Harem Multiversal - Violación

Sinopsis

Un chico termina muriendo debido a un desafortunado accidente, encontrando tras el final a un ente el cual le otorgará el poder de hacer todas sus fantasías. De esta forma aque sujeto se encargará de cumplir sus sueño de tener un harem de chicas y chicos de toda raza edad y sexo, sin importarle si tiene que violar y romper a los mismos hasta el final de los tiempos. Esta es una historia de Harem, Abuso sexual, Violaciones en masa, lolicon, yuri, femboys, Hentai, porno y todo eso

Genero:
Erotica/Adventure
Autor/a:
Ry
Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
5.0 2 reseñas
Clasificación por edades:
18+

El inicio del fin

La despertar lo que me dio la bienvenida fue la horrible sensación de una jaqueca, palpitante, que me hizo sostener mi cabeza con ambas manos rodar de un lado a otro apretando los dientes. Sentía como si un dolor papable se me insertará hasta lo más profundo del cráneo, como si mis nervios fuese una raíz y alguien tratará de arrancarlo con unas pinzas. Y sin embargo dicho malestar desapareció de un segundo a otro dejándome igual de aturdido que cuando apareció.

Lo que vino después fue extrañamente una sensación de descanso, la cabeza y mi cuerpo se sentía tan ligeros como una pluma y extrañamente estaba cómodo con ello. Aún así los pensamientos no pararon, pues tenia una duda, ¿Por qué rayos no estaba muerto?

Recordaba perfectamente todo antes de despertar. Y por ello no entendía como seguía respirando sin un tubo y el porque me sentía tan bien, y entre más hacía memoria menor sentido encontraba.

Había estado en el incendio de un edificio, irónicamente durante mis vacaciones como si no tuviera peor suerte. Mi madre y tías habían bajado ya hace tiempo y yo me quedé dormido en mi habitación, siendo despertado cuando un terremoto hizo temblar todo el lugar.

Ahora que lo pienso, lo más probable es que de alguna forma explotarán las tuberías de gas, pero en aquel momento lo único que pensaba era en correr lo más rápido posible por lo que de un momento a otro ya estaba en un mar de llamas, esquivando escombros y cuerpos calcinados de personas con algunos aún moviéndose.

No sé cómo, pero sosteniendo un trapo contra mi cara para no respirar humo logre bajar 3 pisos, solo para terminar llegando a posiblemente una de las peores decisiones de mi vida. Cerca del séptimo encontré una niña pequeña y en pijama llorando en el suelo, y aunque no sabía porque, tuve la necesidad de salvarla.

Se que suena cruel decir que ello fue una mala idea, pero a decir verdad además de peso muerto aquella pequeña era totalmente una molestia adicional, mordiendo, arañando y tratando de salir de mi agarre aún cuando la estaba sacando de ese lugar. Admitiré sin arrepentimiento que estuve tentado a dejar caer a la misma y salvar mi cuello.

Aun así, logro bajar un par de pisos más hasta la entrada del hotel, sintiendo como los paramédicos y bomberos tomaban a aquella fastidiosa niñita, pero yo estaba en un estado tan lamentable que apenas podía ver borroso. Supongo que caí inconsciente, aunque en aquel momento pensé que moriría.

“Supongo que salió mejor de lo que espere, incluso me siento genial. Solo espero no estar anestesiado.”

Hablé en pensamientos con toda la intención de dejarme llevar por la placentera sensación de la cama bajo de mi, era increíble para ser una cama de hospital.

Sin embargo, aunque el silencio hacia el escenario perfecto para un descanso renovador, no tarde darme en cuenta de lo increíblemente extraño que era no oír nada en un hospital, por lo que levanté la mirada por un momento. Aunque no sabía porque, no me sentí impresionado al darme cuenta que no estaba en la camilla de un hospital o en una ambulancia si no una habitación hogareña, en una cama grande dentro de una habitación poco decorada totalmente pitada de un blanco hueso y con un único pasillo al costado.

No tarde en revisarme a mi mismo al notar que algo no cuadraba, viendo que en mi cuerpo no había herida o cicatriz, incluso mi ropa estaba intacta aún cuando mis zapatos se derritieron y mi suéter se rompió, incluso mi teléfono estaba aún en mi bolsillo en perfecto estado, recordaba que una varilla de metal lo atravesó por completo.

—… Para ser sincero, no sé si sería increíble o triste que lo que estoy pensando ahora sea correcto. — Dije en voz baja mientras una serie de emociones confusas se empezaba a hacer presente, al final de cuentas, sabía que aquello que viví era real por lo que, u ocurrió un milagro cósmico o simplemente me había ocurrido lo evidente. Sin embargo, considerando que ya había hecho no necesite mucho valor para ponerme de pie e ir a investigar.

Mientras avanzaba por el pasillo termine en una habitación similar a la anterior pero más grande, igual de vacía y con esta cerámica blanca y brillosa cubriendo toda superficie, siendo que el silencio casi total del lugar era bastante inquietante solo roto por un sonido de agua que salía de uno de los dos pasillos adicionales. Decidí ir allá, llegando nuevamente en una habitación blanca, solo que la misma tenia un tipo de arquitectura similar a la griega.

En el centro de la habitación había una especie de mini cascada artificial, o una fuente que imitaba una pequeña cascada con vegetación en la roca de la que caía agua. También había una toalla al costado de la fuente.

Solo pensé en darme la media vuelta y regresar para ver si la otra puerta era una salida de esta extraña casa, sin embargo, antes de hacer nada escuché un sonido de pasos al otro lado del pasillo.

Y aunque estaba seguro que me haría ver más sospechoso, por puro instinto corrí a el primer escondite que vi; un espacio tras un pilar, que pese no cubría la mitad de mi cuerpo, permaneciendo ahí mientras las pisadas se acercaban.

Pronto el responsable del sonido entró por la misma única puerta de la habitación, dejándome pálido.

Se trataba de una mujer de cabello rubio brillante atado en una cola de caballo el cual caía por el costado derecho de su cuello, sin flequillo, con una aparente tiara o adorno en su frente y dos plumas al costado de su oreja izquierda. Pero sus orejas y el resto de su cuerpo fueron algo en parte me quedé viendo con impresión y en parte me hizo temer.

