あ!! losing bet : 𝙩𝙚𝙩𝙚 𝙭 𝙚𝙭𝙩𝙧𝙖ñ𝙤𝙨

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Sinopsis

☣ warning!! ➠ 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗲𝗻𝗶𝗱𝗼 𝗮𝗱𝘂𝗹𝘁𝗼, 𝘀𝗲 𝗿𝗲𝗰𝗼𝗺𝗶𝗲𝗻𝗱𝗮 𝗱𝗶𝘀𝗰𝗿𝗲𝗰𝗶𝗼𝗻 𝗱𝗲𝗹 𝗹𝗲𝗰𝘁𝗼𝗿. #!﹒tete pierde la virginidad con los amigos de su abuelo. ﹥𝗁𝗂𝗌𝗍𝗈𝗋𝗂á 𝗈𝗋𝗂𝗀𝗂𝗇á𝗅 , 𝗌𝖾 𝗉𝗋𝗈𝗁𝗂𝖻𝖾𝗇 𝖺𝖽𝖺𝗉𝗍𝖺𝖼𝗂𝗈𝗇𝖾𝗌.

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one

Siente el sabor dulce del trago de Soju qué toma. Mira con los ojos desenfocados el juego de mesa que los amigos de su abuelo habían traído para jugar entre ellos hasta que lo invitaron.

Tete sabe que no debe perder. Si lo hace quedará completamente desnudo, ya que el juego es apostar una prenda qué te quitaras si pierdas. Esta de más decir que Tete no es bueno jugando juegos de mesa y si a eso le suman qué está comenzando a emborracharse es más que obvio que perdería cada una de las partidas provocando que su cuerpo quede casi al desnudo.

Tete no siente vergüenza, ¿Por qué lo tendría? todos los hombres en la casa eran ancianos, incluyendo su abuelo, el cual solo se ríe ante las protestas de su nieto cada que perdía.

—Bien. Este es el último juego.— señala el anciano qué jugaba con él.— Si ganas te regresamos tu ropa, pero si pierdes te lo quitas todo.

Tete le da otro trago a su vaso y lo piensa de manera vaga, no sopesando las consecuencias de terminar sin nada ante la vista de un grupo de hombres mayores. Además su abuelo se sentiria muy decepcionado de él al ver que no cumple con su palabra.

—De acuerdo.— acepta. Empinandose la botella de Soju dándole un largo trago hasta que se la termina, a perdido la cuenta de cuantas lleva.

Los hombres virotean y su abuelo le da una mirada orgullosa.

Pronto el juego vuelve a comenzar. Tete piensa en una estrategia para ganar, pero el alcohol le nubla la mente y no puede concentrarse. Antes de siquiera hacer un buen movimiento vuelve a perder.

—Apuesta es apuesta, debes cumplirla.— señaló su abuelo.

Tete hace un puchero.

Un poco tímido y sin siquiera pensar realmente comienza quitándose el brasiel negro de encaje. Sus pequeños senos dan un pequeño rebote tras perder el soporte y sus pezones no tardan en erguirse ante la atención que esta recibiendo. Duda un momento, mira a su abuelo quien también lo está mirando y busca su aprobación para seguir.

El anciano asiste.

Tete toma los bordes de sus pequeña tanga y la baja de un tirón, quedando completamente desnudo ante la vista de todos. Los hombres comienzan a chiflar a alagar sus curvas.

—Con ese cuerpo dudo mucho que sigas siendo virgen.— el mismo hombre con el que había jugado le dice de forma burlon.

—Claro que lo soy, ¿Verdad abuelito?.— se defiende. Ante las burlas de esos señores, ¿qué les pasaba? Tete aun sigue guardando su castidad para cuando sea el momento correcto.

—Así es. Mi bebé aun es inocente.

—Amigo, no es por nada, pero realmente crees que lo es con ese cuerpo obsceno ¿uhm?.— el mismo hombre habla y los otros lo apoyan ante sus palabras.

—Mi nieto puede comprobarlo.— el abuelo dice ya un poco enfadado ante las burlas ajenas. Nadie se burlaba de su bebé.— Amor, deja que te toque para demostrar que no mientes.

