Única parte
Una noche lluviosa de absoluto silencio solo era acompañada de apresurados pasos. Una figura alta arrastrando a una más pequeña.
—Te dije, baekhyun. Ya no voy aguantar tu desobediencia.— gruñó chanyeol mientras tomaba aún más fuerte del brazo al recién nombrado.— No digas que no te advertí.
Chanyeol era el mejor sicario que tenía la Bratva (*mafia rusa), era el primero en la línea en la seguridad del Pakhan (*líder/jefe), aparte de ser el favorito del jefe.
—Pero...— de los carnosos labios del más bajo salían pequeños suspiro de resignación.
Baekhyun era un hermoso castaño bajito que estaba perdidamente enamorado de su gigante, a pesar de que chanyeol sea alguien terco, celoso y posesivo, siempre cuido de él.
—Sin peros, bebé.—el alto se volteó para mirarlo directo a los ojos para hacerle saber de su enojo.—Ahora vas a llamar a minseok y lo vas a citar al departamento, tanto que te gusta la atención te la voy a dar.
Un leve estremecimiento recorrió el cuerpo del castaño esperando lo peor para el pobre minseok. Sabía que no debía jugar con fuego y debía hacerse responsable de sus actos y no las demás personas.
—No.— baekhyun se quitó del agarré de chanyeol.— No haré lo que me dices, minseok no tiene nada que ver en esto. Por favor no le hagas daño.
—pobre y tonto, baekhyun.— un fuerte agarre de su mano en sus mejillas se posaron mientras levantaba su rostro.— sigues con la desobediencia, sabes que odio eso y tu castigo será aun peor.
Un grito se escuchó en la calle desolada mientras chanyeol tomaba a baekhyun de sus caderas para ponerlo en sus hombros y llegar así más rápido hacía su departamento. En el proceso duras nalgadas caían en el culo como muslos del más bajo, sus ojos ya empezaban a empañarse de lágrimas. De una patada abrió la puerta para tirarlo sobre el sofá de la sala.
—Sé que te gusta rudo así que mejor guarda esas lágrimas para cuando te la entierre sin piedad, bebé. —Caminó hasta él para quitar su celular para así mandarle el mensaje a minseok.— Vas aprender a obedecer y ser un niño bueno.
A la media hora llegó minseok extrañado por ese mensaje que le llegó, no tenía planes con baekhyun. Jamás se espero que apenas entrara al departamento un cuchillo rajara su cuello, yéndose ahí los pequeños atisbo de vida sobre sus ojos. Cayendo así inerte en el medio de la sala.
—Ven aquí, baekhyun.
Un tembloroso baekhyun se acercó hacía el más alto mientras miraba asustado la escena frente sus ojos, nunca pensó que chanyeol sería capaz de eso, sabía de primera mano que el más alto solía ser alguien muy celoso y posesivo pero todavía no entraba en su cabeza que llegara hacer algo así. Un fuerte tirón en sus cabellos lo quito de sus estupefacto.
—Arrodillate.— chanyeol lo miró a los ojos mientras el más pequeño se arrodillaba delante de él, con la mano que no se encontraba acariciando sus cabellos se dedico a bajar el cierre de su pantalón para poder soltar su miembro sobre el rostro de baekhyun.— Ahora chupa como la buen puta que eres.
Baekhyun con sus manos temblorosas tomó el gigante falo sobre su rostro para empezar a subir desde la base hasta el prepucio, dándole así pequeñas lamidas a su glande.
—No juegues, métela entera.— lo tomó con ambas manos de su cabeza para empezar a darle fuertes embestidas, de los ojos de baekhyun ya empezaban a salir un camino de lágrimas que terminaban en sus barbilla tratando de no ahogarse o vomitar ya que le estaban dando fuertes horcadas las embestidas del más alto en su garganta.
Chanyeol con una sonrisa maníaca lo tiró de sus cabellos para así tirarlo sobre el charco de sangre que se estaba haciendo en la sala.
