𝓜𝓲 𝓺𝓾𝓮𝓻𝓲𝓭𝓸 𝓹𝓪𝓼𝓽𝓮𝓵 𝓬𝓪𝓹 1-BakuDeku
Cakerverse-primera obsesión.
Aclaraciones: Primero que nada les voy a decir de que trata este verse para los que no lo sepan, además esta explicación es como yo le entendí.
Existen personas que son llamadas pastel (cake) los cuales no saben que lo son, su aroma es algo que atrae a un tenedor (fork) estos no cuentan con el sentido del gusto, pero cuando se comen al pastel sienten su sabor dulce al ser algo que por fin pueden saborear (como en Tokyo Ghoul).
Aquí si tengo que decir que no habrá ese tipo de contenido gore, porque me traumo yo o los traumo a ustedes, es mi historia, por eso yo quiero que así sea y porque se me la da regalada gana, los tenedores solo “comen” lágrimas, saliva, sangre y semen.
Aunque en esta corta historia no voy a escribir +18 (al menos que logren convencerme... pero no lo hicieron, así que en esta historia no hay 😆) de una vez aviso tal vez en las demás pueden que si lo contenga por ello voy a clasificar esta historia como madura y para que sepan en el título voy a poner esto 🔞 para que estén precavidos.
Lo de primera obsesión lo tomé del #DualityVerseWeek donde participe, así como los verse que se llevaron a cabo en ese evento y ya nada más.
Katsuki ha sido alguien no tan educado o social, pero no ha causado problemas demasiado grandes y eso es lo que agradecen sus padres, desde que él inició con la adolescencia su sentido del gusto había desaparecido, él estaba en shock de lo que pudiera pasarle de ahora en adelante.
Prefirió no contarle a nadie ni siquiera a sus padres o probablemente lo enviarían a un centro los cuales se harán cargo de él y ya no podría vivir una vida normal como los demás al estar encerrado con los forks por ello tuvo que fingir que podía saborear los alimentos tuvo que practicar demasiado para parecer perfecto.
No solo el rubio fue lo que pensó en eso, la mínima parte de los ciudadanos también ocultaban lo que eran, así que había forks rondando por la ciudad mezclándose entre la gente. Katsuki fue a la escuela como de costumbre no era de prestar mucha atención a las clases y lo hacía cada que fuera necesario.
Estaba contento que ninguno de sus compañeros eran cake o estaría en grandes problemas, realmente no quería devorar a alguien solo por su instinto, al llegar la hora del almuerzo prefirió ir solo.
Mientras caminaba por los pasillos, un olor dulce llego hasta su nariz, inconscientemente inhalo profundamente, sintiendo el deseo de probar lo que sea que producía ese delicioso aroma, el primer paso que dio fue con algo de duda por lo que podría encontrar.
El siguiente no fue tan pensado así hasta caminar hacia su destino, su corazón estaba latiendo a un ritmo acelerado que ni él mismo podía darle una explicación a lo que le pasaba, de pronto se detuvo frente a la enfermería.
Observo que no se encontrara la enfermera y cerro la puerta tras de él, a medida que avanzaba el olor era más intenso hasta que se detuvo al ver a alguien recostado sobre una de las camas, este estaba dormido por lo que desconocía que estaba siendo observado.
Katsuki estaba maravillado de ver el bello rostro de quien dormía, esos cabellos verdes y rizados eran algo que le llamaban la atención, pero mirar la boca entreabierta de este mientras respiraba tranquilamente, hizo que se acercara lentamente hacia él.
Cuando estuvo lo suficientemente cerca se inclinó para inhalar mejor haciendo que tuviera que pasar saliva sintiendo que se le hacía agua la boca, coloco con cuidado sus manos a los costados de la cabeza del peliverde así como el prácticamente subirse encima de él.
Todo esto lo hizo con el mínimo ruido para no despertarlo y que este lograra llamar a alguien pensando que le está a punto dado hacer algo, en realidad no estaba muy lejos de la realidad cuando el rubio no está consiente de lo que estaba haciendo.
Comenzó con inclinarse nuevamente hasta llegar al cuello del chico, saco su lengua para pasarla lentamente sobre la piel, llegando a detenerse por un momento al poder sentir de nuevo el sabor aunque fuera algo dulce.
Quiero más, comenzó de nuevo a lamer con cuidado saboreando el sabor que le estaba provocando a querer más que solo lamer su cuello, quería probar cada parte de su cuerpo.
—Mhg— cuando lo escucho se detuvo observando que Izuku seguía dormido supuso que tenía el sueño pesado, así que siguió con lo suyo, lo siguiente que hizo fue comenzar a besarlo sin dejar de lamerlo algunas veces.
El rubio sentía la necesidad de sentir su piel bajo su tacto, así que se detuvo por un momento de su labor para detenerse con una sola mano, mientras que con la otra comenzaba acariciando el cabello del peliverde e ir bajando hasta sus ojos, su nariz, sus mejillas, cuando llego hasta el cuello sintió como se estremeció ante la sensación.
Sonriendo con malicia alejo su mano solo para bajarla hasta donde se encontraba el inicio del pantalón, comenzó poco a poco a jalar la camisa para que una parte sobresaliera y de esta pudiera meter su mano, el tocarlo de esta forma le encantaba de ciertamente.
Lo acaricio lentamente disfrutando los pequeños espasmos que le provocaba, fue subiendo poco a poco hasta tocar su pecho donde logro escuchar un leve gemido, con eso se inclinó para seguir con lo que estaba haciendo mientras no dejaba de acariciarlo.
Esto no es suficiente, quiero más. Fue descendiendo su mano hasta llegar al inicio del pantalón, los movimientos de Izuku no eran tan violentos, ya que a pesar de que lo están tocando sigue dormido, antes de que siquiera tocara el cinturón abrió la boca para morderlo.
