I
¿Qué se puede hacer cuando en mi infancia, mi padre abuso de mí? ¿Qué se hace cuando mi propio padre, el que yo creía el mejor hombre que existía, me viola y casi podría tener un bebé suyo, pero que a causa de él, lo perdí?
Estaba en mi cuarto jugando con mis muñecas, mami había ido a hacer las comprar al supermercado, le gustaba siempre hacerlas el fin de semana. Papi solía jugar conmigo, pero debido a su trabajo, ya no puedo hacerlo a menudo. Cuando escucho la puerta de mi cuarto, veo a mi padre entrando con su traje, uno muy lindo y totalmente de negro, solía echarse gel para que ningún pelo saliera de su lugar, siempre afeitado, para estar muy presentable en su trabajo.
ㅡPapi ㅡCorrí a abrazarlo, abrace sus rodillas, debido a que él es un hombre muy alto y yo solo soy una niña de cinco años, que en pocos días cumpliré seis, estoy muy feliz.
ㅡMi niña hermosa ㅡMe toma entre sus brazos y besa mi frente, siempre me ha gustado esa muestra de cariño.
ㅡ¿Por qué no has ido al trabajo? ㅡPregunto, mirando sus ojos azules.
ㅡPorque te quiero llevar a un lugar muy lindo, y que sé que te va a gustar ㅡMe sonrío, mostrando sus lindos dientes.
ㅡ¡Yupi! ㅡSonrei y bese su mejillaㅡ ¿Esperaremos a mami?
ㅡMami tardara en venir y hay que ir luego ㅡMi sonrisa se borra al escuchar eso.
ㅡ¿Y podrá ir Mason? ㅡLo miro, esperando escuchar una respuesta afirmativa.
ㅡSabes que Mason tiene sus entrenamientos de Basquetboll ㅡSuspire, tenía razón.
ㅡEsta bien, entonces vamos ㅡMe bajo de sus brazos, tome su mano y salimos de mi cuarto.
Salimos por el pasillo, viendo a Mari, la sirvienta que hace el aseo y ayuda a mami en cosas de la casa.
ㅡMaria, avísale a Bell que salí con Mila ㅡAviso papi, mirando muy serio a Mari. Solo vi como Mari movió su cabeza, asintiendo a lo que papi decía.
ㅡAdiós, Mari ㅡLe lance un besito con mi mano, ella solo sonrió e hizo como que agarraba mi beso y lo ponía en su mejilla. Pero al ver sus ojos, no se veían con ese brillo lindo que tenía en sus ojos.
Bajamos las escaleras de casa, papi tenía un muy buen trabajo, porque teníamos una casa muy grande y bonita, también iba en un muy buen colegio y tengo muy buenos amigos. Papi me tomo entre sus brazos, cuando salimos de casa, pero no me sentí como solía sentirme en casa, su toque era raro, además que me tomó muy cerca de mi trasero y eso me incómodo.
ㅡPapi, quiero caminar ㅡLe dije cuando ya me sentía muy incómoda, habíamos caminado como dos cuadras, y el no suele caminar, siempre anda en su auto.
ㅡTranquila, bebé, estamos cerca ㅡSusurro, cerca de mi oreja, dándome un escalofrío de incomodidad y miedo.
ㅡPapi ㅡMurmure con miedo, cuando lo vi acercarse a otra casa, que estaba a pocas cuadras de la nuestra, era linda, pero la mía era más linda, quería volver a casa; con mami, con Mason, con Mariㅡ Papi, quiero volver a casa
ㅡShh, nena ㅡMe bajo de sus brazos, pero tomo muy fuertemente de mis muñecas con una de sus manos. Con la mano que le quedó libre, sacó unas llaves, que nunca le había visto, y abrió la puerta de la casaㅡ Esta será nuestra casa secreta, ¿te gusta?
ㅡNo, quiero mi casa ㅡSenti mis ojitos llenarse de lagrimas, no me gusta.
ㅡTendras que acostumbrarte, nena ㅡSentí como cerro la puerta, no me podía mover, no quería movermeㅡ Vamos a conocer la casa. Tú habitación es la más bonita, vamos
ㅡNo quiero, quiero mi cuarto, mis muñecas, mi casa, mi mami ㅡLo mire, sentí mis lágrimas caer.
Papi me miró, pero su mirada era fea, no me gustó como me miró. Se arrodillo, tomó mi carita y se acercó, pensé que secaria mis lagrimas, pero cuando sentí sus labios en mi boquita, me aleje de él rápidamente.
ㅡ¡No! ㅡLe grite. Pero él solamente agarro mi pequeña cabeza y me acerco a él, con mis pequeñas manos, agarre sus muñecas, intentado alejar sus ahora feas manos, pero su fuerza era mayor a la mía. Lloré, lloré de la incomodidad, del miedo, del dolor, y porque quería a mi mami.
