una dulce y bella joven quien recolectaba rápidamente unas bayas para poder sobrevivir y traer un poco de comida a su casa, además pronto iba a oscurecer, sin saber que había irrumpido en el hogar de alguien tan poderoso. Recolectaba con mucho cuidado hasta que escuchó una voz.


— ¡¿Quién está ahí?! — dijo una voz masculina.


Rápidamente la joven se asustó, recogió en un pequeño trapo las bayas y estaba por huir, de no ser que el sujeto la detuvo. Trató de separarse pero la fuerza que el hombre tenía era abismal que ningún empujón o golpe le hacía daño.


— D-Dejeme ir señor, s-solo andaba recolectando unas bayas para darle de comer a mi familia — Se disculpó la joven mientras temblaba.


— Esta es zona es restringida, además ya tiene dueño, lo que usted estaba haciendo era robar —


— ¡P-perdón, y-yo no sabía que estas tierras eran de alguien. S-Se las puedo regresar sin ningún problema solo deje ir con mi familia, estarán muy preocupados si no llegó pronto! — Imploro piedad mientras su cuerpo temblaba.


— Lo lamento pero eso lo tendrá que verlo con la señora Kim —


La joven quedó en shock al escuchar ese nombre, había irrumpido en la casa de la persona más respetada y temida en todo el pueblo. Escuchó muchas cosas sobre ella y la mayoría eran sobre cómo castigaba y trataba a las personas que le habían faltado al respeto, especialmente las personas que habían robado, estafado o cosas así.


Tenía mucho miedo por lo que iba a pasar, su cuerpo estaba estático por pensar en las mil maneras que podría ser castigada, sentía culpa y vergüenza de sí misma por haber hecho eso. No supo en qué momento había llegado para estar frente de una gran puerta de madera fina, en eso, escuchó una voz femenina haciendo que poco a poco se abrieran las puertas, dejando ver a una figura femenina de cabello castaño, sentada de una manera elegante pero con una mirada sería haciendo que a la pobre joven tuviera miedo.


El señor empujó a la joven para que avanzará hasta quedar frente de la señora Kim quien la miraba fijamente.


Mi lady, encontramos a esta joven robando varias bayas en los arbustos de los alrededores — Dijo el hombre mientras sujetaba a la joven.


La mujer volteo a ver a la joven quien sentía como si la muerte la estuviera encima.


— ¿Qué estabas haciendo ahí? Una joven como tú debería estar en casa y más a estás horas — Preguntó la señora Kim. — Me sorprende que alguien como tú me este robando —


— L-Lo siento, señora Kim, l-lo que pasa es que estaba en busca de comida en el bosque ya que en mi familia no tiene mucho dinero y la suficiente comida, a-así que encontre este arbusto. N-No pensé que esos arbustos eran de su propiedad — Se disculpó la joven mientras se hincaba y daba una reverencia — A-Aqui tengo las bayas que recogí, están en buen estado. M-Me puede castigar si es necesario pero por favor, déjeme ir a casa, mi familia va a estar muy preocupada y necesito cuidar a mi madre. —


Hubo un gran silencio haciendo que la joven poco a poco llorara en silencio, pensando que tal vez este sería su fin hasta que alguien habló.


— Levántate — Ordenó la señora Kim.


Débilmente la joven se levantó mientras se quitaba rápido sus lágrimas, la señora Kim la miro para después hablarle a su guardia.


— Llévala con mis damas, que la arreglen y le pongan la mejor ropa — Ordenó la señora Kim.


La joven se quedó confundida y atónita por lo que había escuchado, esperaba algún castigo pero nada como eso. Sintió como el hombre la llamaba para que la llevará al lugar. Al llegar, fue recibida por varias miradas de las damas quien estaban arreglando algunas prendas y cosas.


— La señora Kim ordenó que la arreglen y le pongan las mejores ropas. Creo que ya saben lo que deben hacer —


Las damas rápidamente sonrieron.


— Muchas gracias, ya sabemos que hacer. Dile que en un rato se lo damos como a ella le gusta — Comentó la dama mayor de todos.


Rápidamente las damas cerraron las puertas para mirar a la joven quien no sabía qué es lo que estaba pasando.


— Hola cariño, hoy te arreglaremos como todo una señorita. Así que tranquila y disfrútalo — Dijo la dama para que después las demás damas se acercarán.


