No lo arruines [ MDZS ]

Sinopsis

En donde Wei Ying vuelve años al pasado solo para aprovecharse de un joven y caliente Lan Wangji.

Genero:
Romance/Scifi
Autor/a:
LotusRubrum
Estado:
Completado
Capítulos:
3
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

No lo arruines

Wei Wuxian no sabía cómo diablos había terminado creando un talismán que pudiera transportarlo al pasado, peor aún, volviéndolo a su cuerpo de adolescente.


Había estado experimentando antes con un talismán que se supone debía transportar el material a un lugar específico para evitar así perder tiempo transportando cosas.


El resultado fue terminar en el pasado, con un Lan Wangji visiblemente más joven mirándolo con molestia al dejar de copiar las reglas de su clan, el Wei no sabía si reírse por justamente terminar en este preciso momento.


Aún recordaba el sueño que Lan Wangji tuvo  con él en este preciso lugar. Una idea traviesa surcó su mente cuando se dio cuenta de lo que podía hacer.


— Lan Zhan~ — llamó suavemente, dejando el pincel a un lado, procurando no arruinar su lugar de estudios.


Este lo miró fruncieron casi imperceptible mente el ceño, aunque notó la confusión en sus orbes doradas.


— Ya me cansé — declaró, estirandose despreocupada mente. — ¿Lan Zhan, quieres jugar un juego conmigo?


Este por supuesto lo ignoró, volviendo su atención al libro en sus manos. Wei Ying agrandó su sonrisa sin que el Lan se diera cuenta. Se movió suavemente, colocándose a su lado.


— Lan Er-ge, juega conmigo~ — susurró, a propósito contra la sensible oreja del Lan, misma que tomó un tono rojizo ante su cálido aliento.


Lan Wangji trató de poner distancia, visiblemente sorprendido y avergonzado —al menos para Wei Ying— por la acción. Por supuesto, el de Yummeng no sé rindió al recibir aquella magnífica reacción.


Con una gran sonrisa se le tiró encima, una carcajada escapando de sus labios al ver el susto en el Lan, rodaron por el suelo, forcejeando ligeramente hasta que el de Yummeng terminó posicionado arriba.


Sabía que Lan Wangji tenía una fuerza colosal en sus brazos, por lo que si no le gustaba lo que iba a hacer fácilmente podría apartarlo, no iba a permitir que dadas las cosas que conocía a estas alturas, su relación recién iniciará en 13 años futuros, así que debía actuar sí o sí.


— ¿ZhanZhan, enserio no quiere jugar conmigo? — exclamó, juguetón, una sonrisa traviesa surcando sus labios.


Se dejó caer levemente, rozando con sus labios la pálida piel del cuello del Lan, mismo que se estremeció ante la sensación, podía notar lo rojas que se encontraban sus orejas, también sentía lo rápido que su corazón estaba latiendo.


No pudo evitar sentir ternura.


Dejó que sus labios rosaran la piel, mordisqueando suavemente, besando la mandíbula ligeramente tensa del Lan Wangji, este tenía los ojos firmemente cerrados, apretando los labios.


Wei Wuxian sintió que esto era un reto que debía ganar, por lo mismo, no dudó en capturar los labios tensos, mismos que se relajaron rápidamente por la sorpresa ante el contacto.


No dudó en sambullirse dentro de su boca, Lan Zhan sujeto uno de sus brazos, apretando ligeramente al sentirse atacado.


"Esta es mi venganza por besarme por sorpresa aquella vez, Er-ge" pensó.


Movió sus piernas ligeramente, teniendo una de sus rodillas peligrosamente cerca de la entrepierna del Lan. Su mano —no capturada por Lan Wangji— se dirigió hacia el rostro ajeno, acariciando con ternura y cariño. Su rodilla por otro lado, se encargó de atormentar la entrepierna del Lan, mismo que soltó un gemido ahogado similar a un grito sorprendido y un gemido mezclado.


Wangji se retorció, el rojo comenzó a cubrir también el rostro ajeno, aunque no parecía del todo dispuesto a alejarse de las sensaciones que comenzaba a sentir en su cuerpo.


A estas alturas Wei Wuxian podría deducir que Lan Wangji aún no había buscado conocimiento previo, por lo mismo sus reacciones eran adorablemente lindas.


Su Lan Zhan usualmente desbordaba sensualidad cada que estaban solos, subiéndose a su regazo para despertar su interés. Aparte de Lan Yuan, incluso habían tenido unos gemelos luego de por fin estar casados. Casi mata al viejo Qiren luego de saber que se comió a su repollo pero valió la pena.


