A Dreamer Hunter

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Sinopsis

Angela, una chica de 16 años la cual sufre de Alexitimia, con el apoyo de sus hermanos Natsume, Cristín y Andrés, aprenderá a como ser empática y sentir las emociones, sin embargo, la desaparición de la cabeza del imperio y la aparición de raras notas estarán apareciendo mientras se acercan más a la verdad sobre la desaparición de la cabeza del imperio y sobre lo que se esconde en las sombras de este.

Genero:
Other
Autor/a:
A. E. Johnson
Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

¿Notas sin sentido?


Me levanté de mi cama, luego de vestirme, estaba dirigiéndome a la cocina para preparar algo para desayunar, 《La casa está muy callada, supongo que el resto estarán durmiendo》 

Sin darme cuenta, terminé en una habitación antigua, enfrente de un espejo, parecía antiguo, tenía relieves dorados en el marco y en el centro de la parte superior del marco una gema de tamaño mediano con una nota que decía.

Este espejo muestra el alma de la persona reflejada

Eso suena a que alguien estaba muy drogado》Volví a caminar hacia la cocina, después de todo, no creía que eso fuera verdad, porque todo el tiempo, ese supuesto 《espejo》 estuvo todo el tiempo completamente negro sin reflejar la más mínima cosa de la habitación.

Al llegar a la cocina, empecé a cocinar el desayuno, luego de estar casi terminando el desayuno escucho a mis hermanos llegando a la cocina —¿Angie, puedo saber porque no nos dejas ayudarte a cocinar?— Habló la menor de nosotros, pelo y ojos blancos, apenas cumplió los 10 años la semana pasada.

—¿Quieres que te recuerde que pasó la última vez que tocaste un encendedor, Cristín? dije sin emociones, tampoco podía hacer mucho sobre el tema, tener alexitimia no es lo más conveniente hoy en día. 

-Un error lo comete cualquiera— dijo moviendo su cabeza de un lado a otro de manera juguetona. 

—Quemaste un 80% del bosque... 4 veces en la última semana… Y hoy en martes— Una sonrisa maliciosa apareció en su pequeña y redonda cara. 

—Sabes que tengo cataratas en ambos de mis ojos— respondió con cara de haberse salido con la suya. 

Lo único que pude pensar en ese momento era 《Tiene que dejar de pasar tanto tiempo con Natsume》.

—Te recuerdo que tenías tus lentes en todas las ocasiones que eso pasó, e incluso si no las tuvieras, sabías perfectamente el camino del lugar y como llegar ahí sin tus lentes debido a que Nat te enseñó a como desarrollar tu audición— dije sin pelos en la lengua, cuando Cristín estaba por decir algo la interrumpí —Y respondiendo a tu pregunta, pequeña "topo albina", no le pido ayuda a Andrés con la comida por el simple hecho de que a él, tú te quejas de que cocina muy salado o muy dulce, y a Natsume no se como lo hace pero se le quema hasta el agua—

Natsume al escuchar eso me siguió el juego y procedió diciendo —¡Esa es mi especialidad, agua quemada con sal, una delicia!— Para luego hacer una señal de aprobación.

Empecé a servir la comida, pero antes de tocar siquiera la comida, un sonido como de algo chocando se escuchó proveniente del techo de la casa, una, dos, tres veces, nuestros ojos estaban siguiendo el techo hasta que vimos algo caer en la chimenea, una criatura llena de cenizas se estaba moviendo, en ese momento nos dimos cuenta de que era nuestra lechuza con una carta en la boca.

—Nooo, nuestra lechuza ya no tiene la misma cantidad de derechos que antes!— hablo Cristín al ver que el pelaje blanco de nuestra lechuza cambio agris casi negro debido a la cenizas que habian en las chimenea en la que cayo.

Dejé mi comida a un lado, me levanté de la mesa y salí de la casa para ver si la lechuza estaba bien, luego de agarrarla, esta abrió sus grandes ojos color marrón claro, viendo directamente a nosotros cuatro, luego de que la lechuza decidiera cooperar para dejarse revisar, nos dimos cuenta de que estaba bien y que no tenía nada grave.

Luego de que nuestra lechuza se sacudiera gran parte de las cenizas y ahora pareciera que la parte que era de color blanco de sus plumas ahora pareciera gris claro, empezo a buscar entre las cenizas la carta la cual debio traer en su pico anteriormene.

Luego de un par de minutos nuestra lechuza nos extendió la carta que traía, al revisala de cerca, en el centro, tenía un sello de color nergo con detalles dorados, sello que solo los altos mandos del lugar pueden tener.