—Ahora te voy a follar y no seré para nada suave.— Bajó sus pantalones viendo las huellas de sus manos sobre las nalgas del más bajo, sonriendo con orgullo.
—Chanyeol...estoy sucio y tengo miedo. No quiero hacerlo aquí.— Miraba horrorizado los ojos sin vidas de minseok que estaba tirando justo frente suyo.
El más alto no le dio importancia a las súplicas del más bajo, adentrándose de golpe en él, comenzando con fuertes embestidas. Eran tan fuertes que el pequeño cuerpo de baekhyun se movía por los impactos de la pelvis contra su culo.
Solo se escuchaba el sonido de los golpes de carne. Chanyeol esa noche estaba siendo más rudo de lo usual, lo cual, calentaba sobremanera a baekhyun aunque no pareciera.
—te gusta, putita.— tomando un fuerte puñado de sus cabellos tiró hacía atrás al más bajo mientras seguía dando fuertes embestidas.
—si...dame más
—Eres tan caliente, bebé.— Con una sonrisa traviesa tomó el cuchillo que estaba tirado, cuchillo con el que había matado al tipo que le había coqueteado a su pequeño baekhyun. Sacando su miembro de él, encajo fuertemente el mango del cuchillo, comenzando a darle embestidas sin parar dejando al más bajo casi sin respiración.— No me hagas enojar más, sabes que no me gusta que te miren.
De los labios de baekhyun solo salían fuertes gemidos por el placer exquisito de ser penetrado por el cuchillo favorito de chanyeol, mientras su remera se llenaba de sangre de minseok.
Chanyeol quitó su cuchillo para así poder levantar a baekhyun del charco de sangre y poder desnudarlo junto a él.
—Ahora iremos a la habitación y seguiremos follando tanto como a ti te gusta, bebé. —Le sonrió chanyeol mientras lo arrastraba hacía la habitación y lo depositaba con dulzura sobre la cama, comenzando un trazo de besos por todo su cuerpo, desde sus pies, muslos, pelvis donde dejó mordeduras fuertes para seguir subiendo por su panza, pechos los cuales mordió también, hombros, mandíbula.— Eres hermoso y todo mío.— Suaves besitos eran dejados por todo su rostro.
—Soy tuyo y tú eres todo mío, chanyeol.—Baekhyun lo tomó de sus mejillas para poder unir sus labios en un profundo beso de necesidad y pasión.
Toda la noche dos cuerpos fundidos en la ardiente pasión y necesidad de estar unidos de todas las maneras posibles. Chanyeol esa noche tomó el cuerpo de baekhyun tanto como quiso, ahogandolo en orgasmo explosivos cada que lo hacía venir y él se venía dentro de él, llenándolo tanto como podía.
—bebé, estás bien.—Preguntó chanyeol mientras peinaba los cabellos mojados del rostro medio adormilado de baekhyun.
—Me encuentro bien y déjame decirte que bien satisfecho.—Besó su mentón mientras le sonreía.
—Cuando dejarás estas locas fantasías, Pakhan.— Chanyeol sonrió por la locura que tenía su jefe. Amaba los juegos de rol donde él se sentía como un ser pequeño e inofensivo. Citó a uno de sus de sus rivales que le debía dinero para matarlo y tener sexo sobre su sangre.— No siempre seguiré tus juegos.
—Lo harás porque me amas como yo a ti y además soy tu jefe.— Sonriendo tomó un revolver de la mesa de luz para apuntarlo sobre su sien.—No me hagas enojar, sabes que no me gusta ser rudo contigo, yeolie.
Chanyeol soltó un fuerte suspiro mientras tomaba a baekhyun de las cintura para acercarlo más a su cuerpo, depositando un beso sobre su hombro.
—Te amo. Te jure lealtad y mi vida es tuya para hacer lo que quieras con ella.
—Te amo, yeolie.
—Te amo, Pakhan.