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Jimin salía de la academia en la que daba clases de danza. Aunque a su novio no le gustaba, ya que decía que él podía mantenerlo, y Jimin no lo dudaba, hoy nuevamente habían discutido por lo mismo de siempre. Se había venido solo, sin esperar a que él lo trajera. Le molestaba tanto que fuera tan infantil que hasta bloqueó su lazo y no sentía si estaba enojado, y eso frustraba aún más a su lobo, quien lo llamaba desde que salió de casa. Se subió a su auto y se dirigió a la casa. Iba a hacer una cena de disculpas, ya que él no lo haría. No tenía más opción que eso.
Cuando llegó a la casa y entró, un fuerte olor a chocolate lo azotó, y allí supo que su Alfa había entrado en celo. Dejó sus cosas en la entrada y subió a la habitación. Su omega había enloquecido al sentir a su alfa en celo, un calor líquido y desesperado que se extendía por todo su cuerpo.
Al llegar al pasillo de la habitación, el olor era más fuerte y sentía cómo el lubricante salía de su entrada, caliente y abundante, empapando sus muslos con cada paso. Al abrir la puerta, encontró a Jungkook en la cama, masturbándose con movimientos lentos y firmes, su mano subiendo y bajando por su gruesa polla mientras su pecho subía y bajaba agitado.
Jungkook lo vio al instante, sintiendo el dulce olor de su lubricante.
—Omega… —lo llamó con su voz grave y profunda de alfa, cargada de deseo y dominio.
Y Jimin empezó a desnudarse lentamente, quedando solo con sus bragas de encaje color azul que apenas cubrían su excitación. Jungkook lo observaba con ojos oscuros y hambrientos, sin dejar de masturbarse, apretando su polla con más fuerza. El lubricante salía de la entrada de Jimin, caliente y resbaladizo, mientras el olor a vainilla y jazmín se conjugaba de una manera deliciosa con el olor a chocolate amargo de su alfa, creando una mezcla embriagadora que llenaba la habitación y hacía palpitar sus cuerpos.
—Acércate —dijo Jungkook con su voz fuerte, pero esta vez no era de mando, aunque igual Jimin obedeció.
Gateó en la cama con movimientos sensuales hasta quedar sentado en sus piernas, justo sobre su polla dura como roca, palpitante y caliente. Jungkook llevó sus manos grandes y firmes a su trasero, amasándolo con posesión mientras lo besaba con hambre. Jimin movía sus caderas en círculos lentos y provocadores, creando una deliciosa fricción que hacía que ambos jadearan.
—Ahh… mmm… —gimió Jimin al sentir la lengua de Jungkook entrar en su boca. Sus lenguas danzaban de una manera muy excitante, húmeda y profunda, explorándose con desesperación.
—Te necesito, omega… —gimió Jungkook, bajando sus besos por su cuello, dejando marcas rojizas que mañana seguro serían color violeta. Siguió bajando hasta llegar a sus pezones. Llevó su boca a uno y lo succionó con fuerza, dejando leves mordidas que provocaban que su omega chillara de placer y lubricara aún más debido a la excitación.
Jimin era un mar de gemidos entrecortados, mientras sus manos apretaban los hombros fuertes de Jungkook y sus bragas se empapaban aún más. Su lubricante salía a chorros, humedeciendo las piernas de su alfa y haciendo que su propia polla sobresaliera de la tela, dura y goteante.
Jungkook llevó sus manos a la braga y la bajó con lentitud, disfrutando de la vista. Uno de sus dedos llegó a su entrada, resbaladiza y caliente. No necesitaba preparación, pues ya estaba muy húmedo gracias al lubricante natural de su omega. Sacó su mano del trasero de Jimin y este abrió los ojos al ver lo húmedos que estaban sus dedos, cómo su lubricante chorreaba de ellos en hilos brillantes y espesos.
Jimin levantó su cuerpo, apoyándose en sus rodillas. Jungkook aprovechó y dirigió su polla a su entrada, pero sin penetrarlo todavía, solo humedeciendo su glande con el lubricante caliente y abundante, rozando y presionando ligeramente.
—Entra, alfa… te necesito… ah… —gimió Jimin casi inaudible, su omega soltó un chillido necesitado de su alfa, temblando de anticipación.
Jungkook rio con voz ronca mientras lo penetraba despacio, centímetro a centímetro. Jungkook no era pequeño; si le dolía incluso preparado, sin preparación era el doble, pero a Jimin le gustaba ese ardor delicioso y su cuerpo lo aceptaba con avidez. Su omega soltó otro chillido feliz al tener a su alfa dentro, dándole el placer que tanto necesitaba.
Jungkook tomó su mandíbula con fuerza, obligándolo a abrir la boca, y escupió dentro de ella. Era sucio, pero a Jimin le gustaba que hiciera eso, le encendía algo primitivo. Jungkook lo penetraba cada vez más fuerte, el sonido era obsceno por el lubricante que chapoteaba con cada embestida. Sus testículos chocaban contra el trasero de Jimin en cada penetración profunda, mientras las pequeñas uñas de Jimin rasguñaban su espalda y gemía directamente en su oído.
—Alfa… sí… ah… —gritó Jimin cuando con cada estocada tocaba su punto más sensible. Sentía que lo iba a partir en dos, sabía que era su alfa quien estaba al mando, dominándolo por completo.
