Uno
Jungkook caminaba de un lado a otro dentro del pasillo en el que Jimin siempre pasaba cuando tenía su horario libre. Ellos eran amigos, se habían vuelto muy cercanos en el último año y todos podían notar lo mucho que se atraían el uno al otro.
El pelinegro estaba listo para confesar sus sentimientos por completo así que solo le daría una nota a Jimin y esa misma tarde se reuniría con él para decirle todo lo que ha escondido desde que supo que estaba enamorado de él.
Lo único que esperaba era que Jimin aceptara, estaba realmente nervioso.
Cuando la campana sonó, muchos alumnos comenzaron a caminar de un lado a otro, haciendo que Jungkook tuviera que ponerse en puntillas para así observar bien y no perder de vista al rubio cuando apareciera.
Una enorme sonrisa se forma en su rostro cuando divisó a Jimin al final del pasillo, iba charlando con su mejor amigo, Hyunjin. La sonrisa del rubio era tan hermosa que Jungkook deseaba enmarcarla.
Cuando sus miradas se conectaron, Jimin volvió a sonreír, pero esta vez era totalmente dedicada al contrario. Jungkook vio como el rubio le dijo algo a Hyunjin y este siguió su camino mientras que Jimin se desvió para saludar a Jeon.
—Kookie —soltó el mayor con su angelical voz— ayer no logré verte en todo el día, me alegra tener la oportunidad hoy.
Jungkook mordió su labio y suspiró.
—Ayer tuve mucho en lo que pensar, necesitaba ese tiempo a solas y por eso falte a clases —Jungkook rascó su nuca nervioso, sin esperar más extendió el papel en su mano y Jimin confundido lo tomó— hay algo muy importante que necesito decirte, ¿te parece si nos vemos en ese salón cuando nuestras clases terminen?
Jimin miró el nombre del salón que estaba escrito en el pedazo de papel y sonrió. No dudó en asentir al menor, no sabía lo que le diría pero definitivamente estaba nervioso por estar en el salón de música solo con él.
Ese lugar era el salón menos usado de la universidad, así que lo más probable es que lo tenía que decir era algo muy privado.
—Ahí estaré, kookie.
—¡Jimin! —ambos chicos voltearon a ver cómo Hyunjin había regresado para llamar al mayor— si no comemos ahora no lo podremos hacer después, además, hay algo que necesito mostrarte.
Jimin rió ante la emoción de su amigo, sabía que probablemente le mostraría alguna otra de sus compras en línea era fascinante todo lo que ese chico podía encontrar.
—Nos vemos esta tarde, Kookie.
Jungkook sonrió y asintió.
—Nos vemos, Jimin.
De esa forma, Jimin desapareció al final del pasillo, dejando a un Jungkook con una boba sonrisa en su rostro, no podía esperar a confesar todo al mayor.
Todo podía salir muy mal y perder por completo su amistad, pero al mismo tiempo seguía manteniendo esa chispa de esperanza, imaginando que existía la posibilidad de que el mayor correspondiera sus sentimientos.
Como dicen, "el que no arriesga no gana".
Jungkook se encontraba sentado en una silla dentro del salón de música, su mirada estaba en la rosa que tenía en sus manos, era hermosa pero no sabía si llegaría a poder entregarla ese día.
Había pasado más de una hora desde que se suponía él y Jimin se verían, para ese momento ya no tenía esperanza de ningún tipo, realmente pensó que el mayor estaría interesado en él.
Que tonto fue.
Pero aún cuando su corazón se sentía dolido, no quería asumir las cosas de esa forma, sabía que Jimin no era alguien que dejaba plantado a las personas. En ocasiones anteriores se habían reunido a tomar un café o a almorzar y el más bajo siempre llegaba de forma puntual y con una hermosa sonrisa.
Metió su mano dentro del bolsillo en su pantalón para sacar su celular, busco el número de Jimin y marco. Sonó varias veces, pero no había respuesta, terminó la llamada y lo intentó una última vez.
