¡¿PORQUE USAS VESTIDOS!?

Sinopsis

Mnmm no ay descripción vallan y léanlo:3porfa Aclaro esta historia esta en mi cuenta de wattpad soy( @Antonela_YS138 )la subo aquí por las dudas sjaj ❤️‍🩹

Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

♡Única parte♡

Disculpen si encuentran errores de autografia📝👀


Bueno, comenzamos 👇🏻


La familia Midoriya eran muy pobres. Pero también estaban llenos de amor :]


Así que cuando Inko se enteró de que estaba embarazada de una niña,,, ella y Hisashi estuvieron que gastaron lo poco que tenían de dinero para comprar unos vestidos muy  bonitos para la llegada de su angelito


Quien por sorpresa resultó ser un niño.


Inko estába muy feliz, ya que no le importaba si resultado ser niño, solo que se preocupo por el hecho que estaban planeando la llegada de una niña.


Pero hisashi se apresuró a asegurar que no sería un problema, ya que su próximo ascenso les daría fondos de sobra para comprar todo un armario nuevo para su ahora hijo


Así que esa ropa se guardó en una caja que fue llevada aún armario durante meses, mientras la pareja solo se centraba toda su energía y amor en asegurar la salud de su bebé,

Estában muy felices.


Pero el destino tenía otros planes

.


.


.


Justo en la media tarde inko entro en lavor de parto y con la poco fuerza que le quedo llamo a emergencias ,cosa que no tardo mucho en llegar. Ya estando en el hospital  Inko dio a luz con mucho éxito a su precioso bebé


Estaba muy contenta. pero eso duro poco,ya que una enfermera entro al consultorio donde  está ella y su recien nació.


-señorita inko una llamada es para usted-dijo la enfermera con una cara un poco triste


Inko tomo el el teléfono y lo que escucho le rompió el corazón tanto que le empezaron a caer lágrimas mientras abrazaba a su bebé.


Hisashi había sido atropellado por un conductor ebrio,Mientras iba de camino al hospital. Matandolo al instante


.


.


.


Pasando el tiempo por la muerte de difunto esposo,era de esperar que las facturas se acumularon y su cuenta de ahorros se fue vaciando poco a poco.


"Mi pobre Izuku ni siquiera tiene ropa adecuada".


Inko tuvo que desempacar la ropa acumulaba con polvo del armario y pronto el joven Izuku se hizo con las faldas de volantes y los hermosos lazos en los que invirtieron sus padres. Venían en tallas y estilos variados, ya que la pareja pensó inicialmente que comprarlos al por mayor les ahorraría mucho dinero en el futuro.


Claro que Inko podría haber usado un poco de dinero una vez que volvió a su antiguo trabajo como florista, pero la idea de no ver la ropa que su marido eligió con ilusión para su primogénito le parecía que estaba borrando los últimos rastros de él.


Y ella no podía permitirlo.


¿A quién le importaba que la gente la mirara de forma extraña? Disfrutaba de la visión de su precioso hijo girando felizmente con su falda y peinando sus preciosos rizos con cintas de colores cálidos.


-¿Podrías ponerme esto en la cabeza, mamá? -preguntó el ahora niño de 4 años mientras presentaba una corona de flores de rosas y margaritas.


Inko acepta muy feliz


Durante un buen  tiempo, las miradas indiscretas y los juicios de valor no la molestaron.


Hasta que un día  su pequeño Izuku sollozando llegó a casa con el vestido roto y el pelo embadurnado de todo tipo de sustancias.


—Me llamaron bicho raro, mamá. Me dijeron que no debía vestirme como una niñaa


Inko estaba debastada, llorando de frustración mientras limpiaba los cortes y las heridas de las manos y las rodillas de su bebé.


Cada mueca de dolor y cada gemido de la pequeña cosita verdecita la hacían sentirse cada vez más frustrada y enfadada. Con ella misma. Con los atacantes de Izuku. Con la sociedad. Pero sobre todo.....


—¿Qué dijeron tus profesores, Izuku? ¿Detuvieron a los niños que te hicieron daño? —Inko había calmado al niño hasta que sus gritos se convirtieron en sollozos, los ojos se oscurecieron cuando escuchó su respuesta.


