Turbulencia : Mashle

Sinopsis

La vida de Mash nunca ha sido del todo normal o tranquila, bueno, nunca lo ha sido, pero los últimos acontecimientos no han hecho más que llenar su cabeza de incesantes preguntas y planteamientos.   Y en la mayoría de ellos, se cuestiona si es una buena idea seguir viviendo en un mundo que solo se encarga de señalarlo y hacerlo sentir como un error.  . . Descubrir que es hijo de Innocent Zero afecta más de lo esperado a Mash, hasta el punto que empieza a sentirse inseguro de sí mismo y de cómo lo ven los demás.  Importandole por primera vez en toda su vida, lo que otros piensen de él. 

Genero:
Drama/Other
Autor/a:
Okupa 🍄
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Turbulencia ¹

¹ 



Tratar de encajar en un mundo donde la magia era tan natural como respirar resultó ser algo fácil para Mash. Antes no le interesaba la opinión de los demás; ser diferente no le parecía gran cosa y, desde su perspectiva, no poseer ni una sola pizca de mana no lo hacía tan diferente al resto.



Pero con los últimos acontecimientos que ha vivido, empieza a tomarle importancia a las diferencias que posee con el resto de la sociedad en general. 



Si no tener magia lo hacía sentir excluido, el hecho de ser hijo de Innocent Zero solo agravaba más su situación.



Desde que regresó a la escuela, le resulta cotidiano escuchar cómo los demás hablan mal a sus espaldas. Muy pocos se atreven a verlo fijamente mientras dicen estupideces sin sentido.



Ahora, sus supuestos compañeros de casa y colegio piden que lo echen de la institución, que lo encierren antes de que empiece a actuar como su padre biológico o que lo ejecuten de una vez, para que Innocent Zero no pueda alcanzar su forma perfecta y así acabar con la sociedad mágica para siempre.



La sola mención del mayor criminal del mundo mágico hacía que unos sintieran un enorme pavor, otros se estremecieran de pies a cabeza, pero todos terminaban sintiendo lo mismo cada vez que se hablaba de él. Y Mash no podía recriminarles nada porque estaban asustados, pero aun así, aquellas palabras no hacían más que hacerlo sentir incómodo y fuera de lugar, como si su permanencia en la escuela no fuese más que un error que debían remediar de la manera más inmediata posible.



Sus amigos no dudaban en protegerlo y respaldarlo cada vez que alguien trataba de hacerlo sentir menos, pero sin importar cuánto apoyo quisieran darle, siempre terminaba sintiéndose de la misma manera o peor, si los insultos resultaban ser demasiado para él.



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— No debería estar aquí.



— ¿Qué esperan el director y los visionarios divinos para acabar con él?



— Si sigue en la escuela solo atraerá la atención de Innocent Zero hacia nosotros, y no quiero morir por culpa suya.



– ¡Ey! ¡¿Por qué no cierran la puta boca?! — sin importarle si están en un lugar poco adecuado para elevar la voz, Dot grita lleno de furia después de haber tenido suficiente de las palabras de aquellos extraños hacia su amigo.



— ¿Cuál es su problema con Mash? — ahora es Lemon quien sale en defensa del pelinegro, que trata de hacer como si no estuviera pasando nada a su alrededor.



— ¿Cuál es nuestro problema? ¿Lo dices en serio? — pregunta una de las personas que empezó a hablar mal de Mash, sin importarle los problemas en que va a meterse. — Mejor dicho, ¿cuál es el problema de ustedes? ¿Acaso no saben que él es hijo de Innocent Zero? Es hijo del mayor criminal que ha existido en nuestro mundo, y ustedes están sentados a su lado como si fuera cualquier persona. 



— Qué Mash sea hijo de Innocent Zero no les da derecho a tratarlo mal. — Finn se une al intercambio de palabras, porque ya ha tenido suficiente de esos imbéciles.



— ¡Por supuesto que sí! Aparte de no tener magia, es hijo de un criminal, eso nos da el derecho suficiente para no querer que esté en el mismo lugar que nosotros, que si somos personas normales. — declaró otro, solo para recibir maldiciones por parte de Dot y Lemon, que están a nada de sacar sus varitas para darles una lección a cada uno de ellos.



— No los escuches, Mash. — es el consejo que Finn le da rápidamente al pelinegro, quien se limita a asentir mientras trata de continuar con sus estudios, ya que la semana de exámenes se aproxima y debe sacar notas decentes para no ser echado de la escuela.



Pero los gritos y el bullicio no hacen más que desconcentrarlo, consiguiendo que abandone su lectura hasta el punto que toma sus libros para retirarse.



— Voy a regresar a los dormitorios. — anuncia, y no esperaba que alguno de sus amigos diga algo al respecto o se ofrezca a acompañarlo para que no ande solo por los pasillos, porque se pone en marcha casi al instante.



