Chapter 1
El plan era simple: Sería una cita sencilla, llevaría a Aizawa a su lugar favorito, a tomar un café y lo que sea que se le ofreciera en el momento, después pasearían por el parque al que iban de jóvenes, en donde compartieron muchas cosas juntos y en donde habían fabricado la mayoría de sus recuerdos más preciados; aquel parque en donde también vagaban algunos gatos a los que Aizawa acostumbraba a alimentar o acariciar si se cruzaban por su camino; luego, irían a casa de Hizashi para pasar la noche viendo películas, esta vez serían los filmes que Aizawa escogiera; y por último, sí todo salía bien y a Hizashi no le ganara el pánico, sacaría el anillo que guardaba desde hace meses en el bolsillo de su chaqueta y le propondría matrimonio.
No sería el lugar más elegante, ni el más adecuado dada la situación, sin embargo, era lo que Hizashi pensaba haría sentir más cómodo a Aizawa en caso de que quisiese no aceptar, y también en el caso de que aceptara, pues nunca fue a clase de hombre que gustara de mostrar extremo afecto a otros, y mucho menos un público, incluso sería incómodo para él como pro-hero, pues odiaba que la prensa y las cámaras apuntaran su vista sobre él, y un asunto de esa clase en las revistas de chismes era lo que menos necesitaba y quería en su vida; rumores comenzarían y no hablarían de nada más que de su vida privada en semanas. Por esa razón, Hizashi, había decidido que sería una situación en la que solo estuvieran presentes ellos dos, nadie más. Pero, ese no sería el primer intento para pedirle matrimonio al hombre que amaba, ya habían pasado varios meses desde que decidió que sería mejor compartir una vida juntos hasta el final de sus días; por otro lado, los sentimientos del rubio eran demasiado contradictorios, lo amaba demasiado, y aunque su corazón y las mismas palabras de Aizawa le decían que él también lo hacía, temía por que sus sentimientos e ideas no fueran correspondidos y terminara con todo lo que habían construido por poco más de 10 años. No obligaría a nada a Aizawa, no quería que se sintiera atado a él; si Aizawa no aceptara, Hizashi lo aceptaría y seguiría como si nada, mientras que en su mente estarían rondando miles de preguntas y sentimientos que no sería capaz de entender del todo.
Aun así, se arriesgaría, preferiría decir que lo intentó y obtuvo respuesta, a que no lo intentó y le hubiese gustado saber la respuesta sin importar cuál fuera. Era todo o nada, y cuando no solamente se trataba de él, lo daría y arriesgaría todo.
- ¿'Zashi?- Exclamó Aizawa al verlo perdido en sus pensamientos y haberlo llamado más de una vez con anterioridad. - ¿Pasa algo? - Su rostro reflejaba preocupación y su vista se centraba completamente en el nombrado.
-¡Estoy completamente bien, cariño!- Respondió Hizashi, con su característica alegría y tono de voz que en el momento lograron ocultar las dudas y mil pensamientos dando vueltas por su cabeza.
- ¿En qué estás pensando? - Agregó Aizawa con completa curiosidad de lo que sucediera con el rubio.
-Solo pienso en lo mucho que te amo, Shou...-. Hizashi muy pocas veces dejaba de lado esa actitud tan extravagante que lo hacía resaltar de cualquier otra persona por estar pensando en nada; sin duda es algo que comenzaba a rondar por la mente de Aizawa, al igual que las repuestas del contrario no lograban satisfacerlo del todo, pero, por otro lado, estaba seguro de que su amado no le mentiría en algo como eso, y de necesitar su ayuda o apoyo o lo que sea que pudiese brindarle, se lo diría y él sin dudar un solo segundo le ofrecería lo que sea que llegara a necesitar.
El menor solo se limitó a sonreír un poco con un leve sonrojo que no pudo disimular.