Sus orejas eran largas y terminaban en puntas como un elfo, y básicamente su cuerpo en forma de reloj estaba bien dotado con grandes pechos y trasero, vestida con una ropa de tela ligera y traslucida la cual dejaba expuestas sus tetas y su entrada vaginal, añadiendo un conjunto de mangas y calcetas blancas con decoraciones doradas que llegaban hasta los muslos.

Y aunque ver a una mujer así de sexy desnuda no sería algo desagradable como tal, no pude evitar sentir un enorme miedo.

Apenas despertar mi primera idea fue que simplemente había llegado al cielo, aunque me costaba creer que un maldito como yo pudiera llegar al cielo. Sin embargo y aunque me costaba creerlo, la apariencia tan desconocida pero increíblemente conocida de esta mujer me hizo llegar a una única conclusión. Por algún motivo que desconocía termine en un mundo de fantasía, o similares claro.

Y claro, si de alguna manera había terminado en otro mundo, en la casa de una elfa tetona como en esas historias de reencarnados, o simplemente me terminaron llevando a la casa de alguna mujer rica por la particular apariencia de la misma, que ella me viera espiando así no dejaría buenas impresiones.

Aun así la extraña mujer sólo camino hasta el estanque sin notarme, quitándose sus pocas prendas y entrando el agua, dejando caer el agua sobre su piel desnuda como si tomara un baño, iniciando lo que fue un par de minutos bastante incómodos.

Ella no notaba mi presencia, incluso me di cuenta que la mujer parecía tener los ojos cerrados todo el tiempo por algún motivo, y yo no hacia otra cosa que quedarme parado tratando de seguir los consejos de drax para hacerme invisible, en primera para no parecer un ladrón, y segundo, para no parecer un maldito degenerado.

Sin embargo, la situación se ponía cada vez más complicada, la mujer parecía lavar su cuerpo lentamente y cada vez que lo hacía tomaba poses tan sugerentes que me llegue a preguntar si lo hacía a propósito. Lo peor fue cuando después de cierto tiempo empezó a tocar mucho entre sus piernas, empezando a gemir cada vez más fuerte, llegando hasta el punto actual en el que la misma estas acostada en la fuente masturbándose, con la cara hacia donde estaba yo mientras se metía los dedos rápidamente, gimiendo como una loca haciéndome perder un poco la calma.

“¡¡Carajo, ¿Lo Haces Apropósito?!!, ¡¡Mantén La Calma!!, no pienses en nada y trata de seguir los consejos de tu tía okay, ella te diría que hacer en un escenario tan estúpido como este.”

Grité en mi cabeza tratando de encontrar un buen consejo de una de mis familiares mas cercanas, viendo como al siguiente momento el fantasma de mí no difunta tía se materializo en mi imaginación dándome uno de sus característicos consejos.

“¿Y que rayos estas esperando sobrino?, métesela de una vez. O que ¿Acaso tanto tiempo practicando con tu tía te quita las ganas de follarte a otra mujer, so-bri-ni-to?”

El fantasma de la mujer aun viva rápidamente se desvaneció cuando mire a otro lado-

“Malditos traumas de la niñez”

Pensé estúpidamente tratando de evitar esas ideas, pero cuando volví la vista al elfo solo recibí otra de regreso, dándome cuenta que aquella mujer había abierto levemente sus ojos quedándose en una posición demasiado íntima con las piernas abiertas y sus dedos todavía dentro de sí.

En ese instante mi cabeza empezó a pensar a mil por hora, no sabiendo cual plan era mejor, lanzarme sobre la mujer y tapar su boca con mi mano para intentar explicar la situación sabiendo que eso pondría las cosas, o correr en cuanto ella gritara

—Vaya, vaya, parece que ya te despertaste. — La respuesta de la mujer sin embargo no fue similar a lo que estaba esperando. En vez de un grito o cara de miedo al ver a un desconocido espiarla mientras se daba amor a sí misma solo sonrió volviendo a cerrar ambos ojos, teniendo un tono demasiado tranquilo, incluso ¿Feliz?.

—Awww, mírate, eres más adorable despierto, ¿Aunque que haces en esa esquina?, no hay agua ahí. ¿Oh, acaso te asusta?, no te preocupes, ven, ven, prometo que no se sentirá tan mal. — La mujer habló con una sonrisa demasiado alegre, con un tono que cualquiera que tuviera mascotas entendería que era solo para ella misma, y pese a que en un inicio creí que lo decía en forma de burla o insulto, lo dijo de una manera tan, ¿natural?, ¿inocente?, el punto es que parecía convencida de que yo era tan tonto como para no ver la cascada frente a mí.

Por un momento me quede sin saber que hacer, huir aprovechando que la mujer no se veía hostil, o quizá de hecho estaba tratando de guiarme a aun trampa, quizá la bella elfa frente a mi solo era una criatura horrible con la capacidad de transformarse, quizá el agua donde estaba era una especie de ácido que me daría una muerte lenta y dolorosa. Eso si es que tuve la suerte de terminar en un mundo de fantasía medieval genérico y no en algún piso del infierno donde una súcubo me haría cosas horribles por mis pecados, aunque no es que no lo mereciera claro. O quizá solo era una elfa pervertida.

Pero no pude seguir mis pensamientos por más tiempo, seguía frente a alguien que podría verme como una amenaza al fin de cuentas, por lo que solo me acerque lentamente sintiendo una incomodidad al estar tan cerca de la mujer y me quitaba la ropa sin que ella pareciera incomoda, si no bastante curiosa, viendo mi ropa antes de pasar a mi cuerpo. Incluso ella fue la que me puso nervioso al quedarse viendo mi pene sin vergüenza alguna más allá solo de un sonrojo prominente, llegando a tal punto de indiscreción que pese a tratar de estar algo lejos ella gateo hasta tener su cuerpo contra el mío.

—Hummm, que extraño tu cuerpo parece muy diferente al mío, pero también te pareces mucho a mi, ¿Eres algún tipo de animal o algo así? ¿Puedes entenderme? — Ella dijo esto con el tono ingenuo de antes, comenzando a hacer señas y signos como si le hablara a un perro. Y pese a que me podría sentir molesto, estaba más tenso por sus mandos que me tocaba sin discreción alguna, yendo desde acariciar mis orejas hasta bajar por mi pecho y finalmente estar tocando mi torso con sus ojos totalmente fijos en mi miembro.