La joven se encontraba en una modesta pero pequeña habitación, estaba sentada, luciendo un vestido beige estilo princesa junto con un bello peinado que hacían relucir sus hermosas facciones, nunca se había sentido tan bella como en ese momento. Estaba sentada, mirando a su alrededor mientras pensaba en lo que tal vez podría pasar, nunca había escuchado que alguien le hiciera eso. En eso, alguien abre la puerta dejando ver a una de las damas.


— Señorita, venga conmigo, la señora Kim me ordenó que la lleve con ella —


La joven se levantó con cuidado mientras sentía su cuerpo tensarse. Al salir de la habitación, caminaron todo el pasillo hasta llegar a una puerta alejada de las demás, la dama abrió la puerta dejando ver la habitación donde tenía una cama, una mesa de noche, un tocador, dos sillones y otros muebles que estaban decorados de un color rojo y dorado pero lo que más resaltaba era la figura de la señora Kim quien estaba de espaldas en un punto de la habitación quien llevaba un hermoso vestido largo rojo, dejando ver algunas facciones de su cuerpo.


— Aquí está,

my lady


— Muchas gracias, puedes retirarte — Ordenó la señora Kim.


Cuando salió la dama, el cuarto estaba en completo silencio, la señora Kim no se movía de su lugar haciendo que la joven poco a poco estuviera nerviosa hasta que vio como la mayor se acercaba.


— Lamento la demora — Beso los labios de la menor — ¿Cómo te llamas, cariño? —


— Jung… Jung Hoseok — Pronunció la joven todavía en shock.


— Vaya, que lindo nombre — Eso hizo que la menor se sonrojara — Creo que debes de saber mi nombre pero lo voy a decir, me llamo Kim Seokjin pero creo soy más conocida como señora Kim —


— Lindo nombre — Susurro Hoseok mientras miraba con detenimiento a la mayor.


— Gracias — Sonrió viendo que la menor se sonrojaba y se trataba de ocultar — Creo que estarás confundida por la razón por la que he hecho esto, ¿No es así? —


La joven asintió levemente.


— La verdad es que creo en lo que me has dicho, no siento que seas una persona que robe o haga alguna práctica así — Dijo Seokjin mientras iba por una copa de vino — Pero eso no significa que estás librada de tu sentencia —


— ¿Y cuál es esa sentencia? — Preguntó Hoseok.


— Fácil, que seas mi amante, pareja, esposa, lo que tu quieras pero que seas mía — Confesó Seokjin


— ¡¿Qué? E-Espere, creo que es muy abrupto de su parte! — Negó mientras Hoseok se ponía nerviosa — Y-Yo tengo que cuidar a mi familia, especialmente de mi madre —


— Les puedo dar todo lo que necesitan, comida, agua, ropa, zapatos y más —


— T-Tampoco he acabado de estudiar — Susurro Hoseok.


— También puedo ayudarte a entrar en la mejor escuela, tengo varios compañeros que te pueden ayudar y capacitarte en los estudios — Miro detenidamente a la menor — Es una propuesta que ha nadie se la he dado —


— Si estoy comprometida con usted… ¿Podre visitar a mi familia? —


— Por supuesto, solo que serás acompañada por una de mis damas o yo te acompañaría, lo hago por seguridad —


— ¿Podré ser libre de hacer alguna actividad como ir de camino a la escuela, ir con mis amigas o algo así? —


— Claro, tampoco es privarte de tus cosas — Comentó Seokjin.


Lo pensó por un momento hasta que estuvo de acuerdo con su decisión.


— Está bien, aceptó el trato —


— Bien — Sonrió mientras se sentaba en la cama — Mañana le comunicaremos a tu familia sobre nuestra relación y vendrás por tus cosas para que te hospedes en tu nuevo hogar —


— Sí, señora Kim — Susurro Hoseok.


— Dime por mi nombre, cariño, no tengas miedo —


— E-Esta bien, S-Seokjin —


— Mucho mejor — Sonrió la mayor, en eso, tuvo una idea — Ven, acércate — Alentó Seokjin mientras palmeaba su rodilla.


Hoseok se acercó tímidamente hacia donde estaba la mayor, iba a sentarse a su lado pero unas manos la pusieron en las piernas de la mayor.


— Mucho mejor… — Susurró Seokjin con una sonrisa.


La mayor acariciaba, peinaba y jugueteaba suavemente el cabello de la menor, Hoseok se sentía rara pero a la vez relaja ante las caricias, estaba a punto de dormirse hasta que la voz de la mayor la sacó de su sueño


— ¿Cuántos años tienes, cariño? — Pregunto Seokjin.


— Veinticuatro años… —


— Ya veo, eres toda una señorita . — Dijo Seokjin mientras seguía acariciando el cabello de la menor — ¿Qué estudiabas? —


— Danza clásica, amo mucho bailar — Dijo Hoseok poco a poco teniendo seguridad.


