🔞F*ck me ‼️{Kaeluc}

Sinopsis

{Omegaverse} ᴘᴇǫᴜᴇɴ̃ᴏs sʜᴏᴛs ɴsғᴡ = 𝕂𝕒𝕖𝕪𝕒 𝕩 𝔻𝕚𝕝𝕦𝕔 •ℛ𝑜𝓁𝓁𝓈°• ♡⁠˖⁠꒰⁠🍓⑅⁠꒱ 𝒪𝓂𝑒𝑔𝒶 | 𝒟𝒾𝓁𝓊𝒸 ♡⁠˖⁠꒰🧊⑅⁠꒱ 𝒜𝓁𝓅𝒽𝒶 | 𝒦𝒶𝑒𝓎𝒶

Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Chapter 1



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El dueño del famoso viñedo del amanecer, lugar donde se produce el mejor vino de Monstad, Diluc Ragnvindr un hombre con un carácter fuerte, analítico, fuerte en batalla y sobre todo muy reservado. 


Características algo dignas de lo que podría ser un Alfa en su especie, muchos lo creían y no se molestaban en pensarlo dos veces; aunque también era debido al mismo pelirrojo que trataba de aparentar esa fachada, pues lo que muy pocos sabían esque en realidad el Señor Diluc era.


-¿Omega? -Menciono el hombre casi gritando, quien bebía una cerveza de barril junto a dos camaradas. -Debes estar de coña.


-Shh, No lo digas tan alto tarado, porsupuesto que lo digo enserio. -Silencio con un dedo pegado a sus labios el hombre a lado suyo, quien también bebía una cerveza. -Aunque, al parecer es algo secreto en el señor Diluc. -Susurro para el mismo con el propósito de que solo sus amigos escucharán.


-Ejem ejem -Aclaro su garganta el tercer hombre, dejando a un lado su bebida. -Aunque fuese cierto lo que dices, el señor Diluc aparenta más ser un Alfa, quiero decir impone mucho respeto y... -Tartamudeaba con un gran sonrojo en el rostro, evitando terminar su propia frase, imaginar que el Señor Diluc fuese omega lo hacía plantearse muchos escenarios obscenos en su mente. -Agh creo que se me paro...


-Eres un asco. -Menciono el que se encontraba al frente, con el ceño fruncido. -Yo no pienso creer esa mierda, ningún Omega podría ser así de fuerte, sueña estúpido. -Dio unos dos tragos largos a su cerveza, ya comenzaba a embriagarse y mencionar cosas incoherentes.


-Me crean o no, yo se lo que ví, ese hombre estaba comprando supresores para celo en omegas, y ha sido recurrente las veces que a ido ah-


-¿Eso viste? Entonces creo que deberías contarme un poco, Ja. -Una persona apareció en escena, abrazandolo por el cuello, el moreno sonreía de medio lado e hizo presión con sus dedos en el hombro de aquel hombre que bebía.


-¿Q-que? S-señor Kaeya. -La voz de aquel hombre temblaba.


-No pasa nada hombre, Jaja es algo de lo que quisiera escuchar. -Retiro su mano de aquel hombro y tomo haciento justo en el banquillo de a lado. -Bien, te escucho.


Una pequeña sonrisa en el rostro del moreno permanecía ahí, aterrorizando aquel hombre que aún seguí sobrio, siendo capaz de sentir las escalofriantes feromonas que lo enredaban y provocaban pequeños espamos en su pecho.


-Eh yo no creo que podamos seguir conversando, así que me largo. -Apresuro el paso y levanto a su amigos borrachos, sacándolos casi a rastras de esa taberna.


-¿Eehh? Se han ido, mierda pensé que sería más divertida está noche. -Observo a su alrededor y los clientes del lugar eran una gran minoría, camino hasta la barra y ordenó una botella de vino para el solo.


—Eres un briago sin remedio. –Menciono el hombre que le entrego la botella detrás de la barra. -Ademas, espantaste a tres clientes, menudo idiota que eres, Kaeya.


—Tch, ellos empezaron. –Reprocho el moreno, sirviendo en su copa un poco del exquisito vino. -No creo que sea cortes hablarle así a un respetuoso hombre como tú.


—Hmm, que importa lo que digan de mi. –Susurro mientras limpiaba una última copa con delicadeza, sin embargo la melancolía que emanaban sus palabras era levemente notoria, al menos para los ojos azules que le observaban. -Solo un Alfa podría hacer grandes cosas y ser reconocido.