—Sabes, nunca había visto a algo tan extraño como tu, te pareces mucho a mi pero esta parte de aquí es muy extraña, ¿Es algún tipo de cola?, ¿Aunque porque la tienes aquí junto con estas bolitas? — Y de repente el elfo tomo mi miembro poniéndolo mas duro, sacudiendo y tomarlo de diferentes maneras con curiosidad mientras hablaba con ese tono dulce de una mujer madura que me hizo ponerme duro al máximo. Supuse que la misma noto que lo disfrutaba pues, aunque no muy bien, empezó a pajearme mas rápido mientras acercaba más su cuerpo al mío mientras ella misma se ponía de rodillas para ver más directamente mi miembro, haciendo a mis testículos chocar con sus pechos.

—Ey, parece que te gusta, si que debes ser un animal, y pareces muy amable, !!Oh¡¡ Espera, quieres ser mi amigo?, siempre quise ser la amiga de algún animal bonito. — El elfo con sonrisa de victoria hablo, pareciendo una niña emocionada al hablar, jalando mas rápido por su emoción repentina.

“Dios mío, si es que esta es la recompensa por mi buena acción la acepto gustoso.”

—¡¡Esto es genial!!, podríamos hablar todo el día, podría mostrarte toda mi casa, puedes quedarte en la cama a la que te lleve hace rato pero si te da mucho miedo puedes dormir conmigo, y claro jugaremos y te hare esto cada vez que quieras para que estés feliz.— La mujer no dejo de hablar con una emoción y energía digna de una niña, masturbándome cada vez más rápido mientras acercaba su cara sonriente a la mía esperando una reacción, cabe decir que se acerco tanto que me dejo sentir su pecho contra el mío. Tras pocos minutos no me resistí mas, así que simplemente le di una sonrisa mientras me venia en su mano, viendo como ella sonreía enormemente al ver eso como una afirmación.

Claro que al sentir el esperma en su mano la mujer se sorprendió, viéndolo y sintiéndolo entre sus dedos con curiosidad antes de probarlo un poco.

“! Puaghh¡ esto hace sentir a mi lengua muy rara, es extraño". Ella hablo antes de probarlo nuevamente, teniendo la misma reacción otra vez, pero pareciendo aun así fascinada.

Por mi parte solo me sentía ansioso, aun así tenia muchas preguntas que sabía que tenía que priorizar, ¿Qué rayos me paso?, ¿Estaba muerto?, ¿Dónde estaba?, ¿Quién es esta mujer?, por lo que tras un suspiro de gusto ante la sensación de la mano de el elfo tenía toda la intención de separarme y preguntar. Sin embargo lo que todo lo cambio fue la sensación de los labios y la lengua de la mujer rubia, quien parece, tras limpiar el semen de su mano no dudo en lamer directamente mi miembro con la cara de una inocente.

—Eso hacía sentir mi lengua raro, no sentido eso nunca, ¿Qué es?, ¿Me puedes dar más?. — Ella hablo con un tono demasiado infantil como para tener aún sus labios y lengua contra el pene de alguien, en especial el mío. Por lo que ese lado lógico que solía mantenerme con vida desapareció de la misma manera que en el edificio de antes, y sin ningún autocontrol metí como pude mi pene en la boca de la mujer, quien rápidamente trato de alejarse, sin embargo decidí sujetarla de la cabeza para tratar de mantener la ahí, así por unos segundos hasta que la misma dejo de tratar de moverse.

Así mismo empecé a solo mantener la cabeza a de la misma quieta mientras metiste sacaba mi pene de su boca, teniendo que mantener el cuidado con los dientes y sintiéndome como el asco de persona que soy pero no deteniendo mis embestidas. Es más, cuando sentó los labios de la mujer succionar un poco y sus manos pasaron de mis muñecas a sujetar mis piernas, para finalmente llevar una alrededor de mi verga, solo me dio e impulso suficiente como para alcanzar el clímax, llenando la boca de la mujer de esperma, aunque cuando retire mis manos de su cabeza está no se inmutó y de hecho succionó, manteniendo aún su mano alrededor de mi miembro.

Tardo un par de segundos en tragar, chupando un par de veces más la punta de mi miembro dando una sensación increíblemente placentera sin querer antes de verme con una cara molesta, aunque como antes lo había mostrado, era la cara molesta de una niña que se molestó con su peluche en una conversación imaginaria y no una de una mujer.

—Oye, eso no se hace, si quieres que haga este tipo de cosas con mi boca debes pedirlo amablemente, es demasiado grosero actúes así de violento. — Ella hablo como si regañara a un perrito, aunque a decir verdad para ella era es no?. Recuperando un poco el sentido común aunque sin la intención de dejar a la mujer que pese a su cara molesta seguía acariciando la cabeza de mi pene bastante bien pude pensar un poco.

“Aparentemente, está mujer parece no haber visto a ninguna otra persona, o quizá sea ningún hombre por la forma en la que parece tan fascinada con mi pene. ¿Acaso caí en un mundo en el que todos los hombres desaparecieron?, eso sería muy conveniente”

Hablé en pensamientos solo sintiendo como la mujer finalmente dejaba mi miembro, manteniendo aún el puchero infantil en su cara.

—Muy bien, ahora ya no te volveré a chupar esa cosa linda tuya nunca más por ser tan grosero. — El elfo sensual hablo con un sonrojo y cara de indignación infantil mirando a otro lado. Yo tratando de ver si en verdad era ingenua o idiota como aparentaba solo acaricie su cabello viendo su reacción.

—No, es muy tarde para pedir perdón, no lo chupare otra vez. — Ella hablo nuevamente, pero su tono era tan torpe y tonto que se notaba que ella quería seguir con lo de antes. Solo volví a acariciar su cabeza una vez más y ella quitó su cara de indignación por una más suave y aún sonrojada.

—¿Esa es tu forma de pedir perdón Felpudo? — Ella siguió hablando peor con un tono más infantil.

“¿Felpudo?, ¿Desde cuándo nos ponemos apodos?”