—Ellos... sólo miraban, mamá... No hicieron nada—fue lo que dijo el niño tembloroso.


Todo lo que sucedió después fue un problema!


Se dijeron palabras, se despidió a gente y se hicieron algunos juicios.


Inko lloró en el momento en que ganaron el caso, derrumbándose en el suelo mientras acurrucaba a Izuku en sus brazos, susurrando y agradeciendo a Hisashi por guiarlos a donde fuera.


Después de eso, Inko tuvo sus reservas y tenía que hablar con su hijo.


—No lo quiero —dijo el ahora niño de 5 años con los ojos llorosos. Izuku parecía que iba a hacer un berrinche si la remera se acercaba a él.


—Es por tu bien, Izuku Por favor


Al ver la cara de súplica de su madre, el menor cedió. Con la cara triste


La madre y el hijo decidieron que su casa era una zona segura. Así que el joven sólo tenía que soportar llevar esas feas remeras feas fuera de su casa.


Dentro de su casa, era libre de ponerse la preciosa ropa que le encantaba a su cuerpo desde joven.


Se había convertido en algo tan natural que Izuku, de siete años.....no se lo pensó dos veces para abrir la puerta cuando alguien llamaba incesantemente a su timbre.


La verdad es que le ponía de los nervios. No estaba de buen humor, pues acababa de perder su llavero All Might de edición limitada de la época dorada.


-¿Qué pasa?-


Delante de él había un chico desconocido de más o menos la misma edad, con la mano derecha pasando por su pelo rubio mientras la otra sostenía un tupper.🍱


—La vieja... digo mi madre quería que tuvieras esto —dijo el chico más alto con el ceño fruncido—. Somos nuevos aquí y ella dijo que hiciera amigos o lo que sea.


Esto hizo que Izuku se pusiera nervioso, pero encantado de todas formas. Hacía tiempo que no hacía un amigo, sólo tenía el gato callejero al que da de comer después de la escuela y la amable abuela que le saluda cuando visita el santuario cercano.


Por eso extendió alegremente sus manos, pero entonces lo vio.


El brillo reconocible de una sonrisa exagerada y los colores primarios que gritan "¡ESTOY AQUÍ!". Es inconfundible, incluso el razguño en la ceja derecha estaba allí. Era el llavero perdido de Izuku.


El chico rubio grita cuando el niño más pequeño se abalanza sobre él, derribándolo.


—¡Tienes mi All Might! —grita Izuku con frustración cuando el rubio extiende el trozo de metal más allá de él.


—¿Qué? ¡Esto no es tuyo! Esto es un juguete de niño! —argumenta el rubio más alto, empujando la mejilla pecosa con la palma de su mano.


—¡Yo SOY un niño, tonto!!


Se detiene.


Al estar desprevenido, Katsuki aflojó el agarre del llavero e Izuku pudo arrebatárselo de las manos.


El niño más pequeño se levanta y se quita el polvo de los pliegues de la falda antes de correr hacia la puerta.


Pudo oír al ladrón gritar:


—¡Mentiroso! Los chicos no pueden ser tan lindos.


Más tardeeeee, Izuku observa divertido cómo una bonita mujer con el mismo conjunto de pelo rubio y afilados ojos rojos se inclina profusamente y se disculpa ante su mamá Inko.


Izuku deja escapar una risita nerviosa cuando Katsuki recibe un golpe en la nuca.


—¿Qué dices, mocoso? —Mitsuki lanza una mirada de advertencia a su hijo.


—Perdona que te haya quitado el llavero de All Might —dice el chico a regañadientes.


—¿Y? —le pregunta su madre.


—Por decir que no eres un niño porque eres lindo —termina Katsuki con un chasquido de lengua.


Los ojos de ambas madres se abren de par en par, no se esperaban eso.


Mitsuki le estaba presionando para que se disculpara por el curry derramado en el porche de su casa, pero aceptaría lo que pudiera conseguir. Sobre todo si podía utilizarlo para burlarse de su insufrible engendro.


La mujer se quedó asombrada por el chico de aspecto dulce que se inclinó nerviosamente también.