En esta ocasión frunció el ceño al escuchar un tono de llamada a la lejanía, el cual rápidamente se iba acercando hacia dónde estaba. Cortó la llamada una vez más y cuando el tono fuera del salón se detuvo, sonrió al pensar que Jimin estaba llegando.
Arregló su cabello y también su ropa, sostuvo la rosa entre sus manos de una mejor forma y espero a que él mayor entrará.
Grande fue su sorpresa cuando el contrario entró de forma rápida y se mantuvo con su rostro en la puerta. Jungkook iba a acercarse, pero había algo diferente en él, no sabía cómo explicarlo pero Jimin era más pequeño.
Cuando el contrario se dio la vuelta, Jungkook dió un paso atrás avergonzado, era una chica, no Jimin. Rascó su nuca nervioso y escondió su rosa, probablemente ahora tenía sus mejillas totalmente rojas.
—Kookie —habló la chica, su voz era parecida a la de Jimin pero de una forma más fina y aguda.— necesito tu ayuda.
El pelinegro no tenía problema en ayudar, pero ¿por qué esa chica que nunca había visto sabía su apodo? ¿Y porque tenía un gran parecido con Jimin?
Jungkook llevó una de sus manos a su rostro intentando entrar en razón, Jimin no tenía hermanas, así que estaba viendo cosas donde no las había.
Dio un largo suspiro y sonrió amablemente a la chica.
—Realmente deseo ayudarte, pero justo ahora no es el mejor momento —Jungkook quería irse, pero la chica seguía en la puerta.— ¿podrías darme permiso?
—No —habló la desconocida— no hasta que me escuches.
Jungkook no estaba de humor para esto, pero no quería ser grosero así que se dio la vuelta y se sentó donde estuvo durante una hora esperando, qué más da unos minutos más.
—Está bien, pero por lo menos dime tu nombre y... —Jungkook no pudo creer que no había notado que la ropa que esa chica llevaba era la misma que Jimin anduvo esa mañana— ¿por qué llevas la ropa de Jimin?
—Porque yo soy Jimin —la chica estaba muy seria con lo que decía, pero Jungkook solo rió cansado.
—¿Por qué debería creer eso? —Jungkook miró a la chica por completo, aún no entendía lo de su vestimenta, todo le quedaba holgado, ¿qué posibilidades había de que tanto Jimin cómo esta chica se vistieran de la misma forma y la misma talla, el mismo día? tal vez debería escucharla— está bien, digamos que tienes razón y eres Jimin, ¿cómo te convertiste en una chica en menos de 6 horas?
La chica suspiró y se acercó al escritorio del profesor para sentarse, todo era una locura, nadie creería su historia, pero necesitaba intentarlo, sabía que Jungkook la ayudaría.
—No sé si recuerdas que esta mañana hablaste conmigo —la chica metió la mano a su bolsillo y sacó un pedazo de papel, entregándoselo a Jungkook quien confirmó que sí era el que le había dado a Jimin.
—Pudiste haber encontrado este papel en el suelo.
—No tiene tu nombre Jungkook, ¿cómo iba a adivinar que justamente esa era tu letra? —Jungkook ladeó su cabeza pensativo ya que tenía razón— pero continuando con lo anterior, esta mañana ¿recuerdas cuando Hyunjin me habló y mencionó que quería mostrarme algo?
—Si.
—Bueno, cuando me despedí de ti nos fuimos a la cafetería y él me habló sobre una bebida que había encontrado viajando por la deep web, yo le mencioné que era ridículo y que era imposible que él entrará a la deep web, lo conozco, se que muchas veces crea historias para llamar la atención de las personas —Jimin volvió a meter su mano en su bolsillo, sacando esta vez una pequeña botella vacía— no le creí, solo me reí y tomé la botella para tomarla por completo.
—¿Espera, que? —Jungkook tenía su ceño fruncido— ¿tomaste un líquido totalmente desconocido solo porque pensaste que no era realmente lo que Hyunjin decía?
—Si pero…
—¿Qué tal si hubiera sido veneno? o peor aún, ¿Que tal si hubiera sido un laxante?
