C A P I T U L O 1
Mundo de hombres lobo, mundo de Vampiros y hay muchos más. Los hombres lobos están escondidos de los humanos, esconden su olor y algunos de ellos están libres por el mundo humano, muy loco.
Soy una loba de nivel alto por lo que se significa que soy una Alpha, Leila Wheeler.
Aunque suene una locura, toda mi familia son alphas. Mi hermano, mi madre, mi padre y yo somos alphas pero sin manada, por lo que vivimos aislados en el bosque para no tener problemas. Pero igual estamos muy bien económicamente.
Mi hermano aún no encontró a su mate al igual que yo y los dos estamos desesperados ya que nuestras almas gemelas son importantes para los hombres lobos y más aún siendo alphas los dos. A mi me gustaría encontrarlo pero apenas tengo 18 años y los 20 años sería la edad que me agrada para estar con mi mate.
No me importaría si es fuerte o no o incluso humano, solo me importa que me ame y que yo lo quiera también.
Pero en fin, todo a su tiempo como dice mi padre porqué así le fue el con mi madre, tardó 28 años en encontrarla y tuvo éxito.
Aunque parecen dos adolescentes con problemas hormonales, siempre están dándose besos sin límites, cariños y ni hablemos por las noches, me tengo que poner audífonos para no escucharlos al igual que mi hermano hace lo mismo que yo o simplemente nos escapamos al bosque a la cascada con su laguna cristalina.
Nuestro lugar favorito por sus criaturas, las sirenas.
(...)
Hoy es lunes, por lo que se significa que voy al instituto y la primera clase que tengo es Biología, no me gusta tanto pero por algunos temas me gusta. En simples palabras es mi primer día en un instituto de seres sobrenaturales.
El simple hecho de ser una alpha sin manada me trajo problemas y a mi familia por qué si unos hombres lobos están sin manada son roges, pero eso no me importa ni los comentarios de la gente.
—Leila, ¿Te encuentras bien? —pregunta Daniel, mi mejor amigo vampiro.
—Sí, solo me quedé pensando, es todo —seguía su mirada al frente mientras conducía.
—Bueno mi lobita —dijo en tono burlón haciendo que lo mirara mal y le di un golpe suave en su brazo.
—Ya te dije que no me digas asi.—hice una pausa—.Cambiando de tema, ¿Crees que se darán cuenta que soy una Alpha? —murmure con un toque de nerviosismo.
—Ya, Leila, todo saldrá bien así que no hay porque estar con nervios —dice mientras daba palmadas suaves en mi pierna como modo de apoyo.
Luego de unos minutos, llegamos al instituto. Sentí que los nervios crecían de a poco al ver tanta gente, no estaba acostumbrada al estar rodeada de seres sobrenaturales.
—Vámonos, pequeña. A ver si encuentras a tu mate para que se te quite el nerviosismo —suelta una carcajada al ver mi cara de enojo.
—Muy gracioso, Dani, pero a ver si tú encuentras a tu alma gemela —dije caminando hacia la entrada. Mis nervios disminuyen al ver que las personas me ven con asombro, sorpresa y confusión.
Creo que se dieron cuenta.
En eso viene Charles, hijo del Rey Tritón y a su lado venía Eduardo, Rey supremo de los Demonios. Si, lo sé, tengo varios amigos hombres y no tengo ninguna amiga pero me gusta asi.
—Hola, Leila. Mi lobita favorita —dijo Charles acariciando mi cabeza tiernamente. El siempre tan cariñoso conmigo cuando es muy serio y enojon.
—Hola, pecesito, yo también estoy bien, gracias por preguntar —solté sarcásticamente mientras que los otros dos se reían y, Charles, los miraba mal.
—Bueno... creo que la señorita no está de buen humor hoy, creo —soltó Eduardo acariciando mi cabello. Otro cariñoso a la lista.
—Perdón, pero hoy mi loba está sintiendo que algo malo y bueno va a pasar, solo es eso —dije caminando y ellos, me seguían.
—Aunque no entiendo nada de hombres lobo, yo creo que hoy encuentras a tu mate por eso tu loba esta sintiendo esa sensación. —murmuró Daniel mientras sacaba una bolsa de sangre—, Pero creo que con ese carácter de mierda que tienes, lo vas a espantar —rió con los otros dos.
Mis garras salieron y gruñi bastante fuerte para que se asustaran. Siempre lo hacen.
—Bueno, bueno calmate lobita, lo dije jugando —dijo tocandome los hombros al ver que mis ojos estaban en tono violeta.
—Entonces si no quieres que me enoje, no hagas esas tipos de broma —las garras desaparecieron, decidí caminar para no seguirme enojando. Se que es ridículo, pero me duele no encontrar mi mate.
—Ya lobita, ven –dijo Daniel agarrando mi brazo y atrayendome hacía el para abrazarlo.
—¿Todo lo tienes que arreglar con abrazos?.
—Sí.
Escuchamos una tos fingida y obviamente venia de Charles, siempre tan celoso conmigo porque no quiere que ningún hombre me toque, excepto los chicos.
—Ya entendí, Charles —solté separandome de Daniel, pero el puso su brazo en mis hombros y seguimos caminando.
Mientras llegaba al pasillo principal con Daniel a lado mio con su brazo en mis hombros y los chicos también, vi como algunos alumnos estaban en círculo como presenciando una pelea o eso creo.
Me acerco y efectivamente era una pelea, pero el atacaba era un alpha de la manada vecina, teóricamente este instituto puede venir todos los alphas de cualquier manada.