—Due-le— al escucharlo se detuvo que inmediatamente se alejó para observar lo que había provocado, por fin había entrado en razón, no creía que se dejó segar por sus impulsos y estaba a punto de cometer algo tan atroz a alguien quien ni siquiera estaba despierto.
Inmediatamente, se alejó para intentar asimilar lo que pasaba, pero una pequeña parte dentro de él decía que siguiera, era increíble que llegara a pensar algo como eso tenía el dilema interno de a cuál de las dos debería de escuchar aquella voz que le decía que lo despertara y le dijera lo que intentaba hacerle o aquella que decía que no dijera nada para marcharse.
El peliverde despertó justo cuando tocaban la campana para anunciar que había terminado el descanso, se sentó para observar a su alrededor notando que se encontraba solo, pero ahora ya se sentía mejor después de dormir un poco luego de que la enfermera con gusto le dio pastillas para controlar sus náuseas.
Se sentía mal desde la mañana, así que el profesor al verlo le dijo que fuera a la enfermería, acompañado de uno de sus compañeros. —Que bueno que despertaste joven Midoriya— la enfermera por fin había entrado, aunque se le hizo extraño ver que la puerta estaba cerrada cuando recuerda que la había dejado abierta.
—En parte fue que ya me siento mejor.
—Es bueno saberlo— camino hasta su escritorio para tomar una pequeña hoja donde comenzó a escribir algo cuando término se acercó hasta el peliverde y lo entrego llegando a ver que era un pase para los pasillos. —Ahora ve a comer algo o si no te vas a desmayar y tendrás que estar aquí de nuevo.
—Claro— se levantó de la cama antes de irse, se despidió de la enfermera antes de ir hasta la cafetería donde al parecer era el único estudiante que ahí se encontraba, mostró el pase a quien atendía para que supieran que tenía permiso de estar fuera de clases, tenía antojo de comer Katsudon así que lo pidió.
Teniendo su orden se fue a sentar para comenzar a comer sin sentir de nuevo náuseas al probar la comida, realmente estaba agradecido por ello, ya que en verdad tenía hambre, al terminar fue a dejar la bandeja para caminar un poco antes de entrar a clases.
Por suerte tenía a Iida para ayudarlo con los apuntes de lo que enseño el profesor en la mañana, estando listo fue directo hasta el salón donde pidió permiso para entrar, al llegar hasta su pupitre estaba concentrado en prestar atención a la clase.
—Izuku ¿ya te sientes bien?— el peliazul se acercó a su amigo cuando terminaron las clases.
—Sí, ya me siento mejor gracias por preocuparte— le sonrió antes de comenzar a guardar sus cosas. —Por cierto, podrías…— una libreta fue mostrada frente a él. —Qué gran amigo tengo— la tomo para guardarla con cuidado.
—El mejor, así que apresúrate para ir a esperar a Uraraka.
—Está bien— guardando todo, se levantó para que ambos comenzarán a caminar hacia el salón donde se encontraba Ochako.
—Oye Bakugo, ¿podrías prestarme tus apuntes?— la castaña se encontraba junto al pupitre de Katsuki quien solo quería librarse de ella para irse.
—¿Por qué debería de dártelos? Mejor ve a molestar a alguien más.
—Tú bien sabes que tuve que salirme durante clases y te lo pido a ti porque aunque estés fingiendo no prestar atención en clases, estás anotando lo que dice el profesor, incluyendo lo que está escrito en la pizarra, así que dame— le tendió la mano esperando que le entregara su libreta.
Todos los que estaban ahí admiraban como Ochako no titubeaba al pedirle al rubio algo, realmente era sorprendente que los únicos que podían hacer eso eran los amigos de él.
—Eres una…
—¡Uraraka!— cuando escuchó que la llamaron se volteó a ver a sus amigos.
—Hola Iida, hola Izuku— los saludo a ambos con un gesto de la mano mientras sonreía, cuando Katsuki vio al peliverde se sorprendió al ver que no paso mucho antes de volver a topárselo, claro que este no lo sabía al haber estado durmiendo, pero obviamente el rubio no iba a olvidarlo.
Estado en la enfermería decidió optar por lo segundo y haría que no paso nada mientras le acomodaba la camisa para que pareciera que alguien lo toco, asegurándose que todo estaba bien, salió rápidamente del lugar mientras intentaba calmarse intentando convencerse de que había hecho lo correcto.
—Demonios ten para que dejes de molestar— tomo su libreta para dársela y levantarse rápidamente yendo directamente con sus amigos quienes lo estaban esperando.
—¡Gracias Bakugo!— contenta por lograr su cometido, guardó la libreta en su bolso.
—¿Por qué no me pediste los apuntes a mí?— alguien llego al lado de la castaña para dejar su mentón sobre el hombro de esta mientras le dedicaba una mirada triste.
—Porque tú te duermes en clase Himiko— le dio un leve golpe en su frente.
—Auch— se alejó mientras se sobaba la parte de la frente que fue golpeada, mientras veía como Ochako salía para ir directo hasta el peliverde y abrazarse a su brazo.
—Vámonos Izuku ya no hay nada más que hacer aquí— lo jalo para que comenzaran a caminar.
—¡Oigan, no sean malos, espérenme!— Toga tuvo que casi correr para ir tras de ellos, mientras los tres evitaban reírse.
Todo esto fue visto por todos los que ahí se encontraban e incluso unos no pudieron evitar reírse al encontrar la situación algo graciosa, incluso Katsuki presencio eso. Así que te llamas Izuku eh. Ahora tenía la sensación de que quería saber más del chico, aquel que ya consideraba su delicioso pastel.