—Siento haberte llamado tonto.


Izuku mira a un lado antes de continuar.


—Y por tirarte al suelo porque tenías mi llavero All Might de edición limitada de la época dorada —dijo de un tirón. Era adorable.


—Tch, supongo que ahora estamos a mano, Deku.


Izuku frunce el ceño ante el apodo

El también podía jugar al mismo juego .


—Vale, Kacchan.


Y así es como se conocieron Katsuki e Izuku.


Lo que nos lleva a la situación actual. Una historia verdaderamente trágica que involucra a un rubio guardian y a compañeros de clase frustrados.


-¡Por supuesto que no! -el rubio se encoge de hombros para dejar más clara su negativa.


-¡¿Por qué no?! Vamos, hombre. Izuku es el mejor cuando se trata de matemáticas. Realmente necesitamos su ayuda! -se queja el rubio Pikachu, rascándose profusamente la cabeza.


-¡Sí! Vamos a fracasar. Eso no es de hombres!-


Kirishima finge una mirada de absoluta decepción, moviendo los ojos entre el suelo y Katsuki para ver si cede.


Sero también participa en la fraudulenta exhibición, dejando caer rápidamente su sonrisa y mirando fijamente a la distancia .


"Idiotas".


Katsuki no es estúpido. Sabe que esto no era del todo por el fracaso de las notas (aunque también es cierto que el trío no sabe calcular una mierda).


No. Esto fue la consecuencia del pequeño desliz de Izuku después de que se le encomendara la tarea de conseguir el vestido de la heroína para su obra de teatro de la clase.


Todas las miradas se centraron inmediatamente en el peliverde cuando rechazó el presupuesto del traje que le daba Ochako.


-No te preocupes, tengo muchos en casa. Podrías tomarlos prestados -dice tan despreocupadamente, sin percatarse de las miradas que no parpadean.


-¿Seguro que a tu hermana o a tu madre no les importará?-


Las cejas de Izuku se fruncen durante un segundo antes de sonreír como el sol encarnado.


-¡Esos son míos, tontita! -sus mejillas se calentaron un poco al aclararlo. Estaba agradecido de haber superado toda esa fase de vergüenza.


Ahora, a la floreciente edad de 16 años, ha llegado a aprender cómo y con quién abrirse. Conociendo a sus compañeros, sabe que esta parte de él es segura y será respetada.


-Oh, ya veo -la morena baja lentamente la mano que sostiene los billetes mientras procesa la información, y luego esboza una sonrisa cegadora-. ¡Más fondos para la utilería, entonces!


Vale, no fue exactamente un desliz porque Izuku expuso voluntariamente una parte íntima de sí mismo que sólo Katsuki conocía.


Pero eso no cambia el hecho de que quisiera arrancar varios pares de ojos que inmediatamente se encendieron con interés al escucharlo.


Los idiotas le estaban sacando de quicio, así que hizo lo que tenía que hacer. Incluso a costa de su propia cordura.


—¡Deku!


El peliverde miró inmediatamente al otro lado de la sala, con los ojos entrecerrados por la sospecha, ya que su amigo de la infancia nunca le llamaba en clase. Nunca para nada bueno.


—¿Cuál fue tu puntuación en el último examen de matemáticas?


Izuku suspira, exasperado. Por supuesto que su rival quería restregárselo.


—98.


Katsuki sonríe a los tres chiflados que tiene delante.


—He sacado un cien perfecto, así que será mejor que preparen su lamentables culos, cabrones.


Eso no fue el final.


El diablo trabaja rápido, pero aparentemente los perros cachondos trabajan más.


(Eso me salió bien ajja)


Por algún milagroso giro del destino, Cara de Tonto, Pelo de Mierda e incluso Mitad y Mitad y Muerto Viviente (¡ni siquiera está en esta clase!) se convirtieron en hombres de utilería #1- #5.


Katsuki era el #6, pero eso no es lo importante.


En un principio le ofrecieron el papel de villano guapo, pero no podía dejar a Izuku en manos de ese grupo de cabrones sedientos.


