SENSEXTION - KOOKMIN

Sinopsis

Un chico hetero envuelto en los encantos de un hombre que lo llevará a dudar de su sexualidad y sacar a flote todos sus deseos ocultos. Contenido para adultos - Lenguaje vulgar - tríos/orgías - Voyeurismo - uso de armas - lesbianismo - Jk top/Jm versátil - Sexo heterosexual y bisexual - Contiene vminkook Si no te gusta este tipo de tramas por favor sigue buscando otra historia, esta no tiene drama, solo a dos jóvenes experimentando su vida sexual. Si eres menor lee bajo tu propia responsabilidad.

Estado:
Completado
Capítulos:
24
Rating
4.8 4 reseñas
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1

   La luz entraba por los espacios que la cortina permitía, anunciando que un nuevo dia había comenzado.


   Acostado en su cama abre los ojos con pereza y como si su cerebro estuviese programado a la hora exacta, suena su despertador.


- Mierda - se quejó con voz adormecida.


   Eran las 7 am; hora en la que acostumbraba a despertar o más bien hora a la que debía despertar ya que entraba a trabajar a las 8:30 de la mañana.


   Se levantó de la cama y se sentó en la orilla de la misma, mirando hacia el piso. Otro maldito dia entregando mierdas por aquí y mierdas por allá.


Su trabajo de domiciliario lo tenía aburrido y harto pero necesitaba hacerlo porque las cuentas no se iban a pagar solas.


   5 minutos mirando unos zapatos en el suelo y respirando pesadamente.


Se puso de pie camino al closet para buscar la ropa que se pondría hoy y luego se dirigió a tomar una ducha.


   Trás ducharse salió con una toalla en su cadera y después de aplicar crema corporal se vistió con: unos boxers negros, pantalón negro, converse blancas, hoodie gris y pasamontañas negro, su ropa habitual. Le gustaba sentirse cómodo y no llamar la atención.


   Salió a la cocina, tomó una tasa y se preparó un cereal. Un desayuno aburrido para un dia aburrido.


    Poco después se encontraba entrando al trabajo sus compañeros lo saludaron dándole los buenos días como de costumbre.


- ¡Hey Jimin! Ven acá - su compañero Hoseok lo llamó - Hoy traje almuerzo para ti, mi mamá insistió, asi que no puedes negarte, hizo lasaña y nunca te resistes a una lasaña - dijo con una sonrisa en su rostro.


-Dile a tu madre que la amo - Jimin le devolvió la sonrisa.


   El dia transcurrió con lo normal: entregar correspondencia aqui, llevar algunas cajas para allá. Básicamente su trabajo consistía en ir a entregar lo que le pidieran donde le pidieran y para eso la empresa le facilitaba una motocicleta como medio de transporte.


   6 pm de la tarde. Una hora más y ya se podría ir a casa.


- Park, lleva esto a la compañía de los Jeon. piso 5, cuarto de archivos. En la puerta está el número 013, preguntas por Jeon jungkook y le entregas la caja, luego te puedes retirar a tu casa - Dijo su jefe.


   Jimin ya conocía el edificio, había entregado varias veces cajas de hojas y tintas de impresora en el mismo sitio. Subió a su motocicleta metiendo el encargo en una mochila, para luego dirigirse al lugar indicado.


  Al llegar, la recepcionista quien lo reconocía lo saludó.


-Hola, Jimin ¿Cómo estas? ¿A dónde te diriges hoy? - preguntó la guapa chica de cabello rojizo y ojos verdes.


-Hola, sussy, estoy muy bien. Voy a entregar una caja al 5to piso- respondió con una sonrisa igual que la de la mujer.


-Ok, un gusto verte de nuevo por aqui, siempre es bueno... - dijo mordiendo levemente su labio inferior.


-Gracias su, también es bueno verte, voy a subir- Se dió la vuelta sonriéndole agradablemente, dando pasos apresurados por entregar el paquete y largarse a su casa. Pero escuchó la voz de la chica que lo llamaba.


