Prólogo
Antes pensaba que ser una problemática, no me haría llegar a ningún lado hasta que conocí a Christopher White mi obsesión. Ahora creo que ser una problemática es lo mejor que puedo pasar y esto no puede estar pasando ahora; no cuando estoy iniciándome como asesina y entrando a este mundo ¿por qué ahora?!; me quejo.
Sigo mirando el test como si espera que el resultado cambiara. Suspiro varias, solo para calmarme y una vez escuchado la voz de Chris que me hace volver a la realidad. le
— mierda, no puede ser. No ahora. – dijo mirando fijamente el test que dice embaraza.
<< ¿Por qué ahora? Maldita sea >>; maldijo.
— ¿todo está bien Coop? – me pregunta Chris golpeando la puerta del baño. – apúrate hay que ir a los juegos de sangre es tu debut.
— Si, salgo en minuto. – digo aun mirando el maldito Test.
Lo escondo en un cajón.
No si pueda jugar en este estado, pero que supone que le diga a Chris. Estoy asustada. No estoy lista para este tipo de responsabilidad.
Me toco el vientre y penas se nota. Creo que nadie sospechara, al menos por ahora. Me lavo la cara solo para despabilar del shock, tengo que salir y actuar como si no hubiera pasado. Como si todo estuviera bien. Me lavo la cara solo para despabilar del shock, << Y es que todo está bien. Todo está condenadamente bien.>>- repito.
Salgo del baño y pongo me mejor cara de póker, él no tendría que saber que estoy embarazada no por el momento quizás se lo diga cuando todo esto acabe.
<< Y es que todo está bien. Todo está condenadamente bien.>>- repito
Camino hasta la salida y ahí me espera Chris.
— ¿todo bien Coop?
— Si, perfectamente.
— Bien, es hora de que conozcas a todo el equipo White. – le sonrió con una gran sonrisa.