Una Navidad con mi Ex

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Sinopsis

La navidad siempre es época de reuniones familiares, citas románticas y romances navideños, pero y si la navidad reuniera una relación rota, la encerrará y la obligará a convivir, a pelearse, a sincerarse y hasta de pronto reconciliarse, ¿será posible que el espíritu navideño sea capaz de unir una pareja? Sumérgete en estas heladas navidades en donde todo empezó por una avalancha.

Genero:
Romance/Drama
Autor/a:
Sra. F.J
Estado:
Completado
Capítulos:
7
Rating
5.0 1 reseña
Clasificación por edades:
16+

Capítulo 1

🎄 Bitácora de una soltera en Navidad 🎄

Mientras el primer copo de nieve caía, susurraba secretos de un cuento invernal, uno en el que te contaría la historia de Alaska y Noel, una pareja de exnovios que por azares del destino terminan encerrados en Navidad, obligados a sobrevivir y de pronto a perdonar sus problemas del pasado. Así que sumérgete en esta intrigante historia en donde el frío navideño puede calentar cualquier corazón.




—¿No podías decirle a tu familia y amigos que se sentaran en otro lado?

—¿Es en serio? Para eso me pediste hablar, para discutirme algo que se sale totalmente de mi control, ¿qué querías que le gritara a tu madre? ¡Lárguese de mi puta mesa, señora!

—Ay, sí... ¡Tú nunca sabes nada, Noel! ¿Cómo era que decías siempre? “Las cosas pasan por algo, Alaska, nadie tiene el control de nada” —imité con voz de tonto recordándole el pasado.

—¡Oh, por favor! ¿Te crees que me gusta ver tu cara de acelga amarga en mis malditas Navidades? Si hubiera sabido que pasarías tus Navidades aquí, ni me acerco.

—¡Jah! —me crucé de brazos dándole la espalda con una sonrisa incrédula.

—¿Qué? ¿Qué quieres decir con ese sonido?

—¿Crees que soy tonta, Noel? Está claro que Sven le pregunto a Sara a donde iríamos, y tú se lo pediste.

—¡Estás loca, mujer! Estás paranoica si crees que hice algo así.

—¡Loca tu abuela, imbécil!

—¡Que acabas de decir! —de repente el suelo retumbo y un fuerte ruido como si un gigante acaba de despertarse acallo la discusión de un plumazo.

—¿Oíste... ese ruido? —dije temerosa.

—Sí... ¿Qué diablos es ese sonido?—de repente todo se movió y con fuerza pegué un grito.

—¡AAhh!

—¡Alaska!


🎄 💫 🎇💫🎄

Nada de lo que está pasando, seguramente lo estén entendiendo, así que… Que os parece si empezamos esta historia bien… desde el principio, como se debe contar cualquier cuento.

Unas horas antes.

Vísperas de Navidad/23/de diciembre.

—¡Tyler, segundo aviso, ya vamos tarde! ¡Bob, podrías ir a buscarle! —increpo mi madre exasperada, mirando por la ventana de la furgoneta, mirando hacia nuestro portal.

—Cariño, relájate… estás muy nerviosa por este viaje, ya vendrá —indico la voz leve de mi padre mientras miraba el mapa con un gorro de Navidad de luces. Solté un suspiro y mi madre volvió a gritar.

—¡Ya nos están esperando en el hotel, y aún no estamos en el camino!

—¡Alaska ve a buscar a tu hermano, o me volveré loca!

—¡Tyler, mamá, te quitará la consola!

—¡Ya voy! —un pequeño pelinegro con una maleta de Mario Bros, corrió al auto entrando con rapidez. Miré mi celular y tenía un mensaje de Sara, me acerqué al asiento del conductor y dije a mi madre.

—Podemos pasar por Sara, dice que su auto se averió.

—¿Eso significa que sus padres ya están en el hotel? ¿Se fueron primero?

—Se fueron temprano, debimos haber hecho lo mismo, si querías llegar primero.

—No me digas, Alaska… realmente no se me paso por la mente —dijo irónica arrancando el auto.

—¡Mamá! ¡Alaska está en mi asiento! Me gusta la ventana de la derecha.

