Mereces más.
Wei Ying miro a su dulce prima con una sonrisa amable en sus labios, su reciente boda con los Jin había sido increíble y el hecho de que su A-Die decidiera qué era la mejor manera de conocerla, no hizo menos su cariño por ella. Era amable, dulce, su cultivo no era un asunto prioritario y tampoco lo era su belleza, porque Wei Ying seguía creyendo firmemente qué la belleza de un alma era mejor que la belleza física. Y su prima tenia el alma más bella y amable qué había conocido a lo largo de los años; (no incluyas a sus hijos en esto), porque nadie se comparaba en ese punto; él estaba contento con la presencia de más familia.
Aunque no podía decir lo mismo de Jiang Wanyin qué parecía estar decidido a demostrar que era mejor que el, que podría superarlo en cualquiera de las artes en un buen día y que siempre estaría por encima de él, él hijo de un sirviente qué había dejado muelle de loto por sus esposos.
Wei Wuxian estaba cansado de escuchar al líder de secta hablar de como le debía a su familia como sí la deuda de vida que Jiang Fengmian tneia con su madre no fuera más que suficiente para pagar cualquier deuda de su padre.
—Entonces tome mi espada y le pedí que decidiera—dijo en voz baja, sin deseos de ser juzgado por tantos ojos, su A-Die no dejaría a nadie vivo sí hablarán—doblegate ante mí o muere como la rata traicionera qué eres—sonrió divertido—todo mientras llevaba un vestido de bodas, ya sabes como son los ancianos—sonrió encogiendose de hombros, sus labios temblaron en una sonrisa sarcástica.
Jiang Yanli sonrió, luego comenzó a reír de manera descuidada mientras miraba a Wei Ying con ojos llenos de lágrimas de diversión.
Todos los presentes miraron hacia Wei Ying y la joven dama Jin con ojos recelosos, mientras su bocas soltaban rumores casi infundados.
—A-Xian, eso fue demasiado duro—regaño suavemente mientras con una mano acariciaba la cabeza del mayor—debiste cortarles la lengua—menciono por lo bajo, ganándose una mirada de admiracion de esos ojos plateados.
Se detuvo sorprendida, apartando la mano y la mirada realmente avergonzada de sus actos.
—¡JieJie, Xian Xian tienes tres años!—grito infantil mientras abrazaba a la dama con amabilidad—¡y tiene una JieJie muy dulce!
Jiang Yanli sonrió cuando su primo miro receloso hacia Jin Zixuan, su suave sonrisa hizo qué muchos miraran de cerca hacia ambos, el joven amante Jin no sabia que tipo de relación tenían ellos dos.
—Qué comportamiento tan indecoroso—una voz enojada y realmente molesta se elevó entre la multitud—parece ser que la esposa de mi primo no es más que una prostituta—dijo, logrando qué todo el mundo a su alrededor guardará silencio y lo mirara sorprendido—como todas las mujeres—chasqueo la lengua disgustado.
—Deberías haber silenciado a esa perra—señaló a Jin Zixun quien estaba susurrando, sobre la joven dama Jin—merece que le corte la lengua—aseguro deslizando su mano sobre su espada.
Jiang Yanli se congeló en su lugar, nadie además de sus hermanos la había defendido con tanta pasión y determinación, porque eso era, amor en su máximo apogeo.
Jiang Yanli sonrió, fingiendo qué no había escuchado a su nuevo primo político hablar de como era una zorra por estar tan cerca de su adorado Primo, miro a A-Xian con dulzura, antes de encogerse de hombros de una manera muy poco discreta.
Parecía realmente enojado, pero ignoro los comentarios de liberados, porque parecía ser solo con la intensión de hacerlo enojar y demostrar lo voluble qué era su carácter por uso de la energía resentida. Bufo disgustado, deja que sus esposos escuchen esas tonterías.
—A-Ying—una pequeña y dulce voz lo distrajo de sus deseos de muerte—¿Te sientes bien?—la voz de su esposo a través de la matriz de comunicación le hizo sonreír suavemente—puedo sentir tu disgusto hasta aquí.
—Yo creo que mereces más—murmuro realmente enojado.
Miro a Jin Guangshan sonreir realmente satisfecho de ver a su hijo siendo halagado por ser un buen líder.
