Único ✨
Con sus bonitas piernitas cruzadas una sobre la otra estaba sentado en una de las sillas de una de las mesas que había en la biblioteca del instituto. Su pequeña falda roja de estilo irlandesa se levantaba con inocencia sobre sus muslos, mientras que sus ajustadas medias blancas apresaban su esponjosa carne.
Sus rojizos labios se abultaban mientras leía párrafo por párrafo del libro de física, y soltaba uno que otro bufido por fallarle los ejercicios. Jimin estaba en el primer año del instituto, era un bebé comparado a los demás que estaban ya por el cuarto o quinto año. Afortunadamente había podido hacer amigos, pero en esta oportunidad le tocaba estar solo.
Sus amigos eran bueno en esta materia, pero Minnie no quería molestarlos pidiéndole que les explicara lo que no entendía. Es más, se sentía una molestia quitándole un poquito de su valioso tiempo. ¿Una ternura, verdad? A pesar de excusarse con ellos de que iba a poder hacerlo solo, ahí estaba, con sus ojitos un poco tristes por sentirse un poquito bobo.
-¿Problemas con fisica, bonito? Una grave voz habló en su hombro sobresaltándolo, y sacándole un pequeño jadeo. Era Jungkook, el chico encargado de la biblioteca y, que estaba en su último año. Era mucho más distinto que el bajito en muchos aspectos, su altura, su voz, su fisico y, personalidad. Mientras que Park era una masita de dulzura, y, Jeon era un descarado transparente con todos.
Se volvieron lo suficientemente cercanos con las pocas veces que el más menor visitó la biblioteca, como para que se llamasen con confianza. ¡kookie! Me asustaste... -Cerró su boquita con vergüenza al haber alzado su voz, y susurrar lo último en un tierno puchero, bajando sus manitos a su regazo, donde las frotó con un poco de pena.
Aún no se acostumbraba a los piercings que tenía a cada costado de sus labios el peli-rojo, y también a sus filosos ojos celestes. Era muy lindo, debia admitirlo. Estoy haciendo unos ejercicios, pero no los entiendo bien. Creo que, uhm, no soy bueno en esto. -Separó sus piernas, y llevó sus manos de nuevo a las páginas del gordo libro, dispuesto a cerrarlo hasta que la palma morena del contrario se posó sobre la suya, impidiéndoselo.
Lo miró de reojo como tomó asiento al lado suyo, y acercó la silla hasta que sus hombros podían rozarse.- ¿Tan fácil te rindes, nene? Déjame ayudarte con eso, y - Aproximó su boca al oído del rubiecito, y con la intención de ponerlo mal soltó un ligero suspiro., permíteme mostrarte lo cuán bueno eres, pequeño caramelo.
Sin vergüenza depositó un beso en su moflete, sonriéndole divertido, mientras admiraba su colorado rostro con la mirada en el libro.- G-gracias, kookie ... Fue lo que apenas pudo formular, un poco enredado en las sensaciones que le había causado su tacto contra su sonrojada piel. Se sintió bien, tan agradable que hizo que sus piernas se apretaran.
Oh, y eso lo notó el bibliotecario. Era verdad entonces, Jimin tenía una jodida vagina que se ponía cachonda con su toque, tan sensible y, pura que iba adorar jugar con ella hasta hacerla convulsionar. Con lentitud sacó su mano de la del menor, para ahora dirigirla entre los muslos del lindo rubio que cuando notó sus dedos acariciar su zona íntima cerró por inercia sus piernas, chocando sus rodillas.
-J-Jungkook, detente, ¿qué estás haciendo? -Con sus ambas manitos tomó el antebrazo del musculoso, mostrándole sus temblorosos ojitos de cachorro. ¿Ansioso o temeroso? No se podía descifrar, pero una corriente de adrenalina estaba drenando por el cuerpito de Jimin al momento en que vió a los lejos venir a uno de sus amigos; Kim TaeHyung.
Jeon lo miró con una ceja alzada y, de nuevo le mostró su diabólica sonrisa, que hacía mover sus aritos de metal entre sus belfos.- ¿No es obvio? Te haré correr frente a tu jodido amigo, nene. -Quiso comerle la boca en ese instante, pero la presencia de su amigo interrumpió el ambiente.
Finalmente los largos dedos del pelo-rojo se encaminaron hacia abajo, levantando la pequeña faldita, hasta que sintió contra sus yemas la fina tela de sus bragas. Bastó fregar su dedo indice y corazón en el centro de su coño, para sentir pronto su fluido mojar su ropa interior.