-Bien, ¿escuchaste lo que te dije? -
Con algo de nervios, Hizashi trató de recordar lo que alcanzó a escuchar de fondo de la plática que tenía con el pelinegro, sin embargo, todo lo que recordaba se veía reducido a vagas frases que al conectarlas no tenían sentido alguno; recordaba también las dulces expresiones que éste hacía cuando hablaba de algo que le emocionaba y por supuesto de esos ojos que seguían cautivándolo como aquella lejana vez en la que se conocieron; no reflejaban gran aspecto de la personalidad de Aizawa, sí, podía admitirlo, sin embargo, decían todo lo que el menor no lograba transmitir con palabras ni acciones, podrían ser capaz de hacerte entender la cosa más compleja del mundo, y para Hizashi, esos ojos le reflejaban lo mucho que el contrario lo amaba, le hacían saber que todo estaría bien aún si el mundo se desmoronaba a su alrededor. Por el contrario, ni sus expresiones ni sus ojos le ayudaban a recordar de lo que hablaba antes de quedar sumido en sus pensamientos; así que, con gran vergüenza por no prestar la atención suficiente, bajó la mirada y comenzó a juguetear con sus manos bajo la mesa en la que se encontraban para limitarse a responder en un murmullo apenas audible.
-I’m sorry, Shou...-Aizawa suspiró, con una cálida sonrisa y sin quitar la vista de encima de Hizashi.
- ¿Podemos ir a mi casa esta vez? No quiero que Sushi se quede solo-. En la voz de Aizawa no se notaba ningún rastro de molestia ni rencor, más bien se escuchaba tranquilo y un poco divertido por lo lindo que le parecía Hizashi siendo distraído y arrepintiéndose de eso.
-Oh...- La propuesta lo tomó por sorpresa al inicio, pero una vez analizó la situación, creyó que a Aizawa le gustaba más estar en su zona de confort junto a él.
-Sure, Darling!- Respondió con una enorme sonrisa. Si bien esto representaba un cambio repentino en sus planes, de igual manera intentaría seguir el resto de los pasos para realizar la propuesta de matrimonio; además, él sabía perfectamente lo importante que era Sushi para Aizawa, y el felino también mostraba algo de afecto hacia Hizashi cuando éste los visitaba.
-So, Honey... ¿Quieres ver El viaje de Chihiro o Mi vecino Totoro?- Decía Hizashi mientras extendía las cajas de DVD hacia el menor y lo veía a los ojos con cariño, sabiendo que ambas eran sus películas favoritas y se sentiría feliz con cualquier opción.
Aizawa lo pensó un par de segundos, y cuando abrió la boca para dar su respuesta, inmediatamente la volvió a cerrar para replantearse la respuesta que daría pensándolo nuevamente por unos segundos más, esta vez lo pensaría más tiempo y detenidamente; se veía realmente concentrado en sus pensamientos y parecía que era un asunto verdaderamente serio, pues en su rostro se podía ver reflejado la total seriedad y concentración que le estaba dando a la situación.
-Hey... Tranquilo, ambas son muy geniales, podemos quizás elegirla al azar y...-
-No- Aizawa lo interrumpió, tomando la caja del disco de la película que por fin decidió elegir. –Quiero que veamos esta-. Su expresión cambió a una más segura y tranquila al ver la portada de la caja. Hizashi solo se limitó a sonreír, era la película que había esperado que escogiera, y era también su película favorita, más aún porque los ojos de Aizawa siempre se llenaban de ilusión durante todo el filme, en especial aquellas escenas con una enorme carga simbólica y sentimental.
-Good!- Exclamó el rubio, tomando la caja que el contrario le extendía con un enorme cuidado como si se tratara de la cosa más importante en el mundo. -El viaje de Chihiro será la película de esta noche. -
Mientras Hizashi se dedicaba a poner en marcha la película en su mente se repetía el orden y tiempos que tendría que seguir para hacer su declaración segundos después de la parte que sabía le emocionaba más a Aizawa; esta vez tenía que salir todo de acuerdo a lo planeado, no podía permitirse otro fracaso, el plan era más simple y fácil de llevarlo a cabo, solo tendría que armarse de valor y hacer la pregunta, eso era todo.
-Done! - Murmuró el mayor una vez iniciada la película, obligándose a sí mismo a salir de sus pensamientos y nerviosismo, ocultándolo tras una enérgica sonrisa y regresando al sitio que Aizawa le había apartado en el sofá.