Tete se acerca al mismo hombre que parecía tener unos setenta años y abre un poco las piernas. El hombre que se encontraba sentado en un sillón llevo su mano hasta su coño un poco húmedo y enterró un dedo provocando qué Tete gimiera un poco. El movimiento del dígito estaba comenzando a excitar a Tete, se sentía muy bien.

—Mírenlo, se está mojando.— señala y los demás ríen, diciendo cosas obscenas.

El joven quiere negar, pero pronto algo viscoso y húmedo entra en su coñito haciendo que las palabras mueran en su boca. El hombre lo está chupando. Quiere quitarse, sabe que eso está mal, no es correcto, pero una parte de él lo quiere. El alcohol en su sistema no deja que registre de manera correcta las acciones sucias qué estos ancianos le están provocando.

Otro de los hombres se acerca y toma entre sus viejas manos el par de tetas respingonas y las besa. Chupando el pezon marrón como si quisiera sacar algo más de ahí.

Tete vuelve a gemir y de manera inconsciente mueve las caderas buscando más fricción entre su coñito y la lengua experta qué entra y sale de él. Lleva la mano hasta el cabello canoso del hombre que esta debajo de él y lo acerca más a su coñito quiere más, más, más. Pronto los demás se unen a ellos, tocando el cuerpo de Tete por todas parte.

Uno de ellos lo toma del cuello y lo ladea haciendo que sus bocas choquen en un beso húmedo. Mete su lengua y comienza a jugar con la suya. Tete olvida finalmente todo tipo de decencia y sin importale qué está apunto de tener sexo con hombres mayores, en la casa y frente a su abuelo se entrega al placer que siente.

El hombre que le comía su coñito pronto se detiene y jala a Tete para hacerlo caer encima de él a horcajadas. El adolescente ve con los ojos nublados como el hombre se saca la polla ya erecta del pantalón y comienza a restregarla contra su humedad. Tete jadea ante el placer de la fricción contra la cabeza caliente la cual sin jugar ni un minuto más entre en su coñito haciendo que Tete grite ante invasión en sus extrañas.

El anciano mueve las caderas en duras penetraciones. Sacando y metiendo su polla dura en el calor del nieto de su amigo. Olvidando ya porque fue que todo esto comenzó.

Tete abre los ojos y ve como los demás ancianos ya tienen sus pollas erectas afuera. Se masturban ante el espectáculo digno de una película porno de la cual son partícipes. Lloriquea cuando uno de ellos se acerca por detrás y alinea su polla a la altura de su ano, metiéndola sin dificultad hasta el fondo. Sus bolas chocan con las nalgas caramelos y pronto los tres se mueven de forma desenfrenada follando como animales en celo.

El hombre que se la metía por su coñito pronto mueve las caderas desenfrenadamente enterrandose hasta la empuñadura mientras se corre dentro de Tete. Tiras y tiras de semen se disparan en su interior y Tete lloriquea, los fluidos calientes se mezclan sus jugos.

El hombre se levanta del sillón dandole el lugar al siguiente. Cuando otro anciano se sienta, Tete se coloca de tal manera que su culo queda al aire y su cara a la altura de la polla erecta del hombre. La toma entre sus manos temblorosas y besa la punta húmeda, manchando sus labios con el pre-semen amargo. Algo dudoso abre la boca y se la mete, chupando hasta el que la punta toca su garganta. No puede evitar atragantarse cuando los empuje en su ano hacen qué toda la polla en su boca entre hasta que esta toda en su interior.

Sus ojos se llenan de lágrimas ante las arcadas, pero no deja de chupar y mover la lengua al rededor del glande. Pronto el hombre tras él se corre con un gruñido y otro ocupa su lugar, tomando los muslos húmedos de semen y jugos de Tete los abre para poder meter de una sola estocada su gorda polla.

Tete aprieta la polla qué en algún momento colocaron en su mano y vuelve a moverse entorno a los tres hombres que le dan placer mientras los demás miran.

La polla en su boca tiembla, soltando chorros de semen amargo en su boca qué van directo en la garganta. Apenas termina de tragar todo hace que el hombre que masturbaba con la mano, se mueva al lugar del sillón .

El hombre tras el da unos últimos empujes y el semen no tarda en salir. Tete cambia de posición y se sienta sobre el anciano qué se la chupaba, quedando con la espalda pegada al pecho arrugado y las piernas abiertas, dejando que todos vieran como su coñito hinchado y manchado de semen se tragaba esa vieja polla. Tete sentía las piernas temblar cada que montaba al señor cachondo qué no dejaba de besarlo mientras acariciaba y apretaba sus pezones.

