"Quema:Ludus" ●RyuSae

Sinopsis

Advertencias: Los temas de ésta historia giran en torno a la humillación, dudoso consentimiento, abuso de confianza, drogas y el crussing. Si no está interesado o es una persona sensible a estos temas, no los lea. En la vida real mucho de lo que se retrata aquí es despreciable y no debe tolerarse bajo ninguna circunstancia. Es un escrito de fantasía y no debe tomarse en serio.

Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Quema

Palabras: 4,787


Escritor: @Fr 


Fecha de Publicación: lunes 01 de enero del 2024


Fandom: BlueLock


Nota del escritor:


Contenido NO apto para todos, además de contener la shipp de Nagi × Barou, siendo Barou el Top. Las advertencias también las puso el otro autor.


Esta historia la escribió mi pareja y me dijo que puedo subirla a wattpad (ya que él dejó de tenerlo hace mucho tiempo).


>No romantizar nada de lo plasmado aquí.


>Orgia














[23/Diciembre/2023]












El día de ayer salí con Shidou y dos chicos más. Aunque reconocía a esas dos personas de vista, jamás había interactuado con ellos lo suficiente cómo para considerarlos conocidos o siquiera recordar sus nombres.




Acepté salir para poder distraerme de todo, los partidos, trabajo, la vida misma. Quizá conocer a más personas que también están en nuestro mundo podría hacerme salir un poco de mi burbuja.




Estuve muy equivocado al pensar que sería una noche tranquila. Se supone que iríamos a acampar y pasar el rato alrededor de la fogata, hablando de cosas banales. Lo que los hombres hacen, supongo.




Si tengo que decir la verdad, es que no estaba muy interesado en eso. Me había acostumbrado a ir solo con el loco demonio de Shidou a aquellos planes. Extrañaría la intimidad entre ambos en ese lugar.




Queriendo y no querer... Terminé aceptando. Por la tarde alisté mis cosas, salí de mi habitación y finalmente a la calle, dónde sentí que me desprendía de mi comodidad, sintiendo una gran pesadez al caminar.




Me encontré con mi pareja y ambos chicos. Shidou parecía emocionado... Exaltado, tal vez, cómo suele estar, no es nada de lo que debí haberme sorprendido. Mientras tanto los otros dos no parecían muy emocionados. Además, me miraban con desconfianza o hasta tal vez cierta pereza.




El sentimiento era mutuo. No me interesaba absolutamente nada de ellos ni caerles bien.




El gran tipo de cabellos oscurod y de ojos rojos—Barou—, simplemente no podía cambiar su expresión. Durante el camino ni siquiera me miraba a mí o a Shidou, se mantenía unido al tipo cabellos blancos y mirada gris—Nagi—. Ambos sujetos son enormes, realmente altos, solo que el de mirada perezosa es de complexión más delgada y fina, mientras que el contrario es grueso y tosco, a pesar de tener la misma edad parece como si fuese mucho más grande en edad que todos. Un aspecto más maduro.




Me sentí un poco cohibido ya que soy el más bajito del grupo, pero decidí no darle demasiada importancia a ello.




Tomaron confianza cuando Shidou comenzó a sacar temas de conversación casuales, al mismo tiempo que armábamos las casas de campaña y esas cosas. Entonces todo comenzó a ser un poco más llevadero en la oscura noche.


Todo se veía tan normal y transcurría tan bien que no pensaba demasiado, solo me concentraba en el momento hasta que llegara la hora de ir a casa, llamando a la noche "un oscuro fracaso".




Fue rara la vez en la que me incluían en su conversación, cuando lo hacían yo no sabía qué decir y todo se tornaba tan incómodo que quería salir corriendo. Terminé solo escuchando la charla mientras observaba detenidamente el fuego de la fogata.




Hasta que, Shidou y Barou comenzaron a charlar, después a secretear entre sí. De repente se levantaron y se alejaron de nosotros. Fueron ellos solos nada más a quien sabe donde, aunque no muy lejos, creía.




Nagi parecía somnoliento, no me hablaba mucho... Interactuamos unas cuantas palabras acerca de la acción tan extraña de aquellos dos y de que él quería irse a dormir, fue todo.




Hubo un intenso silencio incómodo, a excepción del sonido de la naturaleza y los grillos.




La noche era muy fría. Tenía dos abrigos encima y ni siquiera así pude evitar temblar de frío.