Pese a no saber cómo sentirme por ese sobrenombre a mi persona solo volví a acariciar la cabeza del elfo, pasando una mano por su cara, pareciendo suficiente como para que la sensual mujer me mirara ya sin ese tono molesto y solo me diera una pequeña sonrisa.

—Esta bien, si así es como te sientes puedo seguir chupando este palito si eso te gusta. Creo que también se siente bien para mí hacerlo. ¿Aunque te puedes sentar por aquí? — Ella se puso nuevamente a gastas el estanque de la cascada mientras me señalaba con la mirada a un extremo de la cascada, por lo que solo me acerque al lugar y me senté. La mujer pareció increíblemente feliz y emocionada de que cumpliera esa simple orden, por lo que desde el inició ella metió mi pene en su boca alegremente, empezando a chupar fuerte desde el inició.

No hubo mayor diálogo en los siguientes minutos. Solo el sonido relajante del agua chocado entre sien la cascada, y los pequeños pero sensuales sonidos de la mujer elfo chupando mi miembro alegremente, pasándolo entre sus mejillas e incluso llevándolo cerca de su garganta aunque sin meterlo del todo. Parece ser que está mujer pese a todo es buena leyendo mis reacciones pues aunque no dije nada desde el inició por mis meras reacciones fue capaz de darse cuenta de que sentía placer cuando se enfocaba en la punta, haciendo que cada vez la sensación de sus labios succionando mi verga fuera más y más agradable, incluso cuando llegue al clímax ella chupaba mas fuerte, tragando el semen y poniendo una extraña sonrisa en su cara antes de lamen la punta del falo de manera animada.

—Esa cosa hace poner rara a mi lengua pero no me molesta del todo, creo que podría tener más. — Ella dijo entre lamidas, pasando su legua por mi polla como un perro e incluso chupando un poco uno de mis testículos.

Nuevamente a mi cabeza llegó la idea ver qué tan lejos podía llegar con esta elfo antes de que ella me alejara, algo imbécil en todo sentido pero aún así decidí seguir. De esta forma empecé a tocar lentamente los pechos de la rubia mientras ella dejaba su saliva por todo mi miembro.

—Oh, parece que estas igual de curioso que yo jeje, mi cuerpo si que es diferente al tuyo. Si quieres puedes tocar este par, aunque yo no tengo la colita y las bolitas que tu tienes entre las piernas, solo hay un hoyito ahí abajo.— La rubia dijo señalando sus pechos dando un par de gemidos al sentir el tacto con mis manos, sin embargo no quitó su sonrisa cálida y un tanto maternal mientras lo hacía.

“Es triste saber que no es la primer vez que relaciono esos términos.”

En cualquier caso, me quedé con las manos ocupadas sin poder creer del todo aún lo que estaba ocurriendo mientras el elfo seguía viendo mi pene con una sonrisa lasciva y un sonrojo más intenso, sin embargo al poco tiempo ella llevo su mano libre entre sus piernas y se empezó a masturbar ahí mismos sin parecer avergonzada por ser vista. Sin darme cuenta termine por acercarme poco a poco a la bella mujer, hasta el punto en el que nuestras caras estaban muy cerca y nuestras respiraciones chocaban con la cara del otro. Aún así no pensaba besarla después de que ella me hiciera una felación por lo que aprovechando su posición la derribe, dejando que ambos quedáramos en el suelo de al fuente, la cual era lo suficientemente pequeña para que la cara de la elfo sobresaliera entre el agua.

Ella soltó un pequeño gemido por la impresión con cara confundida, pero luego sintió mi pene entre sus piernas. La elfo aún seguía tocándose en esta situación, pero sin embargo al sentir el pedazo de carne más grande que sus dedos por mucho, pudo llegar a una idea que rápidamente sonrojo pero le hizo no quitar la mirada de mi miembro.

Muy nerviosa lo tomo con su mano y empezó a hacer chocar la punta del mismo contra sus labios vaginales, soltando gemidos de placer y pequeñas sonrisas al sentir la piel caliente contra la suya. Puede sentir un par de tirones ahí abajo, parece que la mujer trataba de meterse mi pene, pero para divertirme un poco más yo solo empuje para atrás, haciendo que el elfo frunciera el ceño, jalando mi pene y prácticamente masturbado el mismo hasta el aprecio entender que quería.

—Oh… p-perdón. ¿C-crees que podrías meter ese palito de carne en este agujero?, te prometo que no dolerá? — Nerviosa, aunque aparentemente solo por no haber pedido permiso antes la chica abrió sus piernas mientras con sus manos abrías sus labios vaginas, mostrando su coño en toda regla, manteniendo una cara bastante sexy en el proceso.

No quise hacer esperar mucho más a la mujer, por lo que con lentitud para sentir del todo la sensación cálida y apretada de su interior, introduje mi falo, dejando que un intenso abrazo caliente me hiciera hasta temblar las piernas del gusto, mientras que a su vez veía cara cara como la cara de la mujer se sonrojaba y su mirada se perdía por un segundo por el placer mientras un pequeño gemido se escapaba por su boca.

—Eso… ah~ahh eso s~se siente m~muy b-bien. — El elfo gimió mientras se estremecía ante las primeras embestidas, dejando que la intensa sensación de placer volviera su cuerpo aún más caliente a medida que expandía su vagina, tocando mi pecho con sus manos, haciendo parecer que el simple hecho de tocarme fuese un placer adicional.

Y extrañamente aún cuando ya había eyaculado un par de veces a manos y boca de esta bella mujer, la sensación que me generaba el embestir hasta lo más profundo y caliente en su interior era tan o más dichosa de lo que imaginé en un principio. Mis piernas llegaban a temblar mientras sentía la humedad entre ellas, fue tan intenso el éxtasis que tuve que empezar a respirar hondo para no venirme rápidamente, aunque rápidamente en busca de más de esa sensación moví mis caderas más rápido, penetrando con mayor velocidad al elfo que solo tembló sujetándome con fuerza.

