Desgracia

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Sinopsis

¿Cómo he llegado aquí? ¿Cómo es que llegamos al lugar a donde estamos? ¿Porqué no podemos volver el tiempo atrás y reparar los daños que hicimos? ¿Los errores? ¿O volver el tiempo para recordar como era ser feliz? ¿Cómo es que he llegado a este punto?

Genero:
Drama
Autor/a:
Antonella
Estado:
En proceso
Capítulos:
6
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Capítulo 1

No puedo recordar exactamente donde empezó todo mal. ¿A los 12? ¿A los 13? ¿La verdad no importa o si? Todo se fue al carajo y ya no se puede reparar.


— Lucky, despierta, despierta, sálvame. No me dejes.


— ¡NO!— Otra vez, otra vez esa maldita pesadilla... o recuerdo. Ya no se como describirlo



Lucky se levanta, se cambia de ropa, se prepara un café, toma el café, se cepilla los dientes y se sienta en una silla frente a una mesa vacía. Solían estar llenas esas sillas, esa mesa solía estar repleta de comida a esa hora con manteca, miel, frutas... ahora era un simple pedazo de madera.


Se levanta, recoge las llaves, y sale por la puerta de su casa. Baja los escalones, camina a su trabajo, trabaja, vuelve a la casa y se acuesta.


Así era cada día de su vida, las 24 horas los 7 días de la semana.


Pero como su suerte empeoraba cada día, ese día no era la excepción. Mientras caminaba de camino devuelta de su trabajo, choco con una persona. Puede decirse que fue en parte su culpa ya que hiba con la cabeza baja.


— Disculpe señor — Dijo aun tratando de levantarse.


— Fíjate por donde vas, ¿eres tonto o que?


"Parece que alguien tiene mal dia" cuando se logró incorporar vio a la persona que había chocado. Era un chico que parecía de su edad. La diferencia, era ciego.


—Uy perdóname de verdad, toma. — Y le alcanzo el bastón, luego lo ayudo a levantarse


— Ya puedo solo, sueltame. ¿Dónde están mis lentes?


— Aquí... uy, perdóname.


— ¿Qué, qué les pasó?


— Se... se le solto un vidrio


— ¡Maldita sea! ¿Será posible que este día empeore cada vez más?


— Yo te lo pago, de verdad


— Obiamente me los pagaras tú, fue tu culpa


— Oye no solo fue mi culpa, si hubieras visto donde hib...


— Imbecil. Soy ciego genio.


— Perdón.


Hubo un silencio incómodo para Lucky, mientras observaba como el chico tenía cara de enojado, parecía pensar.


—Dame tu número de celular.


—¿Qué?


— Qué me des tu número. Es muy tarde, no hay ninguna óptica abierta, mañana iremos.


—Okey — Le paso el número, mientras el chico hablaba al asistente del telefono para que se lo agendara, empezó a mirarlo. Era de su altura, flaco, pelo negro con ondas arriba, pero no lo tenía largo.


—Bien, mañana ve a la Óptica Hernandez, te espero a las 15.


Se estaba llendo Lucky cuando el chico le preguntó


— Espera ¿Cuál es tu nombre?


— Ah, es Lucky


– Okey — Y le hablo de nuevo al celular — El mio es Michael, pero dime Mick

— Un gusto Mick y le tendió la mano. Al ver que Mick no se la estrechado se dio una bofetada mental al recordar que era ciego.

— Me imagino que me estas tendiendo la mano ¿Verdad?

— N..No— Le dio vergüenza admitirlo, así que le agarra el brazo y ahí sí le estrecho la mano — Hasta mañana


Lucky pensaba que Mick ni siquiera se imaginaba lo que había hecho por el


— Hoy no será amigo — Golpeo el barandal del puente de 15 metros y antes de irse miro por última vez el mar abajo de él.



Al día siguiente se levanto, se cambió, se sirvió el café y esta vez no se sentó en la mesa, se quedó parado y reviso en su celular cuanto dinero tenía disponible. "Suficiente" se dijo y se fue a trabajar. A las 14 salió, se dirigió a su casa a cambiarse. Se permitio mirarse mas tiempo al espejo. Se dio cuenta que tendria que ir a comprar ropa ya que sus pantalones se le empezaban a caer y sus remera cada vez mas suelta le quedaban. Se dirigio hacia la óptica. Mientras esperaba se fijo en los lentes que había.


— ¿Buscaba algo en específico? — Le preguntó una chica amablemente


—No...por ahora. — y le medio sonrió para no ser seco.


— De acuerdo. Avíseme si necesita algo— y se fue a charlar con otro cliente.


Siguio mirando, vio unos lentes oscuros, eran lindos los sujetó y...


—¿Qué haces aquí? — Lucky se giro asustado, cuando vio quien era se tenso.


— Nataniel


— ¿Lucky? — Escuche detrás del chico que tenia enfrente, esa voz era familiar. Era Michael quien hiba con su baston y sus ojos abiertos detrás. Tenía ojos color gris, "Quien lo diria" se dijo.


—Michael.


—Mick, ¿Como lo conoces? — Preguntó Nataniel dándome la espalda.


–Es el que me rompió los lentes


—No apropósito – Agregué — Por cierto, toma, tantealo — Dije ignorando completamente a Nataniel y pasandole los lentes que había agarrado a Mick


—¿Son negros?


— Si


—Los quiero


—Iré a pagar — Mientras hiba a pagar sentí unos ojos clavados en mi nuca. Obiamente eran de Nataniel, por lo que siguí ignorandolo. Escuchaba como le decía algo a Mick, pero no desaba que.