“Querida Familia Johnson

Debido a varios problemas que se han sucedido las últimas semanas, y luego de meditar detenidamente el asunto, a través de esta carta les pido ayuda y la mayor discreción posible sobre los asuntos del imperio a terceros que se puedan enterar de la existencia de esta carta, por recomendación, les pedimos que vayan a las oficinas del árbol central mañana a las 10 de la mañana para poder encontrar una solución a este problema, saludos cordiales.

– Samantha Hancock.”

Luego de leer en voz alta el contenido de la carta dirijo mi mirada a mis hermanos, no sabia que era lo que estaban pensando ellos sobre esta situación. —Bueno, ya escucharon,la abuela nos quiere ver mañana a las 10 de la mañana en su oficina— Luego de haber dicho esa frase, la cara de mis hermanos empezaron a mostrar unas muecas que estaban entre desagrado e incomodidad.

—Angela, sabes que no nos llevamos bien con esa señora, si, es buena líder y a llevado un par de décadas en el poder haciendo un buen trabajo manteniéndolo, pero, no te parece raro que solo no escriba a nosotros para solucionar problemas importantes sobre el imperio cuando ella tiene a un consejo con todas las razas habidas y por haber de todo el territorio?— preguntó Andrés con una expresión algo irritada por toda esta situación.

No podía culparle por pensar de esa forma, después de todo, no era mentira lo que él decía, no sabía si Samantha lo hacía para pasar más tiempo con nosotros o porque realmente el consejo no era bueno observando las cosas que pasaban a su alrededor.

—Mira no lo voy a negar, si es muy raro que solo nos llamen a nosotros cuatro en vez de hablar esto con el consejo, sin embargo de algo tendremos que vivir para pagar este lugar, así que mañana en la mañana, tendremos que estar en su oficina— mentalmente ya me estaba preparando para este encuentro con nuestra abuela, nuestra relación no era la mejor, pero tampoco era la peor.

—Angie, por favor, no nos lleves, esa señora es un tanto, ¿cómo decirlo? Muy mayor para seguir respirando y muy amargada como si no le hubieran dado por atras en siglos— 

Luego de que eso saliera de la boca de Cristín solo podía pensar en una cosa 《Pobre de su futura pareja cuando la haga enojar, porque la cantidad de los insultos creativos que le va a soltar a su pareja no va a ser normal》.

Brass Spruce Forest, árbol central, 10 de la mañana, calle Willow Spring, estábamos entrando al lugar, habían muchos seres diferentes, cada quien haciendo sus cosas y preocupándose en ese mismo momento de lo que tenía que hacer en ese momento. Nos dirigimos al ascensor del lugar para llegar a la oficina de la jefa del lugar, pero antes de llegar, una trabajadora del lugar se acercó a nosotros, bloqueando nuestro paso.

—Disculpen, no pueden estar aquí, este lugar no está abierto para gente no autorizada— dijo aquella trabajadora, la cual pareciera ser una secretaria debido a su uniforme.

—Y usted está autorizada a tratar mal a los que vienen aquí solamente para resolver los problemas que tienen?— Resodio Cristín con una sonrisa en su cara y sus ojos apuntando a la cara de la secretaria.

Me gire para ver mejor a Cristín, sin embargo un sonido de una risa ahogada llamó mi atención, era Natsume, la cual tenía la cara completamente roja tratando de suprimir la risa debido al comentario de Cristín

Definitivamente, esta niña tener que dejar de pasar tanto tiempo con Natsume

—La jefa Hancock nos mandó una carta diciendo que necesita vernos en estos momentos, si no nos cree puede hablar con la jefa de mensajería, la señorita Yoinee, ella se encarga de la lechuzas y búhos mensajeros de los miembros del consejo ahora, si nos disculpas, enfermos asuntos más importantes que atender— Sin darle una oportunidad de hablar, nos dirigimos a las escaleras que llevaban a la oficina de Samantha. 

Al llegar al piso, nos dirigimos al fondo del pasillo, a puerta de roble oscuro con la frase Pulchrum dubitare quid nos ambiat, sed fieri moderatius en color blanco con tonos dorados y escrito mano, saqué una llave de la oficina y abrí la cerradura y entramos, al ver todo el lugar ordenado me dio una sensación de que algo andaba mal.

—¿Ustedes también tienen el presentimiento de que algo anda mal?— Un tono de preocupación salió de la boca de Cristín mientras miraba el lugar con desconcierto y buscando por todos lados alguna cosa que de indicio de que sucedió en el lugar.

