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Dos amigas que sí bien tenían una diferencia de edad de veintitrés años, congeniaban tan bien como dos adolescentes de secundaria.
Un día por la tarde Yeong se encontraba en casa de Jeon Geum, su amiga, la joven estudiante de universidad charlaba con su mayor amiga de cosas triviales hasta que tocaron un tema muy peculiar que las hizo ponerse la mayor atención la una a la otra.
- ¿Sabes? - Yeong tomó una pausa. - Creo que te verías bien con Namjoon. - soltó la joven de repente.
La mayor se ahogó con su taza de café al querer beberla en el momento en el que la joven le decía algo. - ¿Estás loca? - tosió y tosió, intentando recuperar el aire mientras su amiga se moría de la risa frente a ella. - Es mayor que yo... ¿No sería raro? - estaba pálida del susto.
- Ay por favor, ambos tienen cuarenta y piquito, solo se llevan cuatro años de diferencia. - le restó importancia. - Además, ¿vas a mentirme que no te gusta para nada ese "fuerte moreno de traje elegante" como le haces llamar vos? - se burló divertida de la situación.
- Una cosa es decirlo por diversión y otra diferente es hacerlo realidad. - argumentó en su contra.
- Por dios Geum, estás más roja que los tomates de la verdulería. - estalló en risas Yeong.
- ¿Y qué hay de Jungkook? Te quiero tanto que me gustaría que fueras parte de la familia. - mierda, ya veía por donde iba la cosa.
- Soy de la familia tarada, somos como hermanas. - intentó huir de la situación.
- No me refiero en ese sentido, siempre dije que él y vos serían muy buena pareja. - Geum ahora era quién se burlaba de Yeong. - Además ambos son jóvenes y solo se llevan cinco años. - alzó los hombros sin importancia.
- ¡Geum! ¡Tiene quince años recién! ¡Es un niño! - exaltada de lo que su amiga decía quería hacerle recapacitar.
- ¿Y? A mi me gustan mayores, y a ti siempre te gustaron los menores pero lo incubres con que te gustan mayores por la experiencia. - la mayor tomaba de lo que quedaba de su café tranquilamente.
- Me gustan mayores por la experiencia, todos los menores son inexpertos, no hay ninguno que me haga recapacitar de ello. - se negó rotundamente la joven universitaria.
- Yeong... - fue interrumpida por el ruido de la puerta principal abrir y cerrarse.
- Ya llegó tu hijo, y el tema se acabó. - le reprochó con la mirada a su amiga mayor tras bajarse los lentes de sol.
Ambas seguían sentadas en la mesita del patio charlando de otras cosas bobas, cerca de la piscina, debajo de la sombrilla porque el sol estaba un poco más fuerte que de lo normal y no querían quemarse.
- ¡Mamá, ya llegué, Jimin y Taehyung están aquí también! - gritó su adolescente en busca de su madre por todo el hogar.
- ¡Estamos acá hijo! - la madre gritó desde el patio mientras seguía conversando.
El adolescente se paró un momento para pensar, dijo "estamos" no "estoy" eso quiere decir que Yeong estaba en casa, es la única mejor amiga de su madre, y su único amor platónico que algún día sería verdadero. Él podría jurarlo.
Si bien se llevaban cinco años de diferencia, para Jungkook cinco años no son nada.
Una vez escuchó a su madre tirarle algún que otro comentario a Yeong de él y eso lo hizo ponerse contento porque con que tuviera a su madre de su lado ya bastaba para dar luz verde a su plan de conquista.
- Che, Jk, ¿viste quién está en el patio? - la mirada pícara de Jimin lo decía todo.
- Mi querido Jimin, ya lo deduje desde que ví su lindo Range Rover blanco estacionado en el cordón cuneta. - le golpeó el hombro dos veces antes de pasarlo de largo para ir con su madre y la amiga de ella.
- Hola mamá. - le dió un beso en la frente. - Yeong. - le sonrió solamente.
- Hola hijo, preparé jugo y hay para merendar en la heladera. - le comentó para seguir con la charla.
- No te preocupes ma, comimos en lo de Taehyung, solo veníamos para estar en la piscina, hace mucho calor. - dijo él para ir a buscar a sus amigos que miraban la tele.
- Cierra la boca, te van a entrar moscas. - susurró Geum a Yeong cuando la vió observando a Jungkook sorprendida.
- Hace seis meses que no vengo y está muy cambiado, sigue con su cara de niño y su físico, pero tiene unos aires de no sé qué. - admite con confusión.
- Eso se llama pubertad adolescente. - dijo con obviedad. - Está creciendo, es claro que se ve raro a antes. - con su mano hacía un ademán de poca importancia.
- En fin, decime, ¿si te hago una cita casual con Namjoon aceptarías? - otra vez volvían al tema.
- ¿En serio? Sigues con lo mismo, para dejar tu conciencia tranquila sí, sí saldría con él, UNA VEZ, para saber qué tan interesante es. - no quería parecer una loca por el vecino caliente divorciado.
- Genial, esta noche saldrás con él. - optó por decir alejándose antes de recibir un golpe de su amiga.
- ¡¿QUÉ?! ¡YEONG! - los tres adolescentes miraban la situación con diversión desde las ventanas que daban a la sala.
- Ya lo tenía previsto desde la semana pasada, no puedes decir nada, porque él está ansioso por la salida. - carcajea hasta no dar más.
- Maldita... - la sorprendió de un empujó que la llevó a caer en la piscina, mojandose de la fresca agua de verano. - Ops. - ahora reía la mayor en burla.
- Lo compré ayer. - salió a la superficie haciendo un falso puchero. - Por cierto, está linda, ven. - cuando su mayor la estaba ayudando a salir, la menor la tiró también al agua con ella.
Las femeninas se miraban y reían a lo loco por toda esta escena que había pasado, tanto que no notaron cuando los adolescentes tenían muchos inflables de piscina inflados y los tiraban por montones, tapando casi todo el lugar, y eso que era grande.
Jungkook, Taehyung y Jimin peleaban por quién tomaría tal inflable, Yeong y Geum estaban en una esquina mirando la diversión.
Geum fue a buscar entre tantos inflables las escaleras mientras que Yeong se quedó un ratito más mirando con gracia a los chicos.
Hasta que una rosquilla rosa de las que le gusta a Homero Simpson le cayó en la cabeza tapando su visión panorámica.
Pero sintió una calidez acobijar su cuerpo en el agua, unas manos calientes que la agarraban de la cintura por sobre el vestido, Jungkook estaba detrás de ella, tapados por la rosquilla, él la acercó por la cintura, apartó un poco su pelo húmedo de la cara y agarrandola del cuello con una mano la besó, le plantó un beso tan profundo que si no fuera porque Taehyung gritaba su nombre para encontrarlo, hubieran profundizado a tal punto de jugar con sus lenguas en el beso ardiente que estaban teniendo.
Se separó de ella y le murmuró al oído. - Esta noche puede que hayan más que besos. - le mordió apenas el cartílago de su oreja dando descargas eléctricas en su bajo vientre. Jeon Jungkook había logrado prenderla de mil y un formas.