Sus grandes manos bajaron al trasero de Jimin, apretándolo con fuerza mientras separaba sus pompas para poder llegar aún más profundo. La espalda de Jimin se arqueó, mordió sus labios para no gritar por el placer que estaba sintiendo, pero ya no lo soportó más.
—Estás… muy profundo… ah… —gritó al no soportar más el placer que estaba experimentando en ese momento.
Podía sentir que su polla iba a salir por su boca de lo profundo que estaba, tan enterrado que ya deliraba. El placer nublaba todos sus sentidos.
Jungkook salió de su interior y lo dio la vuelta para dejarlo boca abajo.
—Ahhh… —gritó Jimin al sentir un ardor intenso en su trasero. Seguramente había dejado su mano marcada en su piel. Mañana seguro no podría ir a la academia; ya le dolía todo, pero el placer lo compensaba con creces.
Jungkook se subió sobre su trasero, apoyado en sus rodillas a cada lado de su cuerpo. Se masturbó un momento y volvió a entrar en él con un solo movimiento profundo. Jimin mordía una almohada para no gritar, o los vecinos pensarían que lo estaban matando.
Jungkook salía y entraba de él con fuerza, ahora el sonido era más fuerte y aún más obsceno. Con los movimientos de Jungkook, su polla hacía fricción contra el colchón, dándole un doble placer intenso y abrumador.
Jungkook apretaba su cintura tan fuerte que seguro sus dedos quedarían marcados en su piel. Mañana ni siquiera podría levantarse de la cama.
—Me… me vengo… alfa… —gimió, o mejor dicho gritó, unos segundos antes de manchar la cama con su orgasmo, temblando violentamente.
Sus penetraciones aumentaron y la entrada de Jimin lo apretaba aún más. Jungkook estaba cerca de su orgasmo. Siguió penetrándolo más fuerte y el cuerpo de Jimin ya no aguantaba más. Unas penetraciones más y luego se vino en su interior, llenándolo por completo con su semen caliente y espeso.
Su cuerpo cayó sobre el colchón mientras Jimin seguía boca abajo. Su brazo tatuado pasó por su cintura, atrayéndolo hacia él. Sus cuerpos estaban sudados y brillantes, mientras en la habitación sus olores se mezclaban de forma perfecta y embriagadora.
—Ya no aguanto el cuerpo, eres una bestia, Jungkook —le reclamó Jimin con su voz más suave de lo normal, aún temblando.
—Eso no decías cuando tenías mi polla en tu interior —dijo Jungkook soltando una risa burlona. Sí, este era su Jungkook y no su alfa.
—Cállate, es culpa de tu celo y tu lobo por provocar al mío —murmuró Jimin, sintiendo cómo el cansancio llegaba a su cuerpo.
Jungkook tomó la mano de Jimin y la llevó a su polla, ya tenía una nueva erección, y era de esperarse, su celo apenas empezaba.
—No, Jungkook, estoy cansado, mi cuerpo no soportará más —habló Jimin, negándose a una ronda más.
—Será rápido, ¿sí? —pidió Jungkook, queriéndolo convencer con esa voz ronca que tanto lo debilitaba.
Jimin no le respondió, solo le dio la espalda. Jungkook se colocó detrás de él, llevando su mano a la polla de Jimin y apretándola levemente antes de empezar a masturbarlo con movimientos expertos.
—Alfa, en serio estoy muy cansado —su voz se escuchaba cansada.
Jimin negó, sabiendo que era débil ante Jungkook y que terminaría accediendo.
—Yo haré todo —murmuró Jungkook en su oído, erizando toda su piel.
Jungkook pasó su mano por su cintura, bajando por su cadera hasta llegar a su pierna. La levantó y con su otra mano tomó su polla y la metió en su entrada. No fue difícil, ya que su interior se encontraba flojo y resbaladizo por el lubricante y el semen anterior.
—Alfa… mmm… —jadeó Jimin al sentirlo en su interior. Su mano apretó la sábana bajo su cuerpo mientras Jungkook entraba y salía de él con mucho cuidado al principio.
Jimin solo gemía, estaba muy sensible. Jungkook no ayudaba, sus penetraciones aumentaban poco a poco, mientras que con su mano libre lo masturbaba a la misma sincronización de sus embestidas.
Jimin apretó su entrada para así adelantar el orgasmo de su alfa.
—Estás apretándome tanto… mmm… —gimió Jungkook, penetrándolo más fuerte.
Jimin tuvo su segundo orgasmo, pero esta vez en la mano de Jungkook. Estaba tan cansado que ni pudo avisarle que ya tendría su orgasmo, solo tembló y se contrajo alrededor de él.
Jungkook se corrió de nuevo en su interior, pero esta vez sí lo anudó, hinchándose dentro de él y sellándolos juntos.
—Te amo, omega —dijo Jungkook abrazándolo por la cintura y soltando su pierna que estuvo sostenida por él todo el tiempo. El nudo los mantenía unidos de la manera más íntima.
—Yo más, Mi Alfa —dijo Jimin, cayendo dormido con Jungkook aún en su interior.
THE END
Espero les haya gustado 💗
Algo sencillo, pero entiendan que fue escrito en mis inicios, o sea, hace dos años.
Portada hecha por @dm_lalala así la encuentran en wattpad.
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