Prólogo

— Quiero el divorcio. — El ambiente quedó completamente en silencio, por las palabras de Takemichi.
— Me rehúso a dártelo, aún me perteneces, yo decidiré cuando dártelo, además estás marcado por mí. — Fueron las palabras de Mikey, quien señalaba su cuello, tratando que entendiera a lo que se refería.
— Tengo que recordarte que soy beta, me molesta que lo olvides. — Mencionó irritado y hastiado, mientras agitaba los papeles del divorcio en el rostro del alfa. — Pero lo que más me llena de cólera es tu engaño de hace tres meses.
— ¡Fue un accidente, las feromonas me sedujeron! ¡No era yo en ese momento!
— ¡Lo marcaste! ¡Tiene un vínculo contigo! — Los ojos del beta se cristalizaron, amenazaban en derramar lágrimas, se sentía utilizado y humillado, recordando las tantas veces que le advirtieron que no se acercará a los alfas y omegas.
— ¡El maldito omega no tenía el collar anti-mordidas! ¡Estaba en celo!
— Es tan ridícula tu justificación, ya que también ustedes tienen la mascarilla, además de las pastillas y sprays para esconder y retener feromonas, tenías tantas opciones. — Ya estaba cansado de tantas mentiras, únicamente deseaba ser libre, para comenzar una nueva vida, lejos de alfas y omegas. — Te perdonaré, si firmas el divorcio es lo único que te pido.
— No lo haré, aún te amo, sé que cometí el grave error de marcarlo, pero puedo remediarlo, dame tiempo suficiente y romperé el vínculo, por favor. — El beta fue tomado suavemente de los hombros, para tranquilizarlo, liberando feromonas, sin embargo, Mikey, no espero el manotazo y el alejamiento.
— ¡Está embarazado, él me lo dijo! ¡Tiene 3 meses! — Las esperanzas de Mikey se quebraron, cómo el corazón de Takemichi. — Felicidades, ya tienes un heredero, lo que esperaba tu familia, lo que yo nunca podría darte.
— Debe de ser mentira. — Los ojos del alfa mostraban desesperación absoluta, deseaba que esto fuera un mal sueño, anhelaba volver al pasado y no ir a esa fiesta, no obstante le llegó una idea. — Puede abortarlo.
— Que gran idea, te felicito, nunca lo hubiera pensado antes. — Sarcásticamente mencionó. — Pero espera, tu aventura no solamente me lo dijo a mí, sino a toda tu familia, quienes con palpable alegría le dieron la bienvenida enfrente mío, ya que él sí puede darte un hijo.
— ¿Ellos lo saben?
— Déjame pensar, creo que sí. — El beta estaba frustrado por la poca inteligencia del alfa. — Así que firma y déjame irme, ya tienes un sustituto, quien podrás marcarlo, llenarlo de crías y pasar tu celo tranquilamente.
Cuando Mikey iba a responderle, la puerta se abrió abruptamente, mostrando una silueta conocida para ambos.
— Sus gritos, se pueden escuchar desde la sala, además el fuerte olor de las feromonas de Mikey apesta el lugar.
— Sal de la habitación Izana, estoy hablando con mi esposo. — Se notaba molesto.
— No es necesario que se vaya, porque ya terminamos de hablar, únicamente estoy esperando que firme los papeles del divorcio para irme.
— Eso es una buena noticia, deberíamos salir a beber para celebrar Hanagaki, yo conozco un buen bar cerca de aquí. — El ambiente se volvió aún más pesado, ya que utilizó el apellido de soltero del beta.
— Es Sano, no vuelvas a equivocarte de nuevo, si deseas conservar tu lengua. — Amenazó.
— No tengo todo el tiempo del mundo, Manjiro, firma ahora, no quiero volver esto más difícil.
Con gran enojo empuja los papeles Takemichi, en el pecho de Mikey, Izana está asombrado por el compartimiento del dócil beta que conocía.
— Lo firmaré, no obstante, recuperaré tu amor, haré que te enamores de mí otra vez. — Cómo algún juramento proclamó en el aire, la mirada de Izana que transmitía gran gozo, al ver que su hermanastro firmaba los papeles era única. — Listo.
— Siéndoles sinceros se tardaron demasiado en divorciarse, 5 años de casado es mucho tiempo, yo imaginé que serían solo 4 meses y terminarían, pero sorpresa.
— Cállete Izana. — Mikey quería golpear a su hermano, las venas resaltan en su frente, además de la mirada vacía que tenía.
— Espero que seas feliz Manjiro Sano, este es el adiós definitivo. — Le dolía tanto el beta pronunciar esas palabras, pero tenía que demostrar seriedad y seguridad, ya que aún conservaba su orgullo. Separarse de la persona que prometió estar a su lado toda su vida es difícil.
No esperó más tiempo para escapar, no deseaba escucharlos por más tiempo, recogió sus pertenencias rápidamente, tomando lo esencial, teniendo la mirada y atención de los dos individuos de la habitación, ignorando su intento de conversación.
Al apenas estar listo salió de la enorme mansión y subió a su auto, no lo siguieron, ya que entendían que necesitaba espacio, bueno, eso pensó Izana, quien detuvo a su hermanastro cuando quiso ir detrás de Takemichi.
Estando completamente solo se derrumbó, estaba frustrado, él realmente amaba a su esposo, aunque fuera mal visto estar emparejado con un alfa siendo un beta, la sociedad era una mierda.
Cuando estuvo completamente estable, encendió su auto y limpio las pocas lágrimas que trataban de traicionarlo.
Esta sería una nueva vida llena de aventuras para un simple beta, dónde conocerá muchas personas, en un mundo donde es necesario tener feromonas, para que te consideren alguien de valor.