EL CHICO QUE DIBUJABA CASTILLOS [LIBRO 7]

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Sinopsis

Hay historias que necesitan ser contadas sólo por una persona. También hay historias que sólo son recordadas por una persona. Como es mi caso. Creo que desde que solté el primer bramido al nacer he estado metido dentro de una lucha constante: primero mi madre, después mi hermana, lo cual me llevó a una lucha constante con el sistema. Cada una de esas luchas, mermó todo mi ser. O eso pensaba, porque luego me enfrenté a las dos luchas más potentes de toda mi vida. La primera fue la adicción, eso fue una lucha en la que pensé que la iba a palmar. Sin embargo, chico, qué equivocado estaba, porque después de todo, me enfrenté a la batalla más grande todas: a la tentación. Probé todo tipo de drogas en mi vida, pero esta fue la más adictiva de todas porque por una vez en mi vida, sentí que iba a ser capaz de dibujar mi propio castillo y ser el puto rey. Sí, aciertas de lleno, perdí la razón, el control y los límites. Porque hay cosas en la vida que están prohibidas para gente como yo, y siempre lo estarán, e Ikhram era, es y será una de ellas.

Estado:
Completado
Capítulos:
116
Rating
5.0 5 reseñas
Clasificación por edades:
18+

Sinopsis

Hay historias que necesitan ser contadas sólo por una persona. También hay historias que sólo son recordadas por una persona. Como es mi caso. Creo que desde que solté el primer bramido al nacer he estado metido dentro de una lucha constante: primero mi madre, después mi hermana, lo cual me llevó a una lucha constante con el sistema. Cada una de esas luchas, mermó todo mi ser. O eso pensaba, porque luego me enfrenté a las dos luchas más potentes de toda mi vida.

La primera fue la adicción, eso fue una lucha en la que pensé que la iba a palmar. Sin embargo, chico, qué equívocado estaba, porque después de todo, me enfrenté a la batalla más grande todas: a la tentación. Probé todo tipo de drogas en mi vida, pero esta fue la más adictiva de todas porque por una vez en mi vida, senti que iba a ser capaz de dibujar mi propio castillo y ser el puto rey. Sí, aciertas de lleno, perdí la razón, el control y los límites.

Porque hay cosas en la vida que están prohibidas para gente como yo, y siempre lo estarán, e Ikhram era, es y será una de ellas.