Bunny cam [Katsudeku]

Sinopsis

Izuku es un streamer y Katsuki lo descubre, ¿qué consecuencias traerá esto?

Estado:
Completado
Capítulos:
2
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

¡Eres tú!

Esa noche Katsuki se encontraba en su habitación en los dormitorios de la UA, la preparatoria más prestigiosa de Japón, solo por el hecho de asistir a aquella escuela te abría las puertas a grandes universidades. Pero en vez de estar estudiando para ser un mejor estudiante, se encontraba sentado frente a su computadora mirando a su streamer favorito, mientras bombeaba su miembro de arriba a abajo, siguiendo el ritmo del chico en la pantalla.

El rubio estaba en su tercer año y desde hacía por lo menos un par había descubierto y confirmado que era completamente gay, y es que desde su temprana adolescencia había tenido sus dudas sobre su orientación sexual, pero al entrar en la UA y compartir en los dormitorios con bastantes compañeros hombres lo confirmo, ya que constantemente sus ojos se desviaban hacia el cuerpo de los otros cuando estaban en los baños.

Por lo mismo en una de sus noche de fin de semana buscó contenido subido de tono para poder satisfacerse a sí mismo, durante un tiempo ocupó distintos tipos de video con parejas del mismo sexo teniendo relaciones, sin embargo nunca quedaba completamente satisfecho y es que si, ya sabía cuales eran sus gustos pero simplemente esas grabaciones no llegaban a la altura que esperaba.

Así fue como una noche en busca de más contenido dio con un corto video que llamó su atención enseguida, en él se veía a un chico con la cara completamente cubierta y el cuerpo desnudo sobre una silla que estaba tapada con una tela de terciopelo roja, con las piernas abierta metiéndose un enorme juguete rosado en su entrada, pero esa no era la principal razón por la que se quedo viendo el video, lo que le gusto al segundo en que el video empezó, fue el cuerpo del chico, tenía todos los músculos a la vista completamente desarrollados y marcados pero eso no quitaba que tuviera una pequeña cinturita y un redondo trasero, y la combinación de ese cuerpo lo calentaba a niveles estratosféricos.

Aquella captura había llamado tanto su atención que busco más del contenido del chico, hasta que dio con el Only fans, “Cinnamon Bunny” ese era su nombre en la plataforma, lamentablemente para ver mas de ese lindo trasero debía pagar, los primeros meses ocupó parte de sus ahorros que tenía por las mesadas de sus padres, pero no le fueron suficiente, de tal forma que tenía que encontrar un trabajo, y lo hizo, desde ese momento y hasta la actualidad trabajaba los fines de semana en una cafetería cercana a la escuela y con ello pagaba sus gustos y a Cinnamon Bunny.

Esa noche de sábado la mayoría de sus compañeros había vuelto a sus hogares para visitar a sus padres, pero Katsuki no, Katsuki se quedó en los dormitorios porque aquella noche su Bunny tenía un especial en donde celebraba los dos años que llevaba stremeando.

En ese momento, mientras el rubio acariciaba su miembro miraba como Bunny se quitaba la ropa de manera provocadora, el pequeño short que abrazaba su piernas tan bien, salió volando dejándolo solo con una pequeña braga rosita de encaje, después le siguió el crop top verde pastel, fue en ese momento que la virilidad del ojirrojo saltó.

–Para celebrar estos dos años que me han estado acompañando yo también les tengo un regalo, miren–. El chico acercó su pecho a la cámara. –Lo hice hace unos días así que ya no duele y puedo jugar con él–.

Katsuki miraba con ojos muy abiertos como el ojiverde (que era lo único que se lograba ver de su cara), movía y pellizcaba un pequeño piercing en su pezón izquierdo, la joya era tenía una perla del mismo verde esmeralda.

El stream de esa noche Bunny haría una dinámica en donde haría las cosas que sus seguidores pidieran, entre ellos Katsuki que pidió distintas obscenidades bajo su pseudónimo Dinamight. Sin duda para el rubio esa estaba siendo una de las mejores performance del ojiverde.

Después de lo que fueron un par de horas el especial terminó y el ojirojo se desparramó en su silla de escritorio, con los brazos cansados, su miembro flácido y su cuerpo sudoroso, pero completamente satisfecho y feliz, y no era para menos si se había corrido en varias ocasiones mirando como Bunny jugaba con su sexy cuerpo. Suspiró con una sonrisa recordando las partes que más le habían gustado de la noche pero debía darse un baño a la de ya.