A este punto eran alrededor de las once de la noche. Yo también quería dormir, pero, ambos sentíamos algo extraño en nuestro alrededor que nos impedía hacerlo. Vamos, que las carpas estaban hechas, dentro estaba un poco cómodo y no faltaba nada. Podíamos simplemente meternos a dormir... O yo podía irme a casa, nada lo impedía en realidad pero no lo hice, quizás porque en el fondo quería pasar tiempo con Ryusei.




Viendo hacia atrás, debí haberlo hecho desde ese momento. Debí haberme ido a casa en lugar de luchar contra el sueño. Mil veces es preferible caminar por un sendero durante la noche, tomar un taxi y pagar bastante que haber vivido aquello.




Ya no importa.




Acepto que lo que ocurrió me terminó gustando. Pero las consecuencias aún duelen físicamente y mi vida no volvió a ser igual, mucho menos mi forma de ser. Permití qué Shidou cruzara un limite que siempre le habia impuesto, señalado.




Desde mi perspectiva se cuenta de una forma completamente traumática o algo así... Supongo que lo fue, no estoy seguro de eso todavía. No sé cómo llamarle a que tu pareja, la persona que se supone que te ama y te brinda confianza como seguridad, te drogue junto a otro chico y prácticamente ultrajar nuestros cuerpos junto al otro. Debí sentirme asqueado y haberlo odiado, pero no lo hice.




Al regreso de aquellos dos individuos, Shidou llevaba entre sus manos una botella de alcohol. Era vodka, pero tenía un color rosado chillante muy notorio.


Sé qué tipo de alcohol era porque él mismo lo dijo, ya que esa botella no tenía etiqueta, más que un estampado de pequeñas letras en otro idioma que claramente no podía entender.




Para no hacer el cuento más largo, los cuatro bebimos. Fue por convivir al principio, ya que cuando olfatee y le di un muy pequeño sorbo al líquido ya no quise continuar, inseguro como satisfecho. No soy alguien que le guste mucho beber.




La primer señal de alarma que no noté hasta mucho después fue que Barou se veía dudoso mientras mantenía su mirada fija sobre nosotros, después miraba alrededor paranoico y se puso nervioso.




La segunda señal, la más evidente y alarmante es que Shidou nos motivaba a tomar—a Nagi y a mí—. Al ver que ninguno de los dos lo hacía, terminó por prácticamente, obligarnos.




Entre bromas y risas, Shidou sujetó mi cabeza e inclinó la botella introduciendo directamente la boquilla en mi boca y me obligó a beber. Mi garganta se quemó por los grados tan altos de alcohol, pero al mismo tiempo, un delicioso sabor que no podía reconocer inundó mi boca y mis sentidos, haciendo que un escalofrío recorriera mi espina dorsal.




Resultó imposible saber de qué "elíxir" se trataba. Sabor imposible de adivinar, tan dulce y a la vez nada empalagoso... Era delicioso... No lo entendía, me resulta tan raro.




Al instante de ingerir el alcohol, mi cuerpo se sintió pesado de golpe. Al principio fue el calor de la típica borrachera, pero hubo algo más... Comencé a tener la sensación de que mi cuerpo comenzaba a... Quemarse. Mi respiración se volvió pesada y la lujuria se apoderó de mí.




Me deshice de ambos abrigos que tenía encima y aún así el calor infernal no cesó ni disminuyó ni un poco. Mi corazón comenzó a latir fuertemente que pensé que se saldría por mi boca.




Luché contra esa sensación lo que pude, ocultando mi entrepierna con una mochila que traía. Tuve una erección que realmente dolía, mis pantalones son algo ajustados.




De reojo miré cómo a Nagi también le obligaba a tomar de esa botella, yo no entendía nada, no podía. Mi cabeza dio vueltas y mi corazón un vuelco... De repente dolía mucho más y tener sexo se volvió una necesidad.




Mi percepción se alteraba por el morbo cada vez más y más, hasta no poder reconocer cómo "amigos" a quienes estaba observando, sino como posibles amantes o parejas sexuales.




Pude suponer dentro de mis cabales que estábamos siendo drogados.


Seguí luchando contra el impulso con la ligera esperanza de que solo era una broma y el efecto desaparecería en un momento. Pero nunca lo hizo, de hecho comenzó a doler más, me quemaba vivo... De lujuria.




