Chapter 1
Era el día más esperado en todo el infierno, el Hotel Hazbin bellamente decorado en colores blancos y dorados, con flores rojas marchitas. Todo un paraíso visual hecho realidad.
El bello novio de cabellos rubios, dorados a la luz. Vestía un traje blanco elegante, con una bonita cola y un precioso velo translúcido. Hermoso en pocas palabras.
「° • ° • °」
「 toc toc 」 - pequeños golpecitos se escucharon en la puerta, la delicada mano pálida se detuvo segundos para después proseguir con el toqueteo.
— ¿Alastor? - la vocecita hizo eco atravesando las aperturas, volvió a tocar nuevamente, por supuesto no hubo respuesta alguna.
「 Criiik 」 - El rechinido de la puerta abriéndose lentamente. La recibió una oscura habitación vacía, con una sola luz de una vela casi agotada y terriblemente agitada. Un escalofrío recorrió su espalda ante una fría corriente de aire.
El afamado demonio no estaba, lo único qué había en esa oscuridad era su bastón y su traje de novio.
Los vellos de su cuerpo se erizaron por completo, dio un giro brusco sobre sus talones saliendo a toda velocidad de dicha habitación. Su cuerpo sudoroso y su respiración agitada alarmaron a su novia.
— ¡Charlie! ¿Qué sucedió? ¿Dónde está Alastor?
「 Uff... Uhg 」 - La princesa calmó su respiración pesada, se recargó en el hombro de su novia. Sus ojos lagrimaron derramando lágrimas crueles. Alastor no estaba, su habitación estaba vacía y no había rastro de él por todo el hotel.
— Va... Vaggie - 「Hip」 — Alastor.... Al, huyó...
「Crash」 - El fuerte sonido de algo quebrandose las alertó, la expresión de la princesa se deformo, su estimado padre había escuchado sus palabras.
— Alasyor ... ¿Huyó...? - El soberano agachó la cabeza, el velo cubría la mitad de su rostro ocultando la fea expresión del mismo.
— Pa.. ¡Papá!... P-posiblemente este con Rossie..
— Detente manzanita...
La pequeña figura pasó através de las dos damas, dejando atrás el vaso de cristal hecho añicos. Sus pasos lentos se fueron haciendo rápidos y grandes, cada zancada abarcaba tres pasos. Poco a poco se acercó al lugar de la ceremonia. Un jardín ubicado en el lado trasero del hotel, igualmente decorado que el hotel, cambiando solo algunos colores en las cintas y centros de mesas.
Cuando la figura apareció la bella música empezó a sonar, dejando maravillados a la audiencia, más sin embargó la actitud del novio los dejó desconcertados, no caminaba con gracia y elegancia, caminaba con furia, lleno de desesperación y caos. Cada paso que daba dejaba fuego, sus cuernos crecieron rompiendo la delicada tela del velo, sus alas se alzaron dejando ver la belleza del ángel.
En el altar se paró de frente, firme con la elegancia de un rey y con el aura de un dios.
— Todos largense del hotel.
El silencio reino en la audiencia, ¿Qué demonios había pasado?
— ¿Acaso están sordos bestias inmundas? - El soberano estaba al límite, su forma demoníaca salió por completo, envolviéndolo en una irá incontrolable.
— ¡Qué se vayan a la mierda!
El fuego nació del suelo y danzo quemando a los presentes. Los qué reaccionaron a tiempo salieron ilesos, con unas cuántas quemaduras pero vivos. Los menos afortunados se quemaron en el fuego, sintiéndo la desesperación y el peso de sus pecados carcomiendo su podrida carne. Si, justamente cómo en la Biblia.
Cuándo la princesa llegó, fue demasiado tarde, el daño estaba hecho y su padre era una bola de furia y fuego.
— Papá... ¡¡Papá!!
La princesa lo llamó con desesperación, la vista ante sus ojos fue aterradora, su gentil padre ahora era un maníaco qué se reía frenéticamente mientras observaba como ardían los pecadores en el fuego eterno. Justo cómo lo dicta la sagrada escritura.