— Wei Ying — jadeó, tembloroso.


El nombrado observó a la persona debajo suyo, sus labios enrojecidos lo tentaban a volver a capturarlos, chuparlos y mordisquearlos.


Observó con ojos oscurecidos al Lan, volviendo a besarlo, está vez de forma voraz. Escuchó con satisfacción los sonidos ahogados que se escapaban de sus labios, sus manos se entretuvieron jugando con la ropa, mientras su rodilla no dejaba de torturar esa zona endurecida entre sus piernas, haciendo temblar el cuerpo delgado y delicado del de cinta.


Sintió como las manos del mismo Lan Wangji lo jalaban del cabello, acercándolo más a su cuerpo. Satisfecho, deshizo el beso, viendo con visible alegría el hilo de saliva qué unía sus lenguas cuando sus bocas se alejaron.


Pronto, sus posiciones se invirtieron, teniendo el al Lan encima suyo, rodeando su cuello mientras buscaba otro beso, cosa que no dudó en darle.


Sentía leves movimiento de cadera, haciéndolo estremecer, sus manos traviesas se dirigieron hacia las nalgas aún vestidas, tocando y acariciando, haciendo temblar el cuerpo dueño de aquellos pedazos de carne.


El cuello de Lan Zhan se volvió la nueva zona atacada, recibiendo múltiples mordidas y besos que dejaron marcas visibles. Las túnicas del Lan hacía rato habían comenzado a estorbar, por lo mismo, el Wei las había quitado y tirado por ahí.


Sus besos descendieron, succionando y haciendo una marca en su clavícula, pasando rápidamente a capturar los rosados pezones del adolescente, mismo que jadeó con fuerza ante las atenciones, encogiéndose levemente.


La cabeza de Lan Wangji era un completo caos. Como una persona que vivió bajo demasiadas reglas toda su vida, hacer este tipo de cosas le generaba conflictos, sin embargo, cada que quería llamar a la razón para empujar el cuerpo del de ojos grises y huir, su cuerpo era atacado por sensaciones que jamás pensó que sería capaz de sentir.


Era un doncel, por supuesto sabía que tarde o temprano su tío le conseguiría un esposo digno, posiblemente de su misma secta para no tener que separarse, pero ahora... Estaba permitiendo que su cuerpo fuera asaltado de está manera por aquel chico revoltoso que continuamente le generaba dolores de cabeza constantes. Estaba mal, realmente mal, sabía que su tío se enojaría demasiado si se enteraba de esto... Pero...


Abrió los ojos al sentir como cierta parte de su cuerpo era capturado, sus extremidades se sentían blandas y la fuerza de la cual estaba tan orgulloso era inexistente.


Pese a saber los problemas que vendrían después, sentía que permitir esto era lo correcto. Y es que no podía negar que sus ojos siempre buscaban la figura de este hombre, siempre esperando escuchar su voz llamarlo con ese tono alegre, siempre sintiéndose realmente contento luego de saber que él podía capturar su atención solo con su mera presencia, satisfecho de saber que incluso ese hermano suyo no tenía tal habilidad.


Arqueó la espalda, soltando un pequeño grito que generó que sus mejillas enrojecieran. Su voz a estas alturas estaba bastante diferente de lo habitual. Más agudo, era vergonzoso, sin embargo tal parecia que a Wei Ying le gustaba verlo así.


Considerando lo que su trasero estaba rozando, no dudaba del gusto que sentía por tenerlo en ese estado. Sintió como su interior se estremeció ante la idea de sentirse deseado, deseado por Wei Ying.


Si terminaba embarazado podría permanecer a su lado ¿Verdad? No sabía mucho en cuanto a algunas cosas, pero si sabía de las consecuencias de no tener cuidado en cuanto a este tipo de acciones.


Permitió que su pantalón cayera, quedando desnudo enfrente de la mirada hambrienta del Wei.


Sentía vergüenza de ser mirado de forma tan... Penetrante, pero también estaba orgulloso —aunque eso estuviera contra las reglas— por su buen físico.