No tuve la capacidad de reclamar ni de decir nada porque simplemente no podía, solo estaba concentrado en luchar contra la excitación extrema, que, con cualquier roce o toque me hacía estremecer y gemir. Era para mí vergonzoso.




Nagi tuvo los mismos síntomas, me di cuenta porque era muy notorio. Saliva escurría de sus labios entreabiertos. Al verlo, rocé ligeramente mis débiles dedos en mi barbilla y también estaba babeando a mares.




Shidou bastante cruel se burlaba de ambos, llamándonos "putas" "tragapollas" y demás cosas, haciendo referencia a que parecíamos unas zorras en celo. Al calmarse un poco, acarició mis zonas eróticas a propósito. Me retorcí hasta que no pude contenerme mucho más. Le rogué aún con la vergüenza y humillación en mi voz que me hiciera suyo. Su simple presencia u olor hacía que me excitara aún más.




Las ganas de chuparle la polla hasta dejarle los testículos completamente secos y me cogiera de todas las formas posibles atormentaron mi cabeza cómo un torbellino o una tortura. Necesitaba urgentemente esa polla dentro mío, que me follara hasta desmayarme. Me sentía como un animal que actúa por instinto, mi entrada palpitaba ansiosa y caliente, mis labios temblaban ligeramente y sentía mis propios pezones cosquillear como ponerse duros a través de la ropa. Incluso pensaba en masajearlos en frente de Shidou, tenía tantas ganas de que me hiciera su perra que me avergonzaba por tener tales pensamientos.




Cuando menos me di cuenta el rubio había bajado mis pantalones y me estaba masturbando al aire libre, durante la noche. En ese estado yo no sentía frío, hambre o sueño, solo el impulso de tener sexo. Mientras tanto, presencié cómo Nagi chupaba energéticamente la enorme erección de Barou.




Lo que estaba presenciando junto con la estimulación de Shidou bastó para que mi duro pene escurriera líquido preseminal y me retorciera cómo una de tantas veces antes de venirme por primera vez, cuando ni siquiera había pasado más de un minuto. Me sentí avergonzado por la eyaculación temprana.




A Shidou no le importó y siguió masturbándome con todas sus fuerzas, hasta dolía un poco ya que estrujó mi miembro con su gran y caliente mano.




La vergüenza dejó de existir cuando comencé a gemir sin control. Mis músculos eran incapaces de tensarse o cómo se dice vulgarmente: "no podía apretar". No pude resistir. Me corrí una segunda vez, ahí Shidou me soltó.




Pensé que todo había parado... Pero claro, estuve equivocado.




Al dirigir mi mirada hacia Nagi y Barou...Éste último prácticamente violaba la boca del chico albino.




Lo tenía de una forma fuerte, empuñando sus dedos en su cabello y balanceando su cabeza, de atrás hacia delante a su antojo. Nagi no parecía ahogarse, mantenía su mirada fija en Barou y se veía... Enamorado. Babeaba tanto que escurría visiblemente.




Cuando se corrió dentro de su garganta, sacó su pene de golpe y le abofeteó con él varias veces, mientras que la boca del chico perezoso permanecía abierta, escurriendo de semen. Nagi era incapaz de tragar, parecía incluso saborearlo, disfrutarlo o tal vez era imaginación mía.




El vulgar y cruel acto provocó que Shidou comenzara a burlarse de él una vez más, llamándole con apodos despectivos cómo: "eres una puta" o "eso es lo que una zorra cómo tú necesitas".


Debí haberlo previsto porque sé lo violento que es él, pero... Quedé en shock, algo asustado por la reacción de mi pareja. Al mismo tiempo me sentía caliente, deseoso de tener algo así y de que Shidou abuse de mi boca y me golpeará con su verga. De solo imaginarlo jadeaba sediento.




Ryusei me cargó cómo costal de papas y me lanzó dentro de la tienda de campaña más grande. No tuve tiempo ni de sentir el impacto cuando Nagi fue arrojado más fuerte al lado de mí. Mi brazo suavizó su caída y ayudó a que no se lastimara. Ambos éramos incapaces de levantarnos.




Los otros dos metieron las mochilas dentro y nos miraron fijamente. Shidou tenía una expresión aterradora en su rostro, aunque pícaro, sentí que mi integridad corría peligro... Me sentí incómodo e impotente al no poder mover ni un dedo o hablar a menos de que me tocaran con lujuria.




