TRADICIONAL © TAKESOU

Sinopsis

Takemichi hará todo tradicionalmente para poder estar con Souya. ©HISTORIA ORIGINAL. © Todos los derechos reservados

Genero:
Romance/Other
Autor/a:
mirslove
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
13+

#unico

Takemichi mira más tiempo del que le gustaría admitir hasta donde están los gemelos Kawata. Su mirada sigue de manera fija los movimientos de las manos y los pequeños gestos que hace el gemelo menor al hablar con su hermano.


El Alfa es consciente que alguien a su lado está hablando respecto a un conflicto de una pandilla que acaba de surgir y quiere reclamar el territorio perteneciente a la Touma.


Agudiza la mirada cuando Souya deja atrás su habitual expresión enojada para darle paso a una sonrisa que hace que sus ojos se conviertan en medias lunas y sus mejillas se abulten. La carcajada que suelta por algo que su hermano le ha dicho hacen que su corazón lata más aprisa.


—… Takemichi está de acuerdo conmigo, ¿Verdad, compañero?


Takemichi se siente hipnotizado por tan hermosa voz y ni hablar del delicioso aroma a moras que el pequeño Omega desprende. No es tan fuerte como le gustaría ya que al parecer Souya usa supresores de feromonas sino fuera porque es un Alfa puro estaría seguro que no podría olerlo.


—¡Takemichi!.— la voz de Chifuyu lo hacen apartar la mirada de Souya. El Omega rubio lo mira con una ceja arqueada al momento que dirige su atención a él.— Llevó hablando más de diez minutos y tu no escuchas.


El Alfa sonríe un poco nervioso por la acusación de su amigo.


—Discúlpame, Chifuyu.— lleva una mano hasta el cabello del contrario y lo revuelve de manera juguetona.— Me distraje por un instante.


Chifuyu cruza los brazos, molesto por el vago intento de disculpa que Takemichi le acaba de dar. Chasquea la lengua cuando el Alfa vuelve a distraerse por estar mirando algo detrás de él. Voltea, encontrando a Souya a unos cuantos metros hablando con Nohaya y Hakkai.


Ahora entiende porque Takemichi no le presta atención.


—Lo estas mirándo de nuevo.— Chifuyu señala con voz burlesca.


Takemichi sonríe de medio lado al verse descubierto, aunque no es como si hiciera el esfuerzo por disimularlo. A él le gusta Souya y no tiene porque ocultarlo.


—¿Puedes culparme?.— pregunta, llevando su atención hacia el Omega de cabellos azules quien ahora lo mira de reojo cada cierto tiempo.— Él es todo lo que busco en un Omega. Me gusta.


Chifuyu suelta una carcajada atrayendo la mirada de los pocos miembros de las Toman que aun quedan en el Templo quienes los miran confundidos, pero no extrañados. Todos son conscientes de la amistad poco inusual de esos dos después de todo no es algo que se vea a diario. En la sociedad la amistad entre un Alfa y un Omega no son bien vista menos si uno de los es uno casta pura. Algo que a Chifuyu y Takemichi tiene sin cuidado.


—Sonaste como el típico Alfa machista.— acusa, pero aún se puede ver la diversión en sus facciones suaves.— Sino te conociera lo suficiente pensaría que lo eres.


Ahora es Takemichi quien ríe. Chifuyu no es el único que le a dicho esas palabras, señalando que tiene comportamientos cuestionables. Creció en una familia que aunque no siguen las normas impuestas por la sociedad respecto a los Alfas y Omegas, tienen sus costumbres. Eso no quiere decir que va por la vida tratando mal a los Omegas haciéndolos menos, su padre Omega le voltearia la cara de una cachetada si se entera que a actuado como un patán.


—¿Cuándo vas a decirle lo que sientes por él?.


—Ya hable con mi madre sobre Souya.— informa. Le da un sonrisa coqueta al gemelo menor cuando sus ojos se encuentran el cual se sonroja hasta las orejas.— Estan listos para ir a la casa de los Kawata para pedir el permiso de cortejarlo, pero primero quisiera hablarlo con él, no quiero que piense que estoy actuando sin pedir su opinión.


—¿Permiso para cortejar? ¿No es eso muy anticuado?.


—Mis padres son tradicionales sobre esos temas y por lo que veo los de Souya también lo son.— señaló disimuladamente a los Omegas quienes se acercaban hasta donde ellos estaban.


—¿Por qué lo dices?.— Chifuyu miró con ojos entrecerrados a los dos Omegas gemelos tratando de ver a lo que su amigo se refería.— Oh…


Nohaya, el gemelo mayor portaba un collar de compromiso en su cuello.


Los Omegas sin importar si son hombre o mujer deben portar dos tipos de collares a lo largo de su vida:


Anti-mordidas: el primer collar que los Omegas debían usar desde que les presentaban su primer celo así evitan que alfas indeseados los mordieran sin su consentimiento y terminar atados de por vida a una persona que tal vez nunca amarían.


Cortejo o compromiso: El collar de cortejo era otorgado por los Alfas interesados en los Omegas que eligen como su pareja. Una manera de demostrarle a los demás Alfas que ese Omega ya estaba comprometido. Collar qué sería reemplazado por la marca de apareamiento una vez se hubieran unido.


Takemichi no puede esperar darle su propio collar a Souya.



(…)


Souya se sentía los nervios invadir todo su cuerpo. Hoy era el día en que se reuniría con Takemichi en uno de los cafés más populares de Shibuya.


Takemichi no le había dicho el motivo por el cual deseaba que se reunieran y eso lo hacía sentir aún más nervioso. A él le gustaba el Alfa pelinegro desde hace un tiempo, pero era demasiado tímido como para decirlo.


