Wendding Bells

Sinopsis

"No, yo no quiero amor sino es tu amor... ...campanas suenan hoy por tu boda". OneShot basado en la canción Wendding Bells de los Jonas Brothers

Genero:
Romance/Drama
Autor/a:
Rishi
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Wendding Bells

"Cuando todo acabó"


Kwon Soonyoung no podía pedir más en su vida, eataba a meses de graduarse de la universidad con excelencia, su familia lo amaba, tenía grandiosos amigos y sobre todo estaba ese maravilloso chico de gafas que lo tenía enamorado desde la primera vez y que podía llamar su novio. 


Pero Soonyoung ese día aprendió que no todo siempre es bueno, que no todo siempre iba a estar bien, pero él nunca imagino eso.


Porque para Soonyoung cualquier persona podía darle la espalda menos él, ese chico que amaba tanto que no podía imaginar una vida sin él, sin embargo ahí estaba, sentado en aquella cafetería donde habían compartido tanto los ultimos seis años de su vida, escuchando palabras que jamás espero escuchar.


-Soonyoung.- En ese instante supo que algo iba mal, no estaba su timbre de voz amable y cariñoso, no estaba ese apodo lleno de amor con el que lo llamaba y sobre todo no estaban esos ojos amorosos.- Creo que debemos terminar.


Y así, fue como su relación con Jeon Wonwoo llegó a su fin.


"Disculpa si te interrumpo..."


Para Soonyoung los años después de aquel fatídico día donde su corazón fue roto en una cafetería habían pasado como agua.


A tres años de su ruptura Soonyoung no había logrado establecer nada con otra persona, ¿lo había intentado? ¡Claro! Solo que su corazón estana aferrado a sentir lo mismo que sentía con aquel hombre de felinos ojos.


Porque no hay nada peor que hacerte amigo de tu ex.


Los primeros meses posteriores a la ruptura las cosas entre ellos habían sido muy incómodas, Soonyoung amaba a Wonwoo pero estaba claro que este ya no sentía lo mismo por él y se obligo a encerrar esos sentimientos y continuar aquella propuesta de amistad.


El tiempo paso y las cosas se calmaron entre ellos, no eran los mejores amigos por supuesto, pero al menos se mantenían en contacto y de veían en aquellas esporadicas reuniones con sus demás amigos.


Soonyoung no sabía mucho de Wonwoo después de la graduación, solo sabía que tenía un buen trabajo y un lindo departamento, detalles sobre su vids privada eran mínimos.


¿Qué hacía ahí? No podía creer que después de tanto tiempo estuviera de nuevo dentro de esa cafetería a la que se había negado entrar desde aquella vez.


Mirate donde estas ahora. Pensó mientras veía el lugar, el cual no había cambiado a excepción del color de las paredes, pero seguía siendo el mismo.


Logró divisar una cabellera azabache, incluso seguía reconociendolo a la distancia.


-Hola.- Saludó, sentándose frente a él y Wonwoo respondió con una sonrisa.


-Hola Soonyoung.- dijo con aquella voz que aún lograba mover todo su mundo.- Wow, tu cabello se ve increíble.- Lo halagó.


Toco su cabello un poco apenado, era un color rojo brillante, sabía que todos ahí lo verían al menos una vez.


-Gracias.


-Disculpame haberte llamado así inesperadamente.- Dijo y Soonyoung solo estaba atentó verás, quería darte esto.- Sacó un sobre blanco de su maletín y un nudo se formó en su garganta al leer aquellas letras en dorado.- En junio me casaré.


Y por segunda vez, el corazón de Soonyoung se rompio, nuevamente en aquella misma cafetería.


Todo a su alrededor se detuvo, solo podía ver la invitación frente a él, poniendo todo de sí para no echarse a llorar ahí mismo, porque a pesar de saber que lo suyo nunca iba a volver eso seguía doliendo, hasta el fondo de su alma.


No escuchaba ni una sola palabra que el pelinegro mencionaba, lo veía hablar, pero no podía retener nada de lo que este hablaba.


-...y quisiera saber, ¿si quisieras ser uno de mis padrinos?- Pregunto y Soonyoung casi suelta una risa llena de amargura.


¿Cómo podía pedirle aquello?


Cierto, somos amigos.


-Yo, no creo que sea posible.- Dijo sin mirarlo, mientras leía la invitación, queriendo burlarse aun más por la fecha de dicha celebración.- Yo acepte un trabajo en el extranjero, justo en esas fechas, lo siento, pero si tengo posibilidad ire a tu boda.- dijo volviendo a meter aquel pedazo de carton al sobre mientras lo metía a su mochila.


