𝑬𝒍 𝒓𝒆𝒈𝒓𝒆𝒔𝒐 𝒅𝒆 𝒖𝒏 𝒂𝒎𝒐𝒓
Aún recuerdo el día que cortamos. Fue un 9 de septiembre.
Su cara se inundaba de una friolenta expresión, dónde antes veía ternura, ahora admiraba odio y remordimiento reflejados en sus azules ojos. Sus palabras amargas hicieron que me estremecerá de tristeza y abandono.
Desde ese día supe que no conoces a las personas lo suficientemente bien, la vida es muy corta para eso… Incluso para conocerte a ti mismo.
El rifle callo en el piso causando un horrendo eco alrededor de la bodega. Atado de las manos, miré como aquel hombre que llamaba el amor de mi vida, tomo rumbo desconocido hacia la salida, que era la única puerta que lograba alumbrar mi pocas esperanzas de querer perseguir a ese hombre, Ruso, de estatura alta, ojos farsantes y de cariño material.
—¿Por qué eres tan cínico?— Murmure, él paro su paso y me volteó a ver por última vez. La poca luz iluminaba mis ojos oscuros por la cruda realidad.—… Es irónico que te siga amando sabiendo que me dejaras aquí tirado.
La oscuridad y la puerta chocaron de forma brusca contra mi sentidos. Él ya se había ido, lo vi partir sin ningún pensamiento que se lo impedía, sin embargo, mi corazón decía que lo buscará, que saliera de allí y me perdiera entre sus fuertes brazos. “Uno siempre vuelve dónde fue feliz” así dicen. Pues yo quería volver a tenerlo a él.
Con toda mi fuerza hice lo posible para quitarme las cintas que me privaba de mi libertad, al soltarme no esperé un segundo más y salí de allí con más fe que nunca, busque por todas partes, hasta que note que estaba solo.
Suspiré rendido y empecé a caminar, hasta llegar a la desértica playa, entre la suciedad y el infierno de arena caliente, me senté observando el esplendor de las olas, no paso mucho tiempo hasta que sentí unas manos frías tocando mi cuello de tal manera que me recordaba a una muestra de cariño que solo recibía de Rusia. Estando seguro de quién se traba, me voltee y me encontré con aquellos ojos que me habían abandonado.
Sin que él pudiera reaccionar, la agarre de los hombros y lo obligue a que se sentara junto a mí, lo mire con tristeza y casi rogándole le dije:
—No te vayas... Yo te necesito.
Rusia no respondió y solo me miró con seriedad y ninguna brillo en sus ojos.
—¿Por qué piensas que lo haría por ti?
Estaba confundido, nunca lo entendí ¿a qué se refiere con eso? Yo había hecho mucho con él… pero ¿acaso no fue suficiente? ¿Le pareció muy poco como para tratarme de esta manera? … Dejarme a mi suerte con aquellos terroristas que no nos dejaban la vida en paz.
—… Dime todo lo que te molesto, dime lo que te hizo estallar de rabia por mi poca dedicación.
—por mentiroso.
Sonrío y lo miró, de verdad estaba furioso. ¿de que mentira esta hablando? Tal vez estaba molestó por que quería estarlo y se las está desquitando conmigo.
—¿Qué te pasa en verdad?
—No te hagas. Tú sabes lo que hicistes.
Lo mire incrédulo ¿en que putas está pensando? Estuve callado por mucho tiempo, hasta que algo cruzó por mi mente, suspiré y lo miré.
— Estaba muy borracho... Rusia.
—Eres un maldito estúpido.
Él se coloco de pie y está vez no dudo en dejarme tirado en esa isla.
━━═════════════════━━
Ese día no pensé en nada más que en el alcohol y en comprar sin cesar cajas de cigarros. Maldita culpa, me carcomía cada día, yo sé que estuvo mal... pero tampoco para hacerme eso, la soledad de la guerra y el abandonó de mi ex pareja me chocaron más fuerte que las pocas ganas de seguir con vida.
Las heridas del pasado sanan, sin embargo... no del todo bien, algunas veces lo hacen, pero puede llegar esa misma razón para hacer que estás vuelvan y que duelan mil veces más que las anteriores.
En mi caso, esa razón tiene nombre. Rusia... Fuí malo con él, si, pero... puedo atreverme a decir que lo amé como a ningún otro.
Pasaron los años y ese dolor se convertía en un mal recuerdo del pasado. Hasta que un día, también 9 de septiembre, el timbre de mi puerta sonó, sin esperarme a encontrarme con esos ojos fríos de nuevo, inocentemente abrí la puerta con una expresión de calma.
Mi mirada se perturbo, mi pequeña sonrisa desapareció y mientras lo miraba a los ojos mi corazón se detuvo. El destino y sus sorpresas, maldigo estos encuentros causados por este fenómeno de la vida.
No dije nada y como un cobarde solo me quedé ahí observando el abismo azulado de sus ojos, el pasó y cerró la puerta. Noté un tanto de sorpresa en él, sin embargo, al parecer no le importó tanto mi presencia... pero ¿que hace aquí? ¿a quien busca si no soy yo?
