ETERNA LUNA

Sinopsis

El conejo siempre será fiel compañero de la luna por la eternidad ONE SHOT kookV

Genero:
Romance/Fantasy
Autor/a:
MoonVante
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
4.0 1 reseña
Clasificación por edades:
16+

Capítulo 1

Cuenta la leyenda que hace muchos años había un príncipe Omega que era codiciado por su encantadora belleza, era el Omega más hermoso de la tierra, era bondadoso, amigable y amistoso.

Pero la belleza cuesta, siempre cuesta, tiene muy fuertes consecuencias, los alfas de otras tierras al saber sobre esta belleza extravagante, única en la tierra, pues el Omega era Rubió, y si tez era canela, de dedos finos y alargados, de delicados labios rosas llenos de carne, un cuerpo envidiado por otras y otros de su jerarquía, pues con solo verlo cualquier alfa, beta e incluso Omega podía caer rendido a dicha belleza.

Era la honra del rey, es su mayor tesoro, un tesoro que no iba ser dado a cualquiera, no claro que no pues no todos los alfas valían la pena o estaban a la altura de tan hermoso Omega. Por lo que desposar a su amado hijo no era una opción.

Pues creía de manera fiel que nadie merecía al arte de su hijo.

Pero la codicia es mala, la envidia y el egoísmo, de querer a el único Omega bendecido con la belleza de la diosa Luna, un Omega completamente fértil, un Omega radiante, por lo que los ataques al castillo de clan Kim comenzaron a ser muy continuos, unos casi llegaban a la alcoba del bonito Omega y otros simplemente no lograban entrar.

Por lo que el alfa padre Kim Namjoon y su Luna Kim Seokjin, se vieron en la forzosa necesidad de encerrar a su amado hijo Kim Taehyung en su misma habitación, cerrando por completo su ventana, cerrando casi por completo su puerta solo dejando un espacio para que se pudiera dar de comer.

Pues el precio de la Belleza les estaba saliendo caro, pues a muchos alfas simplemente les bastaba con tener sexo con el Omega, el solo pensar que habían logrado tocarlo les hacía sentir grandes, por fortuna nadie lo había hecho, nadie se había atrevido a entrar al castillo después de que lo encerraron.

O al menos eso intentaron hacer creer pues una noche entraron un par de alfas cómo ladrones en la obscuridad, intentando forzar la puerta de Taehyung, casi logrado su objetivo, vieron al hermoso Omega de apenas 15 años recostado en su angelical imagen sobre la cama, como sus hermosos rusos caían por su frente, su respiración tranquila inspiraba paz y su cuerpo a pesar de ser pequeño inspiraba morbo, deseo.

Pero antes si quiera pudieran tocarlo, la Diosa LunaMyeongwolapareció en el cuarto de Taehyung sentándose justo a su lado, viendo como el par de lobos quedaron pasmados de la impresión.

“Quienes son ustedes quien osan entrar en la recámara de este pequeño Omega inofensivo”. Dijo con una voz firme la Diosa Luna.

Los hombres simplemente se quedaron ahí, sin saber que contestar, sin saber cómo reaccionar pues tenían a la mismísima Diosa Luna.

“Ustedes seres repugnantes acaso no ven que es solo un niño, son sabandijas inmundas, por eso serán castigados, perdiendo el lazo hacia su destinado, por lo que nunca serán felices, nunca tendrán suficiente, su pareja destinada será destinada a otro alfa que lo o la valore y no que sea una porquería como ustedes”. Dijo contundente.

Los alfas ante el miedo de las palabras de la mismísima Luna se hincaron ante ella pidiendo desconsolados por perdón, humillados ante la única ¿Alfa? ¿Omega? ¿Beta?. No sé sabía con exactitud pero se estaban humillando por perdón.

La diosa Luna no se molestó en darles de su atención, volteando su cuerpo dónde plácido descansaba Taehyung, se sentó en la cómoda cama, se inclinó para acariciar el sedoso cabello de Taehyung.

“Pequeño Conejo tienes que despertar”. Dijo acariciando con más persistencia el cabello de Taehyung.

Taehyung se removió en su lugar soltando pujidos en queja por qué alguien estaba interrumpiendo su maravilloso sueño en el que se encontraba con su destinado, bailando en la inmensidad de...

“¿Diosa Luna, que hace aquí?“. Preguntó más dormido que despierto. “Acaso a venido a leerme un cuento?.” Preguntó Taehyung con inocencia.

Pues desde que había sido encerrado ahí la diosa Luna bajaba a verle muy seguido, le contaba historias fantasticas de años viejos e historias futuras de años venideros.

Taehyung adopto el nombre de “conejo” pues cuando la diosa Luna lo vio por primera vez, este vestía un pequeño vestido blanco con un moñito negro, unas medias negras y unos zapatos blancos, lo cual le recordó un conejo.

“No pequeño, en esta ocasión no he venido a contarte un cuento, he venido por qué el mundo es cruel”. Dijo acariciando aún el esponjoso cabello rubio de Taehyung.

“¿Por qué dices eso?“. Preguntó Taehyung con inocencia.

“Por el mundo cruel es por el que ahora estás encerrado en tu propio castillo”. Dijo Myeongwol “Así que ven conmigo pequeño conejo te llevaré a mi hogar y me harás compañía, te ofresco mi cuidado y compañía.”

“¿Pero y mis padres?“. Dijo triste “voy a extrañarlos y me extrañarán ”

“Tranquilo pequeño les haré saber pronto dónde estarás ¿bien?“.

Taehyung no muy convencido asintió, extendiendo su mano a Myeongwol, quien también era una mujer muy hermosa, de finos cabellos blanco, una tez color nieve y unos hermosos ojos grises y grandes, unas manos delicadas y un aroma inigualable, delicioso para quien lo oliera, tenía las faces lunares en la espalda y una media luna en la frente. Hermosa.

Taehyung era uno de los pocos omegas a quien Myeongwol había bendecido en gran manera en belleza y no es que se arrepintiera, es que quizás no había pensado mucho en las consecuencias que le podrían traer a este pequeño Omega hermoso.

Por eso ahora se había decidido a cuidar de el como guardiana para evitar que algo malo le sucediera, pues no sé perdonaría si algo le pasará, pues este aún no había experimentado nada de la vida.

Y quizás tampoco lo haría pues ahora tomaría el lugar del conejo protector de la luna, el fiel compañero de la gran expansión lunar.

“Ven Taehyung y hazme compañía eternamente”. Dijo y Taehyung acepto.

Pues ese pequeño Taehyung inocente aún no entendía el verdadero significado de ser ahora el conejo acompañante de Myeongwol.


↬❈En el castillo Lunar❈↫

“Woow es precioso, ¿Usted vive aquí sola?” Preguntó Taehyung sorprendido

“Sí, pero no del todo, tengo a mis bonitas estrellas que vienen de vez en vez”. Aclaró Myeongwol.