Souya era como todo Omega que soñaba con ser cortejado por un buen Alfa, enlazarce y tener cachorros. Había noches en la que le gustaba fantasear con pasar su vida al lado de Takemichi y poder ser el padre de sus hijos.


Ese deseo se incremento cuando Ran llegó a casa solicitando el permiso a sus padres para poder cortejar a Nohaya según las tradiciones de su familia. Nunca pensó que Haitani Ran – el Alfa con fama de mujeriego playboy- fuera de esa clase de Alfas que van respetando las costumbres antiguas que aún recidian en la sociedad. No va a negar que se sorprendió con creces cuando lo vieron inclinado en una reverencia al mismo tiempo que mostraba un hermoso collar con una piedra preciosa pidiendo a su gemelo como Omega y lo hizo aún más al ver que su hermano Nohaya aceptaba el cortejo.


Él también quería poder ser cortejado por Takemichi.


—Sou-chan, ¿Estas nervioso?.— le preguntó el Alfa de su hermano mayor mientras le daba una mirada rápida por el espejo retrovisor.


Ran y Nohaya eran sus “chaperones” de ese día pues no podía reunirse a solas con los Alfas sin estar acompañado de alguien de confianza ni mucho menos debía tener un acercamiento inadecuado con ellos ya que debía de llegar virgen hasta el día de la ceremonia de enlace.


Algo demasiado anticuado, pero a él no le molestaba en lo absoluto. De solo pensar que Takemichi y él tengan ese tipo de roces le hacen sentir avergonzado, pero no puede evitar anhelar que eso suceda.


—Un p-poco.— murmura desde la parte de atrás del auto.


—Tal vez Takemichi te de el collar de cortejo.— dijo Nohaya con una sonrisa.—¿Te imaginas? Podríamos hacer una ceremonia doble, eso sería estupendo, ¡¿No es así, Ran?!


—Lo es, cariño.— dijo el Alfa dándole la razón a su Omega.


—¡Nii-san!.— llamo avergonzado.— Takemichi no me ve de esa manera.


Las feromonas tristes comenzaron invadir el ambiente cerrado del auto.


—Tonterías, Souya.— reprendió el Omega mayor por el pesimismo de su hermano.— Hasta un ciego puede ver la manera en que Takemichi te ve en las reuniones, le interesas de eso no cabe duda.


Souya se sonrojo de nueva cuenta. Deseaba que las palabras de Nohaya sean verdaderas.


—Además escuche de papá que los señores Hanagaki hablaron con ellos hace unos días para pactar una reunión.— contó Nohaya.— Sabes lo que eso puede significar, ¿No?


Si, el sabia lo que eso significaba. Que la familia de Takemichi hablaran con sus padres para una pronta reunión


El auto se estacionó cerca de la cafetería así que los tres bajaron del auto y caminaron hasta entrar en el establecimiento. Souya podía sentir como sus piernas temblaban y sus manos sudar por el nerviosismo. Miró alrededor buscando a Takemichi hasta que lo encontró.


El Alfa estaba sentado en una mesa apartada de las demás, por lo que pudo ver se encontraba distraído mirando la carta con el menú. Souya suspiro quedito al prestar más atención al Alfa quien esta vez iba con ropa oscura formal y tenía el cabello desordenado. Dios, a él le gustaba mucho Takemichi.


Despidiéndose de su hermano y cuñado camino a pasos lentos hasta la mesa en donde Takemichi se encontraba.


—Buenas tardes, Takemichi.— Souya lo saludo con voz temblorosa.— E-espero no haberte echo esperar demasiado tiempo.


—Buenas tardes. No te preocupes acabo de llegar.— dijo levantándose para saludar al Omega con un beso en la mejilla.— Toma asiento.


Souya toma asiento en la silla que el Alfa le ofrecía y mira alrededor con ojos nerviosos. No puede posar su mirada en el hombre que parece no encontrar nada más interesante que él. Esta demasiado ansioso y las manos le sudan levemente.


—Antes de ordenar quisiera hablar contigo.— Takemichi es el primero en romper el silencio entre ellos.


—D-dime. ¿Es algo malo?.— pregunta. Entre asustado y expectante.


—Tranquilo, cariño.— el Alfa toma la mano de Souya en gesto tranquilizador.— Veras.. mis padres han hablado con los tuyos para pactar una reunión de compromiso…


Souya jadea y sus ojos se abren más si es que eso es posible. A escuchado bien, ¿Verdad? Takemichi quiere comprometerse con él, ¿Cierto? No puede creerlo, siente que todo esto es uno de los tantos sueños que ha tenido a lo largo de todo el tiempo que a estado enamorado del Alfa. Si es así no quiere despertar nunca.


Takemichi continúa.


—Pero antes de formalizar quiero preguntar tu opinión en todo esto.— mira la cara sonrojada del Omega.— Souya, me gustas. Y quiero que me aceptes porque también me quieres, no por obligación o presión.


Souya siente como los ojos comienzan a humedecerse a causa de las palabras de Takemichi le han provocado. Su amor era correspondido y él no podía contener su felicidad.


—También te quiero, Takemichi.— dijo antes de arrojarse a los brazos de Takemichi en un abrazo.— Quiero casarme contigo y que formemos una familia juntos.


El Alfa corresponde el gesto de Souya. Apretando el pequeño cuerpo del Omega y sin poder evitarlo una sonrisa surca sus labios. Esta a pocos pasos de lograr que Souya sea completamente suyo y no dejara qué nadie se interponga en su camino.