- ¿Aún continúas estudiando, Jiminie? ¿Por qué mejor no vienes hoy a mi casa después de clases? -Protestó el chico de gafas y aspecto elegante, mientras se mantenía de pie al otro lado de la mesa. El bajito relamió sus labios, gimiendo por lo bajo y, ahora tomando la mano del mayor pero con la diferencia que ya no lo detenía.
-N-no puedo, ah, p-por favor, déjame hacerlo solo, TaeTae. -Subió sus talones hacia arriba, dejando las puntas de sus botitas tocar el suelo. Mierda, había corrido su pantis a un costado para masturbar su clítoris junto a sus labios vaginales en círculos. Su culo empezó a moverse en la silla, y su pelvis a menearse hacia delante.
Bajó su cabeza para blanquear sus ojos.- Mhm, está bien. Pero, oh, Jungkook, ¿tú le estás dando una mano? -La pregunta sonó un poco atónita, pero el mencionado sólo río con suavidad asintiendo hacia Kim. - Por supuesto, al principio no quiso pero, ahora está gustándole. ¿No es verdad, pequeño? -Ladeó su rostro hacia Park, quien apretó la manga de su camisa cuando empezó a introducir dos dedos en su interior.
Minnie abrió su boquita y, dejó salir su lenguita hacia fuera, alzando su cabeza en una expresión tan sucia como sus ojos perdidos en el placer.- iS-sí! M-me encanta, iahgK! -Volvió a arquear su espalda, y empujó su concha contra los locos dedos del bibliotecario, quien los encorvaba dentro de su vagina.
Taehyung al ver tal escena sólo pudo tragar saliva y, sentir como los bellos de su piel se erizaban al contemplar a su adorable Jimin tocar su pecho con ambas de sus manitos con desesperación y, su boca abierta, dejando que su saliva corriese por la comisura de sus labios y. no le importara formar un ahegao dentro de un espacio escolar.
A esa hora no había tantos estudiantes, sólo unos cuantos que estaban situados en áreas un poco más lejos de ellos.-M-más, me va a volver loco, ingh! T-taanhm, lah! b-brusco. -Gemia como una perra en voz baja, abriendo más sus piernas sin pena y, sentir como ya no eran dos, sino tres que embestian su maltratada perlita que habia empezado a bañar los dedos del moreno con sus fluidos.
-Jimin... -Murmuró sorprendido el mejor amigo de la criaturita estimulada, parecía no causar nada en su amigo, pues, continuaba en su mundo de placer moviendo su cuerpo en espasmos y, gimiendole tan suciamente frente a él, mientras que el peli-rojl mordía el lóbulo de su oreja, estirándolo.- ¿Acaso nunca has visto a un lindo chico venirse, tonto?
Comentó con burla, agregando su restante mano en su vagina, encargándose de acariciar con rudeza la pequeña bolita de su clítoris mientras aún seguía follandolo con sus dedos. Esa fue la gota que derramó el vaso para el rubio. Apretó sus pezones él mismo y, se embistió contra la mano de Jungkook en espasmos que no paraban de hacerlo boquear, y mantener arqueada su lengua.
Jeon continuó masturbándolo a pesar de que se había venido y, de gran manera. Se escuchó audiblemente como sus fluidos del orgasmo cayeron hacia el suelo, se había venido bastante, tanto que las fuerzas del bajito se disminuyeron y, la mano del mayor estaba completamente empapada.
El bibliotecario perdido en la hermosura que fue haberlo visto correrse, no se percató del momento en el momento en que Taehyung se escapó, pero no le importó.-T-tan bueno, mgh. N- nunca me había corrido tanto, ah, m-me siento un poco avergonzado. Sonrió con un poquito de timidez, mordiendo su labio inferior cuando el morocho empezó a sacar su mano de su interior con suavidad.
-¿No sentiste vergüenza al mostrarle a tu amigo como te cogías contra mis dedos? Tan desesperado y, necesitado. -Llevó sus dedos manchados de sus fluidos hacia su boca, lamiendo sutilmente hasta que, le gustó.- Adorablemente delicioso. -Le sonrió ladinamente, deseando por más, y sabía que él también.
Sus piernas aún seguían estremeciéndose y de su boquita aún jadeaba bajito. Estaba hecho un artistico desastre, y Jungkook no iba a desperdiciar el momento para no joderlo en la biblioteca. ¿Que si le importaba que se encontraran estudiantes? Al diablo, eso lo calentaba más, y se lo propuso en su oido.
En uno de los rincones de la biblioteca, en la sección de libros con el género de las leyes, y todo lo que tenga que ver con política, estaban ellos. Uno que en un principio se negó a ser tocado por el más mayor, y que ahora estaba moviendo su regordete culo hacia la experta boca de su hyung.