Taehyung miró con admiración el hermoso castillo blanco, era hermoso, a su alrededor había bonitas rosas blancas, gardenias y margaritas.

Había un bonito lago donde había cisnes blancos y pulcros, tenía árboles de Cereso que marcaban el sendero por el que tenían que ir, era todo muy hermoso, el cielo ahí se veía aún más estrellado que el que se podía admirar desde la tierra, podía ver las otras expansiones desde donde estaba.

Siguieron caminando hasta que en un pozo pudo notar a dos personas que parecían ser de su edad.

“Diosa Myeongwol, esos son de sus estrellas de las que me contó” dijo señalando a los dos jóvenes que estaban melosos cerca del pozo.

Myeongwol camino hacia allí siendo seguida por el rubio, quien la seguía a paso apresurado.

“Jimin, Yoongi, saben que fuera del castillo no deben de hacer cosas inapropiadas”. Reprendió Myeongwol a sus estrellas más jóvenes, las cuales estaban enamoradas.

Era algo muy normal, que entre estrellas se enamoran, pues al no ser alfas, omegas o betas, sus almas amaban a primera vista y en intensidad.

Cómo la diosa Luna quien estaba enamorada del hijo de la Diosa Segyeong, Diosa del amor y la tierra.

Pero ella como diosa y única soberana del dominio en la luna no podía permitirse distracciones de esa índole. Y menos ahora que tendría en su cuidado a su conejo.

“Woow que bonito eres”. Dijo una de las pequeñas estrellas. “Mira yoon este niño es muy bonito”.

“Jimin el no es cualquier niño, Taehyung es un Omega príncipe”. Aclaró Myeongwol.

“Oh vaya es un principe, con razón es tan bonito “. Dijo acercándose a Taehyung.

Jimin quedó tan cerca del rostro ajeno que Taehyung sintió la respiración del pequeño pelinegro mientras que esté lo miraba detenidamente, cada una de sus hermosas facciones.

“Sí, sin duda eres hermoso, que envidia”. Dijo tocando la nariz de Taehyung con la punta de su dedo.

Haciendo sonrojar a Taehyung ante el cumplido, pues aunque Taehyung ya estaba acostumbrado a ser llamado hermoso en muchas maneras, está estrella era la primera en ser tan atrevida como para sobre pasar su espacio personal .

“T-Tu también eres hermoso”. Dijo Taehyung un poco avergonzado.

“Si tienes razón”. Respondió con una sonrisa y Myeongwol no pudo evitar sonreír ante lo vanidoso que era Jimin. “Soy Jimin y el es Yoongi, somos las estrellas principales, siempre justo a un lado de la Luna.“.

Taehyung miró al chico tas el pelinegro, este era de cabellos platinados, era igual de bonito que la otra estrella solo que este tenía una mirada que le hacía recordar a la de un gato, así de profunda, le hacía sentir escalofríos.

La vida de Taehyung en el castillo Lunar al principio fue un poco difícil de sobrellevar pues el hecho de no poder ver a sus amados padres con la frecuencia que lo hacía antes lo hacía ponerse un poco triste.

Pero al final termino adaptándose, tenía celos como en la tierra los cuales jimin se encargaba de cuidar de Taehyung para que este no enfermara al no tener un alfa o a su alfa que lo ayudara a que el dolor fuera menos, y aunque la mismísima Diosa Luna era la encargada de saber quiénes estaban unidos, ella no podía intervenir para hacer que se conocieran antes del tiempo estipulado por lo que no podía hacer aún que Taehyung conociera a su alfa.

Pues aún no era el tiempo.

Así que durante su estancia ahí la luna le enseñaría todo lo que sabe teniendo fieles acompañantes, sus dos estrellas principales. Quienes habían recibido de la manera mas hermosa a Taehyung.

Días después Myeongwol descendió a la tierra de nuevo para poder hablar con los reyes Kim, pues no lo había hecho al instante para que se diera Taehyung por perdido y entonces, solo entonces los hombres malos dejarán de buscar al bonito Omega.

" Seokjin, ¿Por qué lloras?“. Preguntó Myeongwol.

Al ver a Seokjin en su cama 4 días después de que Taehyung se había sido resguardado, era obvio que como padre/madre de Taehyung se encontraba aún más triste pues el fue quien concibió a Taehyung en su cuerpo y el hecho de que fuera buscado en cada rincón de cada reino y que no fuese encontrado lo hacía sentir que había pedido un pedacito de su corazón.

“Diosa Luna, se han llevado a mi hermoso hijo, no lo encuentro por ningún lado, tú qué todo observas desde allá arriba, ¿sabes quién tiene a mi pequeño?“. Preguntó Seokjin con los ojos inundados de lágrimas

“No desmayes Seokjin, tú cachorro está conmigo, lo salve de ser atacado en su propia alcoba”. Dijo Myeongwol.

Y a Seokjin le regreso el alma al cuerpo, de alguna manera era reconfortante saber que Taehyung se encontraba en el palacio lunar, obviamente no iba a saberlo ya que la única forma de entrar ahí era por medio de la misma Myeongwol. Pues estaba en otro plano.

“Gracias por salvarlo, pero en verdad quiero ver a mi cachorro, me siento sin una parte importante en mi corazón”. Suplicó Seokjin.

“Lo siento pero solo podré traerlo por la noche y solo lo verá cada luna Nueva”. Aclaró Myeongwol.

Y aunque a Seokjin no le pareció mucho el no poder tener a su hermoso hijo cerca de él, no sé opuso pues sabía el latente peligro que acechaba a Taehyung y prefería mil veces que estuviera haciendo compañía a la luna, que enlazado con un alfa que lo haya obligado.

Así que cuando puedo verlo le dijo que se cuidara y que fuera de gran ayuda para Myeongwol, que el siempre lo vería al caer la noche.


║Cinco años después║

La tristeza y desolación es algo que una persona no le gusta en lo absoluto, pues vienen acompañados de la depresión.

Y en un alfa el sentirse solo y sin sentido por la vida es peor pues el lobo dentro de el puede morir, haciendo que su versión humana también muera.

La desesperación de no estar conforme o no sentirse compatible con nadie es latente, el sentir ese pequeño frío en tu cuerpo cada que piensas que quizás no hay nadie para ti en el mundo, eso que de alguna manera nos preocupa a todos en algún momento.

Los humanos por naturaleza siempre buscamos estar acompañados incluso si no sentimos una conexión especial con la persona con la que estemos en ese momento, así que sufrimos, tropezamos, y arruinamos o nos arruinan la vida a veces por no ser paciente hasta que llegue la persona indicada para tí.

¿Pero realmente exite esa “indicada”?

Para los lobos sí, y es por eso que no fácilmente se enamoran de un Omega que no sea su destinado, siempre se guardan para ellos, en ocasiones rechazan a los amores de los humanos antes de sus omegas, por los que ellos esperan. Es por eso que si el alfa no siente conexión con nadie llega al punto de frustración. Y se desencadena la depresión del lobo y humano.

