¿Celoso
Ya habían pasado algunos días desde que Giorno Giovanna se incorporará a la mafia y se uniera a la pandilla de Bucciarati. Al ser el más joven de cierta manera el grupo lo veían como un muchacho inexperto, no obstante Bruno lo trataba con mucho respeto y admiración provocando ciertas inquietudes en Abbacchio, quien, es el amante del líder.
Es que no podía descartar la idea de que Su Bruno se sintiera atraído por Giorno, amaba tanto ese hombre que le rompía el corazón pensar que él lo dejara.
Bucciarati siempre fue alguien admirable por ende se había enamorado de él.
Bucciarati era su razón de vida.
Oh, Leone ama a Bruno como no tienen idea.
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En una mañana, todos los miembros de la pandilla se encontraban en el restaurante que solían frecuentar, y era justo, hace un día pelearon contra Sale y Zucchero, gracias a ese sacrificio Bucciarati ascendió a capo. ¡Gran suerte!
El hombre de las cremalleras conversaba con el nuevo con gran euforia, alagando las acciones de dicho novato. Bucciarati sonreía con claridad, una sonrisa tan fresca qué… Lo hacía ver lindo.
Pero como detestaba qué sólo hablará con Giorno ¡¿acaso él no tuvo importancia para cumplir su encomienda?! Giorno esto, Giorno aquello ¡solo lleva un par de días en el grupo y tachan de prodigio! O será que… ¿Bucciarati sentía algo hacia Giorno, y por ello lo trata tan bien?
—Tu intuición era correcta Giorno, sabía que mis pensamientos sobre ti eran correctos—alagó el de ojos azules.
«A mi no me ha dado las gracias» pensó el mayor bebiendo una taza de té.
—Al contrario yo solo ayude, pero tú fuiste el que derrotó a Zucchero, eres admirable—regresó Giovanna con una sonrisa.
«Tks, como detesto que sea tan amable con ese» se dijo mirando hacia afuera pero sin dejar de oír la charla de su pareja.
—Bucciarati—habló el novato con un semblante serio—. Todo marcha según el plan, pero ¿Crees que esto terminará bien?
Aquella pregunta provocó un gran temor en el corazón del ex policía ¿a qué se refería?
En lo que aquel par platicaba, Narancia y Fugo estaban en sus clases de matemáticas, mientras Mista bebía té, en lo que consta a Abbacchio, él observaba a detalle cada expresión qué ponía su pareja, ante sus ojos: Bucciarati se mostraba fabuloso y atractivo como de costumbre. Leone sonrió levemente al ver al ojiazul pero había algo que molestaba…
Giorno era bastante cercano a SU novio a pesar de que ellos se conocieron hace poco. El albino no evitó hacer un gesto de desagrado.
El joven de ojos esmeralda pudo notar las miradas fulminantes de Leone, pasó saliva nervioso no perdió la calma solo… dio se levantó.
—Bucciarati—habló el rubio—. Debo ir a un lugar importante, nos vemos luego.
El azabache no hablo solo asintió con el rostro, Giogio salió del local yendo a la calle.
Ahí fue el ex policía se acercó a su líder para hablar con él, por lo que con agilidad se sentó al lado de Bucciarati, el ya mencionado logró notar cierto enfado por parte de Abbacchio, el usuario de Sticky Fingers pudo notar que su novio sentía celos, externamente mostraba frialdad pero por dentro se moría de la ternura ¡su querido Leone era tan lindo así! Trató de ocultarlo pero una sonrisa se hizo evidente en los labios del ojiazul y no pido evitar decir:
—¿Por qué tan serio Abbacchio?—preguntó mirándolo—. ¿Será que… Sientes celos?
La indirecta MUY DIRECTA de Bucciarati, provocó qué el albino de estilo gótico se sonrojara un poco, odiaba ser tan obvio.
El joven capo se acercó a su novio con rapidez, dejando a ambos en una posición bastante sugerente, los pocos presentes pudieron notarlo y prefirieron irse a otra mesa, no querían interrumpir.
Volviendo al par de adultos, Abbacchio seguía sin dirigir la palabra a su amado, quería hablarle pero aún se sentía enojado.
—Oye, Abba—llamó Bruno al oído del mayor.
Un “agh” salió de los labios del albino, seguía molesto por lo que apartó al menor de su cuerpo. Causando qué Bucciarati frunciera el ceño algo molesto aun así seguiría con su cuestionario más tarde, quería ver la reacción de su pareja.