—¿Aunque seas tu la excepción? Jaja, eres gracioso Diluc. —Reia tranquilo, bebiendo su vino, dejando derramar una gota de este por sus labios, que  recorría un delgado trazo en su barbilla, el pelirrojo no pasó por alto ese detalle, de hecho jamás se perdió de esos pequeños aspectos del moreno.


—Limpialo, no seas cerdo. —Acerco un pequeño pañuelo blanco de una tela muy sedosa, sacado de su propio bolsillo. A lo que el moreno, respondió agradecido a su amable gesto apartando su rostro a un lado para que Diluc limpiará con más facilidad. Levanto su cuerpo del banco, recargo su cuerpo contra la barra, para tener mayor alcance hacia su presa.


El pelirrojo tallo con brusquedad la piel de Kaeya, le parecía vergonzoso como este le coqueteba de una manera extraña, aunque era única, no necesitaba de piropos para cortejar, solo con crear pequeñas situaciones donde Diluc podía ser el único espectador de sus movimientos, expresiones y miradas que solo él deleitaba y nadie más.


—Creo que debes hacerlo con las amabilidad tesoro. –Sin que el pelirrojo reaccionara aprisiono su mano portadora del pañuelo, y con mucha cautela guío aquellos dedos por sus labios y barbilla, sabía cómo provocarlo sin siquiera haberlo incitado directamente. —Oh, creo que se me escurrió un poco más. –Guio de nuevo la mano blanquecina por una ruta que parecía estar ya destinada, pasando así el pañuelo por debajo de la barbilla y llegando a su grueso cuello y a la vez acariciando los pequeños temblores en la mano ajena, que permanecían lo más camuflajeados posibles, pero Kaeya era el único que lo notoria.


Obligo al pelirrojo a pasear su mano aún con el pañuelo parte de su clavícula y tentando llevarlo a uno de sus pectorales.


Diluc frunció el seño, mordió su labio inferior e hizo fricción en sus piernas, inclinando hacía atrás su cadera por instinto, la mirada de Kaeya posada sobre la suya, lo enloquecía o más bien a sus instintos de Omega que deseaban devorar a ese Alfa dominante frente suyo; si fuese por él, hubiese mandado a la mierda el asqueroso pañuelo y él mismo haber acariciado ese rostro, aprisionado el moreno cuello con una sola muñeca, poder azotar el resto del cuerpo contra la barra, para así tenerlo a su merced, mientras aquel moreno satisfacía todas sus fantasias y lo follaba sin compasión alguna.


-Ngh aah~. -Gimoteba en su obscena fantasía, dónde Kaeya permanecía debajo de él, mientras tiraba de su coleta alta y sus grandes manos acariciaban su pura y blanca piel. Mientras Diluc sentía el frío de aquellas manos en lo caliente de su cuerpo, provocaba una sensación tan placentera.


-¿Te gusta así? Déjame derretir todo tu cuerpo. -Otorgo un gran apretón al redondo trasero del pelirrojo, logrando escuchar un quejido deleitoso, tomó con gran delicadeza  las manos del Omega y las guío hacia su pecho, sintiendo aquellos falanges toquetear con deseo sus pectorales.


El Alfa lo hacía retorcerse de placer sobre esa barra en la taberna, mientras todos hacían caso omiso, el moreno follaba sus muslos sin piedad, y lo envolvía dentro de sus feromonas, fuertes e hipnotizantes, teniendo así un orgasmo bastante alto.


—¿Señor Diluc? –Una dulce voz lo saco de su muy profundo y lujurioso subconsciente. —¿Se encuentra bien? –Era una joven del pueblo que diario venía a visitarlo a esas horas de la noche, simplemente para saludarlo y desearle lindos sueños.


—Si, no es nada. –Acomodo su garganta y miro a su alrededor, percatandose de que la mayoría de la gente se había retirado y con ellos también Kaeya. —¿A dónde mierda se fue?


—¿Eh? Disculpe señor, ¿Busca a alguien? –Menciono la jovencita preocupada.


—Si, maldito Kaeya, siempre me deja así. –Lo último fue una mención a sus pantalones que estaban manchados debió a sus imaginaciones perversas. —Tsk, lo mataré.


La chica lo miro con preocupación, creyendo que las palabras eran con una intención real, observo temblorosa como su amor secreto se retiraba lo más rápido posible de la taberna.


Al final de la noche siempre era igual, el de pelo azul, lo cortejaba y le hacía tener múltiples fantasías deseosas, dándole una pequeña probada de sus feromonas de Alfa dominante. Pero nunca lo había tocado o siquiera besado, esto le confundía, odiaba el hecho de haber nacido Omega pero cuando se trataba del hombre de parche, estaba dispuesto a que lo follara y esto parecía no importarle a Kaeya. Era lo que más le cabreaba.


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