LA CARTA DE EWAN BLACK
Año 1502, Reino de Ascuas, Escocia
Hermana Althea Black,
Hoy, mis palabras no solo están dirigidas a ti, sino también a aquellos que se atrevan a leer esta carta. Permíteme expresar mis sentimientos más profundos, aquellos que han sido reprimidos durante siglos de traición y rechazo.
Anhelaba un te quiero de tu parte. Cuando entraba en mi habitación y cerraba la puerta con fuerza. En los momentos que le regalaba golpes a la pared. Nunca entraste regalándome un abrazo.
En lo más profundo de mi ser, arden emociones malditas, poderosas y desgarradoras, que me consumen y me sumergen en una oscuridad solitaria. ¡Maldita sea! ¿Por qué no puedes entender mi dolor y mi ira?”
Desde el momento en que nuestros padres nos separaron y nunca me aceptaron, me reprochaban de la manera en cómo pensaba, actuaba. Mi corazón se llenó de amargura y resentimiento. Te necesité y nunca estuviste enfrente de mí, limpiando mis lágrimas y pidiéndome que me calme.
No descansaré hasta que la escuela que tanto amas sea reducida a cenizas. Está carta te llegará en secreto por una hada.
Tu hermano Ewan Black
Desde la Prisión EAS, Reino de Ascuas