—Y es cierto lo que dicen—dijo una de las pocas damas presentes, mientras miraba a su Jiang Cheng acercarse hacia el Jin, parecían estar discutiendo—detrás de un gran hombre hay una mujer fuerte.
Wei Ying rodo los ojos, apartando la mirada de los dos hombres, miro hacia su prima.
—No tengo idea—sonrió de lado, alzando la barbilla—nunca he estado detrás de un hombre.
Las risitas de los discípulos Lan rompió el aire, muchos de los niños miraron a los adultos con sonrisas divertidas.
Todos los discípulos Jiang sonrieron en el momento que pasaron corriendo detrás de los Jin para saludar a su querido maestro, Wei Wuxian miro a todos realmente sorprendido, los discípulos Jiang y Lan parecían estar listos para hacer un infierno a los Jin.
Bufo divertido, antes de alejarse de su prima para acariciar esas lindas cabezas de discípulos mejores, con mejillas de adolescentes. La voz de uno de los Jin lo distrajo de sus intensión de pellizcar las mejillas de los adolescentes.
—¿A caso no eres una puta?—Jin Zixun hablo, logrando sacar un gemido ahogado de su primo—no entiendo como aseguras qué nunca haz estado detrás de un hombre. ¿No fue lo que hiciste durante la guerra?—miro hacia Wei Wuxian sonriendo con burla.
El contingente Lan arrugó el ceño en un extraño conjunto coordinado, antes de sacar sus espadas de manera amenazante. Los discípulos menores de los Jiang miraron a los Jin con enojo.
Antes de que se armara una pelea sin sentido, Wei Ying alzó las manos en un silencio divertido.
—¿Me llamaste Puta?—sonrió divertido mirando al Jin con algo parecido al disfrute—¿entonces tú que eres?, ¿el resto de cultivadores qué son?—cuestionó divertido—después de todo estaban detrás de mi durante la campaña para derribar el sol y a ti no te vi luchando—los discípulos Jiang qué tenían menos restricciones comenzaron a reír—¿Eso no te vuelve la puta de todos los clanes?, ¿no te vuelve mi puta?, después de todo han estado detrás de mi durante la guerra—su sonrisa de pura satisfacción dejo a todos sorprendidos.
Su risita fue suave y dulce hizo qué algunos Lan sonrieran a juego. Todos guardaron silencio mientras que los Lan murmuraban, era divertido, realmente divertido. Su Maestro Lan estaba realmente salvaje el día de hoy.
Lan QiRen suspiro con calma, mientras se abría paso entre todos los discípulos.
—Wei Ying—llamo haciendo qué todos lo miraran, había cierta reputación de que no toleraba a Wei Wuxian.
Que gran mentira, Wei Ying era su amado hijo, no podría odiarlo.
—¿Sí A-Die?—se dio la vuelta, pestañeando de manera rápida e infantil, con un gran puchero dulce.
—Deja de intimidar a los Jin, vamos a la sección de los Lan—agito sus túnicas mientras las acomodaba detrás de su espalda.
—¡Pero A-Die me llamo puta!—sollozo con gruesas lágrimas amenazando con salir de sus ojos.
—Érzi—reprochó suavemente—deja a los Jin y su descortesía, eres un joven amo de Lan no necesitas bajarte al grado de esta gente insignificante.
Jin Zixun quiso hablar, pero Lan QiRen uso el hechizo silenciador. Agitó los labios pero se negaban a despegarse.
—Haga silencio joven Jin—miro a Jin Guangshan con ojos asesinos logrando qué el hombre ocultara su rostro detrás de su abanico—conozca su lugar, Wei Wuxian es mi hijo y es un joven amo Lan, merece respeto—le hizo una seña a Wei Ying logrando qué saliera corriendo—ahora, sí nos disculpan.
Wei Ying miro al mortal enfrente suyo y le saco la lengua mientras se colgaba de las túnicas blancas de su A-Die. Todos los presentes qué no habían tratado personalmente a Wei Ying retrocedieron asustados. Mientras qué los discípulos Lan Y Jiang qué habían sido entrenados por él durante la guerra, solo corrieron detrás suyo como pollitos. Después de todo los años de experiencia de Wei Wuxian eran mayor y más valiosos qué los suyos.