“El dolor demanda a sentirse”

Eso es lo que pensó el príncipe Jeon Jungkook al aún no encontrar a su futura luna que estuviera con el a su lado para gobernar, conocía tantos lugares, tantas personas, tanto alfas, omegas y betas, pero con ninguna sintió ese enlace, ese click en su lobo que le avisaba que estaba ante la presencia de su destinado.

Estaba a punto de ser coronado en un par de meses y se sentía insuficiente al no saber que decir cuando le preguntaban si ya había un o una pretendiente para tomar el lugar de su acompañante.

Se sentía triste pues ha escuchado historias en las que dicen que quizás en las Miles de reencarnaciones que tienen está sea en la que quizás tú destinado no reencarnó, en la que no vivirás con ella, en la que tú destino te mantendrá solo como una prueba de tu lealtad a lo que tú lobo tanto espera encontrar con ansias.

¿Le aterraba?. Por su puesto que lo hacía, le daba miedo haber hecho algo malo en su vida anterior y que la Diosa Luna ahora le hiciera pagar el mal que hizo. Quizás lo merecía si ese era el caso.

Justo ahora se encontraba en su despacho, hablando con su padre sobre el evento de la Luna nueva, dónde cada año tenían la oportunidad, el honor de presenciar a la Myeongwol y pasar todo el festival con su compañía.

“Este año debe de ser especial, pues la Diosa Luna cumple su 500 aniversario, sigue viéndose igual de hermosa y joven, supongo que solo los dioses tienen esa maravilla, ser jóvenes por siempre”. Dijo el Rey Beomgyu

“Supongo que sí, ¿Que tienes pensado este año?“. Preguntó Jungkook sin mucho interés.

Y no es que no le gustará este tipo de ceremonias que eran en veneración a la Diosa Luna si no que en estas ocasiones, ella podía bendecir tu matrimonio o a tus cachorro y así tener buena fortuna-Suerte.

Y el se sentía un poco desanimado al no poder hacer que su Diosa bendijera a su futura Luna.

“Pensaba en vestir haciendo referencia a tus feromonas” dijo y Jungkook le miro confundido. “Si osea si tus feromonas huelen a vino tinto pues los alfas pueden venir de un hermoso traje guinda o bien vino.”

“Oh entiendo, me parece una muy buena idea” dijo Jungkook apoyando la idea de su padre.

La celebración a la Luna Nueva de la Myeongwol, en sí era no solo para festejar los años que llevaba la hermosa luna cuidando de cada uno de sus lobitos, si no que era un día en el que el amor, la fertilidad y los nuevos comienzos se daban, dónde empiezas a preparar la cosas buenas que vendrán a ti.

Dejando ir lo viejo y dejar entrar las nuevas oportunidades, que quizás te puedan servir mucho, pues estás venían directamente de Myeongwol.

Pero el realmente estaba pensando no asistir pues no había nada que bendecir en él, quizás solo su reinado, pero después de eso se marcharía pues no tendría nada más que hacer ahí.

¿Tenía pretendientes?

Si que las y los tenía, pues el príncipe Jungkook era un alfa muy apuesto que cualquier Omega quisiera salir con el sin duda alguna, pero como dije algunos lobos son reservados por lo que cuando un Omega, que no es su Omega destinado se acerca a ellos con la intención de intentar cortejarlo este no le permite que lo haga por respeto a lo que será su pareja en el futuro.

El ser un alfa a la edad de 22 años y sin aún encontrar a su destinado, empezaba a creer que quizás su Omega vivía en el otro lado de la gran extensión lo que era la tierra, sus opciones de acababan y estaba comenzando a rendirse.

Así que al llegar a su alcoba, salió a su balcón, desde ahí se podía admirar una Luna Menguante, tan brillosa y única. En la cual al no estar llena, no podía admirar el dibujo similar al de un pequeño conejo que un día apareció en la Luna. Le parecía curioso, hacía destacar aun más a la luna en su inmensidad.

Así que una vez termino de admirarla, pensó en ¿Por qué no pedir una última vez, a la hermosa Luna por su destinado?, Quizás solo quizás está vez podría encontrarlo.

Así que a pesar de no tener mucha fé, se recargo sobre su balcón. “Hermosa y majestuosa Luna, Me siento solo, me encuentro solo, guardando me para cuando mandes a mi amado Omega a mis brazos, espero ansioso por mi destinado, quizás soy muy anticuado y espero por alguien que quizás no has preparado para mí, pero en verdad quiero a alguien a quien amar y me ame, que me valore y valorarlo, quiero sentir lo que es de verdad... Estar enamorado, tener un cortejo, una familia... Mis cachorros “. Dijo lo último en un pequeño sollozo. “Solo quiero amar mi Diosa... Por favor.”


Durante el paso de los años Taehyung fue el conejo de la Luna, cumpliendo y ayudando a Myeongwol con lo que sea que ella le pidiera, que por lo general no era mucho lo que esté hacía.

Estaba ya por sus 20 primaveras y aún no conocía a su destinado, se sentía un poco triste por qué al pasar de los años comprendió lo importante que era aquella promesa que esté le hizo a Myeongwol, y lo irrompible de esta.

¿Sé arrepentía?, No, no lo hacía pues fue por su bien, o así le gustaba verlo pues de otra manera muy seguramente estaría repleto de cachorros no deseados o posiblemente sometido a un alfa que solo lo utilizará, abusado. Eran muchas las posibilidades por lo que no se oponía a él estar ahí.

Pero el ver el hermoso amor que se tenían las dos estrellas principales de la luna, lo hacía sentir un poco mal, pues el quizás jamás experimentaría lo que sería ser así, estar así con su alfa.

Taehyung pasaba celos, pasaba todo lo que un Omega tenía que pasar, pues al final el era un Omega bajo la protección de Myeongwol, la Diosa Luna.

Por eso sentía un poco de envidia pero no en el mal sentido era una envidia sana, en la cual el anhelaba algo que quizás por una promesa ya no podría obtener.

En incontables ocasiones había hablado al respecto con Myeongwol, asegurándole que estaba bien con vivir eternamente con ella, pero realmente no lo estaba, a pesar de no malgastar su tiempo ahí pues ayudaba a ella, pasaba un buen rato con las estrellas, no solo con las principales, si no que también conoció a un par de constelaciones, pero aún así su vida ahí arriba era muy monótona.

Y Myeongwol se empezó a dar cuenta de esto, obviamente se sentía mal por hacerle jurar a un Omega de 15 años hace unos años que estuviera con ella para toda la vida pues sabía que este no había conocido alfa en celo o a su destinado, así que planeo llevarlo con ella en el festival de la Luna Nueva.

Aprovechando que irían de antifaz, le daría la oportunidad a Taehyung de ir y si en ese tiempo de casualidad se encontraba con su destinado, lo dejaría irse, solo si el quería, obviamente después de un tiempo de cortejo, pues aunque el alfa fuera destinado para el Omega tenía que esforzarse para enamorar también a su parte humana.