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La noche había llegado nuevamente a la bella cuidad de Nápoles. El día fue algo tenso porque Leone no le había dirigido la palabra a Bruno, si le era tierno que el usuario de Moody Blues se enfadara con él por hablar con otros hombres, sin embargo a veces podía ser molesto, lo ignoraba. Si no embargo, lo comprendía, su vida fue difícil y Bucciarati fue la luz que iluminó su oscuro camino, entendía que temía perderlo. Por eso mismo tenía que reconciliarse con Abbacchio. Para su suerte vivían bajo el mismo techo y dormían en la misma habitación.
Cómo era de noche, ambos hombres habían tomado un baño caliente (por separado claro), Bucciarati fue el primero así que ya vestido solo secaba su cabello por otra parte Abbacchio recién salió del baño completamente empapado y una toalla cubriendo su torso, el ojiazul se sonrojó; quizás era el momento adecuado para hablar.
—Abba…
—¿Por qué eres tan amable con Giorno Giovanna?—preguntó el albino de golpe.
Bruno iba responder sin ningún problema ni rodeos, no obstante su apuesto novio se acercó a él y con un semblante amenazador le volvió a preguntar:
—¿Por qué Bruno?
Utilizó su nombre y no su apellido, su cuerpo comenzó a temblar, era extraño el simple hecho de “tener miedo” hacia una mirada de Leone cuando se ya se a enfrentado a muchos usuarios de stand a muerte.
Dicha acción era inaceptable para un capo de Passione. Pero, Abbacchio si qué lo hace ser un “miedoso”.
Si, él era el líder de la pantalla, era fuerte con su stand y estaba más que determinado a descubrir la entidad al jefe con ayuda de Giorno, podría derrotar al hombre que tenía enfrente en un santiamén pero, su novio lo estremecía de un modo inimaginable.
—Oye, amore cálmate—pidió el azabache sudando frío—. Puedo explicarte, no es lo que piensas.
Al mayor le vino importando muy poco la sugerencia de su pareja y terminó besándolo de golpe mientras se aferraba a la cintura del mismo.
—L-leo…—Bruno no podía hablar con facilidad porque Abbacchio lo tenía a su merced.
Lo había logrado, esto era lo que quería.
—Eres mío, idiota—afirmó el gótico sin alejarse de su líder—. Explícame, ¿por qué eres así con Giorno?
El contacto en sus labios era dulce, candente y algo agresivo, y al el joven capo se le escapó un ligero gemido…. Luego de un rato disfrutándolo Leone se alegó de Bruno y lo miró se frente.
Su novio era tan lindo, precioso, lo amaba mucho por eso mismo temía perder su cariño. No quería parecer posesivo pero, no le gustaba la cercanía de SU Bruno al nuevo, porque muy en su interior un miedo lo invadió, y para colmo Giorno es guapo y joven, quizás preferiría a alguien así y no a un fracasado como él.
El ex policía aferró uno de sus brazos a la cadera de Bucciarati y hundió sus manos en el cabello del mismo para intensificar el beso.
Al pasar un rato, ambos se separaron con un notorio bochorno en sus mejillas, Leone seguía con su mirada seria a lo cual, el joven capo de Passione sonrió y acarició la mejilla izquierda del albino.
—¿Estás más tranquilo?—cuestionó el ojiazul—. Te explicaré todo, te vez lindo cuando te pones celoso cuando me vez con otros pero no me gusta para nada que me ignores. ¿Quieres hablar sobre eso?
Abbacchio dio un suspiro.
Obviamente tenía celos pero tenía que contentarse, al final cree firmemente qué Bruno sería incapaz de engañarlo.
—Bruno, sentí mucha Furia cuando te vi por primera vez con Giorno Giovanna porque parecías ser buen amigo suyo—confesó—. Sentí miedo de perderte.
Bucciarati soltó una pequeña risita y enredó sus brazos en el cuello del albino.
—Ay, Leone—él rozó sus labios con los de su pareja—. Yo solo te amo a ti, no debes temer Giorno y yo solo somos… Socios, tú eres el amor de mi vida.
Ante esas palabras, Abbacchio sonrió y besó a su amado Bruno.
—Procuraré no volver a actuar así, te amo tanto y te seguiría hasta la muerte—declaró tumbando a Bucciarati la cama intensificando el gesto de cariño.
A comparación de Bucciarati, él parecía ser un debilucho aun así el joven azabache se enamoró de él. Temía perderlo.
Por ello tenía inseguridad de perderlo. Porque lo amaba.