—Ahora es mío, mocoso. —le saqué la lengua y me volvía aplastar en mi asiento mirándome mi celular.

—¡Mamaaá, Alaska me está sacando la lengua!

—¡Ay, dios mío santo! ¿Qué he pagado yo? Alaska compórtate ya, eres muy adulta para esas tonterías. Diles algo tú también Bob, no puedo más.

—Niños, no molesten a su madre cuando conduce, saben lo nerviosa que supone. —Dijo en voz baja, con una sonrisa conciliadora.

—¿Y por qué tú no manejas papá? —pregunto Tyler jugando con su consola.

—¡Jeh! ¿Nunca les he contado esa historia? Jamás me saqué el permiso de conducir. Menos mal que me case con una radiante mujer todoterreno —beso la mejilla de mi madre mientras se ponía sus lentes de abuela para manejar. Mi hermano los miro con asco y yo aparté la mirada. No sé ni como ese matrimonio había durado tanto, supongo que algunos tenían mala suerte en el amor… y otros elegían muy mal, yo creo que elegí las dos.

—Recuerdas, cuando nos conocimos en estas fechas, supe al instante que eras para mí, ¡Y es por eso que amo la navidad! —le subió a la radio, dejando a todo volumen aquel villancico, alce mis ojos poniéndolos en blanco. Pues yo la odiaba… y no era la única, estas fechas eran melancólicamente un recordatorio de que me tenía novio, así que sí, era oficialmente un Grinch en toda regla.

—Cállate ya, Bob, me sacarás los colores. —saque mis audífonos y a punto de ponérmelos, mi madre soltó.

—¿Alaska cuando se supone que volverás a la universidad? De nuevo vas a pedir más plazas —me miro por el espejo retrovisor escudriñándome, me escurrí en el asiento para que no pudiera alcanzarme con esa mirada inquisitoria y propino de nuevo.

—No te hagas la tonta, sé que me escuchas —solté un suspiro harta, y entonces solté evasora.

—Me estoy tomando un año sabático…. —solté agria desenredando mis audífonos. Simplemente, no quería hablar del tema.

—¿ahora será la nueva escusa? No haces nada en casa, no trabajas y tampoco te dignas terminar tus estudios, ¿qué se supone que quieres hacer?

—No empieces mamá, ya te dije que estoy haciendo mis pasantías mientras me tomo un tiempo de los estudios, de todas maneras me quedan solo un semestre para graduarme ¿cuál es el maldito problema?

—¡No me hables así, niña! Estoy preocupada por ti, pareces sin ganas de nada… cuando siempre hablas de lo mucho que te enloquecían tu carrera de leguas, y ahora no te reconozco.

—¿A dónde quieres llagar con todo esto?

—Te estoy preguntando hasta cando vas a durar triste por ese muchacho, claramente es por él… y ya ha pasado un año Alaska, no crees que deberías preocuparte por tu futuro.

—Cariño, por favor... creo que ya fue suficiente, no es él…

—No, Bob, déjame hablar con ella, debe saber lo que…

—¡Ya déjame en paz! ¡Estoy haciendo todo lo que querías, vine a tu estúpido viaje, en estas fechas que para mí son una mierda… me uní a vuestra felicidad porque es vuestro aniversario, pero no me tengo por qué sentir como ustedes! Así que deja de sacar a colación mi ruptura cuando ni siquiera sabes cómo me siento. —El ambiente se heló en el auto, más grados de los que hacían afuera. Un silencio sepulcral amarró a todos, me supe los audífonos y mi capucha y me giré para cerrar los ojos y desear estar en otra aparte lejos de aquí, y sin darme cuenta sonaba nuestra canción… Fly To The Moon la misma que sonó en nuestra primera cita, unas lágrimas brotaron de mis ojos. Bienvenidos a mi dulce navidad… tomen asiento y abróchense los cinturones, porque se viene turbulencia.

Si os gusta os pediría que reseñen, den muchas relaciones y corazoncitos y no olviden seguirme en inkitt si aún no lo haces para seguir todo mi contenido al completo, besos y espero que lo disfruten.