Jimin tapó su rostro con sus pequeñas las cuales también se miraban muy diferente. Jungkook sabía que era tonto comenzar a creer que tal vez si era él, pero no podía evitarlo.
—Déjame continuar —contestó Jimin— yo tomé el líquido sin saber lo que hacía, fue un acto idiota, lo se, pero luego Hyunjin se alarmó un poco y me explico lo que eso contenía.
»Según lo que él me explico, es un líquido que de alguna forma puede cambiar tu género al tomarlo pasaría justamente eso, el me dijo que esta era la versión permanente pero yo no le creí.
—¿Y cuando supiste que el líquido era real?
—Fue hace más o menos una hora y media atrás, me desmaye en los baños y estuve de esa forma todo este tiempo, al despertarme me vi en el espejo y aunque noté cosas diferente, no me alarme hasta que sentí que varias parte de mi anatomía no eran las mismas.
—Es tonto creer en esto, pero joder, eres idéntico pero en versión femenina.
—Lo sé, yo tampoco creería si alguien llega a mí con una historia tan ridícula.
—No es ridicula, solo es… poco creíble. —ambos se mantuvieron en silencio por unos cuantos segundos hasta que Jungkook volvió a hablar— dijiste que necesitabas mi ayuda, ¿pero en qué puedo ayudarte con una situación así?
Jimin se sonrojó por completo pero se acercó hasta Jungkook y le entrego la botella.
—Lee las instrucciones.
Jungkook tomó la botella y comenzó a leer las pequeñas letras con paciencia, hasta que llegó a la parte que seguramente era en la que Jimin necesitaba ayuda.
—Joder.
—Se que podría hacerlo solo pero lo intente en el baño, no puedo Kookie —Jimin tenía sus ojitos brillosos— aunque el efecto de la bebida es permanente, puedo volver a mi cuerpo si ya sabes…
—La única forma en que volverás a tu cuerpo original es si logras tener un orgasmo —dijo Jungkook mirando la botella totalmente incrédulo— pero si esto funciona, ¿va a suceder lo mismo cuando seas un chico cierto?
—Si. Si llego a correrme como un chico, volveré a esta forma y estaré así hasta encontrar un antídoto, si es que eso existe.
Jungkook quedó en silencio por un gran momento, no sabía en qué se estaba metiendo si llegaba a aceptar. Jimin ahora tenía el cuerpo de una chica, no sabía si lograría hacerlo, a él no le gustaban las chicas en lo más mínimo.
—No sé cómo hacer esto Jimin, yo nunca he estado con una chica, de hecho, no sé si lo notaste pero soy gay.
—Yo también lo soy. —Jimin se encontraba mordiendo sus uñas— no quería meterte en esto pero pensé que serías la única persona con quién lograría ya sabes, mi objetivo, me gustas, no hay nadie más en quien pude pensar.
—Jimin…
Él más bajo se levantó del escritorio en donde estaba sentado y comenzó a caminar hacia la puerta.
—Creo que tendré que buscar algún chico hetero, no quiero obligarte ni presionarte a que me ayudes, cuando vuelva a ser un chico espero podamos salir.
Jungkook tenía una lucha interna con su cuerpo, su mente estaba en crisis al pensar que alguien más llegaría a tocar a ese chico que tanto amaba, no quería que eso pasara, él seguía siendo Jimin.
Cuando el más bajo abrió la puerta, Jungkook lo detuvo.
—Espera, no te vayas.
—Pero Jungkook…
—Quiero hacerlo, es difícil pero puedo intentarlo, si llego a sentirme incómodo de alguna forma, te lo diré.
Jimin lo pensó unos segundos, no sabía qué hacer pero solo volvió a cerrar la puerta y regresó al escritorio del profesor.
Jungkook lo pensó por un momento, pero terminó acercándose al más bajo, cuando estuvo lo suficientemente cerca, pudo notar esa hermosa mirada, la mirada que le daba seguridad que de verdad era Jimin bajo toda esa apariencia.