Alejándose de la sala de estudios mientras aún recibe insultos por parte de sus supuestos compañeros, y defensas de sus amigos que seguramente no tardarán en acompañarlo, así que debe darse prisa si quiere un momento a solas para pensar o buscar algún otro lugar para conseguir lo que necesita.



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Al llegar a su habitación, Mash se recuesta rápidamente sobre su cama, enterrando el rostro entre las almohadas. Trata de contener un grito lleno de frustración a como dé lugar, porque lo último que quiere es seguir llamando la atención de los demás.



En medio de su frustración, Mash se sumerge en un sueño inquieto. En su pesadilla, se encuentra atrapado en un mundo distópico donde las calles están llenas de caos y destrucción. La sociedad mágica ha sido consumida por el poder de su padre biológico. Sus amigos y seres queridos luchan desesperadamente por mantener a flote lo que ellos consideran una vida normal, pero son superados por la imparable maldad y sed de sangre de su progenitor.



Todos los visionarios divinos han caído, siendo crucificados en inmensas cruces que se elevan en el cielo, para que todos puedan verlos. También ve a Dot, Lemon, Lance y Finn luchando valientemente, pero uno a uno son derrotados por las hordas de seguidores de Innocent Zero. Regro, su padre adoptivo, quien siempre lo protegió, cae ante él con una mirada de decepción y tristeza en sus ojos. Mash grita desesperadamente, tratando de detener la carnicería que se desata a su alrededor, pero se siente impotente y paralizado por el miedo por primera vez en toda su vida. 



Innocent Zero se acerca lentamente hacia él, con una sonrisa siniestra en el rostro. Mash puede sentir el frío abrazo de la oscuridad envolviéndolo mientras su padre biológico se burla de él por no poder detenerlo. La sensación de culpa y fracaso lo consume mientras ve cómo todo lo que ama y valora es destruido ante sus ojos.



De repente, su pecho es atravesado por una de las manos de su malvado padre, quien solo le sonríe de manera burlona mientras extrae su corazón de su interior, obligándolo a caer sobre sus rodillas, rodeado de un inmenso charco de su propia sangre.



Llevándose consigo las últimas esperanzas que tenía por tratar de detenerlo. 


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— Mash… Mash… — una voz distorsionada trata de hacer reaccionar al pelinegro,  quien sumido en su dolor y confusión le es imposible identificar. — ¡MASH! — gritan, y es ahí donde abre repentinamente los ojos, solo para darse cuenta que su pesadilla se salió de control, que su cuerpo se encuentra bañado en sudor y su corazón golpea  fuertemente en su pecho. 



— Finn. — nombra a su amigo, que parece bastante aliviado por verlo consciente.  — Lo siento. — se disculpó sin una razón aparente, pero sentía que debía hacerlo. 



— ¿Por qué te disculpas, Mash? — el bicolor le pregunta confundido, pero el antes mencionado no le responde, solo baja la cabeza mientras trata de mantener en orden sus emociones para no volver a decaer como lo hizo antes.  — Mash, si gustas podemos hablar, capaz te sientas me… 



— Voy a salir. — anunció repentinamente,  porque lo menos que deseaba era conversar con Finn o quedarse en la misma habitación que él después de lo que pasó. 



— ¿A dónde vas? Si quieres puedo ir contigo. — sugiere,  pero Mash hace caso omiso a sus palabras,  y sale rápidamente de la habitación,  dejando a Finn extremadamente preocupado por lo que le esté pasando. 



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Mash camina por los pasillos sin un rumbo fijo, para su desgracia,  ya es de noche y se supone que no debería de estar afuera de su dormitorio por el toque de queda, pero el impulso de salir para tomar un poco de aire fue más grande que el posible regaño que va a recibir por incumplir las reglas. 



Sus pasos son torpes y de vez en cuando tropieza con sus mismos pies, estando a nada de caer estrepitosamente al suelo, algo que lo obliga a detenerse en varias ocasiones.  Pero cada vez que lo hace, escucha cómo su corazón palpita rápidamente,  como si en cualquier momento fuese a detenerse o ser arrancado violentamente de su cuerpo. 



Las náuseas ante dicha sensación no se hacen esperar, aumentando su malestar de la peor manera posible. 



— Ey, tu. — escucha a alguien llamarlo, y a diferencia de antes, hoy es capaz de identificar al dueño de aquella voz casi al instante.  — ¿Qué es lo qué estás haciendo afuera? — pregunta,  a lo que Mash trata de responder, pero hasta su capacidad de hablar está empezando a verse afectada por la condición de su cuerpo. 



— R-rayne. — susurra, antes de caer inconsciente al suelo, siendo la imagen del visionario divino corriendo hacia él lo último que puede visualizar antes de cerrar por completo sus ojos. 



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— Las cosas se están saliendo de control. — es el comentario que Rayne hace, mientras observa fijamente a Mash, quien se encuentra postrado en una de las camas de la enfermería, lugar al que lo llevó de inmediato luego de que aquel perdiera la consciencia en medio del pasillo.  — Director, tenemos que hacer algo para ayudarlo. 