Todos nosotras sabíamos que algo no andaba bien. ¿La razón?. Todo estaba muy limpio y aseado, cosa que era todo lo contrario a como era el estudio de Samantha, generalmente la mesa estaba llena de papeles y documentos sobre algunos proyectos o incluso borradores de dibujos, pero el lugar estaba completamente limpio.

—Definitivamente algo pasó aquí, no hay ni siquiera olor a vino tinto o mozzarella, pero…— Natsume se detuvo por un segundo para revisar todo el lugar, hasta que un olor familiar inundó nuestras fosas nasales. —¿Eso que huele es lavanda? — dijo Natsume, para luego proceder a mirar cada rincón de la habitación y buscar la fuente del olor o siquiera una pista de lo que estaba sucediendo.

Cada cabeza es un mundo diferente, pero recuerda, cuando sientas que las cosas no tienen solución, mira las cosas desde otro ángulo, tal vez, las respuestas están a simple vista.

Esas palabras empezaron a resonar en mi cabeza, 《Otro ángulo? Piensa, cuál sería el último lugar en el que buscaría algo proveniente de Samantha?》 Miré encima de la mesa, puse mis dedos contra la superficie, una delicada brisa se empezó a sentir en el lugar, al ver la ventana abierta había una nota pegada a esta.

“Euyippe gewe hsrhi pe rmñid lefmxe, elsve wi irgyirxve wmirhs efwsvfmhs tv tperxew.”

Al leer eso en la nota no tenía nada de sentido, a pesar de eso le pasé la nota a la persona más culta de nosotros 4, Natsume, ella ya ha demostrado en varias ocasiones sus habilidades con los idiomas, de seguro ella sabe algo.

Luego de que Natsume agarró la nota, se le quedó mirando por varios minutos fijamente, como si estuviera analizando desde el papel hasta la caligrafía.

—No tengo ni la más mínima idea de porque esto está escrito, no tiene nada coherente y no se parece a nada de lo que yo haya escrito.— Luego de una pequeña pausa añadió —Y la caligrafía no me parece conocida en lo más mínimo.—

La pequeña mano de Cristín le quitó la nota de las manos de Natsume, se le quedó viendo a la nota por unos segundos —No parece que alguien borracho lo haya escrito, tampoco un drogadicto.— Cristín no podía dejar de ver la nota por alguna razón, como si algo en ella la estuviera hipnotizando —Pero por alguna razón se me hace familiar esta letra, aunque no recuerdo donde la ví.— 

Andrés se colocó detrás de Cristín, y gracias a las dos cabezas y media de diferencia que tenía con Cristín, fácilmente empezó a leer la nota —Lo mejor sería ir con la señorita Yoinee a preguntarle si conoce el nombre de alguien con esta caligrafía o alguna caligrafía similar.— Luego de unos segundos de observar la nota, su mirada se dirigió a nosotras tres. —Después de todo ella tiene décadas trabajando como mensajera en la oficina central.— 

Luego de revisar el lugar una última vez, empezamos a salir de la oficina y empezamos a dirigirnos a la oficina central, específicamente al área de correos, el lugar era limpio, ordenado y había una pared dedicada al cuidado de las lechuzas, tenían sus propios nidos dentro de un pequeño tipo de cabina, separadas de otras lechuzas exceptuando las que tenían polluelos dentro.

—Son hermosas. ¿No lo creen?— Una voz familiar resonó en la sala —Por su puesto, no solamente son hermosas, también son uno de las aves más capaces para la cacería silenciosa—

Al girar mi cabeza hacia mi derecha, me encontré a una centauro, tenía el color de piel de un color chocolate, el pelo afro de un color que se empezaba a tornar grisáceo debido a la edad, sin embargo no se le notaban casi arrugas en su rostro si no fuera por su color de pelo, diría que podría tener entre unos 30 o 40 años.

—Señorita Yoonie, buenos días— 

—Oh, cariño, solo dime Yoonie— expresó con un tono amable y cariñoso —Las formalidades no son necesarias, después de todo, estamos en confianza— su tono mostraba bastante simpatía y entendimiento.

—Disculpe… Yoonie… Nos gustaría saber si nos pudiera ayudar con algo— La verdad no sabía si ella iba a aceptar en ayudarnos o no.

Yoonie estaba sonriendo de manera genuina e inocente —Claro. ¿En que necesitan ayuda?—

Cristín se le acercó y se puso de puntillas para extenderle la nota —Encontramos esta nota en la oficina de la amargada de- — No pudo terminar de decir la frase debido a que le dí un pequeño golpe, no tan fuerte, pero suficiente para que ella no dijera nada indebido - … Digo,la jefa Samantha… No encontramos sentido alguno en lo que dice, pero pensamos que tal vez usted reconocería la letra de quien la escribió—

Yoonie agarró la nota y empezó a leerla detenidamente, su cara pasó de tranquilidad a terror absoluto en menos de cinco segundos, tanto así, que incluso su rostro parecía casi irse a blanco —¿Quién les dió esta nota? — Su respiración se empezó a entrecortar y sus manos empezaron a temblar mucho.

