Somethin' Stupid

Sinopsis

Roier es "algo estúpido" lo suficientemente estúpido para enamorarse de la única persona que es incapaz de amarlo como necesita.

Genero:
Romance
Autor/a:
Minerva Oliver
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
13+

Somethin' Stupid

Roier es algo así como un rayito de sol viviente, es amable, amoroso, lindo, respetuoso, gracioso, coqueto, prácticamente todo lo necesario para ser perfecto, en realidad lo es, es perfecto, la mayoría de las personas que están cerca de Roier se quedan enamorados de él, simplemente la bella forma en la que brillan sus ojos o la manera preciosa en la que le regala una sonrisa a todos hace que se queden perdidamente enamorados de él, pero no Spreen, claro que aquel híbrido de oso con gafas oscuras no iba a estar enamorado de él, ¿Cómo alguien tan "imperfecto" iba a estar enamorado de alguien tan perfecto? ¿Cómo alguien que claramente dijo que no sentía amor de esa forma cambiaría su forma de ser solo por él? Es absurdo, pero Roier no podía evitar pensar que los ojos violetas algún día lo miraría con el mismo amor que él lo miraba, que le diría que lo amaba tanto y no lo quería lejos.


Mientras la mayoría quiere la atención de Roier, la mayoría anhela que esos ojos marrones le presenten atención solo a ellos, la mayoría ama a Roier, la mayoría quiere que Roier lo ame, pero Spreen que tenía a Roier en su mano, ni siquiera le miraba o le hablaba mucho, solo cuando era necesario y eso mataba a Roier.


¿Por qué aquel híbrido de oso no lo miraba? ¿Por qué no anhelaba su presencia? ¿Por qué no le sonreía? ¿Por qué no le podía regalar unos cuantos minutos de su tiempo? ¿Por qué solo en las noches era que le permitía disfrutar de su presencia?


Era algo estúpido que la única persona de la cual queria su atención ni siquiera le hable, por más que aquella arañita sea un rayito de sol también se cansaba, también lloraba, también amaba, también anhelaba, también tenía problemas, y también quería olvidarlos ¿Y que mejor que hacerlo emborrachandose? Justo en el bar donde sabía que estaría aquel causante de sus lágrimas, de que todos los días se sienta mal, de que quiera desaparecer, de que solo quiera morir.


...


-Una botella de cerveza, por favor.


Dijo con la voz quebrada, los ojos llorosos, y aún así sonriéndole al joven que lo estaba atendiendo, el cual por respeto también le sonreía ignorando las lágrimas que caían por sus mejillas y sus ojitos brillosos por las mismas, además de que se encontraban hinchados de tanto llorar, algo así como si no le importara que estaba roto y destrozado, total ya estaba acostumbrado a verlo así.


Cuando le trajeron la botella volvió a sonreír y comenzó a tomar en cuanto se fue el joven, llorando como si algo le doliera tanto que lo estaba matando lentamente y era así, por qué muy a su pesar amaba demasiado a Spreen, lo amaba, lo amaba tanto que dolía, porque no estaba el oso ahí para decirle que todo estaba bien y que no debería de llorar por cosas así, que todo iba a pasar y no debería de llorar por él.


Comenzó a buscarlo entre la multitud de gente que estaba bailando encontrándolo caminando hacia él mirándolo tan intensamente como siempre, aún con sus lentes podía sentir los ojos violetas sobre él, pero sabe que existe la posibilidad que no se vaya esa noche con él.


-Capo, ¿Todo bien?


Roier quería reír y matarse de una vez odiaba tanto todo eso, lo odiaba, o eso quería creer, no lo podía odiar, en realidad se odiaba a él mismo por simplemente amarlo y no poder olvidarse de él de una vez por todas.


-Si, claro que sí, conchudo.


Murmuró imitando el acento argentino característico del oso mientras intentaba que no notará que estaba llorando con el corazón partido, porque sabía que el híbrido de oso, que estaba frente a él, no estaba enamorado de él, por más perfecto que sea no lo podía enamorar y le dolía, le dolía demasiado.


-Vení, te voy a sacar de aquí, Ro.


"Ro" Lo decía como si no supiera que ese apodo dicho por él hacia que se le revuelque el estómago y quisiera gritar como un adolescente teniendo su primer amor, como si no supiera que él lo amaba tanto, como si no supiera que deseaba que él lo ame de igual forma y tal vez más intenso...


...


Llegaron a "su lugar" como le gustaba decirle Roier, aquel bosque lleno de pinos frondosos con un lago de agua cristalina y limpia, sin basura, además de un puente pequeño hecho de madera en el cual siempre que Roier se sentía mal se sentaban ahí a hablar y tomar un poco.


Roier ya no recordaba como llego ahí con Spreen solo sabe que estaban riendo hasta que se quedaron en silencio mirando al lago. Spreen sabía que ya llegaba el momento que siempre odiaba por no poder corresponderle y Roier sabía que llegaba el momento donde va y lo arruina todo diciendo algo estúpido como:


-Te amo.


Ese momento donde Spreen agarra sus cosas y se va sin mirar atrás, sin mirar cómo a Roier se le rompía el corazón, sin mirar cómo Roier se rompía por saber que nunca aquel híbrido lo iba a poder amar, el lo sabía y aún así siempre iba a y lo arruniba diciendo algo estúpido, tan estúpido como él.


Spreen sabe que solo es una frase, solo dos palabras sin significado para él, pero para Roier, para Roier es verdad, que hasta ahora nunca había sido más real.


...


Al siguiente día se pasa Roier haciendo su rutina estudiar, llegar a su casa y dormir, levantarse y llorar, ir al bar, estar en el bosque con Spreen diciendo las "frases inteligentes" que práctica todos los días para que lleguen al oso.


Entonces deja de reír y ambos saben que el momento llegó, el aroma natural de Spreen embriaga a Roier haciendolo caer aún más bajo por él, poniendo en blanco su mente haciendo parecer las estrellas pequeños puntos rojos acompañados del cielo azul, entonces va y lo arruina todo diciendo algo estúpido como:


-Te amo.


Y todo vuelve a pasar Spreen se va y desaparece poco a poco conforme avanza.


La rutina se vuelve a repetir y pasa una semana y luego otra, y otra, y otra, y otra, y seguirá siendo así hasta que Roier pueda superar la muerte de aquel chico que nunca lo amo y sin embargo por no lastimarlo seguía ahí con él, por más que sea él algo estúpido.