-¡Oye Jimin! - el chico da vuelta para ir hasta donde ella está - mhm, no quiero ser inoportuna pero... ¿Te gustaría cenar conmigo el sábado en mi casa?, mi hermana se fue de viaje y estaré sola- mordió su labio nerviosa mirando sus manos- y me gustaría que me acompañaras ¿Qué dices?


Ella era atractiva ¿Por qué decirle que no? Pensó.


-Claro, anota mi número y me mandas la dirección, hora y ahí estaré- Dijo dandole una genuina sonrisa.


   La chica rápidamente sacó un papel y escribió el número que Jimin le dictó. Se despidieron por segunda vez y este último entró al ascensor presionando el botón del quinto piso.


  La hora laboral de la empresa había terminado hace algunos minutos, por lo que estaba casi vacía. Caminó mirando los números en las puertas recordando donde debía dejar la entrega.


-Mierda... olvidé el jodido número de puerta- miró alrededor y vió un chico de traje caminado hacia el ascensor y decidió preguntarle por el cuarto de archivos.


-Disculpa- llamó su atención moviendo la mano donde sostenía un papel- debo entregar un paquete al señor... -miró rápidamente el nombre en la hoja- Jeon Jungkook, en el cuarto de archivos, ¿Me podría indicar por dónde es?-

El sujeto amablemente le dijo como llegar. Jimin le dio las gracias y apresuró el paso.


   Rápidamente encontró la puerta. Tocó varias veces pero nadie salió; hizo ademán de tocar mas fuerte empujando sin querer y esta se abrió. Echó un vistazo asomando solo su cabeza y no vió a nadie pero se escuchaban voces.


-¿Hola? Señor Jeon- entró tímidamente- vengo a entregar un paquete - avisó pero nadie respondió. Así que caminó por el lugar sacando de la mochila el encargo, acercándose a un escritorio que había a algunos pasos adelante.


  Su corazón se detuvo cuando escuchó lo que creía ser sollozos y se acercó a una puerta que estaba entre abierta dentro de esa misma oficina. Con los nervios de punta y la idea de que no debía acercarse más, miró por el pequeño espacio que el lugar permitía y lo que vio hizo que si su corazon hace unos minutos estuviese acelerado ahora estuviese a punto de tener un paro cardíaco.


   El hombre tenía apoyada contra la pared a la mujer con la falda levantada hasta la espalda y sus medias negras junto a su ropa interior estaban por sus tobillos. La chica de cabello largo y rubio gemía mientras el hombre cubría su boca con una mano y con la otra la masturbaba desde atrás, al mismo tiempo que le decía cosas al oído, las cuáles Jimin no podía entender ya que su tono era muy bajo y ronco.


   Él quería huir de ahí pero las piernas no le respondían y su respiración se estaba entrecortando.


   El hombre prosiguió a sacar la ropa que le estorbaba de entre las piernas de la rubia junto con sus tacones negros de zuela roja y la cargó en sus brazos mientras la besaba hambriéntamente. Esta abrazaba las caderas del sujeto con sus largas piernas.


   Jimin veía la escena y no podía creer lo que estaba mirando. Tampoco podía creer que ver eso lo estuviera poniendo completamente duro.


Aquel hombre subió a la rubia en lo que parecía ser un escritorio y Jimin pudo verlo mejor. Era un tipo de piel blanca, cabello negro recogido en una coleta, traje negro ceñido al cuerpo. Debía medir cuánto menos 1.80.


  Su análisis se intensificó cuando este bajando la cremallera de su pantalón dejó salir su erección. Jimin sintió que iba a babearse. Era el pene mas grande que jamás en su puta vida había visto, pero... ¿Por qué le estaba viendo el pene a ese hombre?