—Nadie, estaba en la ventana de la oficina de la jefa Samantha— replicó Cristín con un tono inocente.

—Yo… Tengo que irme— antes de siquiera poder decir algo más Yoonie se fué, asustada y con sus manos temblando un poco.

—Si lo piensan mejor, pudo haber terminado de una forma peor— Natsume se volteó a mirarme luego de decir aquello. —Nos pudo haber gritado o insultarnos— 

Me quedé viendo fijamente como la figura de Yoonie desaparecía del pasillos con prisa, luego de un par de segundos más, volví la mirada a donde estaban mis hermanos, algo no cuadraba, Yoonie era conocida por ser alguien paciente y ser de mente bastante abierta debido a  sus experiencias.

—Hay algo que no estamos viendo, Yoonie rara vez se asusta o se queda sin palabras.— expresó Andrés, a pesar de que apenas estaba hablando, su cara lo decía todo, estaba tratando de hacer memoria para recordar si Yoonie alguna vez había actuado de esa manera —Solo recuerdo una vez cuando expresó de una manera similar a como actuó hace unos minutos.—

—¿Te vas a guardar la información o la planeas compartir? — Natsume tenía una mezcla de desesperación e ira en sus ojos al preguntarle a Andrés sobre lo que acababa de pasar

Andrés solamente pudo rascarse la nuca un poco ansioso, como si se estuviera forzando a recordar algo que estaba muy adentro de su cabeza —No recuerdo muy bien la razón, lo único que recuerdo es que fue algo que sí le afectó lo suficiente como para romper esa máscara de tranquilidad y paciencia.—

《¿Qué puede afectar tanto a alguien que siempre está tan calmado y de buen humor? Depende de la persona, por supuesto, también de la situación, al igual que el tiempo, el espacio donde se dan a conocer las cosas, entonces… ¿Qué es lo que pasó realmente usando vió esa nota? Si no tuviera sentido alguno, entonces ¿Por qué se asustó? Y si…》

Un par de gritos se escucharon afuera de la sala, antes de darnos cuenta, ya estábamos en la entrada del lugar, todo estaba en llamas, la gente corriendo por todos lados, sin dudarlo giré mi cabeza viendo directamente a Cristín.

—¡Juro que esta vez no fuí yo! — exclamó llevándose las manos a la altura de la cabeza —Es más, tengo mi encendedor aquí— Al tratar de sacar el encendedor, se dió cuenta de que no estaba.

Yo solamente pude negar la cabeza ante esta acción —Hablaremos de eso luego, ahora hay que evacuar al resto, Nat, evacua a la gente— exclamé con mi tono siempre plano y serio.

Natsume solo asintió y ellas simplemente se volvió una rafaga de humo negros la cuál se puso a sacar a las personas del lugar.

—Andrés, tú ve y avisa a los altos mandos sobre lo que está sucediendo, que nosotros cuatro solos no podemos con todo este lugar—

Sin decir una palabra más Andrés se fue por un pasillo oculto detrás de un cuadro de tamaño mediano mientras Natsume, aún transformada como una nube de humo, seguía sacando a la gente del lugar.

—Y usted pequeña ratita con cataratas— Dije refiriéndome a Cristín —Tú vas a ir donde las lechuzas y las vas a sacar de aquí—

Cristín a regañadientes fue corriendo a la habitación donde estábamos anteriormente, al quedarme sola, empecé a buscar las cosas que teníamos para los casos de incendios forestales, de camino a la habitación encontré a una figura con sobretodo de color marrón lo suficientemente grande como para cubrir todo su cuerpo, ahorcando a Yoonie, mientras esta trataba de librase del agarre.

—Cuanto tiempo “Nana”, veo que la curiosidad te terminó ganando, a pesar de advertirte de no traducir las notas— Con un tono seco pero a la vez amenazante, procedío a tirarla del piso mientras seguía apretando de su agarre. —Ella ya está muerta, así que ¿Por qué no mejor le haces compañía?—

Sin añadir más, la figura sacó una daga, de hoja delgada, empuñadura color carmín y tres piedras posicionadas de manera lineal en la parte de la guarda, la cual a los pocos segundos se volvió un arma homicida al caer en el estomago de Yoonie.