-Valla, todos los chicos estarán, espero que puedas asistir Soon.


Soon, debes estar jodiendome. En ese instante quería burlarse de él, en esos malditos tres años de "amistad" Wonwoo jamás había vuelto a llamarlo Soon.


Quiso odiarlo, de verdad, en ese instante solo deseaba odiarlo pero no podía, esos sentimientos no podían florecer en él, porque incluso ahí, con su corazón roto, seguía amándolo.


Como la primera vez.


-Ah, espero que no estes tan ocupado pero, esperaba que se conocieran.- dijo mientras hacía una seña hacía alguien, Soonyoung no quiso girarse hasta que una dulce fragancia llego a él, alzando la vista, encontrandose con la peor escena posible: Wonwoo besando a su novia.- Quiero presentarte a Hyejin, mi novia, Jinnie, él es Soonyoung, un viejo amigo de la universidad.


Ambos hicieron una reverencia, el ambiente se torno incómodo y Soonyoung aprovecho para huir del lugar.


-Lo siento, debo irme, fue un gusto Hyejin-ssi, adiós Wonwoo.


Y salió de aquella cafetería y la primera lágrima cayó.


"Despiertas lo que un sueño fue..."


Era la quinta botella de soju que tomaba, se sentía levemente mareado mienteas seguía viendo el sobre en su mano, sin dudarlo dos veces rompio aquel sobre.


-Tira esto.- dijo estirandolo a su compañero de mesa que lo miraba sorprendido por aquello.- No quiero saber nada de esa estúpida boda.


-¿Estas seguro?- pregunto su mejor amigo recibiendo los pedazos de aquella invitación, entendía perfectamente el pesar de su amigo, pues sabía de primera mano todo lo que había sufrido su amigo despues de aquella ruptura de la cual le había costado salir adelante.


A todo su grupo de amigos les impresionaba la rapidez con la que Wonwoo había superado todo, pues todos podían apostar que este era el más enamorado de esos dos, si la ruptura fue repentina para Soonyoung para ellos aun más. Incluso el anunció de la boda fue repentino, ellos ni siquiera sabían que Wonwoo tenía un año en una relación amorosa con aquella mujer que ahora uniría su vida en matrimonio.


-Lo estoy, Jihoon, ¿si quiera viste la fecha de la boda? ¿Cómo voy a ir si ese día siempre yo...?- Se interrumpió a media frase, dandole otro trago a la botella, tan dolido como siempre.- No importa, igual le dije que no iría, el estúpido me pidió ser uno de sus padrinos.


-¿Qué?- Jihoon estaba sorprendido, pues no solo él sino también Jeonghan, uno de los amigos mas cercanos a Soonyoung y Wonwoo, le había expresado que aquello no debía hacerlo. El mayor iba a estar bastante molesto.


-Es un idiota, ¿no crees?- Por su tono de voz Jihoon sabía que estaba a punto de llorar.- Pero soy aun más idiota yo por aun amarlo y por aceptar un trabajo que no quería con tal de que no insitiera en que debo ir a esa estúpida boda.


-¿Aceptaste es trabajo solo por no ir a la boda?


-¿Qué esperabas que hiciera? Decirle: Claro Wonwoo, seré tu padrino e iré a tu boda mientras vuelves a romper mi corazón casándote con esa chica.- Se quedó en silencio y Jihoon pudo ver como las lagrimas corrían por sus mejillas, cansado de fingir que aquello no le dolía como el demonio, de fingir que no amaba más a Jeon Wonwoo.- Irme fue algo que debí haber hecho hace años, lo sabes.


"No soy feliz lo he demostrado"


Jeon Wonwoo trataba de entender, todos le decían lo mismo, no había persona en su vida que no le repitiera lo mismo: No deberías de casarte.


¿Honestamente? Comenzaba a cuestionarse si debía hacer caso a todas aquellas palabras, más aun después de haber visto cierto rostro desanimado aquel día en esa cafetería, odiaba conocerlo tan bien que sabía de primera mano que Soonyoung no tenía absolutamente nada que hacer y había salido huyendo a penas conoció a Hyejin, en primer lugar, ¿qué esperaba? y sobre todo, ¿qué era lo que él estaba intentando?


¿Cómo había sido la ruptura para Jeon Wonwoo?


Una sola palabra: Horrible. Lloro un aproximado de tres días y no salió de su departamento en una semana, después de eso, fingió que estaba todo bien y decidió continuar con su miserable vida. Lo peor fue tres meses después y se dio cuenta que aquello había sido el peor error de su vida.


