Inocente -Boypussy-

Sinopsis

Se era sabido lo religiosa que la familia Park era, teniendo siempre en mente que una dama respetada, y bien educada, debía llegar oura y casta al matrimonio. Pero ¿Y si la única hija que tenían no lo cumplía? Después de todo, podría no ser tan inocente como sus padres quisieran _Kookmin _JiminFem _Boypussy _ Boytits _+18

Genero:
Erotica/Romance
Autor/a:
Ambar
Estado:
Completado
Capítulos:
2
Rating
5.0 1 reseña
Clasificación por edades:
18+

1/2

Unos pequeños y silenciosos pasos se podían escuchar en la oscura casa. Aún cuando trataba de ser cuidadosa, el contacto de sus pies contra el de la madera emitía un pequeño sonido.


Hacía todo lo posible para llegar a la salida, y abrir la puerta. Porque detrás de ella la esperaba la persona que amaba, la responsable de sus escapadas nocturnas. Sus padres jamás permitiría que estuviera con alguien como él.


Celebro en silencio cuando puedo abrir la puerta, encontrando estacionada frente a su casa una conocida moto, pero eso no fue lo importante, lo importante era la persona que se recarcaba sobre la moto.


No dudo en correr rumbo al tatuado, escondiendo su rostro inmediatamente en el cuello ajeno, respirando la varonil fragancia.


- Kook, te extrañe-


- Mi princesa, no miramos está mañana, pero también te extrañe-, Apartó el cabello rubio del fino rostro, para así poder besar los delicados labios. - Deberíamos irnos-


- Si, aun que sea por unas horas estaremos juntos-, No pudo evitar el tono de tristeza en sus palabras, le dolía tener que esconderse para poder ver a quien amaba.


Pero no tenía opción, sus padres erna capaces de casarla con alguien que no amaba, nunca aceptarían a Jungkook como esposo para ella, todos en el pueblo sabían a que se dedicaba. Y eso para su familia no era bien visto, para nadie lo era.


La primera vez que lo vio fue cuando acompaño a su madre a misa, como era costumbre la llevaba a la fuerza. Aprovechando que su madre se distrajo orando, salió de la iglesia, aburrida de escuchar al cura ablar sin parar por minutos.


Un ladrón trató de robarle su bolso, y en ese momento Jungkook le ayudó a evitar ese robo, ambos quedaron cautivados. Claro que su momento terminó con los regaños de su madre por salirse de la iglesia y hablar con alguien tan impuron ante dios. Eso llevo a una tarde llena de preguntas por parte de sus padres.


La obligaron a prometer que no volvería a hablar con Jungkook. Pero simplemente no pudo cumplir su promesa, cuando lo volvió a ver fue porque él la busco en la iglesia, ambos acordaron verse todos los días a la misma hora frente a la iglesia.


Con Jungkook descubrió un mundo diferente, uno donde podía hacer lo que quisiera sin tener a su madre regañandola. Podía decir, vestir, comer, hablar, y sentarse sin que su madre la regañara por encorvarse.


Ellos jamás podrían enterarse de su relación secreta, mucho menos de que su previosa hija ya no era virgen, que no guardaba la pureza y castidad que tanto habían cuidado por diecinueve años, tampoco que no era inocente como todos pensaban.


♱𓂃♡●


Había un fuerte aroma a cigarro, alcohol, y porque no decirlo, a drogas. Era un bar al que acudían todos los niños ricos, hijos de papi de la ciudad. Muy pocas veces Jimin podía ir con Jungkook a la cuidad, y esta era una de esas.


Nunca en su vida pensó usar vestidos tan atrevidos, según decía su madre ese tipo de ropa era para las mujeres fáciles, aquellas que no eran dignas. Y se atrevía a decir que esos vestidos eran sus favoritos, cortos, mostrando parte de sus piernas, muy diferentes a los largos que tapaban sus tobillos.


- Jimin, ya no puedes tomar ni un trago más. Recuerdo que volverás con tus padres, y sí sigues así, no podrás esconderte-


- ¡No me importa!-, Gritó con efusividad. - ¡Que sepan que te amo!-


- También lo quisiera, pero sería muy riesgoso, y no estoy dispuesto a dejarte-


- Escapemos-


- De ninguna manera-


- ¿Por qué? nos amamos, eso es suficiente para ir nos lejos de ellos. Miranos, somos felices aquí, ¿no me amas?-, Lo observo con cierto miedo en sus ojos.


- Claro que lo hago, y por eso, no soportaría verte sufrir por estar lejos de ellos. Se que te rompería el corazón-


- Tú eres suficiente para curar esa herida, en cambio. Si me alejan de ti me muero, lo juro Jungkook, no podría vivir sin ti-, Y sin poder evitarlo sus lágrimas salieron, mojando así las suaves mejillas. - No permitas que nos separen-


- Vamos a casa, te haré el amor como nunca, solo seremos tú y yo-


- No quiero regresar con ellos-


- Ya veremos que hacer con eso-, Beso castamente los labios gruesos.


Ambos salieron del bar, y subieron a la moto, Jimin lo abrazaba, sentía el frío aire sobre su piel. Eran los únicos momentos donde se sentía libre, feliz, y estaba decidido, se iría lejos de sus padres para poder vivir su amor con Jungkook.


Si de algo estaba segura era de amar a aquel pelinegro de veintitrés años. A ese hombre que la trataba como lo más frágil del mundo, uno que le daba libertad y le mostraba que había otro manera de vivir.


Ya en el departamento de Jungkook, el ceñido vestido desapareció, dejando a la rubia únicamente con unas delicadas bragas de algodón.