—Amigo, tu nieto esta bien rico.— Tete escucho de manera lejana las palabras de uno de los hombres y no pudo entender lo que su abuelo contestaba.

Había olvidado que esos hombres lo estaban follando enfrente de su abuelo, el pensamiento sucio de que el anciano viera como era jodido por esos hombres experimentado hicieron qué sus extrañas se apretaran.

Tete jadea cuando otro se posiciona enfrente de él, le toma las piernas mientras las abre más si es que era posible.

—Veamos si tu coñito puede soportar dos pollas, ángel.— el hombre baja las caderas y con una mano alinea la punta del glande, empujando su miembro para que entre junto a el otro.

Ambos hombres gruñen cuando las paredes calientes y temblorosas de Tete aprietan sus pollas. Se miran cómplices y empiezan a moverse al mismo tiempo. Embisten de forma rápido y dura, tocando con la puntas de sus pollas ese manojo de nervios que hacen a Tete llorar y temblar de placer y dolor.

Se ríen de manera burlona cuando escuchan a Tete balbucear palabras incoherentes mientras súplica por más. Con los ojitos llorosos e idos por las sensaciones de excitacion y el alcohol qué consumió. El que se encuentra frente a él lo besa y muerde, follando con su lengua la boca ajena.

—M-me vengo, me voy a v-venir otras v-vez ¡ah~!.— chorros y chorros de squirt salen disparados de su coñito, mojando las pollas y mueble donde están.

—Carajo, esta apretando como si quisiera arrancarnos la verga.— dice uno de ellos y pronto también se vienen en el interior de Tete.

Tete solloza cuando lo mueven haciendo que se la comenzará a mamar a otro de ellos. Tete la mira con atención, notando qué es más pequeña que las anteriores y apenas logra pararse. Sin pensarlo demasiado se la lleva a la boca y con la mano le aprieta el saco caído haciendo que el hombre sisee. No chupa demasiado cuando el anciano no aguanta más tiempo y se viene manchando la cara de Tete.

Hay unas manos firmes qué lo toman de las caderas y lo acuestan de espalda en el sofá. Tete mira como su abuelito se posiciona entre sus piernas abiertas ya también desnudo y con la polla erguida.

—Abuelito...— Tete lo llama con un puchero.— Hazme sentir bien.

—Tranquilo, mi amor.— consuela el hombre.— El abuelo te follara bien rico que hasta me pedirás más.

—Si, si, si...

El abuelo toma su polla dando uno jalones al mismo tiempo que se la escupe para lubricarla, aunque tal vez no lo necesite, su nieto esta muy mojado de tanto correrse y semen. Mueve la punta por todo el coñito hinchado jugando con la paciencia de su niño.

—Y-ya metelo, p-por favor.

Ante la súplica el hombre se entierra de un solo empujón. Sus bolas tocando las nalgas mojadas y sin esperar más tiempo empieza a moverse sin contemplaciones, tocando el el nervio qué hace a su nieto llorar de nuevo, gritando sin pudor alguno en una habitación llena de viejos pervertidos qué esperan su turno para volver a probar ese dulce cuerpo.

El abuelo se inclina a la altura de la cara de su nieto y sin dejar de moverse lo besa, probando el semen de los otros hombres que tuvieron la oportunidad de que esta dulce boquita los chupara hasta ordenar sus bolas. Se siente algo celoso de tener que compartir a su bebé, pero ellos son sus amigos desde hace mucho tiempo y no quiere ser egoísta, todos deben probar este mangar.

Jadeando se aleja de la boca ajena. Un hilo de saliva todavia une sus lenguas cuando chupa la más pequeña. Tete gime abrazando con las piernas las caderas de su abuelo empujando para que vaya hasta el fondo.

El abuelo da otras embestidas más cuando se detiene, dejando toda su polla dentro y se viene con fuerza. Puede sentir el chorro de squirt qué su nieto vuelve a tener. Ya a perdido la cuenta de cuantos orgasmos a tenido su bebé.

Es tan húmedo y cachondo qué no quiere que este momento acabe. Suerte de que apenas empieza la noche y su nieto no parece querer detenerse.