𝑷𝒓𝒐𝒍𝒐𝒈𝒐
Si, éste soy yo, justo antes de que todo se fuera a la reverenda mierda.
Justo hoy me tocaba limpiar las ventanas de los pisos más altos, pisos donde se encuentran las oficinas de los empresarios más importantes de esta empresa, "Lifestyle".
Mientras empiezo a limpiar la última ventanas que me falta para terminat mi trabajo, me encuentro con una "escenita".
Qué digo, escenota.
Casi me caigo de la tabla que me sostenía en el aire del susto. El presidente, Nathaniel Myers se estaba dando una buena besuqueada con su secretario, Ethan Lee. Los dos son las personas mas respetadas de esta empresa, los modistas por poco y le chupan los pies para que bajen la mirada y tomen en cuenta sus ideas.
Y aquí estoy yo, viendo como esas dos prepotentes personas están reforzando su vínculo de una forma bastante... amorosa, por decirlo así.
Aunque sólo están besándose... CARAJO, árbitro, revise esa mano. El presidente empezó a descender hasta la cintura de su secretario.
Okey, muy íntimo, sera mejor que huya...
En lo que dirijo mi mano a la polea del andamio, siento una mirada picandome en la nuca.
Rezando hasta a santos que no conozco, volteo un poco y veo al secretario Lee, quién tiene las manos en el pecho del presidente para cortar el beso y mirarme.
Antes de que termine de recordar mi cara, jalo de la polea a la velocidad de mil demonios para bajar.
En cuanto toco tierra, salto rápidamente de la madera y corro a buscar mis cosas, debo irme lo antes posible a mi casa.
En lo que me saco el uniforme, escucho a la recepcionista del edificio acercarse a mi encargado M-I-E-R-D-A.
-¿Quien estuvo limpiando las ventanas? - Pregunta la mujer con el micrófono del teléfono cubierto con su mano, como si aún siguiera en llamada con quién sea que estaba hablando.
-¡Matteo! Eras tú, ¿verdad?- Me grita el encargado, como si no estuviera a menos de dos metros.
Gracias Jordan. Si quiere hable un poco más fuerte, creo que en China no lo escucharon.
-Por favor no grite- Corta el griterío la recepcionista
-... sólo busquelo y dígale que el secretario Lee lo necesita en su oficina.
Me lleva la pitufimierda.