Así que le conseguiría un vestido a Taehyung y lo llevaría con ella, y si este tenía suerte el conejo pronto podría ir a su lugar, con su destinado.

“Jimin, ¿qué se siente amar a alguien?“. Dijo y este lo miró un poco confundido. “Tu amas a Yoon ¿No es así?“. Dijo haciendo sonrojar el pálido rostro del rubio.

" El amor para nosotras las estrellas es diferente al que ustedes dos se tienen mi querido Taehyung, las estrellas solo nos enamoramos una vez en la vida pues duramos muchos pero muchos años con vida por lo que no es necesario amar a tantas a la vez, solo con una es necesario para sentirse bien por toda la vida, ustedes por otro lado, algunos les gusta experimentar antes de conocer a su destinado, mientras que otros se guardan para él, pero por lo que sé eso tiene que ver más con tu lobo, y lo reservado que sea”. Explicó Jimin.

Taehyung abrió su boca en una “o”.

“Tú... ¿Por qué me preguntas eso?“. Preguntó Jimin curioso.

“Es que no se lo que es, he estado aquí desde los 15 años pero nunca he sabido lo que es amar a alguien o al menos gustar de alguien o que alguien me guste”. Dijo triste. “así que no se cómo se siente el estar enamorado”.

Jimin le miro triste y por más que hubiera deseado prometerle que en algún momento amaría, no podía hacer eso pues sabía lo fuerte que era la promesa que esté había hecho con la diosa Luna y lo injusta que parecía más al el no haber experimentado nada en lo absoluto.

Sabía que por su naturaleza su lobo les pedía buscar de alguna manera a su pareja destinada y que probablemente eso era lo que lo hacía sentir aún más triste, pues si el lobo estaba triste el también lo estaría.

Lo malo de esto era que si está tristeza crecía el lobo y Taehyung podrían enfermar de gran manera y permanente, esperaba que la diosa Luna fuera más sensata y se diera cuenta que fue un error hacer una promesa con una criatura de edad tan corta.

“Taehyung, hola!” Dijo Yoongi quien venía con Jungwoon una de las muchas estrellas en el cielo. “¿Qué estaban haciendo?.” Dijo acercándose a Jimin para darle un pequeño beso de esquimal.

“Hablando cosas con Taehyung, cosas de nosotros, no es necesario que sepan”. Dijo Jimin guardando privacidad a los pensamientos de Taehyung.

Lo cual este agradeció por qué no quería que nadie más se entrará que había una posibilidad de que ya no quisiera estar más ahí, y no por ellos si no que por su lobo que parecía estaba enfermando por tener la edad que tenía y aún no encontrar a su destinado.

“Oh por cierto Taehyung, Myeongwol nos dijo que te pudiéramos que fueras a la sala de peticiones”. Dijo Jungwoon.

“Okey, gracias, entonces me retiro gracias jimin, nos vemos luego chicos.” Dijo despidiéndose de sus amigos.

Durante el camino se preguntaba ¿Qué tendría que pedirle o decir? ¿Era importante?. Esperaba que si y que lo mantuviera ocupado para evitar pensar en todas esas cosas que le dolían.


“Que me va a llevar a dónde?“. Preguntó Taehyung emocionado.

“Me acompañaras por esta ocasión al la tierra en dónde perteneces para ir al festival de la Luna Nueva, pero ¿sabes que todo tiene un pero no?.” Dijo y pudo ver cómo se le borro un poco la sonrisa a Taehyung.

“¿Cuál es ese “pero” mi Diosa?“. Preguntó Taehyung.

“Tranquilo Taehyung no es nada malo, la fiesta era con antifaz así que podrás ir sin que nadie te reconozca, así que por eso te llevaré pero tienes que prometer que no te la quitarás”. Dijo Myeongwol.

“¿Por qué?.”

“Porque si alguien te reconoce podrían intentar llevarte, no será un reino cerca de tu casa pero no puedo arriesgarte demasiado, te voy a dejar que disfrutes la fiesta que camines con libertad, cuando sea la hora de irnos yo iré por tí. ¿De acuerdo?.” Dijo.

Taehyung se sintió muy emocionado por fin iba a poder convivir con más personas, conoceré personas como él, de alguna manera quería saber si en esta oportunidad podría conocer a su destinado, y aunque fuera casi imposible, aún mantuvo la esperanza.

“Si, estoy de acuerdo “. Dijo Taehyung emocionado.

“Cómo es un evento importante y es mañana exactamente te he traído dos regalos mi querido Taehyung.” Dijo Myeongwol. “Ven acompáñame”

Ambos caminaron al vestidor real donde Myeongwol tenía sus más hermosos vestidos, el lugar era enorme, dos hileras enormes repletas de vestidos que en su mayoría eran blanco y beige, pero al llegar al centro de este enorme vestidor vió un vestido colocado en el maniquí, quedó maravillado con el hermosos vestido veían sus ojos.


“Myeongwol es hermoso”. Dijo asombrado.

“Este es el vestido que utilizarás en el evento de la luna nueva, espero que sea de tu agrado”. Dijo Myeongwol prácticamente con la pregunta respondida pues la sonrisa y los ojos brillantes de Taehyung le hacían saber que no solo le gustaba. “Además que he adquirido un par de accesorios para ti, espero que al igual que el vestido sean de tu agrado”

Dijo sacando un par de cajas pequeñas que al abrirlas traían joyas sumamente hermosas.


Taehyung no podía con la emoción, era tanta que no pudo evitar sonrojarse, todo lo que le estaba dando la diosa Myeongwol era hermoso, el era un príncipe por lo que posiblemente nada le asombraba pero aún así no dejaba de sorprenderse de lo hermosas que eran las joyas que le estaba dando Myeongwol.

“Oh y casi lo olvido la fiesta en esta ocasión llevará un tema, “seducción” quizás el morado no sea indicio de seducción pero si representa la sabiduría, la imaginación, la locura, la creatividad, el misterio y la magia; todo eso que sin duda eres tú, y eso es aún mejor. ” Dijo Myeongwol. “La seducción no siempre viene de la mano de la vulgaridad, la seducción es sutil, es una caricia a la piel de la manera mas delicada, justo lo que es la seducción.” Dijo para guiñarle un ojo a Taehyung.

“Es muy hermoso de verdad estoy muy agradecido por todo esto hermoso que me ha dado”. Dijo conmovido por la belleza de estás.

“Pero aún no es todo, como te dije la fiesta es seducción, por lo que en esta ocasión tendrás que usar esto”. Dijo entregando una pequeña caja de cristal


“Myeongwol es muy bonito”. Dijo sacando con mucho cuidado el antifaz de la caja de cristal.

“Es solo un pequeño detalle de tu padre Seokjin”. Dijo y Taehyung volteo a verlo rápidamente.

“¿Él sabe que estaré en ese evento de la Luna Nueva?“. Preguntó Taehyung

“Por su puesto, de alguna manera mantiene la esperanza de que quizás, solo quizás tengas la suerte de encontrar a tu destinado en esa fiesta.” Dijo haciendo que Taehyung abriera sus ojos sorprendido.