El viaje de Chihiro inició, al mismo tiempo que la cuenta regresiva para que el elaborado plan de Hizashi se llevara a cabo. Mientras tanto, éste, concentrado en la película, no podía mantener su mano quieta dentro del bolsillo en donde yacía el anillo de compromiso.
La película ya casi llegaba a su fin, 1:50:55, era el tiempo exacto que había pasado desde el inicio de la cinta. Esta era la parte en la que Hizashi sabía que Aizawa comenzaba a emocionarse, él menor nunca lo dice, y trata de ocultar siempre su sonrojado rostro cuando llega esa parte, pero el lenguaje corporal que éste manifiesta a partir de ese momento específico era más que claro, y solo podía reflejar lo mucho que le gustaba esa pequeña fracción del filme por encima del resto. Primero, se trataba de aquel diálogo que decía Chihiro en donde expresaba su preocupación creciente por el estado de Haku que minutos atrás fue herido y no había sabido nada de él desde entonces, la desesperación de la protagonista por querer hacer algo para ayudar y no tener idea de cómo podría hacerlo era suficiente para que a Aizawa lo invadiera el mismo sentimiento de impotencia que sentía el personaje.
Haku podría morir mientras estoy aquí sentada”.
Aizawa pegó las piernas a su pecho mientras abría más los ojos, esperando con ansias los siguientes diálogos.
Por el contrario, Hizashi ya no podía concentrase completamente en la película y verla como tal, en ese momento para él solo era un temporizador que llegaba a su fin, lo cual lo ponía nervioso y con altas intenciones de rendirse y dejarlo para la próxima; sin embargo, esta vez las palabras de la protagonista del filme le dieron una manera diferente de ver la situación, efectivamente,“...podría morir mientras estoy aquí sentada”, quizá no tomaría tan literal el sentido de esa frase, pero eso lo puso a pensar que en definitiva él también podría hacer algo en lugar de estar ahí sentado, esperando que el tiempo lo diga todo. Ese solo diálogo al que nunca le tomó la suficiente importancia ni le había dado el más mínimo sentido en todo el tiempo que llevaba de conocerlo y escuchándolo, aquel que ya había escuchado con anterioridad en incontables ocasiones, fue suficiente para decidir no dar un paso atrás esta vez.
1:51:45. La escena donde aparece Haku sano y salvo en su forma de dragón es increíblemente conmovedora, Hizashi lo sabe a la perfección más cuando al término de esos lindos segundos Aizawa, sin falta, suspira profundamente y esboza una pequeña sonrisa que ocasiona que el mayor se conmueva y también sonría; no obstante la sonrisa por parte del rubio no duraría demasiado al tener en mente los pasos que tendría que comenzar a seguir en cualquier momento al igual que el tiempo que tenía como límite para comenzar a prepararse, eso le llenó el pecho de una sensación que no terminaba de comprender, un sentimiento que oscilaba entre lo asustado, emocionado y el arrepentimiento que cada vez se hacía mayor y la sensación más notable. El aire comenzaba a faltarle y sentía el rostro acalorado, por suerte la habitación solo era iluminada por las tenues y brillantes luces de la pantalla donde se reproducía la película, no tendría que preocuparse de que Aizawa lo notara.
1:53:23. Chihiro comenzaba a recordar el río en el que cayó, trayendo a su mente recuerdos más exactos de el vínculo que formó con Haku desde ese momento. Esto también sucedía en la mente de Hizashi, esa escena siempre le hacía recordar la época en donde él y Aizawa eran jóvenes sin experiencia ni conocimiento del mundo que los rodeaba, aquellos días en donde sentían que el mundo estaba completamente en su contra, yo otras veces en las que pensaban en todo y hacían planes para dentro de 50 años a partir de ese momento; momentos en donde también aprendieron más uno del otro y conocían aspectos más allá de sus gustos y personalidades superficiales; esas íntimas y satisfactorias ocasiones en donde podían recorrer con deseo el cuerpo del otro con ayuda de sus manos y sus labios sin dejar nada a la imaginación y haciendo sentir bien al otro con un simple toque y dulces palabras de amor que de vez en cuando soltaban por el calor y sentimientos que emergían. Esa parte del filme tenía una gran carga emocional para ambos, más allá de lo que sentían por los personajes involucrados, lo relacionaban con lo que había sido de su juventud, lo que sería del resto de sus días y, claro, lo que estaba pasando en ese momento al lado de la persona que amaban y estaban seguros amarían por siempre.