—Ahh~ehh, eso~eso m~me está lle~llenando todaahh~ah, s~se siente, tan~tan bien~ah.— Gemidos cada vez más agudos y relajantes salían con mayor frecuencia, y a la vez la sensación de salpicadura que hacía cada embestida me daba una extraña gratificación. Además la elfo hacia caras tan extrañamente expresivas, tan emocionadas, y la sensación de sus piernas contra las mías con cada embestida y sus brazos rosando mi cuerpo sin saber de dónde tomarme hacían que fuese mucho más disfrutable en no detenerme, incluso empecé a dejarme caer con todo mi peso solo para embestir más duro, sintiendo usa pequeña pared apretarme fuerte.

—EHH?...—

—Aghh-ahh... AHHH..ahh~ahh—

—Ahh~ayy~ah~ah es~ahh... espera fel-felpudo..—

—Ehh~espera~ahh, se-se siente muy raro~aghh ah~ah p-por favor detente. —Escuché las súplicas de la chica mientras se movía de forma ansiosa, dejando caer todo mi peso en cada embestida mientras sentía a la elfo estremecerse con cada toque de mi glande con las profundidades de su interior.

La elfo pese a que en aparecía parecía querer detenerme, incluso dejando salir lágrimas, no ofreció mucha resistencia más allá de cerrar las piernas impidiendo que mi pene saliera del todo de su interior, siendo que a lo mucho puso sus brazos entre mi cuerpo y el suyo, no evitando aún así que expandiera hasta lo más profundo de su túnel vaginal. Sin embargo tras unos minutos ella simplemente se aferró al suelo con los pies sin moverse y dejando abiertas sus piernas mientras a la vez se sostenía fuerte de mis hombros, con la mirada perdida en otra dirección mientras no dejaba de temblar, parecía que la había llevado al clímax, nada mal pues yo también estaba por llegar.

—E~esto, d-due-duele p~pe~pero s-se siente m~muy r~rico~ohhhh. — La elfo chillo, sintiendo una y otra vez como el pedazo de carne caliente que tenía en su interior entraba más profundo golpeando con intensidad, haciendo que lo que ella pensaba era solo un hoyo se expandiera hasta un punto que pudo imaginar, ardiendo de manera desagradable por un momento, pero por muy extraño que pareciera una sensación a su vez crecía por estos intensos golpes, una sensación que no era del todo desagradable, y creyendo que esa sensación que la ponía feliz era únicamente por aquel pedazo de carne caliente que estaba dentro suyo, ella trato de aferrarse a mi para que no lo continuara sacando. Sin embargo lo único que provocó fue que esas embestidas lentas y duras fueran más rápidas, soltando un gemido bajo mientras no sabía que hacer.

De tal manera, el tiempo, ya difícil de predecir por el lugar, se volvió mucho más difuso, y solo pude perderme de el trance de placer cálido cuando el tope de mi resistencia llegó a su límite, dando por instinto una última vestida fuerte mientras metía hasta lo más profundo que pude mi verga en aquel agujero rosado, cerrando los ojos al eyacular con mucha intensidad contra aquel túnel vaginal.

—E~eh~esp~ESPERAA~AHHHH, — La rubia de excelente cuerpo gimió a todo pulmón cuando di esa última embestida, temblando con fuerza mientras un torrente de líquido transparente salía con fuerza de entre sus piernas, con tal intensidad que ella quedó paralizada mientras temblaba, manchando mi pelvis. Su expresión, con los ojos abiertos, los labios temblorosos y un golpeteo de sus dientes que revelaba que tuvo un escalofrío, fue todo lo que ella mostró mientras dejaba caer su cabeza en el suelo de la fuente, respirando con agitación mientras parecía procesar lo ocurrido.

En aquel momento ya estaba suficientemente satisfecho como para pensar bien y no pude evitar sudar frio, pues considerando la situación si algún otro elfo abriera la puerta de este sitio y me viera así definitivamente me haría quedar como un violador que abuso de una inocente... ¿Noble?¿Plebeya?... ¿Princesa?, no lo sabía. Si mi teoría del isekai no fuera errónea sería una posibilidad, está elfo tenía toda la fachada de noble de algún condado o ducado elfico, al fin de cuentas estaba en una habitación con una cascada bajo techo que parecía usar como bañera.

Así mismo, si tomaba esa idea del isekai muy en serio esperaba tener alguna de esas habilidades trampa, como un sistema de videojuego. No es que ese tropo de mierda de esas historias me gustase en absoluto, solo que en una situación real preferiría tener cualquier cosa que me evite terminar con mi cabeza en un palo, o traicionado y encerrado 1000 años, o algo similar.

Pero mientras yo permanecía e mis divagaciones, la mujer de orejas puntiagudas pudo calmar sus respiraciones y volver a pensar, teniendo su cara bastante roja mientras levantaba la mirada y me veía, a su vez viendo a mi miembro aún dentro suyo.

No pudiendo sacar de sus pensamientos aquella sensación dolorosa pero a la vez tan placentera que le inundó las entrañas y le hizo estremecer, la elfo aún muy nerviosa pero con un deseo en crecimiento que ni siquiera ella podría explicar finalmente empezó a moverse.

Aunque sin bajar la guardia en caso de que ella estuviera apunto de atacarme decidí dejarla moverse, pero contrario a lo que esperaba pude sentir como se forma torpe ella también trato de empujarme al suelo de la fuente, por lo que decidí acostarme, viendo como la misma aún con un intenso temblor de piernas se subía sobre mi.

—S~Solo quédate así, ¿E~esta bien Felpudo?, prometo no acerté sentir mal, s~solo no te muevas mucho. — Con un tono mucho más avergonzado que antes, el elfo empezó a temblar mientras se sentaba encima mío, sujetándome del cabello mientras sus piernas temblaban.

“Ella va a hacer lo que pienso”

Impresionado pero no evitando sentirme con suerte vi a la hermosa mujer agacharse lentamente hasta estar sobre mi pene ya un poco flácido, tomándolo con la mano, moviéndolo vacilante antes de meterlo entre sus húmedos labios vaginales y sentarse por completo sobre mi entrepierna.

Al no estar del todo erecto como antes la mujer gimió por simple gusto, mientras lo que ella sintió antes como algo que la lastimaba mientras le daba placer ahora solo estaba lo suficientemente profundo como para hacerla sentir bien, empezando a subir y bajar sus caderas de forma lenta y torpe mientras temblaba tirando de mantener el equilibrio.