— Los últimos acontecimientos le están pasando una gran factura a Mash. — Wahlberg dice con un tono preocupado,  porque si el pelinegro no se encuentra en el mejor estado posible, puede ser que todos se están condenando al peor escenario de todos.  — Las cosas se están saliendo de control, y cualquier error puede ser muy perjudicial de ahora en adelante. — admitió, mientras trataba de encontrar alguna solución para todo esto, pero sus opciones eran limitadas y la mayoría de ellas no le parecían del todo sensatas.  



Pero como Rayne lo había dicho, tenían que encontrar la manera de ayudar a Mash, y si era necesario tomar decisiones difíciles,  entonces tendrían que hacerlo. 



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— ¡¿Cómo que te vas indefinidamente de la escuela?! —  es la pregunta que es hecha a coro por el grupo de amigos de Mash, quien permanece un tanto indiferente ante el tema, ya sea por no demostrar sus emociones o no dañar de más a sus amigos. 



— ¿Estás seguro de que no hay otra opción? ¿El director Wahlberg y todos los visionarios divinos están de acuerdo con esto? — Finn pregunta con la esperanza de que aún exista alguna alternativa a todo esto, mencionando indirectamente a su hermano, porque le cuesta creer que esté a favor de que Mash salga de la escuela. 



— No la hay, lo siento mucho. — se disculpa, tratando de mantenerse lo más serio e inexpresivo que le es posible, pero cada vez que lo intenta no consigue otra cosa que miradas llenas de angustia y desesperación por parte de los demás. 



— ¿Pero por qué debes irte? — la única chica del grupo parece demasiado estresada por lo que ocurre. 



— Ellos creen que estaré mejor en otro sitio. — el pelinegro respondió, esperando que el interrogatorio termine pronto, porque no sabe si podrá seguir aparentando una imagen fuerte. — Así que pueden dejar de preocuparse por mí. 



— Idiota, somos tus amigos, claro que nos vamos a preocupar por ti. — Dot no duda en arremeter contra Mash por sus palabras,  debido a que estas le parecen poco apropiadas para la ocasión.  



— Si tu estas de acuerdo con irte, entonces no puedo oponerme a lo que decidas. — Lance parece ser el único que se está tomando con calma la situación,  a pesar que sienta un dolor terrible en el corazón,  porque al igual que los demás, no está del todo convencido con que Mash tenga que irse. 



Mash no responde a lo dicho por el de dos líneas, solo baja la cabeza para pensar un poco en lo sucedido,  pero al final de cuentas entiende que no puede hacer mucho por sí mismo, y que tiene que concentrarse en lo que realmente importa: detener a Innocent Zero para poder vivir en paz con su padre. 



La puerta del dormitorio 302 es tocada un par de veces antes que se abra lentamente, detrás de ella aparece Rayne, quien como la mayoría no parece tener una buena impresión de lo que está sucediendo. 



— Tenemos que irnos, espero que te hayas despedido de ellos. — indica seriamente,  demostrando una actitud un tanto indiferente. 



— Rayne, tú no puedes… 



— Finn, no es necesario. — Mash no duda en interrumpir a Finn, antes de que este pueda completar lo que quiere decirle o más bien pedirle a su hermano mayor. — Muchas gracias por todo, fui muy feliz por haberlos conocido a cada uno de ustedes. — comenta, para después abrazar uno por uno a sus amigos, que no dudan en aceptar dicha muestra de cariño de su parte. 



— Trata de escribirnos, ¿si? —  decaído y sin nada que hacer, Finn le dedica un poco más de tiempo para despedirse de Mash, que no acorta el contacto a pesar de lo difícil que le esté resultando todo esto. 



Los demás también le dicen algo alentador a Mash, la mayoría de ellos le pide que se mantenga a salvo y que no olvide que cuente con buenos amigos, los cuales siempre estarán dispuestos a ayudarlo en lo que sea necesario. 



Luego de un rato, tomó sus pocas pertenencias personales y se retiró junto a Rayne, pudiendo escuchar cómo Dot, Lemon y Finn empiezan a sollozar ante su partida, Lance menciona algo que ya no es capaz de entender del todo bien para su desgracia. 



— Aún puedes arrepentirte si así lo deseas. — es el comentario hecho por el visionario divino,  pero Mash solo negó en repetidas ocasiones. 



— No puedo… porque no puedo seguir poniendo en peligro a quienes quiero. — admite determinado, a lo que Rayne le dedica una mirada entre mezclada con pena y admiración, porque a pesar de lo que sucede aún piensa en proteger a quienes son importantes para él. 



Siendo esta determinación, la que posiblemente lo lleve a triunfar sobre Innocent Zero y todo aquel que se interpongan en su camino para obtener la paz que tanto necesitaba para su vida. 




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Amo Mashle, es el segundo anime con el que me he terriblemente obsesionado, por lo que espero traer más trabajos relacionados a tan maravilloso anime, aunque en la mayoría de ellos Mash tenga que sufrir. <3