Izuku estaba en su habitación quitando la tela blanca con la que cubría la pared que quedaba detrás de él cuando hacía sus streams, estaba cansado la sesión de esa noche había sido bastante extensa y demandante, sabía que si les decía a su audiencia que haría lo que ellos pidieran las cosas iban a subir un poco de nivel de lo que él estaba acostumbrado a hacer, sobre todo por gente como Dinamight que había hecho bastantes pedidos y varios bastante extenuante como no permitirle correrse o usar un juguete más grande.

Pero estaba bien con eso gracias a toda esa gente que miraba sus videos y pagaba su suscripción podía ayudar a su madre a pagar las deudas que tenían por la muerte de su padre, pagar parte de su mensualidad en la UA y darse sus gustos sin tener que pedirle dinero a su mamá. Y es que había comenzado su Only fans porque en su primer año ella le había dicho que quizás lo sacaba de la escuela para ponerlo en una pública porque no llegaban a fin de mes.

Eso era algo que el peliverde no podía permitirse porque la UA era la mejor institución educacional, con el nombre de ella podría solicitar becas en distintas universidades, así que crear Cinnamon Bunny fue su opción más fácil y rápida de conseguir dinero. Además estaba este otro punto, Katsuki Bakugo, su amigo de la infancia, su bully de la secundaría, el chico del que estaba total y perdidamente enamorado.

Izuku sabía que aunque ya en ese momento el rubio no lo usaba con un saco de boxeo, sino más bien habían hablado y establecido una especie de tregua y eran algo así como amigos, nunca se podría imaginar que pudiera tener algo con el chico de ojos rojos, y es que Katsuki tenía un montón de chicas que suspiraban por él, no había forma que su amigo de la infancia se fijara en él después de todo lo que había pasado entre ellos, así que solo se conformaba con mirarlo desde lejos.

Cuando terminó de guardar todo lo que utilizó en su stream, tomó sus cosas y se dirigió al baño de hombres del dormitorio, estaba sudado y su trasero estaba lleno de lubricante, ansiaba una ducha caliente.

Al entrar al baño no escucho ruido, al parecer más compañeros de los que había pensado habían ido a casa de sus padres, con eso en mente sonrió y se tomó su tiempo para quitarse la ropa y tomar su toalla para ir al sector de las duchas.

Iba caminando sin nada encima cuando de la nada apareció frente a sus ojos nada más y nada menos que el dueño de todas sus fantasías, con solo una toalla en sus caderas y con el cabello mojado por el reciente baño.

–K-Kacchan!–. Exclamó el peliverde cuando casi se da de lleno con el pecho del más alto.

–¿Nerd?¿Qué haces aquí? –.

–Amm… Tomar una ducha–. Dijo lo obvio pero cuando el mayor posó su mirada en él, algo cambió en sus ojos.

–¡Jodido Deku!–. El rubio lo tomó de los hombros y lo estampo en la pared, Izuku cerró los ojos de la impresión.

Pero lo tuvo que abrirlos enseguida porque Katsuki pellizcó su pezón y agarró la joya “oh no, el piercing, lo olvide completamente”.

–Que bonito aro–. La voz del ojirrojo estaba muy ronca. –¿Te cuento algo?–. Preguntó acercándose al oído del pecoso. –Me gusta mucho la canela–. Pasó su lengua lentamente por el lóbulo del menor.

–Ka-Kacchan–. El corazón del peliverde iba a mil por hora.

–Y a Dinamight también le gusta mucho Cinnamon Bunny–. Sin esperar la respuesta del peliverde se lanzó a sus labios y lo besó con todo lo que tenía.

“Esta será una buena noche”

Con cada segundo que pasaba el beso se hacía más y más exigente, en el baño solo se podía escuchar el sonido de sus labios chocar y sus respiraciones agitadas. Mientras todo esto pasaba el rubio recorría el cuerpo del pecoso con sus manos a su antojo y este se dejaba ser.

Katsuki daba gracias al destino porque se hubiera encontrado con Izuku en ese momento, después de minutos de terminado su stream, allí en las duchas sin nada de ropa encima, el ojiverde jadeaba bajo sus toques dándole a entender al rubio que le estaba gustando lo que hacía.

Lentamente paseó sus manos por la pequeña cintura y siguió el recorrido hasta apretar el redondo trasero que se gastaba su amigo de infancia, logrando que gimiera bajito separándose del beso.

–¡Ah!...Kacchan ¿qué estás haciendo?–. Preguntó en un hilo de voz.

–¿Qué crees tú, Bunny?–. La voz del rubio no era más que un gruñido.

–Pe-pero yo pensé… que te gustaban, ¡ah!... las chicas–. El peliverde hablaba entre jadeos porque Katsuki no dejaba de manosearlo.