—Oh~esto, se siente bastante bien he~he. — Ella pensó en voz alta mientras empezaba a montarme, jalando bastante feo mi cabello para sostenerse mientras emulaba los movimientos torpes que uno tomaría para hacer sentadillas, sacando mi pene de su vagina de forma torpe cada tanto hasta que logro subir y bajar con la distancia correcta.

Por los siguientes minutos ella permaneció en movimiento lento, con una mirada en otro lugar mientras de vez en cuando tiraba un poco de mi cabello cuando creía iba a caerse, pero esto empezó cambiar poco a poco pues a medida que mi erección volvía al límite, ella ya un poco acostumbrada a la sensación aumento la velocidad de sus monturas, aunque también la frecuencia en la que me jalaba el cabello, por lo que termine siendo yo quien le agarro las nalgas para mantenerla fija.

—¿Eh?... Oh, perdón Felpudo. — Dijo ella al verme la cara y darse cuenta que no me agradaba para nada que me jaloneara el pelo sin control, por lo que está solo me soltó de ahí y en su lugar me sujeto de los hombros.

—Prometo hacerte sentir muy rico, está bien?. — Ella jadeo aunque no evitando sonreír mientras lentamente su cuerpo subía y bajaba, pudiendo sentía nuevamente su coño succionar mi verga con fuerza.

—Solo déjame hacer esto un poquito, prometo que te dejare hacerme lo de antes otra vez, incluso te chupare está cosita tanto como quieras. — Ella hablo animadamente mientras me montaba un poco más rápido, lo suficiente para ser complaciente para mí, aunque parecía ella lo estaba gozando mucho más.

“Vaya que buena negociadora. Aunque no a dejado de usar ese tono como si le hablara a una mascota o algo así. Será que en este mundo los humanos son tratados como animales o algo así?... ¿Si es el caso está tipa no está dispuesta a dejar que un perro o similar se la folle?”

Solo pensé mientras no le quitaba la vista a los pechos de la mujer los cuales se movían de lado a lado a medida que esta parecía llegar a ese punto disfrute antes de venirse, no dejando de gemir mientras los espasmo en su coño se volvían cada vez más continuos. Ella terminó por se quien se vino primero, gimiendo con casi un grito al momento que ahora solo un pequeño chorro de fluidos salió de si misma, tocándose mucho el clítoris para aumentar la intensidad, incluso yo le metí un poco más profundo mientras pene al bajar sus nalgas hacia mi verga y ella pareció disfrutarlo.

—Vaya ah~ahh, esto, esto es muy diferente a cuando uso mis dedos, se siente mucho más rico. Aunque ¿Por qué no soltarte esa cosa caliente antes ahí dentro?, se sintió bastante bien cuando lo hiciste la ultima vez. ¿Acaso no lo hice bien?. — Ella hablo con esa energía ingenua y despistada que ya había demostrado tener.

Yo dudaba que siquiera está elfa supiera del todo algo sobre sexo o similar. Quizá por algún motivo termine en un mundo hentai donde los hombre no existen y mi única habilidad es tener pene, o solo termine con una loquita que por algún motivo parece de gran estatus, incluso puede que haya terminado en un mundo con los estándares de belleza invertidos y ella es para este mundo un monstruo horrible, si es así y todas las chicas abandonadas se ven como está elfa no me importaría quedarme con las feas jeje.

—Oye felpudo, se que es grosero decirlo así, pero, ¿Puedo seguir usando tu palito de carne un rato más?, prometo chuparlo y dejar que lo hagas tu en un ratito, solo tengo ganas de hacer esto un rato mas. — Y nuevamente ella mostró esa ingenuidad que no sabía si identificar como estupidez o solo carencia de información. Cómo sea, ya había llegado tan lejos como había pensado llegar, por lo que con un único movimiento de manos metí mi verga aún erecta en su coño haciéndole saber que aún estaba dispuesto a seguir adelante, viéndola aumentar su sonrisa.

—Muy bien, gracias, prometo hacerte sentir tan bien como me siento yo. — La mujer dijo con un sonrojo aún más intenso, empezando nuevamente a mover sus caderas de manera torpe pero con una enorme emoción.

Cómo ya había pensado, con la percepción del tiempo de este lugar era bastante fácil perderse en el sintió, por lo que en consecuencia no sabría si solo había transcurrido quizá una hora y media o varias horas desde que la elfo de grande pechos empezó a mostrarse ansiosa. Aunque solo había pedido dejar que me monte una vez y no tuvo problemas en seguir moviéndose sobre mi tras venirse varias veces, pareciendo cada vez más valiente y montando cada vez mas rápido sin mostrarse cansada, de hecho, pese a que me vine varias veces en su interior yo tampoco podría decir que estaba a mi límite, a lo mucho sintiendo incomodidad de estar con agua en los oídos.

De tal manera pude separarme de la elfo, quien se mostró mucho más conmocionada de lo que imaginé en un inicio, al menos hasta que recordó lo que me prometió y se acomodo en el frio suelo de cerámica, por lo que tras una breve contemplación seguí procediendo con el coito, aunque en esta ocasión la elfo parecía disfrutar mucho más de mis embestidas duras y rápidas que antes, masajeando uno de sus pechos y su clítoris con sus manos mientras me dejaba hacer lo que yo quisiera.

Sin embargo, pese a que aún se sentiría increíblemente bien eyacular aún pudiendo soltar bastante semen, parece que mi percepción sobre mi propia resistencia fue totalmente equivocada, pues mis músculos terminaron ardiendo muy fuerte hasta el punto que al ponerme de pie mis piernas temblaban tanto que me caí.

—¡¡FELPUDO!!. — Escuché por primera vez un grito estridente y con una emoción de genuino pánico venir de la elfa la cual se puso de pie encima de mi, claro que ella estaba temblando pero menos que yo. La elfo milf tras ver qué estuviera bien trato de ayudarme a poner de pie a duras penas, siendo que pese a estar aún húmedo y desnudos ella logro hacerme salir de esta habitación, llevándome a la habitación blanca de la que salí en un inició.

—Vamos Felpudo, descansa tanto como puedas. — Dijo la sensual mujer mientras me dejaba caer sobre ella cama y yo solo solté un suspiro de gusto al caer sobre la suave tela bajo de mi, con la vista de una mujer tetona a mi lado, la cual parece que noto como mi amiguito se puso firme nuevamente.