“¿Mi destinado?“. Preguntó en un balbuceo.

“Sí, y justo eso es algo más de lo que quisiera hablar contigo mi pequeño conejo”. Dijo Myeongwol tomando entre sus manos las mejillas de Taehyung.

“¿Conmigo?“. Preguntó Taehyung.

“Sí pequeño conejo, he notado que últimamente Akira está muy triste por no sentir a su destinado y al estar acá arriba menos podría sentirlo.” Dijo Myeongwol con un pequeño puchero.

Akira era el nombre que Taehyung le había dado a su lobo cuando se presentó como Omega, nombre que el lobo acepto con alegría, al ver que el Omega lo consideraba una segunda alma en vez de una sola, eso decía sobre el respeto que Taehyung le tenía a Akira.

Para Taehyung la salud de Akira era muy importante, pues si su lobo enferma, él por consiguiente también y Myeongwol era muy conciente de ello, pues el bonito olor a lavanda que eran las feromonas de Taehyung, en los últimos días se sentía un poco más agrio una ligera acidez en el olor, lo cual sin duda alertó a Myeongwol, tomando en cuenta el que el lobo de Taehyung debe estar necesitando, anhelando a su lobo destinado.

Ella sabía quién era el destinado de Taehyung, si que lo sabía pero también ella sabía que no tenía que intervenir mucho, que el simple hecho de acercar su encuentro, podría traer consecuencias en el futuro, pero no sé perdonaría si Taehyung pierde a Akira, pues cuando un Omega o alfa perdían a sus lobos estos se amargaban al no tener un control en su alma y corazón, convirtiéndose prácticamente en un humano amargado, no conocedor de amor, y esa era un destino peor que la muerte. Si que lo era y por eso luna ahora tenía una misión.

Ayudar al encuentro de Taehyung y su alfa destinado.

“Por lo que he decidido que te llevaré con la esperanza que en un evento tan grande haya la posibilidad de que lo encuentres, por qué en todo caso tu alfa debe de estar de la misma manera que tú pequeño conejo”. Explicó Myeongwol.

“Pero Diosa, yo tengo una promesa con usted, con los demás, ser su fiel compañero, cómo conejo de la luna”. Dijo Taehyung.

“Por el momento mi conejito, pero una vez encuentres a tu alfa, te dejare bajar y estar con el como corresponde”. Dijo en promesa a Taehyung.


“Entonces te vi el mundo puso una pausa, mis sentidos se activaron, mi lobo aullo de manera constante ante tu presencia,

Brillas, ¿Es algo efímero? ¿Es algo eterno?, Solo sé que tú eres lo que estaba destinado para mí, por qué mi cuerpo tembló, sentí vibrar mi corazón.

¿Has visto hacer erupción a un volcán?, Así se sintió mi corazón al verte, así se sintieron mis emociones.

Tu belleza inigualable, esos ojos morados hermosos, ¿Acaso solo están hechos para mirarme a mi?.

Que suertudo tengo que ser para que el conejo me mire con atención y su corazón lata a la misma sintonía que el mío.

Aún siento como si hubiera sido un sueño.

Cómo si te hubiera extrañado toda la vida.

Pero aquí estoy.

Te extrañe.

La gran Fiesta era hoy el reino estaba en jubiló pues la gran Diosa Luna Myeongwol venía a bendecirlos, venía a convivir con ellos como un humano/lobo más, se sentían honrados que en esta ocasión haya elegido su reino para celebrar su cumpleaños, así que todos trataban de dar lo mejor de si mismos en la decoración, alimentos, la forma en la que se vestirán, todo para que fuera casi perfecto para ella, como si de una ofrenda se tratase.

El rey había mandado a adornar la mayoría del lugar con adornos en blanco, plata y dorado, blanco por pureza, plata por el brillo de la luna y dorado, el color de la deidad femenina hermosa como lo era Myeongwol.

El tema de la noche era seducción por qué todos portarían un antifaz elegante, o algo sutil, como cada quien interpretará la seducción.

Y el calor de sus trajes sería de acuerdo al olor de las feromonas, lo cual era desventajoso para los que tenían olor a naranja o orégano, ellos sin duda irían de negro o algo por el estilo.

Jungkook agradecía oler a café así no tendría que buscar un traje con algún feo color que no fuera de su agrado.

Así que si traje era un hermoso suit café con leche, que quedaba perfecto con el color de su piel lechosa, que incluso lo hacía resaltar.

“Que guapo te ves hoy Jungkook”. Dijo su madre al ver su reflejo en el espejo.

Jungkook no pudo evitar sonrojarse un poco, pues a pesar de que era su madre aún así se ponía tímido cuando alguien lo halagaba ya que prácticamente solo lo hacía de manera sincera su mamá, pues de ahí en fuera todos los halagos solo eran para buscar cortejarlo, lo entendía pero no quería halagos de parte de ellos, el solo quería que lo halagara una persona. Una persona a la cual aún no conoce.

“Gracias madre tu también te ves muy hermosa”. Dijo haciendo a su madre sonreír.

“¿Cómo se encuentra tu lobo?“. Preguntó preocupada.

Pues en los últimos meses, para ser exactos dos había tenido pequeños dolores en la nuca y pecho, que el doctor le dijo que podía ser una señal de que su lobo exige la compañía de su destinado para estar bien.

El doctor le dijo que su lobo iba a ir enfermando poco a poco, hasta que se durmiera por completo, no despertando incluso si tú Omega destinado apareciera de la nada de la faz de la tierra.

“Supongo que ya mejor, no he tenido dolencias por el día de hoy, pero no gritaré victorioso por qué en cualquier momento podría volver a doler, de eso estoy seguro”. Dijo mirando fijo a su madre.

“Tranquilo tengo fé en que pronto encontrarás a tu destinado, de eso estoy segura.” Dijo tratando de mostrar la mayor seguridad.

Pero es que el futuro era algo incierto era algo que podía cambiar en un abrir y cerrar de ojos, es por eso que tenía miedo de no encontrar aquellos que anhela con vehemencia, y que su lobo al que tanto amaba y confiaba se desvaneciera por la llegada tarde del ser que se supone está hecho para amarlo tal como sea.

Lo cual lo hacía preguntarse constantemente, si este era hermoso o si era buena persona, suponía que sin duda no era de su Reino pues de otra manera ya lo hubiera sentido, y eso definitivamente no ha pasado.

Así que supone que debe de ser de otro reino por lo que si la diosa Luna por alguna razón no oye sus plegarias irá en busca de aquello que desea sin importar cuánto tiempo tarde en encontrarlo o encontrarla.

Por otra parte Taehyung y Myeongwol ya estaban prácticamente arreglados, Myeongwol por su parte llevaba un hermoso vestido blanco bastante “seductor”, y Taehyung iba con su hermoso vestido que Myeongwol le había dado.