–Soy gay–. Murmuró con la boca pegada al cuello del más bajo. –Y el que más me gusta, eres tú Bunny–. Aquella declaración hizo saltar el corazón de Izuku.

–Kacchan…–. El peliverde tomó la cara del rubio con ambas manos para que lo mirara a los ojos. –Bunny soy yo…Izuku–. Dijo un poco cabizbajo.

–Lo sé idiota y no sabes lo estúpido que me siento de no haberlo descubierto antes–. Señaló mordiendo una de las mejillas pecosas.

–¿Y estas bien con eso? y…¿con esto? –. Izuku estaba temeroso, aunque estuviera enamorado de Katsuki no quería terminar con su corazón roto.

–¡Mierda si!–. Respondió y pasó su lengua por los labios del ojiverde. –Ahora ¿me dejarás follarte como llevo años queriendo hacer?–. Con un sonrojo hasta las orejas el pecoso asintió.

Así que caliente como estaba Katsuki se quitó la toalla de su cadera, la lanzó a cualquier parte y comenzó a frotar su miembro erecto con el de Izuku haciendo que ambos gimieran por la fricción. El peliverde se aferró con una de sus manos al cuello del rubio y con la otra tomó sus erecciones y las masturbo juntas, mientras que el otro jugaba con el trasero pecoso y tanteaba su entrada.

–Ah!... Kacchan espera–. Habló pero él mismo seguía bombeando sus intimidades. –Alguien podría venir y vernos…Mmmh… vamos a la habi…

–Ven aquí–. Lo interrumpió el rubio, tomándolo de las caderas para que el menor le rodeara con las piernas.

Sin soltarlo y sin despegarse de sus labios el ojirrojo los llevó hasta uno de los cubículos de las duchas y cerró la puerta encerrándolos allí a ambos, cuando estuvieron uno frente al otro al ojiverde no se le ocurrió nada mejor que abrir la llave y dejar el agua correr por sus cuerpos.

–Así nadie nos escuchará–. Susurró con una inocente voz, pero sus ojos, cara y cuerpo decían todo lo contrario.

Katsuki sonrió hambriento, se iba a comer a ese pequeño Bunny por completo. Con ese pensamiento volvió a la faena lamiendo y chupando el pezón con la joya que tanto le gustaba, mientras el peliverde se derretía y jadeaba volvió a tomar sus miembros para darse placer.

–Joder nerd estas goteando lubricante–. Gruñó el rubio cuando sus dedos ya jugaban en el interior del menor.

–¿Y de quien crees que es la culpa Kacchan?, Dinamight quería que me metiera un juguete enorme–. El más alto se relamió los labios y sonrió nuevamente.

–Bueno… Dinamight te ordena que te metas este ahora–. Murmuró tomando su erección.

Y aunque Izuku se sonrojo también sonrió y se giró apoyándose en la pared de baldosas y con una de sus manos tomó su nalga y la abrió presentándole su entrada lista para ser usada a Katsuki.

El ojirrojo lo miró de arriba a abajo deleitándose con la vista y se introdujo de una sola estocada en el cuerpo más pequeño, con solo esa embestida ambos gimieron de gusto.

Con el pasar de los minutos el agua ya salía completamente fría, pero tanto ellos como sus cuerpos estaban tan calientes que no eran capaces de sentirla.

Izuku se aferraba como podía de la pared mientras el rubio arremetía contra su cuerpo con fuerza y hasta el fondo, dando de lleno en su punto dulce, su miembro más pequeño goteaba pre cum rebotando con el movimiento de sus caderas y las de su compañero.

–Haa!… te mueves tan bien–. Jadeaba el mayor sin dejar de adentrarse en el ojiverde. –Estoy a punto…–.

–Ka-Kacchan yo…mmmh…–.

Las embestidas se hicieron más rápidas y erráticas ambos podían sentir ese cosquilleo en el vientre, con un par de embestidas más ambos se corrieron en el orgasmo mas placentero que habían tenido esa noche, el pecoso manchó la pared de azulejos y el rubio se vino tanto en su interior que lo desbordó.

Al terminar aun jadeando y agitados Katsuki se apoyó en el cuello del peliverde besándolo suavemente y salió de su interior, se separó un segundo para ver como desde el interior de ese lindo trasero salía todo su semen y eso lo volvió a calentar.

–Estas claro que desde hoy eres mi novio, Bunny–. Señaló, por ningún motivo estaba dispuesto a que le arrebataran a su conejito ahora que lo había encontrado.

–Jajaj… Si Kacchan, y tú el mío–. Contestó con una sonrisa volteando para poder besar a su ahora novio.