Para no hacer el cuento más largo, ambos nos desvistieron por completo e introduciendo sus dedos en nuestra cavidad anal, nos dilataron. Fue muy fácil para ellos, pues por una razón que desconozco o tal vez fue por la droga, ya estábamos más que dilatados, empapados.




Aún así, a Nagi y a mí nos "obligaron" a hacer la posición del sesenta y nueve, prácticamente follaron nuestros culos con sus dedos mientras nosotros les practicamos sexo oral... No lo había hecho nunca, así que acepto que no sabía exactamente cómo hacerlo. Además fue vergonzo tener mi culo en la cara de mi pareja quien solo se mostraba excitado y satisfecho por la vista.




Shidou movía su mano violentamente dentro y fuera, abría sus dedos en mi interior. Para rematar, masajeó mis entrañas y alzando mis caderas, masturbaba mi pene al mismo tiempo. Desconozco lo que Nagi sintió en ese momento, pero sus gemidos, aunque ahogados por el pene de Barou, eran más fuertes que los míos, yo por lo menos trataba de reprimirlos.




En ese momento nadie se mezclaba con nadie. Shidou permanecía conmigo y Barou con Nagi. El acercamiento entre nosotros aún así resultó extraño e incómodo al no haber interactuado jamás.


Fue haber tenido sexo con mi pareja junto a dos extraños. Sí lo que hicieron con nosotros podría haberse considerado sexo en primer lugar.




Barou se limitó en hablar. No decía nada, o al menos que yo lograra escuchar. Él se concentraba más en Nagi. Mientras tanto, Ryusei hablaba cada obscenidad en voz alta y se reía de nosotros, motivando a Barou a seguir o le provocaba diciéndole que no era un verdadero semental o "un macho", a nosotros nos señalaba como las "hembras" que deben complacerlos.




Todos los comentarios fueron completamente innecesarios y además molestos. Estaba acostumbrado a que fuera violento y exaltado, pero hubo algo diferente ésta vez. En esta ocasión ya no pude controlarlo como siempre suelo hacer, él llevaba la correa y yo jalaba de ella, él era mi pequeño demonio y yo su amo. Siempre lo mantenía con las manos quietas, él no hacía nada a menos que yo lo permitiera, controlaba su calentura siempre.




No se en que momento exacto permití qué él hiciera de las suyas.




Cuando Nagi y yo estábamos más que temblorosos y ansiosos comenzó lo más fuerte.




Lo que pasó anteriormente a eso no lo recuerdo... Porque perdí el conocimiento.




Al despertar, ya estaba boca arriba sobre la colchoneta. Me di cuenta de que Shidou se estaba aprovechando de mi cuerpo, que antes de eso, estaba inerte.


No se preocupó en mirar si estaba bien o...Vivo.




Empujó su gordo y palpitante pene con todas sus fuerzas y el sentir fue inmediato. Perdí el aliento con sus empujones y, por supuesto, Barou se fornicaba a Nagi... Pero, le ahorcaba.




Estaba tan excitado, asustado y confundido a la vez por lo que estaba ocurriendo.




El agarre de Barou en el cuello de Nagi no pareció lo suficientemente fuerte para hacerle daño. Pues, gemía mucho más que yo, parecía imposible, pero lo era.




—¡Oh! ¡Joder! ¡Increíble, fóllame con todo lo que tienes!—gimió Nagi.




Sentí vergüenza por lo que acababa de gritar el chico y por lo que estaba pasando en sí. Yo permanecí en silencio tratando de salvar mi poca dignidad.




La polla de Barou empujaba contra el culo de Nagi fuertemente, incluso yo podía sentir los fuertes empujones a mi costado, mientras Shidou también me fornicaba cómo en una película porno, deseoso, agresivo y ansioso. Los cuatro sudabamos mientras el calor se intensificó entre nosotros. Sentía mi entrada abusada y húmeda, mojada de loa fluidos y el pre-semen de Shidou. Era un calor inexplicable, inquietante y que amaba sentir, en parte. Realmente lo estaba disfrutando a pesar de sentirme avergonzado por ser expuesto de esta manera.




En algún momento Shidou salió de mí abruptamente, sentí que arrancaba un pedazo de mí, mi culo tembló ansioso y dilatado. Se enderezó, podía ver entre jadeos, cómo su polla dura y gruesa se balanceaba mientras se dirigía al pelinegro y le susurró algo al oído que no pude escuchar. Barou también paró de follar a Nagi y se mostró sorprendido, pero también salió del chico.