Soonyoung seguía en la ciudad e intentaba retomar su vida como sino tuviera el corazón tan roto.


Ser solo su amigo había sido el segundo error, pues Wonwoo no quería ser solo su amigo, más no podía hacer nada al respecto, él le había pedido terminar, a pesar de que Soonyoung le rogó por minutos que no lo dejará, que lo amaba tanto y que podía volverlo a enamorar si él ya no sentía nada, ¿cómo iba a volverlo a enamorar si para Wonwoo, ese chico de ojos afilados era lo más hermoso que podía tener?


Wonwoo lo amaba tanto que lo había soltado para que siguiera sus sueños. 


No era feliz, su felicidad se había quedado junto a Soonyoung y ahora estaba ahí, a hora y media de contraer matrimonio con una chica de la cual no estaba enamorado y mucho menos quería.


Jamás se imagino que terminaría en medio de un matrimonio  arreglado.


Sentía una enorme admiración por Soonyoung, pues a pesar de todas las criticas que había recibido él solo siguió su más grande deseo y sueño, mientras que él solo era un chico patético que había seguido todas y cada una de las ordenes de sus padres, incluso en aquel matrimonio.


Algo en él esperaba ansioso su llegada, no tenía planeado invitarlo y mucho menos que fuera su padrino pero tras pensarlo con detenimiento sabía que si él se encontraba junto a él ese día, podría seguir sus verdaderos deseos.


-Deberías relajarte Wonwoo.- Mencionó Jihoon viendolo como seguía asomandose por la puerta, ansioso.- Aceptalo, no vendrá.


-Yo lo sé.- dijo desanimado.- Tenía la pequeña esperanza de que lo hiciera.


-Eres un idiota.- Respondió con molestia Jeonghan.- Sigues sin darte cuenta.


-¿De qué hablas, hyung?- Bien, no era día para pelear, pero siempre que de sus labios salía el nombre de su ex novio Yoon Jeonghan explotaba de furia.


-¿No recuerdas tu aniversario?- Wonwoo lo miró confundido, ¿qué relación tenía una cosa con la otra? No lo entendía.- Piensa un poco Jeon, Soonyoung no va aparecer porque aun separados siguen dañandolo, hoy es doce de junio.


Y de pronto todo en su cabeza hizo click; Jeonghan tenía razón, Soonyoung no iba aparecer ese día y sino encontraba valor en ese momento sería demasiado tarde.


-Jihoon, ¿dónde esta Soonyoung?


-¿Para que quieres saber?- Preguntó demandante Jeonghan, no era un secreto para nadie que tratandose de Soonyoung, el chico se volvía muy sobreprotector.- Soonyoung quiere ser feliz, ¿entiendes? Y tuvo que irse de aquí para lograrlo, porque el amor de su vida va a casarse con alguien más, ¿por qué querías que él viera todo esto?- Reclamó nuevamente, bastante furioso.


-¡PORQUE SI LO VEÍA AQUÍ NO SERÍA CAPAZ DE CASARME!- dijo finalmente, dejando sin habla a ambos chicos.- Por que la única persona con la que he deseado casarme es él.


Y finalmente lloro, lloró todo aquello que ha cargado desde el primer momento en que se arrepintio de terminar con Soonyoung, lloró tanto como aquel día en que sucedió y regreso a su departamento, porque no había día donde no lo extrañara tanto como para lanzar su telefono lejos en aquellas noches de borrachera y el deseo de llamarlo lo invadian.


Porque sus fotografías juntos seguían colgadas en la pared de su departamento, porque aun tenía aquellos peluches que los representaban, porque sus prendas olvidadas seguían colgadas en su closet, porque su colonia seguía junto a la suya, porque seguía esperando ansioso a que regresara a su vida y tomara aquel lugar que seguía perteneciendole.


No era feliz y nunca lo sería.


-Wonwoo.- Lo llamó Jihoon una vez dejó de llorar.- ¿Por qué terminaste con Soonyoung?


-Yo...escuche cuando le ofrecieron la beca para irse a Japón.- dijo, recordando aquel día.- Su profesor insistía tanto y le hablaba con emoción sobre aquello, y yo sabía que Soonyoung no lo iba aceptar, no sería capaz porque no podíamos estar separados y yo siempre he querido que cumpla sus sueños.


-Si que eres un idiota.- Jihoon se veía molesto pero a la vez divertido.- Soonyoung no acepto esa beca desde antes de empezar su relación contigo.


-¿Qué?