Mientras que Jungkook estaba inclinado en el suelo, apoyado de sus rodillas y estirando los gruesos labios vaginales del pequeño con sus pulgares, apreciando como se contraía su vulva cada vez que alejaba su boca y, volvía a chupar su jugosa vagina. -E-es tan rudo... iah!-Jugaba con su lengua él mismo, ahogándose con sus propios deditos. Le adoraba tener llena su boca.
Arqueó sus piecitos del placer, cuando el moreno atrapó con sus gruesos belfos perforados la bolita de su clítoris y, la succionó. Empezaron sus ojos a empañarse y, bajó sus manitos para tomar los cabellos del alto con desesperación. -N-no... ngh, si sigues y- yo...- La falda ajustaba su ombligo, y, su camisa estaba abierta, dejando expuesto sus rosados pezones levantados.
Jungkook sonrió con el clítoris entre los dientes al ver el caótico rostro más caliente de su vida. Definitivamente Jimin juntando sus ojos llenos de placer y, con su boca cerrándose y abriéndose sin poder articular una palabra más que solamente balbuceos mientras trataba de acercar su cunnie contra su boca era... magnífico.
-Shh. cielo. ¿Quieres que todos vean como tu coño convulsiona mientras te lo como?- Dió un pequeño azote con la palma de su mano en su intimidad, sacándole un gritito que amortiguó mordiendo con fuerza su labio inferior. Las hebras rubias de su cabello estaban alborotadas hacia los costados. Ansioso por otra lamida en su vulva lo miró, pero supo que no sería cumplido su sueño, sino que, iría más allá al observar lo que el peli-rosa empezaba a realizar.
Bastó bajar el cierre de sus pantalones, y sacar de una jodida vez la varonil verga que poseía, diecinueve centímetros. Gorda y dura como una roca que encerraba con su mano, masturbando el falo con fogosidad. -Mhm. ah es grande...- Exclamó cuando hacia chocar el glande de su polla contra su coño, pero sin intenciones de introducirlo. Era un intolerable sufrimiento.
Sus pequeña mano masajeó su clítoris en círculos, mirando con excitación como con cada vaivén de su venosa mano lo bañaba de pre-semen, provocando que brillara ante los reflejos de las bajas luces. Ábrela para mí.- Demandó el mayor, con su voz malditamente ronca y, tomando con su otra mano el muslo del rubio para moverlo un poco más al costado.
Se colocó entre sus muslos, y no se perdió el momento en que los jugosos labios de esa perlita rosada se abrieron, y un pequeño orificio quedaba a la vista. Acercó la punta de su pene y, dejándolo reposar sobre su concha, sostuvo sus muslos en sus palmas. -Mírame, quiero ver tu rostro cuando viole tu jodido coño, nene. Con una ladina sonrisa sin más se adentró de una sola embestida profunda.
Las paredes vaginales abrazaron su polla con fuerza y, lo sintió apretarse, sacándole un jadeo. Sus ojitos se humedecieron y, sus pomposos belfos se separaban en gemidos-gimoteos, mientras que con sus manitas apretaba los hombros del más grande. Se sentía tan bien, y aún más con el hecho de que en clases se había tocado y no llegó a correrse, pero ahora todo ese placer parecía desbordarse.
-Mierda, caramelo... si continuas apretándome así me volverás loco. Movía sus caderas sin frenesí, sacando de vez en cuando su lengua para lamerse sus labios perforados y, luego acercarse a la boca del pequeño para besarle groseramente. -iMhw, ah! Tu lengua, y tu polla, ngh, t-todo de Jungkook s-sempai es tan, ahm, bueewno...
Jeon sonrió con orgullo, estaba haciendo un desastre en el cuerpo de Jimin. Ya no se le entendía bien lo que hablaba, su boca era la de un adicto, y su mente un poco más peor. -Tienes un precioso y. estupendo coño, cariño. ¿Lo sabes? Mira como me devora, oh, mierda... le gusta que me entierre en lo más profundo de ti.- Vulgar, y descarado, joder, Jungkook estaba causandole otro orgasmo al bajito con sólo sus palabras y, con el tosco golpe hacia arriba que dió contra su punto G.
Rápidamente Jimin fue a tapar su boca antes de liberar un grito cuando las lágrimas empezaron a caer y, su vagina se corría, empapando todo su interior. Su pelvis quedó convulsionando en el aire, mientras las penetraciones no se detenían. -P-por f- favor...- Débilmente susurró, recibiendo una negación con su cabeza y, un gesto de que guardara silencio. Unos pasos al costado le hizo caer en cuenta de que alguien estaba en la sección del costado caminando.
Mierda.
