Único
El señor Jeon, el maravilloso señor Jeon, era sin duda el deseo carnal de cualquiera, cuerpo grande, brazos tatuados, cabello largo y su voz.. su jodida voz grave y rasposa que calienta a cualquiera.
Sobre todo al pequeño pasante, Jimin de tan solo 23 añitos peleo por tener su pasantía en la empresa de Jeon, desde aquel día que lo conoció en su universidad se juró que iba a montarle.
Su respiración se aceleraba con tan solo mirarle y ser su asistente era de maravilla.
A veces jimin se quedaba tiempo extra solo para tocarse descaradamente su coñito en la silla costosa del jefe. Su aroma estaba tan marcado en esas cuatro paredes que sus braguitas se mojaban chorreando hasta sus muslos.
Pero para Jeon... no era una historia tan distinta, su asistente utilizando aquellas faldas tan pequeñas y cortas que apretaban su culo de manera fantástica.
Su camisa blanca pareciendo reventar por aquellos melones aprisionados en la tela de seda, sus impulsos de arremeter contra aquel chiquillo eran cada vez más fuertes.
A la edad de 32 años, ya era todo un hombre, un adulto con el cual tendrá que concebir algún heredero, ¿aquel Niño era el correcto? ¿O solo era un deseo carnal? Su dulce voz dándole los buenos dias... queria saber como se escuchaba su nombre al ser gemido, los gritos que podría llegar a dar o incluso el sabor de su rosada vagina. Porque claro, el ya la habia visto, todas las veces que jimim se tocaba en su oficina quedaban grabadas en su teléfono.
Los vibradores e estimulantes, estaba muerto de envidia por ellos. el quería fundir su gran polla dentro de ese agujero, que sus labios se abrazaran de manera descarada en el.
En la actualidad las sonrisas y coqueteos hacia su jefe eran un poco más constantes y vaya... ¿Quien no quería ver su coñito?
Su cuerpo inclinado buscando el "arete" que había perdido, haciendo su falda levantarse teniendo su culo en popa dejándole ver absolutamente todo el paisaje tan delicioso para Jeon.
Satisfecho con su trabajo, el menor, se colocó de pie para acercarse a su jefe haciéndole un pequeño puchero dándole los informes.
- Sigo sin entender señor Jeon, realmente no entiendo esto. - miro al mayor con ojitos de cachorro.
- Ven aquí, vamos a explicarte de nuevo.
El menor se sentó en los fuertes muslos mirando directamente el papel frente a él, lo había entendido a la perfección.
Se recargó en el pecho del mayor fingiendo rendirse para acurrucarse ahí despacio, Jungkook tomó sus caderas dándole suaves caricias.
- Tranquilo, ahora no puedo explicarte pasó a paso por la junta que debes saber, así que te dejare un trabajo y quiero que lo resuelvas, si no puedes te quedas en la oficina, no me importa si acabo tu turno, te quedas ¿entendiste, Jimin?
- Si, señor Jeon.
Se puso de pie dejando a un muy caliente Jungkook , jimin salió con una sonrisa ladina completamente orgulloso de su cometido.
Lo que no contaba... es que en verdad si le dejara trabajo, era demasiado y muy pesado.
Las horas pasaban y el pequeño seguía metido en su cubiculo arrugando el ceño al ver que ni siquiera lograba hacer un porcentaje adecuado.
Miro a su alrededor notando las luces apagadas y el silencio pulcro que había, el sonido de una puerta conocida inundó el silencio para dejar ver al señor Jeon. Sus mangas hasta sus codos, sin corbata y tres botones sueltos.
- Busca el Informe de 2017 al año presente y tráelo a mi oficina, tienes 25 minutos.
Cerró su puerta de nuevo para mirar los archivos a su costado. podía utilizar ese tiempo para algo mucho mejor.
Tomo un pequeño vibrador de emergencia de su bolso para su necesitado coño, levanto su faldita bajando sus bragas hasta sus tobillos para quitarlas.
Sus deditos comenzaron a jugar con los pliegues dándose caricias suaves, una de sus piernas llegó hasta el escritorio dándose mucho mayor espacio con sus piernas completamente abiertas.
Encendió su pequeño juguete mirando como el artefacto con una pequeña lenguetilla hacia movimientos.
Llevo la boquilla hasta su clitoris dejando que aquel maravilloso artefacto comenzara la magia, chupo sus dedos probando el delicioso sabor dulce para empalarse el mismo haciendo movimientos con sus caderas para que sus deditos llegaran más profundos.
Sus labios fueron apretados por sus dientes dejándolos rojos y adoloridos por la fuerza, pero no podía gemir, no estaba solo, tiro el juguete por ahí para hacer sus movimientos más rápidos dejando un rastro hasta el sensible punto del menor.
Comenzó con movimientos fuertes haciendo un poco de presión en este movimientos circulares, de un lado a otro, los jugos manchando hasta el piso, estaba a punto de llegar a su climax hasta que una voz le llamó molesto.