Volví a sentir sus labios en los míos, sentí asco, sus labios se mantuvieron quetos, yo le pegue con mis pequeñas manos en su cara, intenté alejarme, pegue patadas. Él se alejó bruscamente de mí y en segundos, yo estaba en el suelo, con un dolor ardiente en mi mejilla, mechones de mi cabello, tapaban mi cara, con mi manito, aparte los cabellos y toque mi mejilla, mire a papi con mucho miedo.
ㅡSera mejor que te quedes queta, sino, todo será peor ㅡTemble, miedo recorría mi cuerpo, no podía moverme, pero está vez no era porque yo no quería, era el miedo el que paralizó mi cuerpo, dejándome a merced de un cruel hombre que yo tenia en un pedestal.
Tomo mi brazo con mucha fuerza, gemi del dolor, quedaran hematomas, estaba segura de ello. Con fuerza me arrastro a unas escaleras, llevándome al segundo piso, en la primera puerta que abrió, entramos, cerrando la puerta de golpe, estaba enojado porque me resistí a él.
Me tiro a la cama, caí como un saco de papas en una linda cama, pero era más linda la mía, de color morado, extraño mi cuarto, mis cosas, a mami.
Él se subió encima de mí, no podía moverme, tenía los ojitos llenos de lágrimas, tenía miedo.
Volvió a besarme, pero está vez, con brusquedad, jadeo del dolor, mordía mis labios como si fueran dulces, me dolía. Sus grandes y feas manos, tocaron por mis pequeños muslos, subió su mano, llegando a mi lugar privado, el que no se debe tocar sin mí permiso. Alarmas de miedo se prendieron en mi cabeza. Moví mi cabeza con desesperación, moví mis piernas con miedo. No, no, no.
ㅡ¡No, no, no, papi! ㅡGrite con mucho miedo en mi cuerpo.
Senti otro dolor punzante en mi mejilla, volvió a golpearme. Más lágrimas caían de mis ojos. No, no, no.
ㅡ¡Queta, joder! ㅡMire por la ventana, viendo el lindo día con sol, el cielo celeste, con lindas nubes. Sentía las lágrimas caer de mis ojos.
Sus labios pasaron por mi cuello, no quería sentir esto, mire por la ventana. No, no, no.
Sus manos tocaron ese lugar prohibido, ese lugar que solo se debe tocar con mi consentimiento y no ahora, que solo soy una niña pequeña, menos por mi papi. Grité por el miedo, cuando sentí uno de sus feos dedos entrar dentro de mí. Algo incómodo invadió todo mi cuerpo, grité, lloré, supliqué, pero nada sirvió. Sentí más dedos entrar, acompañando el primero, gritaba por el dolor que sentía, era muy doloroso. No, no, no.
ㅡ¡No! ㅡGrite, cuando lo vi que bajaba su boca a mi parte prohibida. Intenté de escapar, pero otro golpe me llego, rompiendo mi labio, grité y lloré aún más por todo estoㅡ ¡Quiero a mi mami!
Sentí sus feos labios en mi parte baja, lloré, ya dolía todo de mí. Sentí su asquerosa lengua entrar, grité, sacaba y metía su lengua, y para peor, también volvió a meter sus dedos, acompañando a su lengua. Gritaba pidiendo ayuda a la gente, para ver si tenía la esperanza de que alguien viniera en mi ayuda, pero eso no paso. Volví a mirar por la ventana. No, no, no.
Luego de sacar su lengua, me miró, sus dedos seguían moviéndose en mí, sentía asco de que me mirara y me tocara. No, no, no.
Saco sus dedos y chupo, volví a mirar por la ventana, solo lloraba, ya nada ni nadie detendría a este hombre, que me estaba robando el alma, mi felicidad, mi vida.
Vi como comenzó a sacarse el cinturón. No, no, no.
ㅡ¿Papi? ㅡLo mire con mucho más miedo que el anterior, cuando lo vi alejarse, era mi momento, tenía que escapar. Cuando me baje de la cama, mis piernas temblaron, enviándome directo al piso, mis piernas no respondían. Lloré aún más en el pisoㅡ ¡No, no, no!
ㅡTranquila, nena, te gustará, estoy seguro de ello ㅡLo mismo me dijo de este lugar y lo último que hizo, fue gustarme. No quiero esto, ayuda, mami, ven por mí.
Me volví a tirar a la cama, esta vez, con sus pantalones hasta la rodilla, no quería bajar la mirada, no quería encontrarme con mi realidad. No, no, no.
Grité y perdí mis fuerzas, cuando sentí que algo duro y aún más largos que sus dedos, entraba en mi. El dolor era insoportable, miré por la ventana, miré al cielo, y pregunté: ¿por qué a mí?
Desperté, asustada, sudada, fue una pesadilla, solo eso, papi no sería capaz de hacerme eso. Recorrí con mi mirada mi cuarto. Paredes blancas, no damasco, puerta negra, no rosa pastel, piso sin alfombra, ¿donde está mi alfombra de perrito?. Mire mi cuerpo, sin nada de mi ropa, mire a mi lado, sábanas blancas, no moradas. No, no, no.