— ¿En serio? ¡Qué maravilloso! Es un gran arte —


— Sí, yo también pienso lo mismo — Sonrió Hoseok con un ligero rubor — Pero… tuve que dejarlo para enfocarme en mi familia —


— ¿Qué razones fueron para que la dejaras? — preguntó Seokjin con curiosidad.


— Por varios factores, mi padre tomaba mucho y perdió su trabajo haciendo que se volviera loco y nunca volviera a la casa, mi madre está enferma pero va a vender para conseguir un poco de dinero y tengo una hermana pequeña que necesita estar al cuidado — Dijo Hoseok triste.


— Ya veo… — Susurro Seokjin — No te preocupes todo se va a solucionar solo ten un poco de tiempo — Beso la mejilla de la menor.


Hoseok se sintió rara ante las acciones de la mayor, nunca había sentido algo así en su vida.


— Dime, ¿has tenido pareja? — Preguntó la mayor.


— La verdad no, nunca he tenido. No he sido alguien hermosa para las personas y también por los problemas que he tenido — Contesto Hoseok muy nerviosa.


— ¿En serio? Bueno, la verdad es que eres muy hermosa — Dijo Seokjin mientras ponía sus manos en la cadera de la menor.


— No es cierto — Negó Hoseok mientras desviaba la mirada.


— Claro que lo eres, ¿quién no se resistiría a estar con alguien como tú? — Halago Seokjin mientras acariciaba lentamente la cintura de la menor.


Hoseok dió un ligero brinco ante las caricias, dio un ligero gemido haciendo que rápidamente se tapará su boca mientras la mayor reía ligeramente.


— ¿Te gustó? ¿Habías experimentado algo como esto? — preguntó Seokjin.


— J-Jamás había experimentado algo como esto, es raro… — Murmuró Hoseok mientras tenía la respiración agitada.


— Tranquila, es normal y es tu primera vez. Poco a poco vas a sentirte bien que no querrás que pare. —


En eso, beso los labios de la menor quien quedó atónita, no podía creer que su primera vez lo haría con alguien como lo era Seokjin, sentía muchas emociones encontradas en ese momento que no podía procesar el hecho de que la mayor le había bajado el vestido dejando sus pechos a la vista. Se separaron por la falta de aire pero Seokjin aprovechó para besar el cuello de la menor, dejando algunas marcas y moretones que no sé quitarían muy fácilmente, Hoseok gemía fuertemente por lo que estaba sintiendo, quería alejarse de Seokjin pero a la vez tenerla cerca, era algo tan confuso para ella porque lo disfrutaba mucho.


La mayor bajó poco a poco hasta que vio los pechos de Hoseok, eran pequeños pero suaves, los apretó ligeramente haciendo que la menor se contrajera, empezó a masajearlos mientras maltrataba los pezones de la menor quien gemía fuertemente mientras trataba de aferraba a la mayor.


— Que lindos pechos tienes, no pensé que iban a ser tan suavecitos — Susurro Seokjin en el oído de la menor.


La menor se encontraba en las nubes, los roces bruscos pero excitantes, si clítoris excitado por primera vez, los sentimientos que estaba sintiendo en ese momento. En eso, sintió una sensación rara en su zona íntima.


— ¡J-Jin, ah~! — Exclamó Hoseok tratando de formular las palabras.


En eso, gimió fuerte mientras se venía, sintiendo como sus jugos vaginales se pegaba a sus bragas y se escurría en sus piernas.


— Vaya, tuviste tu primer squirting — Felicito Seokjin — Pero esto todavía no acaba, cariño —


Seokjin trataba de bajar con cuidado el vestido pero estaba demasiado excitada y con ganas de tocar a su pequeña flor que jalo y rompió el vestido dejando ver el cuerpo semidesnudo de su pareja quien temblaba ligeramente ante su corrida. Separó las piernas de la menor quien dejaba a la vista los pechos (quienes estaban inflamados y con varias marcas) y las bragas que tenía, rozó sus dedos levemente haciendo el clítoris de la menor palpitara, quitó las bragas dejando ver la vagina con varios jugos vaginales. Eso hizo que la mayor ya no aguantara y empezara a tocar bruscamente el clítoris de la menor.


— ¡A-Ah~, J-Jin, m-me estás lastimando! — Gimió Hoseok con lágrimas en sus ojos.


— Lo siento cariño pero tú coñito es tan lindo y apetecible que no puedo resistirme en follarmelo — Dijo Seokjin quien tocaba con lujuria el clítoris de la menor.