—Vaya… no te preocupes Felpudo, te haré sentir bien mientras descansas. — La mujer habló con un tono bastante exagerado de decisión con una cara aún preocupada pero también determinada, no como una mujer seductora si no mas como una adolescente en celo.

De tal forma termine en mi estado actual, en la cama en la que desperté, totalmente desnudo y cansado, y con una hermosa Milf Elfica montando muy fuerte mi verga en la cama. Para ser sincero, esto es lo mejor que me a pasado en la vida.

...

No tuve ni la menor idea de cuánto tiempo deje que esa elfa de grandes pechos me ordeñara, solo se que cuando salí de mis especulaciones respecto a dónde rayos termine la misma ya estaba medio dormida sobre mi aún con mi miembro en su interior.

—No lo negare, eso fue increíble. Lastima. — Dije para mi mismo en voz baja sabiendo muy bien que pronto tendría que pedir información acerca de mi situación, si era posible, verificar algunas cosas como si en realidad había terminado en otro mundo como en un isekai o si es que esto era la otra vida.

Sin mucha discreción tome de los hombros a la mujer rubia y empecé a moverla de lado a lado para despertarla, obligándola a incorporarse poco a poco.

—Ohhh… ¿Felpudo?, ¿Qué pasa?, ¿Ya te sientes mejor que hace rato, quieres volver a hacer lo de antes?. — Con bostezó y aún medio dormida el elfo hablo, tratando de acomodarse nuevamente sobre mi cuerpo desnudo.

“En realidad parece que nunca había visto un pene en su vida”

Con cada segundo en el que lo pensaba, la idea de haber terminado en un mundo sin hombres con la misión quizá de repoblar el lugar empezaba a tener más sentido para mí. Solo esperaba poder encontrarme rápido con chicas goblin, sirenas o centauros, había prioridades que quería tener si fuese el caso. Cómo sea, ahora muy consiente de lo que tenía que hacer decidí ser directo con esta bella dama.

— Disculpe pero tengo algunas preguntas. — Por primera vez desde que me encontré con la mujer le hable de forma directa, lo cual sorprendió a la mujer la cual aún sobre mi se despertó de golpe, viéndome fijamente por unos segundos antes de explotar de emoción, casi teniendo brillo en los ojos.

— ¿F-felpudo?. !!¿Eres un animal que sabe hablar?!!.— La belleza de cabello rubio casi dando saltitos de emoción mostró nuevamente su capacidad de hacer sentir inteligente a cualquiera a su alrededor con un solo comentario, tomándome de las mejillas mientras acercaba mucho su cara para verme directamente a los ojos.

— No soy un animal, y mi nombre no es Felpudo por cierto, soy un ser humano.— Dije viendo como esta tipa no parecía captar lo que le decía, quedándose pensando por un rato, mismo en el cual no se movió de posición, por lo cual podía seguir sintiendo su cálido interior atravez de mi cada vez más prominente erección.

—¿Humano?... ¿A que te refieres con humano?.— Nuevamente, sin ningún tipo de malicia en su cara ella hizo esa pregunta que me puso un poco tenso.

“Entonces ¿En este mundo no existen los humanos ni los elfos masculinos o algo así?”

Fue la primer idea que se vino a mi cabeza, pero un sentimiento de desconfianza mayor se hizo presente. Algo que me decía que todas estás ideas que tenía eran totalmente equivocadas.

— De acuerdo, por lo que veo no eres precisamente alguien a quien preguntar pero.. ¿Me podría explicar que está pasando aquí?, si le soy sincero sólo recuerdo haber muerto en una calle y termine despertando en esta cama en este lugar. — Mis palabras salieron de mi boca con dificultad pues sentía que algo aquí no cuadraba. La cara de ingenua confusión en la mujer solo hizo que mi estómago se revolviera por algún motivo, prediciendo que lo que seguía a continuación no sería fácil de entender.

—¿Muerto?. ¿Que quieres decir con muerto?. — Esas palabras, dichas con una ingenuidad siempre presente solo me provocaron una terrible sensación de nervios, agradeciendo estar acostado pues no sabría cómo reaccionaria de pie.

— Morir es lo que todos hacen al final, ya sabes, pasar a mejor vida, fallecer, descansar en paz, ¿Qué es lo que no entiendes con morir?.— Dije pero el elfo simplemente me seguía viendo como una mirada de confusión. Después de todo, ¿Cómo se supone que debería pensar ahora mismo?. Sin embargo también al tener un terrible presentimiento de ante mano no reaccione de ninguna manera estúpida como temia.

— Ya~ya, no entiendo de lo que hablas pero pareces estar angustiado, si quieres yo te puedo ayudar.— Dijo la mujer notando como mi pene se volvía a poner erecto y empezaba a golpear hasta lo mas profundo de su túnel vaginal.

No fue complicado darme cuenta que la conversación no terminaría yendo a ningún lado si trataba de explicar mi historia, de hecho no tenía la menor idea de porque trate de ser lógico con esta elfo si desde el inicio me demostró su inteligencia negativa. En tal caso decidí obtener información de forma indirecta, por lo que cambie rápidamente el tema de la conversación.

—Emmm... Solo olvida lo que te dije, ¿Si?. En todo caso, no recuerdo que nos hubiéramos presentado. ¿Puedo saber tu nombre?.— Dije viendo como mi idea acertó, siendo que la mujer dejó su cara sonrojada y paso a tener una pensativa y curioso.

— ¿Nombre?, ¿Que es eso?— Con ese tono de voz infantil que empezaba a ser irritante la elfo de cabello rubio se llevó un dedo al labio de forma pensativa.

Escuchar eso me puso inmediatamente tenso, por muy idiota que pudiera ser una persona dudaba mucho que no supiera su nombre o el significado de la palabra nombre en si.

—Ya veo... Oye, y porque no me muestras un poco este lugar, un recorrido me haría sentir más cómodo.— Viendo que ser insistente no me iba a servir para nada simplemente hablé con ese tono de voz que utilizaría cualquiera con un niño.