Solo faltaban un par de horas para poder bajar y disfrutar del buen momento, del momento de que tanto había esperado. Pues después de tanto tiempo bajaría a ver qué ha sido del mundo, que ha cambiado en él.

Esperaba que no mucho pues sicomentéun error podría meterse en un problema con algún habitante del lugar.

También le gustaba imaginar un poco que sería si se encontraba con su destinado.

¿Sería igual de hermoso como en aquellas historias que tanto le narraba Myeongwol? Dónde las parejas quedaban juntas y enamoradas a primera vista.

¿Era así de fácil?.

El sabía que era hermoso y que cualquier alfa estaría con él, pero también sabía que había muchas posibilidades de que ya no fuera el más hermoso, que hubiera nuevos omegas y aún más hermosos que él. El había pasado tanto tiempo en cautiverio que sus inseguridades lo atacaban justo en el momento en el que más seguro se debería de sentir.

Los nervios se le ponían de punta una vez que Myeongwol le hizo saber que era hora de marchar, que esperaban por ellos, por su llegada.

El cuerpo, el corazón, su mente, se sentían flaquear, ¿y si no era aceptado por nadie?


Las decoraciones eran hermosas, las luces que rodeaban todo también lo eran, la música melodiosa que se tocaba también era agradable, las omegas los omegas y alfas se veían magnificos con sus hermosos trajes y vestidos hechos a la medida.

Jungkook podía notar que muchos de los vestidos eran sumamente hermosos, dignos de admirar y felicitar a quien sea que los fabricó.

La noche pasaba y la luna ya había bendecido su gobierno, pues pronto estaría coronándose para Rey y vaya que lo necesitaba pues al no tener una luna posiblemente iban a hacer lo posible para destituirlo por no cumplir las reglas.

Pero por un momento se sintió asfixia, el lugar le estaba provocando la falta de aire y no por que realmente la hubiera si no que era una reacción de su lobo dolido, comenzó a sentir como si la garganta se le cerrara. Así que trato de alejarse un poco.

Camino lo mas alejado que pudo pues su lobo quizás quisiera mutar para poder andar un rato, camino hasta que llegó a escuchar a lo lejos el sonido de un río corriendo, se acercó pues era buena idea mojar su cara para sentir algo fresco.

Pero al casi llegar a dónde su destino, vio una silueta, una muy hermosa y angelical, se veía ante el reflejo de la luz de la luna en él.

Espero un poco en silencio, hasta que vio como la persona se quitaba uno de sus zapatos para tocar el agua con los pies.

Jungkook solo espero para ver qué era lo que este misterioso planeaba.

“Woow está helada, vaya si que tiene mucho que no estoy aquí“. Dijo Taehyung regresando su pie al tacón.

Se sentía contento por lo que inconscientemente comenzó a expulsar feromonas. Olor que cuando llego a las cosas de Jungkook su lobo aullo, se levantó de dónde estaba acostado, ladro y movía la cola de un lado a otro. Por su parte Jungkook sintió como se le erizaba la piel, sintió como cada uno de sus vellitos de ponían de punta. Sintió como su cuerpo avanzo sin que el pudiese controlarlo, también al caminar sentía como le temblaban las piernas, pues estaba frente aquello que tanto había estado anhelando.

Por lo que para no asustarlo, soltó un poco de sus feromonas, que al llegar al olfato de Taehyung lo hizo reincorporarse y voltear a dónde provenía el olor tan exquisito a café.

Sus miradas se unieron. Ambos quedaron anonadados en la belleza contraría, Jungkook se dió la libertad de avanzar un paso más pues el Omega que tenía frente a sus ojos era el Omega más hermoso que había visto en toda su vida, sus hermosos ojos Alejandría, su hermoso cabello platinado, sus labios finos acorazonados, son olvidar ese olor .... Lavanda.

Los ojos de Taehyung se encendieron en un morado más intenso, haciéndole saber a Jungkook que estaba en presencia del lobo contrario.

"Alfa”llamo el Omega.

Haciendo que ante el llamado los ojos negros de Jungkook cambiaran a un dorado intenso la mirada intensa del alfa hizo estremecer todo el cuerpo de Taehyung, ¿Así que así se sentía estar frente a tu alfa destinado?.

Las piernas le temblaban ante cada paso que acercaba el cuerpo de Jungkook, tanto Akira como Taehyung se sintieron cohibidos ante la mirada de Jungkook, quien al estar cerca pero sin afectar su espacio personal.

"Omega“. Dijo Jungkook con un toque de su voz de mando.

Taehyung se sintió derretir ante su voz. Sus ojos se llenaron de lágrimas las cuales no pudo contener, no por que Jungkook la haya asustado, era la emoción de que había encontrado a su alfa destinado, de la nada, en medio de la nada.

Jungkook al ver la reacción de Taehyung no pudo evitar preocuparse, intento acercarse pero Taehyung fue más rápido a tomarlo en un abrazo, dónde pegó su nariz al cuello del alfa.

Lo cual ahora hizo estremecer a Jungkook.

Quien rodeo con sus brazos el pequeño cuerpo de Taehyung.

“Te encontré“. Dijo el Omega de Taehyung “Te he encontrado mi alfa”.

Jungkook solo se dejaba hacer como si su lobo se hiciera sumiso ante la presencia del omega.

Este solo se frotaba en el pecho contrario, tratando de impregnar su olor y quedarimpregnadodel olor del alfa, ese delicioso olor a café recién cosechado.

El alfa no se quedaba atrás pues olfateaba el cabello contrario que olia delicioso a lavanda.

Era como si de esa forma se estuvieran conociendo.

Poco a poco se fueron separando hasta que quedaron cara a cara, sin decir una sola palabra solo mirándose entre ellos. Analizando cada una de las facciones contrarias.

Ambos compartían un mismo pensamiento.

«Es hermoso».

Después del conmovedor reencuentro ambos, prometieron volver a verse cuando Myeongwol le dijo a Taehyung que era hora de regresar a la Luna. Le dijo a Jungkook que tendría la oportunidad de reencontrarse con Taehyung cada Luna llena sin falta y entonces ahí podría cortejarlo si eso era lo que quería.

A lo cual Jungkook aceptó pues no iba a perder de vista a su Omega destinado, no después de tanto buscarlo, pues supo muchas cosas al verlo y es que valió total la espera por él, pues su Omega era el más hermoso nunca antes haya visto.

Con esos hermosos cabellos cafés, ojos morados y su hermosa piel canela, una muy hermosa piel suave y tersa.

Y ese aroma que lo llevaba al cielo pues era exquisito.

Así que prometió a Myeongwol y a Taehyung que lo esperaría ahí junto al río cada luna llena sin falta, pues esperaría por el con ansias, podía esperar un poco más, yahabíaesperado toda la vida, no le iba a pasar nada por esperar un poquito más.