-Esa misma beca se la ofrecieron iniciando la universidad, ni siquiera te conocía aun y la rechazó.- dijo Jeonghan también con cierto tono divertido.- "Mis sueños se cumplirán solo si las personas que amo estan cerca, de lo contrario no encontrare la felicidad que busco" Fue lo que dijo cuando nos lo contó, también queríamos que lo aceptara, era una buena oportunidad y lo rechazo.


-Se la ofrecían semestre con semestre y seguía rechazandola, cuando te conoció y comenzaron su relación, decidio que sus sueños serían contigo de su mano.- terminó de relatar Jihoon y se sintió aun peor por aquello.


-¿Aun amas a Soonyoung?- Pregunto Jeonghan y le dio un presentimiento, pues en el mayor se vieron reflejadas sus intenciones de algo.


-Nunca deje de amarlo.


-Bien.


Y se desató un caos.


"¿Lo puedo intentar por última vez?"


Soonyoung seguía viendo sin ánimos por aquel cristal, por alguna razón comenzaba a tomarle odio a las cafeterías, bueno, no por alguna razón, tenía varios motivos para odiar las cafeterías.


Había conocido al amor de su vida en una cafetería.


Lo habían abandonado en una cafetería.


El mismo sujeto le rompió el corazón en una cafetería.


¿Qué podía hacer? Estaba aburrido, el verano estaba comenzando y hacía un calor infernal.


Odiaba el verano, porque a él le gustaba el verano.


Mentía, claro que estaba un poco enojado, pero jamás sería capaz de odiarlo, lo había amado tanto que quería atesorar ese amor en su corazón, quería guarlarlo como un buen recuerdo, porque de nada servía seguir aferrado a algo que jamás podría regresar.


Seguramente en ese momento estaba en Hawaii disfrutando de su luna de miel. Debía dejar de atormentarse con todo lo que respectaba a su ex.


-Maldito seas Jeon Wonwoo, ojala se te olvide el protector solar y te tuestes tanto que no puedas volver a salir del hotel.- dijo a nadie, solo con la vista fija en la calle, mientras un grupo de estudiantes pasaba riendo de algo que solo ellos podrían decir, tan escandalosos como cualquier grupo de estudiantes de preparatoria.


-¿Cuantas veces te he dicho que desearle el mal a alguien esta mal?- Escucho en su oído, asustandose al instante que sintió el aliento del otro, soltando una exclamación de la que no se sentía muy orgulloso.


¿Estaba alucinando? ¿Qué hacía él ahí? Y lucía tan hermoso riendose, ¡NO! No podía pensar que era hermoso, ese hombre rompio su corazón dos veces, sin embargo, tenía curiosidad.


-¿Qué haces aquí?- Preguntó, después de recuperar el aliento tras aquel susto.


-Me recomendaron esta cafetería y quise venir a probar.- Wonwoo podía engañar a cualquiera menos a Soonyoung.


-Claro, viajaste cinco horas en avión por un café, ¿qué haces aquí?


-Vine a buscarte.- dijo por fin, mirándolo directamente a los ojos, sintiendo un escalofrío recorrerlo desde la cabeza, solo Wonwoo lograba provocar eso en él y odiaba tanto eso.- Recordé que una vez dijimos que ibamos a visitar esta cafetería.


Y se odio por ser tan predecible.


-¿Qué quieres?- Dijo sentándose, sin dejar de verlo. Estaba molesto en ese instante, ¿buscarlo? ¿Para qué? ¿Restregar su vida de matriminio? No gracias.


-Hablar, Soonie.- Sonrío, era tan debil ante él que con esa sonrisa se le olvido que ese hombre en cuestión destrozó todo su corazón, no solo una, dos veces y no se cansaría de repetirlo.


-¿Vas a reclamarme que no fui a tu boda? ¿En serio a eso viajaste? Me apiado de tu esposa, la dejaste tirada con la luna de miel.- dijo intentando sona amigable y no molesto como lo estaba en ese momento.


-No me casé.- dijo y Soonyoung en ese momento cayó en cuenta de un detalle: No llevaba sortijas de matrimonio, sino llevaba aquel anillo que habían compartido en su noviazgo, el mismo que él llevaba colgado en una cadena adornando su cuello, ¿por qué? ¿Qué pasó? ¿Por qué no se casó?- Deja de pensar tanto, ya te voy a contar.


-Perdon.


-No, perdóname tú a mí, por haber roto tu corazón.- Y los ojos de Soonyoung picaron, esperaba todo menos aquello.- Yo no pude casarme y huí de mi boda, porque la única persona con la que imaginé y planee todo un futuro, eras tú.- Se quedó sin habla, no podía ni tenía palabras para contestar aquello.- Creo que sabes que eres la única persona por la que arriesgaría todo e incluso iría contra mis padres.