—¡Te dije que no te quería cerca de mi novia, maldito humano! —dijo él, y por su olor es un hombre lobo puro, estaba siendo sujetado por otro chico, debe ser su beta.
Mi enojo empezó a crecer de nuevo. Mi ira se sentía por todo mi cuerpo haciendo que mis ojos tornara un tono violeta, mi loba estaba presente. No nos gusta que golpearan a los humanos y a ningún otro ser.
—Tranquila, Leila —susurró Eduardo tocando mi mano izquierda para que me calmará porque se veía mis garras, y había humanos, creo que ellos 3 no saben que existen los hombres lobos.
—Ya me calme pero ¡hagan algo! —dije en un susurro así que vi como Charles hacia una especie de magia para que dejarán de pelear. Los tritones y las sirenas tienen una magia para que cualquier ser vivo caiga en sus encantos.
De la nada, se detuvieron y los hombres lobos se fueron como si fueran androides captando una orden en su mecanismo eléctrico. Sorprendente, lo es y increíblemente raro, o por lo menos a los 3 chicos humanos que nos miran con cara confusa.
Genial.
—Gracias pero podíamos arreglarlo nosotros mismos —dijo el chico que tenía moretones y sangre en su brazo derecho. Menos mal que Daniel ya bebió sangre para que no tenga deseo de beber sangre humana.
—No seas malagradecido, Román.—habló un chico de pelo rojizo que ayudó a levantar a su amigo—. Gracias chicos y perdón si hicimos perder su tiempo —dijo el chico mientras ponía el brazo de Román sobre sus hombros.
—No fue nada, no nos gusta que peguen a los huma... —pare de hablar cuando me di cuenta que dieron las gracias. Oh no, saben de nosotros.
—Un segundo, ¿Saben de nosotros por eso dieron las gracias? —preguntó Eduardo con asombro y confusión.
—Sí, pero les juro que no diremos nada a los otros alumnos humanos que hay en la institución —dijo el otro chico con ojos grises. Wow, nunca vi ese color de ojos.
—Pero, ¿cómo saben de nosotros? —pregunté confundida mientras miraba a mis amigos con la misma expresión que yo, menos Charles que él está lo más normal.
Así es.
—Lo supimos hace tres semanas. Un chico estaba peleando por su alma gemela y no pudo controlarse y se transformó ahí mismo pero solo los vimos nosotros, no habia nadie más —habló el chico de pelo rojizo con ojos cafés claros.
—Lo que hace el amor —dijo Daniel con sarcasmo, llegó su lado sarcástico.
—Bueno, nos tenemos que ir y nuevamente gracias.
Lo vemos irse y toca la campana, cada uno se va a su salón correspondiente.
(...)
En casa es una rutina diaria, pero hoy mis padres decidieron salir de viaje por 3 días a una playa donde fue su primera cita, muy romántico pero lindo para ellos ya que son mates.
Me encontraba en mi habitación con los audífonos mientras leía un libro de fantasía y romance. Últimamente me está gustando leer y escribir en mi celular los libros que termino de leer. Mi hermano está en su cuarto jugando videojuegos con sus amigos, lo sé porque grita como loco con problemas mentales... bueno a ese ya le falta neuronas.
Sus 3 amigos son hombres lobos, mi hermano no tiene amigos de otras especies, solo con los que se lleva bastante bien es con mis amigos.
Leía un libro que es el primer libro de una saga y obviamente no tengo los otros libros que me faltan para terminar de leerlos. Así que de un momento a otro, sentí la necesidad de ir hacia la biblioteca a buscar esos libros, y eso iba a hacer.
Salí de casa porque sinceramente ya me estaba hartando los gritos de los amigos de mi hermano.
La biblioteca no queda lejos de donde vivo, así que fui caminando y mi loba estaba bien,por ende, no me pidió que la dejara salir a estirar las patas.
Mientras caminaba, escuchaba música relajante contemplando las copas de los árboles de como se movían si fueran bailarines al compás del viento .Sentí una sensación nueva como si fuera observada y de eso me detengo de golpe.
Ese olor....
Ese agradable olor que esperé por tiempo..
Él está cerca.
—¡Mate!, por favor búscalo —gritó mi loba en mi interior queriendo salir al ver que no me movía por estar oliendo ese exquisito olor a vainilla y fresas.
Hago lo me dijo luego de salir de mi trance, salgo corriendo en dirección a su olor. Lo veo y él hace lo mismo.
Es hermoso y por lo que veo el sintió el olor por su cara, su bella cara...
Nuestros ojos se conectan, esos ojos marrones me hipnotiza, él se acerca sin articular ni una sola palabra y yo hago lo mismo. Es alto, bastante diría.
—Eres tú, al fin te encontré —dijo con su voz varonil y ronca. Luego que dijo eso, se me lanzó contra a mí. Menos mal había un árbol.
Aspira mi olor en mi cuello.
—Eres mía, mi niña —murmuró mientras se separaba de mi y me miró de pies a cabeza, ese gesto hizo que me sonrojara.
—Tu olor es de un... alpha —dije al fin luego de quedarme callada.
—Lo soy, mi nena. Tú también lo eres ¿no es así? —asentí y me abrazó de vuelta.
—Eres hermosa, imposiblemente hermosa.
Me sonroje por su cumplido y por la voz ronca de como lo dijo.
—¿Cómo te llamas?.
—Jackson.
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Nos vemos queridos lectores 💓
Besitos 🐺🖤.