—¿Encerio?, ¡Genial!, yo te puedo mostrar todo el lugar, soy una experta en eso, no te preocupes Felpudo. — Y como se esperaría de una niña, la rubia se puso de pie de forma animada y hablando con ese tono exagerado que le hacía ver algo tonta.

En todo caso, y ya que había dejado mi ropa en esa cascada solo seguí desnudo a la mujer elfa por el recorrido. Sin embargo el mismo duraría muy poco, pasando al vestíbulo y posteriormente a la habitación con una cascada, donde aproveche para recuperar mi roma y vestirme. Y luego finalmente llegar al último pasillo que yo esperaba fuera la salida. Sin embargo en su lugar terminamos en una segunda habitación, casi igual a la anterior solo que con algunas cosas más, había varias flores, muebles mal hechos que tenían una extra similar al pelaje solo que muy suaves, una caja con lo que parecía ser barro y algunas cosas más que parecían sacadas del campo, sin embargo no había ninguna puerta visible.

—Y está es mi habitación favorita, aquí suelo dormir y jugar con las cosas. Si quieres puedes jugar con ellas y dormir aquí conmigo. Podríamos volver a hacer eso de antes si quieres, yo sí quiero.— Hablo el elfo de forma animada mientras finalmente se sentaba de manera animada en la cama, viéndome con una enorme expectación.

—Ya veo... Es un lugar muy bonito. Solo que tengo una duda, ¿En donde está la salida?— Trague saliva mientras sentía una extraña opresión. Aunque vi a detalle cada parte de cada habitación en ningún momento había encontrado algo similar a una puerta, por lo que a menos que hubiera una respuesta mágica de por medio me empezaría a desesperar.

—¿Salida?... ¿Que es una salida?— Le elfo termino por hacer realidad la peor suposición que llegue a plantearme.

—Me refiero a... Bueno, ¿Puedes llevarme a otro lugar que no sean estás habitaciones?— Trate de mantener la calma aunque poco a poco los escalofríos me hacían sentir peor.

—A que te refieres. ¿Hay otro lugar además de aquí?— La mujer elfo pareció notar mi preocupación, mostrando una expresión igualmente preocupada aún con los ojos cerrados mientras se me acercaba.

Una desagradable tensión me envolvió. Si bien ya había considerado que directamente falleció en aquel incendio, y esto no era más que mi otra vida, la idea de tomarme en serio ese comentario y pensar que esto de aquí, estas pocas habitaciones y está mujer hermosa eran mi eternidad no eran tan gratificantes como podría esperar.

—Oye dime, ¿Cuántos tiempo haz estado aquí?... O más bien, ¿Recuerdas algo antes de venir aquí?, como tus padres, o donde vivías antes. — Ya sin muchas opciones trate de encontrar cualquier esperanza en que está chica por muy tonta que fuera tuviera alguna idea, al menos una esperanza de no estar atrapado en este lugar.

—¿Padres?. No se de lo que hablas felpudo. Yo solo recuerdo haber despertado aquí, aunque fue hace tantas siestas que no te sabría decir cuantas.— La elfo finalmente mato mis esperanzas de una aventura de isekai genética y me causo un miedo enorme a la eternidad a la par. Era una pena que fuera fan de todo ese tipo de historias en los cuales la vida eterna significaba el tormento eterno.

—Pe-pero, si quieres puedes sentarte aquí y descansar, te la puedo chupar otra vez si quieres, puedes jugar con mis cosas, hasta te creare algo que me pidas si dejas de sentite mal.— La mujer elfo rápidamente me tomo del brazo con delicadeza y me trató de giar a su cama, sentadnsow mientras ella se agachaba, dejándome procesar un poco mi situación mientras acariciaba su cabello, era suave y sedoso.

Yo solo trate de respirar hondo, ya había vivido cosas paralizantes a decir verdad, pero algo tan pesado como estar encerrado en este lugar tan pequeño, posiblemente por toda la eternidad. Era algo tan inimaginable pensar en la eternidad con mi mente humana al final de cuentas un google de años, es solo un segundo en la eternidad.

Tampoco podría olvidar a mi familia, a mis amigos, ¿Que sería de mi hermana samantha?, ¿o de Miyu?, había tantas cosas que estaría dispuesto a ignorar en el momento si es que estuviera en otro mundo, sin embargo, si de verdad iba a permanecer en este lugar las opciones para no volverme loco eran tan pequeñas que direcatme eran cero...

Esperen un segundo....

—Ey, tu, señorita. ¿No dijo hace un segundo que podrías crear algo crear algo?, ¿Puedes crear algo justo ahora?. — De la nada todo pensamiento que hubiera atenido antes desapareció, no fue por tranquilidad realmente, era la bien una sensación de frío que por algún motivo me dejo indiferente a mis problemas, aunque sea por unos minutos, simplemente no pensar para no esperar nada.

—He?. Oh, quieres que te creé algo?, no hay problema. ¿Que es lo que quieres?, ¿Una flor?, ¿Una de estas linda cosas que hice?, ¿O algo nuevo?, no tengo muchas ideas, pero si hay algo que te haga sentir mejor...—

—Solo, crea lo que sea.— Interumpi a la elfo tratando de confrontar está última esperanza que tenía contra una eternidad de desesperación.

—Eto... Esta bien. —Viendose algo confundida la elfo rubia simplemente me siguió viendo con una expresión de confusión mientras aún golpeaba acierta vara contra su mejilla hasta que finalmente pareció tener una idea.

Con un gesto suave la mujer alzó su mano izquierda y de un momento a otro una luz salió de forma repentina e instantánea de su mano, solo por un instante, abriendo la mano para dejar salir lo que parecía una especie de polilla la cual empezó a volar por la habitación.

—Es muy bonita. Suelo hacerlo de vez en cuando, aunque suelen chocar contra la pared y se dejan de mover.—

Por mi parte me quedé en silencio total mientras veía al inceto volar por la habitación, siguiendo ningún camino en específico hasta finalmente chocar contra una pared y caer patas arriba al suelo.

—Rayos volvió a pasar. — La Elfo infló las mejillas con una expresión molesta demasiado infantil para tener mi falo contra sus mejillas.

—Tengo otra pregunta. — Hablé para que la mujer me viera directamente, abriendo ligeramente los ojos con curiosidad.

—¿Que más puedes hacer. —