💜 pink sunset 💛 [Haitani'sxKokonoi] (omegaverse)

Sinopsis

Dos hermanos alfas sienten la misma conexión por un omega.

Genero:
Romance/Erotica
Autor/a:
Orion Inui
Estado:
En proceso
Capítulos:
15
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1 frutas

Una alarma resuena en un departamento, unos pasos se escuchan en el baño, luego en la cocina prendiendo con cuidado la tetera para beber café, abre el refrigerador y toma una botella de leche, la pone en la mesa.


—Papi, papi, ya pendí el cafe.—Una linda voz infantil toma las mejillas de Hajime que abre despacio sus ojos.


—Ren dos minutos más.—Hablo adormilado cubriéndose con la sabana.


—Papi vamosh a llega tade.—Su vocesita infantil al borde del llanto hace que Hajime se levante de la cama.—¡Vamos papi!


—Vamos, amor.


Hajime Kokonoi es un omega de 23 años que tiene un hijo de 4 años, un padre joven y soltero. No es fácil llevar los gastos por si solo sin embargo no se rinde cada mañana.


—Papi ¿vamosh al paqe?—Tomo su mano caminando al kinder. Hajime pensaba en las cuentas de esta semana y luego miró al pequeño niño de ojos verdes.


—Si, amor, el fin de semana te llevaré al parque.



—¡Estoy muerto!— Sé dejo caer en la cama, Hajime a veces siente que la vida se le termina pero no puede renunciar alguien le acompaña. Se amarro su cabello y comenzó a recoger su habitación y luego fue a la recámara de pequeño bebé donde todo está ordenado, a veces se siente culpable que no hay juguetes tirados porque su hijo evita hacer un desastre para que su padre pueda sentarse a descansar.


Lavo los traste, aspiro y preparo la comida, se sento un momento en una silla y se quedó dormido, no tiene alguna licenciatura así que trabaja por las noches es mesero en un club nocturno para tener todo el día cuidando de su cachorro.


Los golpes en su puerta lo hicieron levantarse arrastrando los pies.


—Ya es hora que salgan.—Un pelirosa me sonrió poniéndose un cubrebocas para cubrir sus cicatrices. —¿no Dormiste?


—Si un poco pero aun tengo sueño. —Bostezo estirándose.—Ren me calienta el agua todas la mañanas para que tome café y pueda reaccionar pero a veces muero de sueño.


—Ya te dije, sube al escenario conmigo a bailar apuesto que ganarías más y no tendrías que quedarte más horas.—Sanzu comentó mientras metía sus manos en sus bolsillos.—Yo llego mucho antes que tú y gano más.


—Wey, a veces llegas a las 9 de la mañana.—Hajime resoplo buscando su encendedor en su pantalón.


—Eso es cuando, ya sabes, salen algunos clientes que quieren que sigas con ellos la fiesta.—Sanzu hizo una seña con sus dedos de "dinero"— La última vez pague el aire acondicionado que quería Senju.


Hajime chasuqeo la lengua, es verdad Sanzu pago el aire acondicionado mientras él lleva dos años posponiendolo.


—¿Por qué no buscas a los abuelos de Ren?—Sugirió bajando su cubrebocas para darle una calada al cigarro de Hajime.— Cuando te emborrachaste dijiste que su familia tiene dinero y que se parece a ellos.


—Ni hablar.—Frunció el ceño molesto y le dio un golpe en el hombro.—Es como si yo te dijera busca al papá de Senju.


—¿Te crees muy gracioso no?—Respondió funciendo el ceño.—El pendejo dijo "no se parece a mi" soy omega no fotocopiadora. Hijo de puta.


—Ya callate.—Hajime se acomodó el cabello y Saludo a la maestra que llamo a los dos infantes.—¡amor!


—Papi.—Su infantil voz es la curita en Hajime.—Tío.—Saludo cordial y Sanzu estiró su puño para chocarlo con él.


—Tío.—Senju imito a su papá y Sanzu nego.


—Las niñas no saludan así.—le regaño y la niño miró a Hajime que también extendió su puño.


Los cuatro caminaron de regreso al edificio, Hajime conoció a Sanzu cuando llegó al edificio con un bebé en brazos, sus cachorros se llevan por meses así que se hicieron amigos al instante, cuidándose entre ellos por eso sus hijos los llaman "tio". Un omega vivía en e otro piso y fue quien los metió en el club nocturno ambos eran meseros pero a Sanzu le vieron potencial de entretener y tomo la oportunidad. Hajime quiere pasar toda su vida desapercibido y que no lo encuentren y pierda su tesoro, aquella luz que alumbró su camino cuando su mundo se le caía.


—Papi, en la escuela la maeta dijo que los niños deben come futas. Ya no tenemo.—El ojoverde sonrió mientras colorea y Hajime anota cosas en una libreta.


—Si amor, mañana compramos fruta ¿de qué tienes antojo?


—¿Etas tabajando?—Miro curioso la hoja, Hajime puso su atención en el niño, sus ojos son verdes y brillantes, tiene unas espesas pestañas rubias y no se parece en nada a él, es el retrato de su alfa.


—Si amor estoy trabajando.—Beso su frente y suspiro por lo que pudo ser.—Dime que frutas quieres.


—Papi quielo mushas fesas, famuesas y manzas.


—Bien, ya lo anote en mi cabeza, mañana sin falta te las compro.


—Gashas papi.


Hajime volvió a mirar su libreta revisando si le sobra el dinero suficiente para comprar las frutas que su cachorro pide, sonrió al ver que si, no es tan malo trabajar de noche en el club.


—Escucha voy a cerrar tu puerta, si escuchas algún ruido escóndete en el closet.—Cada noche da las mismas indicaciones mientras se termina de vestir.—Tomas el celular y me envías un mensaje ¿tiene carga?


—Shi papi, tabie llamó a polishia.


—Si amor, buen cachorro.—Beso con suavidad y culpa su frente, lo intento, una y otra vez tener un trabajo que le permitirá darle una buena vida a su cachorro pero le pagan muy poco y limitaba los gastos, el club nocturno le dan mejor paga y le permite cuidar a su cachorro.


—No tades.—Le abrazo y Hajime asintió.—Te amo papi.


—También te amo, Ren.


Cerro la puerta de la habitación del niño y luego la puerta principal la cerró con llave, Sanzu también cerraba su puerta con llave cuando se encontraron.


—Vamos.—Sanzu tomo del hombro a Hajime y se marcharon.