—¿Está Venezuela?
Al escuchar su voz aleje mi mirada e inconscientemente sonreí... ¿Con que este es mi más mencionado cuñado eh? seré sincero, no me lo esperaba en lo absoluto.
Mis hermanos y yo viajamos a la casa de mi hermano para precisamente esto, conocer a mi cuñado. Ninguno de ellos saben mi historia con Rusia y espero que nunca se enteren de eso.
—Si, deja y lo llamo.
Me di la vuelta y subí a el segundo piso con un dolor en el pecho, no se cómo sentirme al respecto, pero trataré de mantener esto a un lado y olvidarme de todo lo que alguna vez fue una historia de amor.
Abrí la puerta de la habitación donde están mis hermanos riendo, pinte una sonrisa y le toque el hombro a Venezuela.
—llego su media naranja.
Lleno de emoción se dió la vuelta y comenzó a caminar apurado, mis hermanos de igual forma, hasta llegar con los enamorados. Mis ojos eran testigos de la felicidad de mi querido hermano, sonreí por él; aunque más que nadien en esta sala, sabe con que tipo de personas está confiando su corazón, Rusia es alguien entregado, sin embargo, con un enojo es bastante fácil de encontrar.
━━═════════════════━━
Estábamos cenando, siempre soy el que comienza las conversaciones mientras comemos y más si se trata de mis cuñados... no obstante, me quedé en silencio ¡y lo peor es que todos me siguieron el juego y no decían nada!
Mis ojos solo se fijaron en la comida, que por cierto... es la favorita de él, Venezuela la tiene clara, pues para robarle el corazón a este gigante país, es primero ganarse su estómago.
Estaba deliciosa la cena y el clima también es agradable, no hacia ni mucho frío ni calor. Eso me sirvió de mucho para olvidarme de su presencia por bastante tiempo, ya no me sentía tan incómodo, lo único que quedaba era aceptar y afrontar que ahora él es mi cuñado y ser feliz si mi hermano lo es.
Panamá -y entonces ¿cuando se conocieron?
Rusia alzó la mirada y lo observó, Venezuela también hizo lo mismo, menos yo y ecuador, pues yo estaba concentrado en los sabores de mi paladar y ecuador no paraba de tirarme miradas para que hablara.
Rusia-hace ya un año y siete meses.
Ecuador- Bien escondido nos tenías a tu novio.- dijo ecuador con una sonrisa.
Venezuela- pues estaba esperando a que pasará el tiempo entre los dos para presentarlo a la familia.
Todos se quedaron en silencio de nuevo, esta vez me miraban fijamente menos Rusia. Me aburrí de ser fulminado por los ojos de mi familia y alcé la mirada.
Colombia-Me parece muy buena idea organizar está reunión el día de hoy, el clima es perfecto y la comida también.
Dije lo que sea que saliera de mi boca, a Venezuela le encanta ser halagado por los esfuerzos que hace para vernos, note una sonrisa de satisfacción de su parte.
Venezuela- gracias colo.
Sonreí como respuesta y apoye mis codos en la mesa colocando mi barbilla en mis manos.
Colombia- Desde hace mucho no nos reunimos todos. Es bonito vernos después de muchos años. Y que estés en una relación, cuando lo hablastes por teléfono no me lo creía.
Venezuela-ahh ¿tanto dudaban de mi? Claro que me gustaría alguien en algún momento.- agarro la mano de su pareja y nos miró a todos.
Panamá- pues yo estaba pensando que eras asexual, aunque no hay nada malo en eso. Pero aún así me sorprendió también.
Ecuador- yo igualmente, deje de una todo lo que tenía que hacer en mi país para venir a conocerlo a usted.- le dirijo la palabra a Rusia, el alzó la mirada y lo observó con una pequeña sonrisa.
Rusia- Parecerá raro, pero desconocía de ustedes, pensé que vene no tenía hermanos.
En ese momento nos quedamos en blanco, miramos a Venezuela quien estaba tieso en su puesto, yo sonreí burlonamente, pues se me hacía graciosa la cara que tenía Venezuela.
Colombia- Venezuela es muy reservado y siempre está planificando todo para que las cosas salgan bien, supongo que está cena sería como una sorpresa para todos nosotros.
Venezuela me miró y asintió para después soltar un suspiro, pues se pone nervioso con facilidad cuando lo inundamos de preguntas o reclamos y lo que menos quiero es que se sienta incómodo.
Pasaron los minutos y todos charlaban libremente, yo solo bebía de la limonada y me relajaba, pues la semana pasada me dejó agotado, mi gobierno está planificando una nueva forma de planificación gubernamental... pero eso a alguna gente no le precio bien.
Al estar tan inundado en mi paz, panamá tuvo que chocar mi hombro, me espanté un poco y lo miré a los ojos.
Colombia-¿Que pasa?-pregunte calmado.
Panamá- Venezuela te estaba preguntando si andas enamorado, has estado en silencio casi todo el tiempo.