Sus labios volvieron a ser capturados, mientras la necesidad de ver desnudo a Wei Ying evoporaba la timidez de Lan Wangji. Sus manos rápidamente quitaron las túnicas que cubrían el torso de Wei Ying, mismas que fueron a parar a alguna parte del suelo después


Su cuerpo reaccionaba ante cualquier toque por parte del Wei, manos ágiles pero amables acariciando zonas de su cuerpo que ni si quiera sabía que podían resultar tan fascinantes al enviar sensaciones electrizantes y adictivas.


— ¡Wei Ying! — gimió aún más fuerte al sentir como cierto objeto se introducía en su interior, era extraño, pero no molesto.


Además, habían cosas más importantes que pensar en lo raro que se sentía ser invadido por un dedo, claro que su rareza se transformó en sorpresa cuando se dio cuenta que luego dicho dedo envío olas placenteras, aumentando conforme el tiempo pasaba, fue raro como su cuerpo se estremeció y temblaba sintiéndose invadido por tres dedos largos y delgados.


Aunque sentía que no era suficiente.


Cómo si Wei Ying le pudiese leer la mente, quitó sus dedos, dedicándole una mirada fija y sería.


— ¿Lan Zhan, me permites seguir...? —  el Lan sintió una suave sonrisa tirar de sus labios ante la pregunta.


Podía saber que Wei Ying temía romper ciertos límites tan solo viendo sus ojos. Parecía que su plan inicial no fue terminar de está manera, aunque tampoco parecía quejarse por el resultado. Por el contrario, lucía fascinado.


Asintió suavemente con la cabeza. Ya se había decidido por lo que alargar más esto sería tortuoso para ambos.


Respiró hondo cuando sintió como poco a poco sus paredes se extendían, recibiendo a un invitado nunca antes pensado. Sintió besos cálidos caer en su mejilla, suaves caricias que relajaron la sensación de ardor y molestía poco a poco.


Al final, movió las caderas.


Pronto su lugar de estudio y sala de castigo se llenó de sonidos lascivos.


Wangji se sentía realmente increíble, nunca fue del tipo que se interesó por saber demasiado sobre lo que hacían una pareja en solitario —no como otros discípulos— por lo que jamás sintió la necesidad ni la curiosidad sobre estás cosas, ahora...


Se aferró aún más a los hombros del Wei, gimiendo contra su oído, por la forma en la que se movía podía deducir que le gustaba que hiciera eso.


Su voz no era muy alta pero si clara. Wei Ying podía escucharlo a la perfección, embistiendo con gran ánimo las estrechas paredes de su Lan Zhan.


Ver su rostro perlado de sudor, sonrojado y perdido en el éxtasis del placer era demasiado para él autocontrol del Wei. Por lo mismo, en cierto punto, el sonido de las carnes chocando, el chapoteo y los gemidos aumentaron en frecuencia.


— Wei Ying... Es... Mucho — chilló Wangji, soltando ligeras lágrimas a causa de todo el torrente de sensaciones nuevas.


Wei Ying beso sus lágrimas, acariciando la casi abandonada erección del Lan. Mismo que se estremeció, apretando sus paredes, soltando un gritó cuando se corrió. Wei Wuxian gruñó, empujando un poco más antes de vaciarse dentro del Lan —aunque no hubiera querido hacerlo, Wangji lo tenía bien sujeto para que no se alejara—, respiró hondo, viendo el rostro del Lan.


Lucía adorable estando todo atontado por lo ocurrido, no pudo evitar soltar una risita, lo abrazó, cubriéndolo con su cuerpo.


Para Wei Ying cualquier versión de su esposo era perfecta.


Lan Wangji se sintió adormecido luego de todo el ejercicio, hecho, además de que la calidez del cuerpo ajeno hacían que su noche de desvelo anterior lo sedujera para dormir.


Cua do Wei Ying vio eso, acomodó un poco el cuerpo del Lan para recoger su ropa y ponérsela, haciendo lo mismo con la suya, procurando que nadie lo vea, se lo llevó a su habitación, lo limpió y cuidó.


Claro que no esperó que el talismán tuviera un tiempo definido y lo llevará de vuelta a su tiempo.


¿Que podía hacer ahora?


Rápidamente corrió en busca de su esposo. Debía cerciorarse de que todo estaba bien y que sus acciones no arruinaron nada.


Se mataría si resultó que sí.


Para su fortuna, descubrió que todo estaba bien. ¿Tal vez fue un universo paralelo? Rogaba que sea como sea, para su otra parte y la de Wangji, todo resultase bien.


Volvería para ver qué así sea, se negaba a permitir que su Lan Zhan sufra. Mucho menos siendo él el causante de su dolor.