Soonyoung al escuchar aquello tuvo un monton de emociones, desde el enojo, hasta la felicidad, todo al mismo tiempo. Sabía de primera mano que Wonwoo jamás iría en contra de sus padres a menos que fuera por él, lo había visto discutir y pelear por su relación.


Los padres de Wonwoo nunca aceptaron su relación, no aceptaban que su hijo pudiera estar con otro hombre, pero lo aceptaron con la idea de "Este capricho tuyo se irá un día". Habían sido ellos los que eligieron que estudiaría Wonwoo, sin importarles lo que este deseaba, y esta bien, Wonwoo siempre aceptaba todo sin discutir aunque no lo quisiera. Eligieron su casa, eligieron su trabajo, eligieron sus amistades, lo único que no habían elegido ellos fue su amor por Soonyoung.


-Song Hyejin, hija de un socio importante para mi papá. Si sus empresas se unían obtendrian un poder beneficioso para ambos.- Explicó brevemente.- Un año de novios y luego nos casariamos.- El estomago de Soonyoung se revolvió al escucharlo, si, sus padres serían capaces de eso y más.- Intente amarla, ¿sabes? Porque yo le gustaba y porque estabamos comprometidos, pero no había cosa en la que no la comparara contigo y eso estaba mal, Soonie, sé que me tarde y lo siento, siento haber tardado en comprender tu manera de amar y de seguir tus sueños, porque fui estúpido al pensar que yo te retenía y no lograrias cumplirlos.- Para ese punto Wonwoo estaba llorando y Soonyoung sabía que en cualquier momento él lo haría.- Aun te amo, Soonie, te amo tanto que incluso ahora estoy desheredado y desempleado, pero esta bien porque ahora quiero luchar por mis sueños y lo que yo deseo, porque tú eres parte de esos sueños, Soonie, ¿nos podemos dar otra oportunidad?


-¿Tú crees que vas a lograr convencerme con palabras bonitas a pesar de todo el daño que me hiciste?


-No, pero estoy dispuesto a luchar por ti y si tengo que volver a enamorarte entonces lo haré, no tengo vida sin ti y me tomo tres años darme cuenta.


Y Soonyoung sonrio tan amplió, estirandose sobre la mesa para unir sus labios con los de Wonwoo en un beso.


Justo en ese momento ambos se sintieron tan completos.


"Por que campanas suenan hoy"


-Le vas hacer un hoyo al piso si sigues caminando así.- Escuchó a su mejor amigo decir con aburrimiento mientras jugaba con el celular.


Si, esa vez Kim Mingyu si estaba presente, porque en su anterior boda se reuso incluso en ser su padrino.


"Sino es con Soonyoung, no voy" Fue lo que dijo aquella vez regresando la invitación.


-¿Y si se arrepiente?- Preguntó preocupado, volviendo a caminar con nerviosismo.


-¿Estas jodiendome Jeon?


Y antes de que respondiera la puerta de la habitación se abrió de golpe y un muy nervioso Soonyoung se dejó ver, soltando un suspiro después de verlo ahí parado.


-Te lo dije, Wonwoo no va a huir.- dijo Jihoon a su espalda.


-¿Y si huimos juntos?- Dijo de pronto Soonyoung acercándose a él para abrazarlo.- ¿Y si tus papás aparecen y dicen "Yo me opongo"? Ay no, no no no, mejor huyamos y casemonos en Las Vegas.


Wonwoo solto una carcajada fuerte ante las palabras de su prometido y casi esposo.


Había pasado un año desde aquel día en la cafetería donde se reunieron, donde hablaron y donde comenzaron de nuevo.


¿Había sido difícil? Para nada, fue como si esos tres años no hubieran pasado y nunca se hubieran separado, aunque si hubo una diferencia, habían comenzado a vivir juntos. Wonwoo comenzo a vivir su propia vida, alejándose de las personas que no quería más dentro de esta, incluso si eran sus propios padres, busco un trabajo, que a pesar de no ser algo que le apasionaba le había tomado cierto cariño y continuaria con aquello hasta conseguir algo en lo que si fuera feliz.


Soonyoung por su parte era feliz, no podía pedir más en ese momento porque ya tenía aquello que lo hacía sentir completo.


Claro que no todo era felicidad y color de rosa, pero ahora ambos sabían como afrontar las dificultades, juntos, siempre juntos.


Entonces ahí estaban, frente al altar, dandose un beso después de haber dado el si que unió sus vidas para siempre, porque ambos sabían que aquello era para toda la vida.