La pregunta me sorprendió un poco, miré a Venezuela esperando alguna respuesta y también note que Rusia parecía curioso con mi respuesta.
Colombia- Pues si.
Respondí sin pensar, Ecuador escupió un poco de la bebida y me miró con los ojos abiertos, Venezuela entro en un trance y por último, panamá pinto una sonrisa llena de picardía.
Sonreí con gracia y aleje la mirada, cree un pequeño suspenso y después dije:
Colombia- No les diré nada por ahora
Venezuela-¡ahg! ¡¿porque?! Yo quiero saber ahora.
Panamá-¡yo también! Llevamos años sin saber si te haz fijado en alguien quién no fuera México o Brasil.
Colombia- ¿conocen a yaper?
Mis hermanos me miraron mal y yo sonreí aún más, me quería serví más de la limonada pero la mano de ecuador me detuvo.
Ecuador-o nos dicen o te hecho esto en los ojos.
Nos miramos de forma retadora.
Colombia- a ver si puedes, pedazo de pulga.
Derrepente el quitó todo lo de la mesa y coloco su codo sobre ella, estiró sus dedos y me miró con una sonrisa.
Ecuador-si me ganas en fuerza, nos dices de quién se trata.
Mire su mano y no dude en seguirle el juego, Rusia nos observaba con curiosidad y con su típica expresión sin vida.
Colombia- y si yo te gano, tu novio tendrá que darme un tur por toda europa.
Ecuador-hecho.
━━═════════════════━━
Ecuador estaba más amargado que un limón, con los brazos cruzados y la mirada fija en mi suspiró con tanta pesadez que me dió un poco de piedad.
Colombia- les daré una pista.
Me volví a acomodar en el mueble y esta vez si me dejaron servir de la bebida. Tome un poco y pensé bien en mi respuesta.
Colombia- no es considerado país.
Panamá- ¿FBI?
Colombia-¿que? Claro que no.
Ecuador-¿OIT?
Colombia- menos.
Venezuela- ¿OTAN?
Colombia- uff, no loco.
Rusia- URSS.
Me quedé en blanco por un momento y lo miré, su expresión era más seria de lo normal, un incómodo silencio se presentó en toda la casa, me atrevo a decir que se notaba que nos odiamos un poco.
Colombia- No.
Parece que alguien no supera lo de algunos años atrás. Suspiré y me rendí por completo, me coloqué de pie y saque mi teléfono.
Colombia-Es ONU muchachos, ONU me trae así de pensativo desde la semana pasada.
Venezuela- chamo ¿no te pudo gustar uno menos aburrido?
Colombia- usted no diga mucho.
Apenas me di cuenta de lo que dije y me arrepentí, se supone que Rusia y yo somos desconocidos, ya la Cage.
Venezuela-¿cómo así?
Pregunto extraño mientras me miraba con duda, no demostré que estaba nervioso por la pregunta y alcé los hombros.
Colombia- Su novio es bien Callado, no dice na.
Tirar puya es lo único que me queda como opción, me cruce de brazos, vene miró fijamente a Rusia quien parecía un tanto molesto, lo miré de pies a cabeza y atrevidamente dije:
Colombia-No me mire raya'o, se ve que tiene su carácter bien escondido, aunque no se preocupe, yo también soy amargado algunas veces.
Venezuela sonrió y me miró, yo de igual manera sonreí burlonamente.
Colombia-a todos nosotros nos gustan bien amargados y que llevan las responsabilidades antes que el romance... Aunque USA, USA es el cuñado menos amargado de los tres que tengo ahora.
Rusia-¿disculpa?
Se ofendió, era de esperarse, con USA no quiere nada que ver.
Colombia-Novio de panamá. Mi primer y mejor cuñado.
Venezuela- no es pa que lo admires tanto, colombia.- el se coloco de pie y agarro uno de los mecatos que estaban en la mesa, para después comenzar a comerlos.
Panamá- Pues que se puede decir, mi esposo es de lo mejor.- dijo orgullosamente mientras que escribía en su teléfono, probablemente hablaba con USA.- aunque Colombia solo lo dice porque es materialista. USA siempre les da regalos a todos cuando nos vemos.
Yo, supuestamente ofendido, coloqué mi mano en mi pecho y lo miré.
Colombia-¿yo? ¿materialista? Pff.
Comenzamos a reír, menos el ruso, no lo voy a negar, hacerlo enojar me da mucha gracia.
Ya era muy tarde, todos se fueron a sus respectivas habitaciones, yo me quedé en la sala, reflexionando de la tremenda mentira que les dije ¿gustarme ONU? ... pff, si claro, ya quisieran que me fijará en ese hombre, tan algo, divino, amable, profesional, solidario, organizado, todo un ángel a mi parecer... y ya quisiera yo estar viviendo con en tremenda mansión que tiene ese hijuemadre, ahhh... en fin, tal vez... tal vez si me gusta un poco.
Continuará.
Esta historia tambien esta publicada en Wattpad :D
Me pueden encontrar como:
Medoly_Sh