Horas después al llegar a su castillo dió la noticia a sus padres, que había encontrado a su Omega destinado, que la Diosa Luna aparentemente cuidaba de él, y que le iba a dar la oportunidad de verlo cada luna llena, y el iba a esperar.


"Me puedes matar, me puedes dejar

Pero nunca tendrás que te deje de amar

Tú sabes que eres mi otra mitad,

Mi espíritu gemelo”

Tal como Jungkook lo prometió cada luna llena iba al encuentro con su Omega, sin excepción alguna, siempre llegaba incluso antes que Taehyung, así pudo conocer un poco más de su Omega, como que es muy bueno pintando, tocando algunos instrumentos, que amaba vestirse de maneras muy hermosas, pero que actualmente solo lo hacía para que su alfa lo halagara.

“Que hermoso te ves hoy Tae, siempre lo eres pero hoy te ves increíble”. Halagó Jungkook con sus ojos brillantes.


“Myeongwol dijo que esté podría gustarte mucho, por lo que me lo puse”. Dijo con timidez.

Jungkook se sentía muy afortunado, mantenía muy fielmente en sus pensamientos que algo tuvo que haber hecho bien en su anterior vida para que en esta le tocará un Omega tan bonito, tan lindo, adorable y tan puro mentalmente, que era imposible no enamorarse de tan bonito Omega.

Las citas eran las más hermosas que Taehyung nunca hubiera podido imaginarse, lo llevaba a ver nuevos ríos, campos repletos de flores, llevándolo en una ocasión a uno de lavandas, era el más hermoso, en esta ocasión era especial, pues después de ya tiempo conociéndose, de un largo tiempo de cortejó, dónde Jungkook aplazó su coronación, solo para que cuando le pidiera a Taehyung que se casara con el pudiera volverse su luna el día de su coronación.

Pues Myeongwol en una ocasión, le dijo que si Taehyung en algún momento aceptaba ser su Omega de por vida y quedarse con el, permitiría que Taehyung se quedará con el hasta que alguno de los dos muriera y entonces, en su siguiente vida les daría la oportunidad, de que se reencontrarán desde muy jóvenes para ser más felices.

Así que hoy le propondría a Taehyung quedarse para ser su luna, su Omega.

“Taehyung, hay algo importante de lo que quiero hablarte” dijo llamando la atención del peligris “llevamos tiempo ya en cortejo, y puedo notar que sientes lo mismo que yo cuando estamos juntos. Yo quería pedirte que ¿si me concedes el honor de ser mi esposo y futura luna de mi reino?“. Preguntó Jungkook con cierta inseguridad.

Taehyung lo miró sorprendido, pues aunque por el tipo de conexión que tenían se esperaba esto algún día, aún ese día lo veía muy lejos pero sin duda tanto a Akira como a él le parecían la mejor idea que al alfa se le había podido ocurrir.

“Acepto Jungkookie, si me quiero convertir en tu luna”.


Eclipse

En una noche de su boda, en esa noche donde Taehyung por fin estaba a lado de su alfa destinado, ese por el que tanto espero, la noche era hermosa las estrellas se veían preciosas desde el balcón de su nuevo cuarto en el castillo.

Desde ahí la luna se veía tan lejos, aún no puede comprender como es el estuvo ahí en algún momento, pero ama haber estado ahí hasta esperar que su alfa destinado pudiera estar con él.

Hoy era la hermosa noche de bodas en dónde el y su alfa formarían un hermoso eclipse de amor y unión frente a la Diosa Luna como una bella promesa que fue cumplida en esta vida también.

Jungkook ingresó a la habitación notando que Taehyung estaba en el balcón mirando la hermosa luna llena que se podía apreciar, la luz de la luna hacía ver de una manera angelical a Taehyung.

“Mi amor está frío afuera” dijo Jungkook al llegar por detrás para abrazar por la espalda a Taehyung.

“Sí, pero la luna está hermosa ¿No crees?” Dijo disfrutando de la calidez de su alfa.

Jungkook tomó los hombros de Taehyung para hacerlo que lo encargará al voltear lo pudo una vez más admirar la belleza natural de Taehyung, esa belleza que tanto lo hacía suspirar.

“Sin duda hoy se ve muy hermosa” desvío la mirada para darle un vistazo a la luna “pero sabes... Tu eres aún más hermoso”.

Taehyung miró bonito a Jungkook con la mejillas sonrojadas, levantó una de sus manos para poder acariciar el rostro de su hermoso alfa, la parsimonia con la que acariciaba la piel de Jungkook hizo erizar la piel del alfa.

Haciendo que un azul intenso destellara en sus ojos. Su lobo estaba haciendo presencia para poder tomar al Omega que le pertenecía el Omega que estaba destinado para vivir con el por el resto de sus días, quería por fin poder ser uno con ese Omega por el que tanto espero.

“Omega” llamo el alfa.

“Alfa” un destello morado se reflejo apenas nítido en los ojos del peligris, su lobo estaba presente, pero dejando a Taehyung ser consciente de todo lo que estaba apunto de suceder.

Jungkook tomó por la cintura a Taehyung, sentía muchas ganas de proclamarlo suyo, anhelaba tanto marcar a ese Omega, pero lo haría de la forma más hermosa, una forma en la que Taehyung pudiera saber cuánto tiempo espero y que si fuera el caso, cuánto más hubiera esperado por él, con tal de poder estar hasta viejos con su Omega, las ansiosas ganas que tienen de formar una linda manada con su bello Omega.

“Omega déjame tomarte y por fin formar un hermoso eclipse contigo mi hermoso” dijo Jungkook en un susurro al oído de su Omega.

Taehyung beso su mejilla “Tomame alfa, quiero formar ese bonito eclipse que tanto estuvimos esperando amor mío”.

Jungkook gruño al sentir como Taehyung lamía su mejilla, una forma muy sensual de mostrarle a su alfa que le estaba dando el permiso para hacer con el lo que gustará.

El alfa tomó a Taehyung de las piernas cargando lo hasta dejarlo suavemente sobre la gran cama en la que pasarían su primera vez intimando la primera vez que ambos tendrían la delicia de probar el cuerpo ajeno.

Taehyung traía un sensual vestido para dormir con el que seduciría a medio reino si lo vieran así vestido, pero ese Omega solo era de Jungkook ese hermoso Omega que a la luz de la luna con ese vestido se veía tan jodidamente bien.

Verlo tendido sobre la cama en una posición en la que claramente clama por su alfa para Jungkook fue tan exitante ver de esa manera a Taehyung. Se hincó sobre el colchón haciendo que Taehyung fuera retrocediendo sobre este tal como presa a un cazador, Taehyung estaba provocando a Jungkook.

Jungkook logro tomar el tobillo de Taehyung haciéndolo jadear, se arrastró un poco más hasta que su cara quedó justo arriba de la cara de Taehyung quien yacía sentado en la cama y Jungkook hincado con el torso arriba, así que la cara de Jungkook estaba solo un poco más arriba de la del hermoso Omega.

Ambos ojos destellaban en el color que sus lobos hacían muestra depresencia.

