Capítulo 1★
Un día cómo hoy se cumple tres años que estoy en la ciudad, Daegu es ahora mi hogar, hace tres años que hui de Busan con mi mejor amigo, Taehyung, así impidiendo un matrimonio forzado que tenía planeado mi Padre.
No me arrepiento de absolutamente nada, aunque al principio estaba solo y con mucho miedo, llegó Tae a mi Vida, me salvó de ser el boleto libre de mi Padre, me dio el valor, el dinero y así iniciamos una nueva vida en Daegu, lejos de los planes de mi familia.
Aquí en Daegu puedo ser yo, libremente y expresar mi aroma a frutos rojos o eso creía
Cómo todas mis mañanas ingresaba a Constructora Min, mi trabajo exactamente hace dos años y medio.
Soy el Secretario de Min Yoongi actualmente, un Alfa extremadamente estricto y controlador, fiel y apasionado por su trabajo y un perfeccionista de primera, nunca he visto ni una pequeña sonrisa en su rostro, tengo el leve presentimiento que me odia.
Aunque comencé siendo primeramente Secretario de Min Namjoon, un Alfa amable, noble, amoroso, y apasionado por su trabajo, que me trataba como su propio hijo, pero lamentablemente decidió retirarse para disfrutar más tiempo con su omega. Cediendo así su lugar al mismísimo Min Yoongi.
Todavía recuerdo la fría mañana en que nos conocimos su padre, el Señor Namjoon nos presentó. Un hombre Alto, de Cabellos azabache, ojos felinos y la piel blanca como la maisena, el Alfa era extremadamente hermoso eso no lo podía negar, cuando sus oscuros ojos como la noche se fijaron en mí, pude sentir a mi omega levantar la cabeza para observar al Alfa que teníamos enfrente, lo cual me extraño mi omega nunca ha manifestado algún interés por ningún Alfa, y era extraño porque no podía sentir su aroma, en la empresa teníamos las reglas de usar supresores para nuestros aromas, absoluto todos sin excepción de nadie.
Un carraspeo me devuelve a la realidad, cuando levanto la vista hay está enfrente de mí, mi "amado" jefe, nótese el sarcasmo
No sé cuánto tiempo estuve en mis pensamientos, que ya estoy en mi escritorio y sin sentir como llegué.
—Sígame— ordena fríamente
Agarro los papeles y su agenda y me encaminó directo a su oficina, donde al llegar lo veo sentarse en su escritorio.
—Joven Park, mi agenda— escuchó nuevamente su mandona voz, que me saca de la tranquilidad de mis pensamientos
¡Maldito idiota!
Que le cuesta usar un poco de educación, un por favor o Buenos días, son palabras que durante un año nunca he escuchado salir de su boca.
Por más belleza de Dios griego que posea, su actitud es un asco, definitivamente nadie es perfecto.
—Señor Min, tenemos una reunión a las doce del medio día con el Señor Han Jisung, los papeles que me pido sobre el nuevo edificio ya los mande en su computadora, y también el abogado de su familia solicita una cita urgente con usted.
—¿Mi Abogado, para qué? — preguntó confundido.
— Solo dijo que es urgente, y que se comunique con él— cito las mismas palabras que el abogado me dijo.
Miro como la camisa negra que tiene puesta le queda apretada marcando su fornido cuerpo, y me es imposible no imaginarme muchas cosas. Aclaro mi garganta para poder dejar de imaginarlo desnudo.
—Retírese— vuelve a ordenar fríamente.
Sin perder mi seguridad y ocultando lo nervioso que se pone omega, salgo rápidamente de la cueva del iceberg para ocultarme tras la cálida seguridad de mi escritorio.
Mis mañanas se basan en coordinar y responder a cada una de sus órdenes, al ser uno de los mejores arquitectos de la ciudad, el trabajo cada día era mayor, cada día admiró más lo muy bueno que era en su trabajo, era algo que no podía negar.
Media hora antes de la reunión que tenía pactada, estaba preparando los papeles y documentos para esperarlo, como era de esperarse al ser su secretario tenía la obligación de asistir con él a todas las reuniones.
Lo veo salir de su oficina directamente a la salida sin decir absolutamente nada, así que suspirando lo sigo hasta su auto.
Es una tortura compartir vehículo con alguien que no te habla y solo te demuestra indiferencia
—Apúrese, llegamos tarde— me regaña mientras le entrega al chico del aparcamiento sus llaves.
—Idiota— mascullo cuando cierra la puerta del restaurante en mi cara.
Y sigo diciendo ¿Dónde están sus modales?
Cuando entro y veo a Han Jisung, ex de mi mejor amigo y un descarado de primera, me doy cuenta de que la reunión va a ser muy larga para mí.