  Sacó todo pensamiento raro de su cabeza y vió como la mujer rubia bajaba del escritorio; se ponía de espaldas al pelinegro y pegaba su pecho a la mesa. Este último bajó su rostro y besó las nalgas de la chica dandole un pequeño azote, posicionándose entre sus piernas para colocarse un condón muy rápido y penetrarla fuertemente mientras la tomaba por el pelo.


  La embistió varias veces hasta que se escuchó un gemido junto a un objeto cayendo y fue cuando el pelinegro y la rubia dirigieron su mirada a la puerta y vieron que había un chico con el rostro palido mirando.


  El gemido que se escuchó fue de Jimin y en ese momento soltó su bolso. Rápidamente la chica bajó su falda y el hombre guardó su erección. Les había cagado el polvo.


   Jimin se retiró de la puerta casi corriendo para salir del lugar pero la voz de aquel hombre lo hizo detener.


-¡Oye! Es de mala educación espiar a la gente - se burló -¿A qué venías?


   El pelimorado no encontraba su voz después de haber visto aquella escena y encima ser descubierto, era sumamente vergonzoso.


-Y-yo... - tragó saliva - solo vine a dejar este paquete al señor Jeon Jungkook ¿E-es usted? - dijo con el rostro ahora completamente rojo.


-Sí, soy yo - le sonrió ladino- ¿Me lo darás o...? - inquirió el pelinegro pasando la lengua por su labio superior, esperando a que el pequeño frente a él reaccionara.


   Jimin no pudo evitar mirarle los labios y de nuevo la voz del hombre lo hizo salir de sus pensamientos - ¿Hola? El paquete - pidió divertido. El más bajo con manos temblorosas entregó lo pedido.


-P-por favor, firme aquí - le entregó un papel.


-Gracias ¿Puedes girarte para apoyarme en tu espalda?-  el pequeño casi a punto de morir lo hizo. Sintiendo la respiración y el fuerte olor a perfume del hombre detrás de él. firmó el recibo y lo hizo girar de nuevo por los hombros - Grácias...¿hmm?- dijo con intención de saber el nombre del chico.


-¡Oh! ¿Yo?- se auto señaló - Jimin. Me llamo Jimin. Por favor, ruego me disculpe por molestarlo, yo no quería... - fue interrumpido por Jungkook.


-Tranquilo ~Jimin~ lo que viste es solo un acto sexual, todos lo hacemos, relajate. No estoy enojado- dijo despreocupado con una sonrisa de lado. Jimin asintió.


-Igual disculpen- se dio la vuelta y corrió hasta el ascensor. Al entrar en este llevó una mano a su pecho respirando rápidamente ¿A el hombre no le molestaba que lo haya visto follando? No puede ser. Él moriría de vergüenza si algo así le sucediera.


  El ascensor se detuvo en planta baja y salió como alma que lleva el diablo fuera de la edificación.


  Ni siquiera se despidió de Sussy.


   Llegó a su departamento y quitándose la ropa se metió a la ducha. El agua caía sobre su cabello y mojaba su rostro mientras iba bajando por su cuerpo. Cerró los ojos tratando de olvidar lo que vió pero su miembro no respondía de la misma manera.


Su erección dolía y no le quedó de otra que llevar su mano a esta y comenzar a darle atención masturbándose. Lo que lo desconcertaba era, que en su mente no estaba la rubia, sino el hombre de cabello negro largo con la polla mas perfecta que había visto jamás, siquiera en alguna maldita película porno.


Aceleró los movimientos de su mano mientras tensaba los músculos de sus piernas y se corría sobre su puño, dejando salir aquel espeso semen, que caía como cascada al suelo de la ducha ¿Por qué mierda se había tocado pensando en un hombre? ¿Qué le estaba pasando? ¿A sus 23 años iba a cambiar de gustos? No, no podía ser.


   Salió de la ducha y secó su cabello con un secador. Se colocó un pantalón de pijama, para irse a preparar la cena tratando de olvidar lo que había sucedido anteriormente.





(Esta fue mi primera historia, no al bullying