La cabeza del peli-rosa bajó hacia abajo, sin detenerse en sus embestidas, oyendo bajamente el chapoteo de su pene salir y volver a entrar con profundidad, hasta que sus bolas golpeaban su vulva. -¿Acaso te excita que puedan descubrirnos, ah? Se ha hecho más grande... Susurró con una melodiosa risilla, y acercar su boca a sus botoncitos de carne, lamiéndolos.
Recibió una sacudida de cabeza, vergonzosa y tímida. Jeon no era estúpido. -Tu maldito coño no dice lo mismo cuando me aprieta así, maldición... Con el tono de voz incrédulo lo miró, aumentando la fuerza con la que sostenía sus muslos. Salió de su interior, y Park lo miró necesitado. Lo volteó, girandolo sobre el suelo y sin importandole el entorno, golpeó su culo para amasarlo luego.
No desaprovochó en la posición de cachorro que estaba para acercar un momento su boca y, lamer su cunnie como un perro, llevándose a su paladar su orgasmo. La espalda del pequeño se arqueó y, sus gimoteos podían escucharse a pesar de que con sus dientes apresaban sus labios, ya que sus manos ahora sostenían su cuerpo.
Tomó sus caderas ahora y lo empujó hacia atrás, primero sentandose él para luego hacerlo sentar encima suyo con brusquedad. Abrió sus piernas, y lo posicionó de manera que su espalda permaneciera pegada a su pecho y su cabeza a un costado de la suya. Su gran verga quedó adelante de su vagina, y moviendo su pelvis hacia arriba para frotarlo con locura sobre su perlita.
-Ponlo dentro de mí y-ya, mgh.-Ladeó su rostro hacia el morocho, sacando su viscosa lengua, indicándole que quería otro beso más de aquellos, aquellos que le chupaba su sin hueso y, la acariciaba mientras le comía la maldita boca como una bestia. Sin avisarle, subió sus caderas en una fuerte estocada, adentrándose de una sola vez por completo. Silenció sus gemidos abusando de su paladar, mientras que una de sus manos manoseaba su pezón derecho y, la otra masturbaba su pequeña bolita de placer en su vagina.
Cuando la falta de oxígeno empezó a matarlo, despegó su boca de la de Jungkook, liberando sus gemidos sin más, retirando su húmeda lengua hacia fuera sin vergüenza de que se estuviera cayendo su saliva en tiras, haciéndole ver como todo un loco. -M- más, hyung, más, iahwn!- Subió sus ojos hacia arriba del placer, abriendo aún más sus piernas y, ayudando en las embestidas moviendo su pelvis hacia abajo cuando arremetía su polla hacia arriba.
El peli-rosa lo miraba de reojo, contemplaba como su cuerpito temblaba del placer, y los bordes de su faldita se movían al compás de las embestidas. Sus pequeñas manos se apoyaban a los costados para ayudarse a penetrarse él mismo, estaba tan desesperado. -iNgh, ah! Juega con mi putita vagina, mhm, hasta que me rompa, p-por favor, ia-ahí!- Sus ojos se abrieron cuando sintió que algo dentro suyo era golpeado con potencia.
Era raro, tan extraño que se sentia maravillosamente increíble. -Oh, ¿qué es esto, precioso?-Sonrió cuando sin pensarlo se encontró en su útero, la punta de su pene estaba golpeandolo. Había llegado bastante profundo. Estoy por llegar, mhg. Voy a ordeñarte por completo.- Mordió su mejilla sonrosada, sacándole un gemido, viendo como asentia freneticamente y llevaba su mano a la suya para indicarle que moviera más rápido sus dedos en su intimidad.
-E-empuja más, ahw! L-lo quiero todo dentro m-mio, mghm.~ Leche, q-quiero tu leche, Won-ie hyung.- Cuando Jeon introdujo sus dedos en el interior de su vagina, Jimin no se contuvo más y acabó viniéndose de nuevo con fuerza, haciendo un lascivo 'squirting' que se deslizó por sus muslos, en eso lanzó su cuello hacia atrás y, jaló por detrás los rosados cabellos del alto, Su coño se contrajo y, posteriormente Jungkook disparo su semilla por dentro de toda su rosada vagina.
Sacó sus largos dedos del interior del menor, para ocupar sus manos en su delgada cintura. Sintió como su propio semen se deslizaba por su falo y bolas, tal vez luego tendría que limpiar el pasillo. Jadeó agitado, sin aún sacar su miembro, mimando el adorable estómago del rubio. Su vientre estaba caliente. -I- increíble... yo quiero... d-de nuevo, mhm, m-más leche. - Jimin sonrió relamiendo sus labios, volviendo a endurecer al pedazo de carne que tenía apretando.