Atrapada
Observo a los demás gozando realmente la vida, alejados del dolor que puede soportar una niña, que pidió ayuda y nadie la ayudó.
Yo fuí esa niña, lloraba porque nadie creyó en mi, todos me apuntaron con el dedo, señalandome como la culpable de lo sucedido. Una niña? Culpable de que alguien me lastimara al punto de arrancar mi inocencia y mi propia alma?
Soy un frasco vacío, atrapada en esta vida que no quiero tener, mis brazos son testigos constantes del dolor de los recuerdos, mis brazos y mis manos son los que sufren siendo lastimados cuando mi pánico golpea a fondo mi cabeza.
No puedo, no quiero seguir así, pero soy demaciado cobarde para partir de aqui. Por eso vivo apenas atrapada dentro del frasco vacío, cómo puedo superar el miedo a que alguien entre por mi puerta y vuelva a lastimarme?
Papá? Mamá? Porqué no me creíste? Soy su hija y sin embargo yo fui la culpable de provocar a mi verdugo.
Papá? Mamá? Si ustedes quienes se supone debian protegerme, no creyeron en mi, entonces quién lo hará?
Papá? Mamá? Dime como supero el miedo ha romperme de nuevo? cómo se sigue con la vida?
Lo único que calma mi afligida alma es encerrandome en mi propio mundo dónde solo hay libros, música, y todo lo que me haga sentir un poco de felicidad.
Ahora ya soy una adulta, pero dentro de mi aún esta esa niña temerosa al mundo, aún tengo pesadillas por las noches, aún despierto gritando del miedo, mis brazos siguen siendo testigos del dolor.
Lo que me queda de alma sigue sufriendo porque estoy atrapada en un mundo vacío, en dónde por más que supliqué, la piedad no llegó a mi.
Solo estoy sobreviviendo en un mundo en el que no quiero vivir, mis sueños se desvanecieron desde esa noche donde todo empezó.
Duele? Sí!!! Duele!!!
Verme al espejo y saber que no tengo nada ni a nadie conmigo, porque en quienes confie me defraudaron. Sigo siendo una cobarde pero lejos de todos los que me señalaron, de todos los que me juzgaron y me condenaron.
Padre? Tú que sacrificaste a tú hijo, porqué me sacrificas a mi también? Si no pudiste evitar el dolor que sufrí, ayúdame a partir.
Dame la valentía que me hace falta, tú sabes que esto no es vida señor, llevame contigo y alejame por fin de este mundo.
Soy una cobarde lo sé, pero no tengo el suficiente valor para dar fin a este tormento.
No tengo el valor de arracarme de este mundo, pero si tuve el valor de cerrar los ojos de mi verdugo, a quien llame alguna vez " hermanito"...