Taehyung ronroneo en sentido de que anhelaba que Jungkook tomara poder de sus labios, de verdad deseaba que Jungkook poseyera sus labios, que lo poseyera a él.

Así que tomó la parte de atrás de la cabeza de Jungkook para pegar sus labios en un beso y aunque no era el primero se sentía como si así lo fuera pues podían sentir lo perfecto que encajaban los labios del contrario en los del otro, era total satisfacción para ambos.

Sus cuerpos comenzaron a rozarse entre ellos, pues la necesidad de sentir uno adentro del otro los consumía en desesperación, Taehyung entre jadeos al recibí besos en su pecho y Jungkook gruñía bajito por los rasguños en su espalda, una escena tan erótica para ambos

“Eres mío, mi Omega”Decía Jungkook al oído del peligris haciéndolo gemir cuando comenzó a bombear su erección.

"Alfa" llamaba el Omega de Taehyung a Jungkook ”Hazme tuyo alfa" .

Taehyung no tuvo que pedirlo dos veces cuando sintió la intromisión del dedo de Jungkook en su entrada. Jungkook podía sentir lo mojada que estaba está que no se privó de llevar su boca a la entrada del peligris para probar su delicioso lubricante natural.

Casi podía jurar que sabía a miel.

"Delicioso Omega... Eres un Omega muy delicioso" dijo Jungkook.

Taehyung gemia ante cada chupetón y cada lamida a su entrada virginal “ahh” gimió Taehyung al sentir un dedo más en su entrada mientras también era estimulado con la lengua de su hermoso alfa.

Taehyung estaba listo, así que Jungkook se puso de rodillas en la cama para poder tener una vista mejor de su hermoso Omega, el cual era un desastre, completamente sonrojado y ese labio travieso entre sus labios, retorciéndose para evitar que su erección bajara.

Jungkook se acomodo entre sus piernas mientras con una de sus manos bombeaban su propia erección, era algo muy caliente lo que sentía en su entrepierna.

Poco a poco fue posicionando su falo en la entrada de Taehyung entrando poco a poco para no lastimar a su lindo Omega quien cada vez que sentía dolor apretaba el brazo de su alfa en señal de que se detuviera.

Poco a poco cuando Taehyung estuvo listo el alfa comenzó a embestir lentamente contra el, haciendo que Taehyung jadeara buscando besarlo con desesperación ya que se sentía demasiado bien tener a su alfa dentro de él.

Cada vez que golpeaba ese lugar dulce que lo hacía ver las estrellas nuevamente, una y otra vez, sentía que si Jungkook seguia así iba a venirse, pues se sentía tan deliciosa la conexión que tenía con su alfa.

“Jungkookie voy a ... Ahhh” no termino de decir cuando mancho con su escencia ambos abdominales siguiendo de Jungkook quien anudó dentro de Taehyung.

“Espera cariño no te muevas” dijo al sentir como su nudo crecía dentro de Taehyung ”shsh" arrullo Jungkook para que Taehyung no sintiera dolor.

Había sido una noche maravillosa y no dudaría que fuera la última que tendrían, ambos estaban felices de haber encontrado al amor de su vida, su destinado.


•||10 años después||•

Jungkook y Taehyung eran padres de 4 hijos dos gemelos omegas y dos alfas no gemelos.

Hany era una de las alfas junto con Jake.

Jungwoon y Jaehyun eran omegas.

Sus 4 hermosos hijos a los que amaban más que a nada, que no tenían mucha diferencia de edad con 9 años los gemelos 7 la alfa Hany y 6 el alfa Jake.

Lamentablemente la vida no siempre puede ser feliz, pues Jungkook había contraído una enfermedad que lo había estado acechando desde que su último hijo Jake nació, causándole estragos en su salud, que poco a poco iban deteriorado su imagen.

Causándole profundo dolor en su corazón a Taehyung.

Al punto en el que Jungkook solo descansaba en la cama y a su diestra siempre se encontraba un Taehyung muy triste por ver a su alfa casi moribundo.

“Te amo alfa” decía Taehyung entre sollozos.

“Yo también mi bello Omega pero mi cuerpo no parece querer soportar más, ten en cuenta que te amo demasiado y no me gustaría dejarte solo amor mío, pero me duele demasiado todo, ayer mi lobo me dejó, solo es cuestión de tiempo para que yo también me vaya mi lindo Omega” dijo Jungkook con la voz quebrada.

Era doloroso para ambos pero así tenía que ser.

Esa misma madrugada Jungkook después de darle un beso a su esposo que tanto amo, dejo el plano vital.

Taehyung hablo con sus hijos al día siguiente, explicando ahora el destino que ellos tendrían, junto con él que ahora llevaba un lazo roto por la muerte de su alfa, y sabía que solo era cuestión de tiempo también para él.

Así que durante lo que pudo enseño a su hijos para cuando les tocará tomar el control de todo con la bendición de la diosa Luna.

Casi medio año había pasado y Taehyung ahora era el que estaba postrado en esa cama pero a su diestra estaba Seokjin, su padre, diciéndole que no se preocupara por sus cachorros que el los cuidaría cómo alguna vez lo hizo con él.

En la madrugada, esa madrugada en la que Taehyung creyó que moriría, el reflejo de la luna se hizo presente y con ella Myeongwol, quien lo miró con una sonrisa.

“Hola mi pequeño conejo ¿Has vivido una vida feliz?” Taehyung asintió “me alegra saber eso mi pequeño conejo, pero es hora de que regreses conmigo” dijo recordándole a Taehyung su trato con ella.

Taehyung asintió, viendo como su cuerpo dejo de doler y esa mancha negra se desvaneció haciendo que Taehyung la mirara sorprendido.

“Tienes que estar sano para acompañarme eternamente mi conejito” dijo Myeongwol acariciando la cabeza de Taehyung “vamos” extendió su mano para que Taehyung la tomará.

Taehyung tomo su mano y cuando se dió cuenta estaba con Myeongwol en lo que parecía ser nuevamente la luna.

Taehyung antes de irse, pues sabía su destino, dejo una carta para sus pequeños cachorros.

Mis queridos bebés.

Pórtense bien y coman sano, quiero que sepan que tanto papá como yo los amamos muchísimo y lamentamos tener que dejarlos solos, no olviden todo lo que les enseñe, sean leales entre ustedes y mantengan la memoria de su padre limpia, gobiernen con prudencia.

Los amo demasiado. Amén con locura y vivan la vida como si no fueran a despertar mañana. Por qué mis bebés, nunca se sabe cuándo será tu último respirar.

Papi los ama y yo también, los cuidare siempre desde mi lugar, la luna.

L

os amo.

- Papi Tae.

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“Ahora me acompañaras eternamente” dijo señalando a dónde Taehyung se quedaba viendo a alguien caminar hacia él, era ese alfa que pensó haber perdido.

“Tardaste mucho mi cielo, ven que ahora acompañaremos a la eterna luna”.

FIN.scribir aquí...