Hoseok veía como la mayor la tocaba y eso la hacía excitar más haciendo que pronto se corriera, manchando las manos de Seokjin. No tuvo tiempo para tomar un descanso porque sintió dos dedos entrar en su vagina de golpe.


— Está muy apretado tu coñito, ¿te gusta, cariño? — Preguntó Seokjin.


— M-Me duele… — Susurro Hoseok con lágrimas en sus ojos.


— Perdón por mi brusquedad — Se disculpó Seokjin para después darle un beso en su mejilla.


Seokjin movió con cuidado sus dedos tratando de no lastimar a su pareja, Hoseok gemía ligeramente mientras estaba recostada en el pecho de la mayor, se sentía tan bien como le había dicho Seokjin poco a poco su cuerpo se fue acostumbrando y reclamando por más. Eso no pasó desapercibido para Seokjin quien daba rápidas y repetidas penetraciones que se escuchaba el choque de su mano con el lubricante y jugos vaginales que tenía hasta que dió una fuerte y brusca penetración haciendo que se volviera a venir.


Hoseok tenía la respiración agitada mientras se veía como se escurría sus fluidos vaginales, sintió como la mayor la acostaba y vió como se quitaba la ropa dejando ver su cuerpo más definido, pechos grandes y regordetes y una gran vagina dónde se podía ver lo excitada que estaba ante la gran cantidad de fluido que tenía.


— Espere tanto tiempo para poder follarme ese lindo coñito~ — Dijo Seokjin mientras miraba detenidamente a la menor — Serás mía, cariño —


Se acercó teniendo a unos milímetros la vagina de la menor, la agarró y la acercó teniendo sus clítoris juntos dónde recibió un gemido de la menor mientras se aferraba desde su espalda. Movió lentamente sus caderas haciendo que las dos sintieran un gran placer que no pasó ni un minuto para que la mayor se moviera rápido, Hoseok estaba aferrada mientras tenía la mirada por tanto placer que no estaba conciente de su alrededor ni de lo que pensaba.


— ¡J-Jin, ah~, l-la amo tanto, no sabe la feliz que estoy de poder hacer el amor con usted. P-por favor, folleme, q-quiero tenerla cerca de mi y sentir cuánto amor me tiene hacía mi! — Confesó Hoseok con una sonrisa mientras se sujetaba de la mayor.


— Claro que sí, amor. No sabes lo desesperada que estoy de reclamarte como mía — Dijo Seokjin para después mover sus caderas más fuerte.


Hoseok gemía en voz alta tanto que tal vez se escuchaba en toda la casa pero le daba igual, solo quería estar a lado de su pareja sin importar lo que le dijeran los demás. Hubo un momento donde las dos no podían más y se corrieron una encima de la otra mientras daban un gran gemido.


Las dos respiraban agitadamente, se abrazo de la mayor para poco a poco tranquilizarte. Estaba por quedar dormida de no ser que la mayor empezó a mover otra vez sus caderas, iba a hacer una noche muy larga.



A la mañana siguiente, se encontraba la pareja acostada tranquilamente, Hoseok profundamente dormida mientras que Seokjin miraba detenidamente con una sonrisa a su pareja, le plantaba algunos besos en su mejilla e iba a darle otro de no ser que vio a Hoseok moverme lentamente mientras poco a poco se despertaba todavía adormilada.


— Buenos días, cariño — Saludo Seokjin besado sus labios.


— Buenos días… — Susurro Hoseok adormilada — ¿Dónde estoy? —


— Estás en tú nueva casa, amor —


Hoseok pronto recordó lo que había pasado en la noche haciendo que se sonrojara y se pusiera nerviosa.


— Oh por dios, ¿Enserio hice eso? — Pensó Hoseok.


— ¿En qué tanto piensas, cariño? — Preguntó Seokjin.


— ¡N-Nada! No es nada — Contestó Hoseok nerviosa.


— Ya veo… — Acarició el cabello de la menor — Será mejor que nos levantamos, tenemos varias cosas que hacer —


Seokjin estaba por levantarse de no ser que fue detenida por la mano de Hoseok.


— Espera — Seokjin volteo a verla — ¿P-Podemos volver a hacerlo? —


— ¿Estás segura? — Preguntó Seokjin confundida.


— Sí, quiero volver a hacerlo — Contesto Hoseok sonrojada.


Seokjin sonrió y no paso ni un segundo para que besara los labios de la menor mientras jugueteaba con su clítoris. Iba a ser un gran día.