1:54:31. Haku ya agradecía a Chihiro por haberle hecho recordar su nombre y liberarlo del hechizo. El rubio, creía que esta parte era un mensaje de la vida, el universo, el destino o cualquier fuerza o ente superior que rigiera las leyes de la existencia, que le decía que Aizawa era esa, no, que era la persona indicada, que al igual que los personajes, estaban ahí para apoyarse y quererse mutuamente, salvándose así, de un mundo lleno de amenazas... Una vez más, Hizashi relacionaba esa escena con un aspecto muy importante en su vida y que estaba por suceder. La sensación de su pecho se extendió hasta su estómago, provocándole leves nauseas y de nuevo una increíble falta de aire y control absoluto sobre sus pensamientos; su cuerpo solo atinaba a temblar y sudar, no podía dejar de mover las piernas a un ritmo constante por la creciente sensación de que todo comenzaba a pender de un hilo demasiado delgado, hilo el cual parecía que se cortaría en cualquier momento y no habría oportunidad de comenzar de nuevo cualquier otro día. Suspiró al mismo tiempo que Chihiro en la película agradecía a Haku por haberla salvado.
-Shouta...- Murmuró con una voz que apenas logró mantener serena y sin rastros de ningún sentimiento.
-Mmhm- Se limitó a responder Aizawa, después de aclarar su garganta y voltear por unos pocos segundos al mayor.
Hizashi de nuevo suspiró, esta vez tomando una gran bocanada de aire al inicio y reteniéndolo hasta que ya no pudo más. Metió la mano a su bolsillo, encontrándose con el anillo y tomándolo con fuerza, haciendo puño esa mano y sacándola sin soltar la pieza.
-Quiero... M-me gustaría...- Las palabras no salían de su boca con la claridad en la que se formaban en su mente, comenzaba a entrar en pánico y sentía que se hiperventilaba al tiempo que la cabeza le daba vueltas y sus pensamientos antes ordenados ahora carecían de sentido. Sus labios ya no respondían a lo que ordenaba con exigencia, ahora solo mordía su lengua hasta poder encontrar la forma en la que decir lo que semanas antes comenzó a practicar para que no se diera justamente esa situación.
Aizawa parecía confundido, la mirada en su rostro indicaba que seguía esperando una respuesta completa por parte del rubio, pero no decía nada para apoyarlo.
De pronto, Hizashi recordó su plan B, se conocía muy bien y sabía a la perfección el efecto que Aizawa tenía en él cuando de hablar y actuar con sinceridad se trataba, y es que, su sola presencia lo hacía actuar como aquel adolescente enamorado y tonto que o conoció, todavía lo amaba como en ese tiempo y aún lo ponía nervioso el estar frente a él por lo lindo, atractivo y dulce que le parecía.
De pronto, Hizashi se levantó de su lugar dudando un poco al principio, pero una vez que sus pies se apoyaron por completo en el piso decidió que no podía echarse para atrás, no estando tan cerca, más cerca que las veces anteriores a lograr su objetivo. Se puso de pie frente a Aizawa, viéndolo a los ojos, tomando el valor y obligando a su sistema a volver a hablar.
-Aizawa Shouta!- Dijo casi en un grito para que sus labios cedieran el paso a las palabras.
Acto seguido, el rubio se arrodilló frente a él y le extendió la mano en la que escondía el anillo.
- ¿Me concederías el honor d....-
-No lo hagas, ’Zashi- Lo interrumpió el nombrado sin tener una sola expresión en el rostro. No había nada, ni sorpresa, ni molestia, alegría, miedo, odio, intriga, duda... Nada, Hizashi era incapaz de deducir lo que éste pensaba y eso en un instante lo preocupó, ¿lo rechazaría?, ¿lo iba a correr de su casa?, ¿siquiera era consciente de lo que pasaba?
-Pero...-
-No, ’Zashi.- Su vista estaba clavada en el rubio. - Por favor, no. - Se puso de pie y le extendió la mano para que se levantara del piso. En su voz tampoco había rastro de emoción alguna, pareciese que no estaba sintiendo nada.