Sábanas blancas manchadas con sangre, mi sangre. Volví a llorar, no fue una pesadilla, fue real, mi papi...
El ruido de la puerta abriéndose, me alerto. Mire, papi entraba con una sonrisa. Miedo, me gritaban mis sentidos. Me aleje lo más que puede de él, y lo que más me permitía mi cuerpo, todo me dolía.
ㅡDespertaste, corazón ㅡSe sentó en el borde de la cama, me miraba feliz, se veía feliz. ¿Estaba feliz de lo que me hizo?
ㅡQuiero a mi mami ㅡMurmure, tape mi cara entre mis rodillas, no podía verlo.
ㅡAhora tenemos que volver a casa ㅡLo mire, con miedoㅡ Pero no puedes decirle a nadie de esto
ㅡQuiero a mi mami ㅡSusurre.
ㅡMila, hazme caso, no le digas a nadie, porque a la próxima no seré tan considerado ㅡAdvirtio. ¿Próxima? No, no, no.
ㅡQuiero a mi mami ㅡLágrimas volvieron a caer de mis ojos.
ㅡVístete, para que nos vayamos ㅡDijo con voz severa, dejándome sola. Lloré e intenté cambiarme lo más rápido que mi cuerpo me permitía.
Al ponerme los zapatos, lloré y gemi por dolor en mi parte prohibida y en mis piernas. Salí de ese feo cuarto, bajando las escaleras, antes de bajarlas por completo, escuché a papi hablar por teléfono.
ㅡ¡Si, mujer! ㅡSe escuchaba alterado. Miedoㅡ ¿Ya estás en casa?. Perfecto. Si, nosotros ya vamos para allá. ¿Mason?, el no debe de enterarse, Bell. Ajá, por su problema, sabes como reaccionaria al saber lo de Mila. Ajá, ya vamos
¿Mami? ¿Mami sabía de esto? ¿Mami lo permitió? No, mami jamás haría eso, es mi mami.
Baje lo que me faltaba de escaleras, viendo como papi me miraba bajar. Me costó mucho hacerlo, todo me dolía. Abrió la puerta y me tomó en sus brazos, caminar se me dificultaría más, si tenemos que caminar cuadras.
Al llegar a casa y ver a mami, corrí a ella y lloré, lloré mucho.
ㅡCariño, ¿qué pasó? ㅡMe abrazo, me tomó en sus brazos y me sentí segura. Me llevó a mi lindo cuarto, este si era lindo.
ㅡ¡Mami, mami, mami! ㅡSegui llorando. Después de unos minutos calme mi llanto.
Papi me pidió que callará, pero en mi colegio siempre dicen, que cuando pasa esto, nunca hay que tener miedo de decirlo.
ㅡPapi, él... ㅡLlore, no podía hablar sin que las lágrimas siguieran cayendo de mis ojosㅡ Él toco partes prohibidas de Mila, beso mis partes prohibidas, sin mí consentimiento
ㅡAmor, sabes que es malo mentir ㅡSonrio, acariciando mi cabello.
ㅡ¡No es mentira, es verdad, es malo! ㅡGrite, pero ella mantenía su sonrisa. No me creía.
ㅡCariño, será mejor que duermas ㅡBeso mi frente. Decepción, eso sentí, mami no creía en mí. Ella sabía esto, lo sabía y no lo evito.
Salió de mi cuarto, dejándome sola, lloré y mucho. Me dormí. Cuando sentí la puerta de mi cuarto, me desperté, por miedo a que fuera mi padre. Era Mason. Mi hermano mayor.
ㅡ¡Mila! ㅡMe sonrió feliz mi hermano de catorce años. Pero esa linda y tierna sonrisa, se borro al ver mis ojos hinchadosㅡ ¿Mila? ¿Qué pasó, cariño?
ㅡ¡Mason! ㅡ
Corri
como pude a sus brazos y volví a llorar.
ㅡ¿Qué pasó, mi pequeña? ㅡAcaricio mi cabello, lloré. ¿De que serviría contarle?, si mi mami no creyó, él tampoco.
ㅡN-nada ㅡSentia raro entremedio de mis piernas, necesitaba bañarme con urgenciaㅡ T-tengo que bañarme
Mason se alejó de mi, para que pudiera ir al baño, pero apenas me aleje de él, mis piernas temblaban, haciendome caer. Mis piernas no podían caminar más.
ㅡ¡Mila! ㅡGrito y me ayudo a caminar al baño.
Él ayudo en bañarme, se lo agradecí con una sonrisa, pero fue forzada y sé que el lo noto, pero el no insistirá.
ㅡMason ㅡMurmure ya en mi camita, con mi pijama de cerdito, lo mire, parado a los pies de mi camaㅡ Duerme conmigo, por favor
No podría dormir, sabiendo que mi papi podría entrar y hacerme eso de nuevo.
ㅡClaro que sí, mi bichito ㅡSe acostó, y caí en cuenta de que el seguía con su ropa de entrenamiento. Me abrazo, y solo ahí, en sus brazos, me sentí segura.