Asustado tomo la carpeta bajando su falda para correr a la oficina de su jefe sin zapatos y su camisa un poco abierta dejando ver el sostén blanco.
¡Perdón jefe! Me distraje terminando los apuntes.
La mirada dura del pelinegro se posó sobre el haciendo apretar sus piernas, las pupilas pesadas se dirigieron hasta los muslos del chico.
Estaban escurriendo líquido, un liquido que le pertenecía a una sola persona, el más alto camino hasta estrellar a jimin en la puerta rompiendo con agresividad la pequeña falda dejando a jimin desconcertado.
- ¿Acaso crees que no vi como jugabas con tu vagina? Si tanto querías tener algo dentro de ella... hubieras avisado a mi ¿no te dije que podría ayudarte con cualquier cosa?
Sus dedos se deslizaron hasta el sensible lugar dejando trazos de arriba abajo haciendo estremecer a jimin.
U..usted es mi jefe, está mal.
¿y por eso me provocabas con tus faldas? ¿Me enseñabas tu sucio coño sin descaro? ¿Me mostrabas cómo se tragaba tus dildos coloridos? Gemías mi nombre con aquel vibrador en tu sucio agujero. susurró cerca de su oído.
- Lo deseó, lo deseo desde que le conozco, quiero llenarme de su semen, quiero rogar porque me deje tragarme su polla, quiero ser sólo quien cumpla sus necesidades iquiero que se adueñe de mi coñito!
Jungkook , cargo el cuerpo de Jimin para dejarlo sobre el escritorio lanzando lo demás a la mierda, poco le importaba si se revolvían.
Liberó su polla mirando como levantaba asta en su abdomen dejando el pre semen darle la bienvenida al pequeño rubio.
Jimin en respuesta terminó de desnudarse dejando ambos melones a la vista de Jungkook , el mencionado, sin pensarlo se acercó llevando uno a su boca succionando como si esperara que algo saliera de ahí.
Los chillidos agudos se escapaban de su boca jalando los cabellos azabaches enterrando sus perfectas uñas afiladas en la espalda de su amante.
Bajo la mirada mirando sus pezoncitos rojos e inflamados, sus manos bajaron hasta su vagina donde abrió los pliegues mostrándole absolutamente todo a Jungkook .
- Pero mira nada más, eres una necesitada por mi polla ¿no es asi?
Asintió para dejar de abrirle quedándose cómodo en el escritorio. miro a su jefe tomar su verga en la mano dándole masajes de arriba abajo bombeándola sin dejar de mirar su coño chorreante.
Se acercó hasta el acariciando el punto sensible del menor con su propio glande y por primera vez en mes es cumplió su fantasía.
Beso los labios pomposos a su gusto tomándole de la cintura manteniéndose realmente cerca de él, gimió por el maltrato a su clitoris bajando su mano para guiarlo hasta su hoyito.
Grito dejando que sus paredes se expandieran para recibirme en el tan cálido lugar, Jungkook llegó al cielo... o al infierno, no sabía ni le importaba saber.
Sus movimientos comenzaron sosteniendo los muslos del menor, su rostro era sin duda tan maravilloso de apreciar, su lengua fuera mirando hacia arriba dejando su polla agrandarse más.
Su pulgar comenzar movimientos sobre la bolita de nervios dándole aún más placer, para jimin quien su única vida sexual había sido su colección extensa de juguetes, esto era la octava maravilla del mundo.
Separó al señor Jeon jalándolo hasta silla para subir su delgado pero bien proporcionado cuerpo sobre el, sonrío dejándose caer en la gran verga formando una pequeña "O" con su boquita.
Lloriqueo en respuesta comenzando a moverse a su ritmo, cosa que el mayor le permitió, Jimin no era solo un deseo carnal y ahora lo comprendía.
El pequeño adentro su lengua en la boca del mayor dejando que estas se enredaran y jugaran cada una explorando hasta el final.
Se corrió sobre sus muslos manchándolo con su squird mirando su vientre hincharse por el semen de su amante.
Se recostó en su pecho cerrando sus ojitos apreciando los lunares en la espalda del mayor al momento de abrazarlo de esta forma.
¿Mañana desayunamos juntos? - preguntó el mayor manteniendo caricias suaves por toda la espalda.
Pero solo tengo 20 minutos para comer, señor Jeon.
- Llámame solo Jungkook , pequeño y tú vendrás conmigo, cariño. Tengamos una cita, aprobaré toda tu pasantia y daré las mejore recomendaciones.
-¿En serio?!. seria todo un gusto señ.. kookie-
Se sonrojó acercándose a besarle de nuevo para levantarse buscando su ropa, salió del lugar junto a su jefe subiéndose al costoso auto deportivo.
Después de eso... hubieron muchas más rondas de sexo en la cama de Jungkook , un nuevo romance que comenzó por un deseo carnal, le daría un futuro significativo a la vida de ambos.