Hizashi, por otro lado, estaba destrozado internamente, los meses de planeación y de sufrimiento por no poder ser lo suficientemente valiente se fueron a la basura, no culpaba a Aizawa, nunca lo haría, pero, se sentía inútil y francamente estúpido por creer que el azabache aceptaría algo que un lado suyo muy profundo le dijo que nunca pasaría.
El rubio se puso de pie y se quedó con el anillo en la mano, apretándolo más, logrando que sus nudillos tomaran un tono blanco, sintiéndose completamente tonto e impotente; se dijo que no se culparía a sí mismo en caso de no recibir la respuesta esperada, y mucho menos culparía a Aizawa por eso, era totalmente libre de decidir con quién y cómo pasar el resto de su vida y aunque deseaba que fueran ambos contra el mundo, no podía obligarlo a hacerlo si éste no sentía lo mismo; sin embargo, después de todo, Hizashi solo pudo mantener la mitad de la promesa que se había hecho a sí mismo, era incapaz de no sentir culpa y desprecio, incapaz de no odiarse por haber hecho eso y posiblemente arruinar lo que ya había construido junto a Aizawa desde hacía años.
-Shou...- Ahora, Hizashi estaba frente a Aizawa, pero ya no podía verlo a los ojos ni siquiera ver una parte de él. Se sentía apenado, completamente avergonzado de lo que hizo, y los demás sentimientos no lo ayudaban a sentirse mejor; ni siquiera Aizawa le decía algo, no sabía si estaba molesto o si al menos pensaba en algo.
–L-lamento si te hice sentir incómodo.- Fueron las únicas palabras que creía podrían arreglar algo con Aizawa, porque desde que puso en marcha su plan no había expresado emoción alguna, posiblemente porque no quería hacer más difícil el hecho de tener que rechazarlo o alejarse de él; o quizá, de verdad no sentía nada en ese momento y quería mantenerse firme ante la idea de no tener nada que ver con el rubio más allá de lo que ya tenían, tal vez no estaba listo para iniciar una relación completamente formal, y posiblemente nunca lo estaría, sea como sea, Hizashi no podía dejarlo solo así y actuar como si nada, no sin antes disculparse por el inconveniente y mal rato que le había causado.
Los ojos de Hizashi se habían llenado de lágrimas en algún momento de su disculpa, momento que no notó, no hasta que sintió la calidez de éstas al resbalar por sus mejillas, se había prometido no llorar, se había mentalizado para una situación como esa, la probabilidad de que la respuesta fuese negativa no era nula, lo sabía y era consciente de que el rechazo era una posibilidad, pero nunca se preparó para afrontar el dolor que eso le causaría, aunque, siendo sincero con él mismo, no pensó que pasaría y claro, tampoco creyó que lo lastimaría tanto.
-’Zashi- Las emociones volvían a llegar a la voz de Aizawa, pero no fueron agradables, no a los oídos del nombrado y mucho menos para los labios de Aizawa. Se sentía la frustración y nerviosismo por parte del azabache, su voz reflejaba preocupación por el rubio, cosa que, a su vez le generaba temor a Hizashi porque lo que menos quería era hacerlo sentir mal, eso lo haría sentirse peor y no podría con el sentimiento de saber la carga que le puso encima a su amado.
-I’m so s-sorry, Shou- Hizashi se disculparía las veces que fueran necesarias.
-’Zashi- Agregó nuevamente Aizawa, con el mismo tono nervioso y frustrado de antes. Hizashi, por otro lado, levantó un poco su vista y pudo notar que el contrario estaba temblando, tenía ambas manos cerradas con fuerza a sus costados, eso ya era demasiado, esa no era la intención de sus acciones, nunca quiso herirlo, sin embargo, ahí estaban, la situación había tomado ese curso.
Hizashi trataba de reprimir con toda su voluntad el llanto que apenas iniciaba, su vista se tapaba a cusa de las lágrimas acumuladas en sus ojos.
-I’m s-So...- Las palabras ya no salían de su boca, eran interrumpidas por ese enorme nudo en la garganta que además de impedirle hablar le causaba un gran dolor al no dejar que sus sentimientos fluyeran.
