EL COMIENZO
Las flores se veían hermosas, la primera llegaba a las calles de Seoul, me encantaba está época, normalmente mi madre y yo solíamos ir a visitar a los abuelos las primeras dos semanas de marzo, pero está vez había decidido quedarme en casa y darme un poco de tiempo para mí.
—¿Seguro de qué no quieres venir, hijo?
Mi madre estaba exagerando, era la primera vez qué me quedaba solo en casa, después de la muerte de papá, además temia que me dieran ataques de asma mientras ella no estaba.
—Ya mamá, estaré bien, deja de preocuparte
—Vale... Pero no olvides llamarme, ¿Entendido?
Asentí y abrí la puerta del carro
—Ahora sube al auto mamá
Ella solo me dió una pequeña sonrisa y sin más subió al auto, comencé a hacer señas, despidiendome, ya a unas cuadras lejos de mi, me adentré a casa, lo primero qué hice fue tomar el control de la televisión y encenderla, estaba en el canal de las noticias, era el canal favorito de mi madre y el qué más detestaba yo, aún así decidí dejarlo mientras me hacía un sándwich. Mientras lo preparaba alcance a escuchar algo.
"El virus se propaga muy rápido a nivel mundial, convirtiéndose en alerta roja, los principales síntomas son; temperatura, ojos rojos y sangrado de nariz, se recomienda permanecer en sus casas, y en caso de tener alguno de estos síntomas acuda de inmediato a un hospital, adem...
Cambie el canal buscando algo mejor, me entretuve en un canal de reality shows, pero después de un rato me aburrí, miré la hora en mi celular, apenas eran las once y cuarto de la mañana. En eso mi teléfono comenzó a sonar, al principio creí que era mi madre, pero al ver en la pantalla que no era ella sino mi mejor amigo no dude en contestar.
—Hey Jiminshi! ¿Cómo va la operación tiempo para mí?
—La verdad no he hecho nada interesante, aún
—Ya, ¿Y por qué no vienes a mi casa a jugar?
Lo dude un momento, pero la verdad no tenía nada más interesante que hacer.
—Vale, en un minuto llegó — colgué la llamada y subí a mi habitación por un abrigo y mis tennis, baje, tomé mi cartera y sali de casa, cerré bien y guarde mi celular junto con las llaves en uno de mis bolsillos.
Debido a que Tae vive a solo cuatro casas de la mía no tarde en llegar. Toqué la puerta.
—¡Está abierto, entra! — me gritó
Abrí la puerta, entre y cerré, me dirije a la sala y me encontré con mi mejor amigo encendiendo su play, el vivía solo con su padre, pero el pasaba más tiempo fuera de casa en bares, así que Taehyung siempre estaba solo.
—¡Piensa rápido! — avisó para luego lanzarme el control
Estuvimos jugando un par de horas, mientras jugábamos escuchamos a dos o tres helicópteros pasar, pero le restamos importancia. Después de un rato a ambos comenzó a darnos hambre, así que decidimos pausar el juego e ir por algo de comer. Salimos de su casa camino a la tienda.
Taehyung ha sido mi mejor amigo desde que me mudé a Seoul hace seis años, nos hicimos muy cercanos en poco tiempo, el siempre se ha preocupado por mi, sin importar qué.
Aveces me preguntó qué hice para merecer ser su amigo.