Sintió un poco de pena por Tsuyu, que empezó a derrumbarse después de que Shoto se negara a ser el príncipe porque "había encontrado su vocación" y Mineta se hiciera cargo.


Y ahora aquí están todos. Con sus tres amigos idiotas que están vibrando en sus zapatos y dos niños ricos normalmente estoicos que tenían un cierto brillo en sus ojos de pez muerto.


Con suerte, su estúpido amigo de la infancia se tomó el tiempo de leer su mensaje de no llevar falda ni vestido.


¿Cuando le preguntan por qué? Se limita a decir que porque estaban fuera de temporada. Izuku siempre se guiaba por sus consejos de moda (ventajas de ser un heredero del imperio de la moda), así que probablemente todo funcionará.


Entonces, se abrió la puerta.


Y bueno, Izuku siguió su consejo. No lleva ninguna de sus vestidos con volantes.


En su lugar, eligió unos pantalones cortos que podían pasar por una segunda piel y una camiseta de tirantes ajustada que mostraba su tentadora tez pecosa.


Izuku tardó tres veces en sacar a todo el mundo de sus miradas embobadas, haciéndose a un lado para que todos pudieran entrar por la puerta.


Katsuki juró por Dios que les sacaría los ojos a esos idiotas. Captó esas miradas furtivas a los muslos de Izuku. Incluso Shinsou levantó una ceja ante la seductora curva del trasero del chico.


—¡Mi madre ha salido a trabajar, así que hoy estamos solos! —dijo Izuku alegremente antes de agarrar a Katsuki al pasar el umbral.


El varón más pequeño apenas podía mirarlo, sin saber que el mero contacto de su piel estaba friendo las neuronas que le quedaban a Katsuki.


—He visto tu mensaje. ¿Está bien, Kacchan? —Izuku le mira inocentemente, esperando que Katsuki le mire realmente para obtener su aprobación.


El rubio sigue las curvas naturales de Izuku, atragantándose un poco con su saliva al ver el trozo de piel, antes de taparlo con una burla.


—¿No podías ponerte algo más corto? —comenta, poniendo los ojos en blanco. Cualquier cosa con tal de no mirar a Izuku ahora mismo porque su Bakugo junior se está despertando.


Para su horror, Izuku se limita a sonreír y asentir.


—¡Anotado, Kacchan!


Esos idiotas definitivamente NO pueden estar aquí la próxima vez.


Quizá fuera el calor del verano o el continuo hervir de su sangre, pero Katsuki no recordaba qué les había llevado a esto.


En un momento, todos estaban siendo realmente productivos y haciendo el tonto mientras trataban de encontrar el vestido perfecto. Izuku incluso se reía, ¡con hoyuelos y todo! Estaba muy contento con los elogios que recibía de sus compañeros y apreciaba mucho la delicadeza con la que trataban las prendas.


Entonces, ¿cómo?


Katsuki recorre la sala, las idénticas miradas de vergüenza y excitación en los rostros de todos.


Oye a Kirishima fingir una tos después de que Izuku se agache y muestre lo resistente que era el vestido ceñido. Era casi cómico cómo los ojos de Shoto se salían de sus órbitas. Denki ya se había desmayado hace dos minutos. Sero miraba fijamente una mancha en el suelo y Shinsou se esforzaba por tapar su cara con su remera por el hecho de tener la cara roja


Gracias a Dios, los años de exposición hicieron a Katsuki un poco más inmune, porque definitivamente moriría.


-¡Ese es tan linda, bebé! -grita Inko y aplaude, llorando un poco al ver que su bebé tenía ahora amigos muy solidarios.


Izuku siempre hacía estos pequeños desfiles para ella y ahora estaba más que feliz de ver un público más amplio.


Ve como kacchan lo mira y le pregunta


-¿Qué te parece, Katsuki-kun?-dice Izuku


El rubio sonrió con un tubor en las mejillas.

- Hermoso como siempre deku -


                          🍂 FINN 🍂











Alllll fin lo termineeee .este es de las primeras historias q hago asi le tengo un cariño sjja

La verdad esque lo modificaba a cada rato y no me decidía si subirlo o no

Pero bueno me gusto el resultado creo

👀🧡💚