-’Zashi...- Las emociones que reprimía Hizashi, Aizawa ahora las demostraba, el tono en su voz era suave y quebradizo, realmente apenas era posible entender lo que decía, pero las sensaciones eran completamente entendibles.
Aizawa se arrodilló tomando la mano de Hizashi.
Nerviosismo, miedo, emoción y alegría.
- ¿Podrías concederme el honor de casarme contigo? - Una de las manos de Aizawa se abrió, revelando el costoso anillo que había escondido en todo el tiempo que estuvo con Hizashi.
La situación fue completamente malinterpretada por Hizashi, lo que Aizawa quería no era alejarlo ni rechazarlo, sus intenciones siempre fueron las mismas que las del rubio, quería proponerle matrimonio de la misma manera que el contrario había estado planeando y no dejaría que éste lo hiciera primero, quería ser el que diera el segundo paso y tener la iniciativa esta vez, mas las reacciones de Aizawa a su nerviosismo, miedos y la extraña emoción que se formaba en su pecho lo hicieron hacerlo reprimir todo y mostrarse indiferente ante la propuesta de Hizashi.
El rubio se veía notablemente confundido, no sabía qué estaba pasando o si estaba siendo parte de un mal sueño o una mala broma. Las lágrimas no cesaban.
-Eres el hombre que amo, Zashi...- Aizawa no pensó en preparar un discurso para ese momento, pero ahora lo veía necesario para ayudar a Hizashi a procesar los hechos. Sería su corazón el que le dictara las palabras correctas y honestas esta vez.
-Quiero que estés conmigo, te quiero en mi vida, sería un idiota si te dejara ir... A- así que por favor...- Aizawa tomó aire y valor en un solo segundo.
-Yamada Hizashi... ¿Me darías el...?-
- OH FUCK, YES! - Hizashi comprendió lo que sucedía y sin dudarlo lo interrumpió a causa de la emoción que se acumuló en su cuerpo. Tomó a Aizawa de los brazos y lo levantó con rapidez. No dejó pasar un solo segundo y lo besó, abrazándolo con fuerza, a lo que Aizawa solo se dejó llevar y sonreír un poco entre el beso, sintiéndose completamente dichoso y amado.
Pasados unos segundos, ambos se separaron y se dedicaron una mirada llena de amor, luego sonrieron sonrojados al percatarse de que los dos se veían de la misma manera.
-Iba a proponértelo yo- Dijo Hizashi mientras mostraba el anillo que había comprado para Aizawa.
-Todavía puedes hacerlo- Agregó el azabache con una sonrisa divertida.
-Aizawa Shouta...- Enunció el rubio mientras de nuevo se arrodillaba frente a Aizawasosteniendo el anillo frente al nombrado. - ¿Will you Marry...-.
-Acepto. - Respondió Aizawa interrumpiéndolo y riendo un poco.
-No me dejaste terminar- Reprochó Hizashi.
-Mi respuesta seguiría siendo la misma-
El rubio se levantó y tomó con delicadeza la mano de Aizawa, colocando el anillo hecho perfectamente a la medida de éste, entrando sin ninguna dificultad. Acto seguido Aizawa tomó la mano de su futuro esposo y colocó el anillo que de igual forma, estaba hecho a la medida del rubio.
-It’s beutiful, Honey.-
Al terminar de colocar el anillo en la mano de Hizashi, éste tomó la mano de Aizawa y la besó, cerrando sus ojos en el proceso.
-I Love you, Shou -.
Aunque Hizashi constantemente le brindaba esas muestras de afecto, Aizawa no terminaba de acostumbrarse, pero lejos de sentirse incómodo, se sentía amado y tranquilo.
-Yo también te amo, ’Zashi- Afirmó con honestidad y con todo el amor que le hacíaexperimentar el rubio.
Hizashi tomó el rostro de Aizawa entre sus manos y lo acercó a un beso profundo y cariñoso al mismo tiempo que El viaje de Chihiro llegaba a su fin, comenzando con la calmada melodía de los créditos, combinándose con la tranquilidad del momento que estaban viviendo Aizawa e Hizashi, marcando así el inicio de su nueva vida juntos.