Podía sentir como su cuerpo se erizaba ante cada beso sobre su piel, las caricias lentas que recibían sus senos. Las constantes mordias en su cadera, estaba segura que habría marcas en ese lugar y eso le encantaba, porque adoraba mirarlas.


Se besaron con fervor, así eran sus besos, llenos de deseo, anhelo, amor. Aprovechaban cada minuto que la noche les regalaba al maximo. Con delicadeza fue retirando la fina braga, dejando desnuda a la rubia.


- E-entra ya, te necesito-, El tinte de desesperó tiñó sus palabras, movía sus caderas hacía arriba, tratando de crear fricción.


- Tranquila-, Murmuró contra sus labios, las suaves piernas terminaron en sus hombros, y con delicadeza empezó a entrar en la pequeña entrada que chorreaba de lubricante. - Oh muñeca, me encantas-


- J-Jungkook ahhh~ dios-, El ágil movimiento de caderas de Jeon le provocó una ola de placer, que demostró con un gemido entre cortado.


La embestidas eran lentes pero certeras, podía ver los senos agitarse con agresividad. Jimin por inercia movía las caderas causando que Jeon llegará más profundo, se besaban para tratar de callar sus gemidos.


Su espalda formó un arco perfecto cuando sintió la conocida sensación de calor en su vientre. Enterró las uñas en la firma espalda, y no dudo en esconder su rostro en el cuello ajeno y dejar una mordida que permanecería por días. Alcanzaron el éxtasis del placer juntos, llenando la habitación de gemidos incontrolables.


Cayeron rendidos, Jungkook permanecía acostado sobre la rubia, con el rostro en medio de los senos dejando besos húmedos. Y Jimin acariciaba los húmedos cabellos de su nuca, invitandolo a relajarse. Así pasaron los minutos hasta que su respiración se reguló, quedando la habitación en completo silencio, uno que ambos disfrutaban.


- Deberíamos regresar-, A penas fue audible el susurro. - Se nos hará tarde si nos quedamos aquí-, Aun cuando decía eso no hacía nada por retirarse de la rubia, seguía acostado sobre ella, disfrutando de la suavidad y aroma de su piel.


- No quiero regresar-, Cerro los ojos, queriendo dormir y despertar al lado de él.


- Jimin-, Alzo la cabeza para tratar de verla a los ojos. - Mírame-


- Si no estás seguro de querer estar conmigo lo entiendo. Simplemente debes decirlo, tengo dinero ahorrado, llévame a mi casa por el, y después vere a dónde ir-, Sus ojos se encontraban cristalinos, por muy tranquila que su voz sonará le dolía la posibilidad de no tener una vida con Jungkook.


- Claro que quiero una vida contigo-, Sujeto el rostro entre sus manos. - Quiero tener hijos, casarnos, solo dame un mes, un mes Jimin. Arreglaré todo para irnos, y poder ser felices juntos. También te servirá para pensar, si en ese mes dices que no quieres escapar lo entenderé, pero si quieres hacerlo, te llevaré a nuestra casa, dónde viviremos, y podremos amarnos libremente-


- No hay nada que pensar-, Beso castamente los labios ajenos. - Yo te amo, y quiero estar contigo, esperaré ese mes para poder irme a vivir contigo-, Sonrió en grande, estaba tan feliz de que muy pronto no tendrían que esconderse, se podrían ver todos los días, a la hora que quisieran. - Hagámoslo una vez más, y después prometo que me llevarás a casa-


- Mmm, amo que seas insaciable-, Mordió los pomposos labios, y sonrió al ver a la rubia sentada sobre él junto a su típica sonrisa traviesa, su mirada llena de deseó. - Si tus papás vieran que su niña no es tan inocente como creen-, Acarició la delicada cintura.


- Tú eres el responsable-, Jadeó al sentir como llegaba más profundo en la nueva posición.


♱𓂃♡●



Una semana, apenas llevaban una semana sin verse y ya estaba frustrada. Extrañaba tanto al pelinegro, más aparte debía decirle que sus padres empezaban a buscar con quien casarla, sin mencionar que llevaba desde antes de la última vez que se vieron enferma.


Prefiero seguir como siempre su vida para no levantar sospechas, iba a misa con su madre todos los día, la acompañaba a reuniones que la iglesia organizaba, ayudaba en la casa. Todo era igual que siempre exepto por los constantes mareos.


Cuando se dió cuenta que eran muy seguidos se preocupó, pero no le dijo a Jungkook cuando hablaron por teléfono. No veía el porque preocuparlo, estaba segura que solo era por los nervios de su futuro escapé.


Se había concentrado tanto en actuar como siempre, que olvidó por completo que tenía un  retraso. Su periodo no había llegado, y solo una cosa vino a su mente. Las manos le temblaban, no podía ser éso posible.


Siempre usaban protección cuando tenían relaciones, recordaba la última vez juntos, esa noche no usaron protección, pero era claro que no pudo ser esa noche. Los mareos ya había sucedido días antes, si sacaba cuentas, debía tener casi dos meses de embarazo.


- No, no, ésto debe ser un error-, Murmuró para si misma. - No puede pasarme ésto-


- ¡Jimin!-, La voz de su madre solo provocó más pánico en la rubia, hizo su mayor esfuerzo para calmarse y no levantar sospechas. - Llevo rato hablando, alístate-


- ¿A-adonde iremos? hoy no hay misa-


- Te llevaré al doctor, no creas que no lo he notado. Debes estar enferma, porque no son  normales los mareos que tienes, y debes estar muy bien de salud. Muy pronto conocerás a tu futuro esposo, recuerda la educación que te dimos, tienes que ser una esposa ejemplar, pura, y sumisa para tu esposo-


- Madre -


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