Pensé que ya todo había acabado y por fin ambos nos dejaríanen paz... Volví a estar equivocado.




Barou puso a Nagi en cuatro y de inmediato abrió sus piernas revelando su agujero rosa ya aflojado, que goteaba con líquido preseminal que rezumaba cómo lubricante, escurría desde sus piernas hasta sus testículos.




Estaba tan débil que a duras penas pude enderezar mi cuerpo. Me las arreglé para sentarme en una esquina y poder "escapar" de eso. Solo observé, pues el efecto en mí ya iba desapareciendo poco a poco.




Shidou se recostó en el suelo e hizo que Nagi subiera a horcajadas sobre él. Tomó su pene y le penetró de inmediato. Sentí un nudo en el estómago cuando comenzó a follarlo con todas sus fuerzas. El peliblanco se veía confundido, no dejó de gemir y rogar que se detuviera.




Se retorció tratando de detener las violentas embestidas, pero Shidou lo sometió con fuerza contra su pecho de un golpe y apretón. Continuó penetrando su pobre culo maltratado. Yo tenía la "mejor" vista... Barou también observaba mordiendo su labio tratando de reprimir sus celos, hasta que...




—¡Vamos, Barou! ¡Sabes que quieres un trozo de su culo, así que ven a buscarlo y correte en él!" —exclamó Shidou.




Alzó las caderas del chico e introdujo un par de dedos mientras seguía penetrando, haciéndole un "espacio" a Barou dentro del recto de Nagi. Me asusté muchísimo... ¿Dos penes grandes y gruesos dentro de él? Estaban totalmente locos.




Además, ninguno de los dos usaba condón.




Barou soltó un suspiro de enojo, pero se acercó y presionó entre las piernas de Nagi, luchando para entrar, pues, el pene de Shidou seguía dentro. Me preocupé cuando comenzó a deslizar su polla por el culo de Nagi, quién gimió de dolor y satisfacción mientras los penes de ambos "sementales" se juntaban cómo uno solo y cada centímetro entre ellos se acababa.




Todo el cuerpo de Nagi permanecía encerrado dentro de los musculosos brazos de Shidou que le sostenía con fuerza y les permitiera a la mala la doble penetración.




Les costó moverse dentro de él , pero una vez que sincronizaron el ritmo, comenzaron una follada rápida y profunda difícil de ver. Ambos miembros hinchados atacaban el recto del peliblanco sin pausas, balanceándose de atrás hacia delante, hasta que ambos penes se introdujeron por completo.


El culo de Nagi se tragó ambos miembros y éste se retorcía tratando de luchar, pero dejó de hacerlo cuando Barou empujó su cabeza contra el pecho de Shidou... Apretó los dientes y lágrimas rodaron por sus mejillas sonrojadas.




Sus ojos se iban hacia atrás y gemía entre dientes con cada embestida.




El cuerpo del peliblanco comenzó a temblar, no había rastro de lucidez en sus ojos huecos. Sus gemidos de éxtasis retumbaron en mis oídos.




No supe cuánto pasó. Para mí el tiempo pasaba lento, resultando insoportable... Me dolió ver a mi pareja teniendo sexo con otros frente a mí y más temprano que tarde, lágrimas brotaron de mis ojos.


Entrecortados sollozos de susto y shock salian de mi garganta.




Ambos hombres se corrieron dentro de Nagi. El semen de los dos se mezcló dentro del vientre del chico abusado y cuando Barou sacó su pene, el semen salió del recto, chorreando y salpicando.




Shidou cruelmente arrojó hacia un lado a Nagi mientras se reía de él, que además, al caer de costado sobre el suelo fue incapaz de levantarse, se estremeció y expulsó el semen de su interior. Balbuceó y gimió claramente sin aliento por la inmensa follada.




Yo no podía dejar de llorar. Eso no fue romántico para nada. No me gustó que mi pareja se la metiera a otro, realmente me sentí abrumado y herido.




Shidou dirigió su mirada hacia a mí, sonrió pícaro, note sus malas intenciones en aquellos ojos rosados. Después tomó mis piernas y me jaló hacia él.




—¡Hey Barou! ¡Vamos a follarnos a este chico tan fuerte y duro hasta que no tenga oportunidad de respirar por ninguno de sus extremos!—exclamó Shidou sin vergüenza.




Abrí mis ojos y solté un gemido de terror, pero no tuve oportunidad de luchar. Shidou me atrapó de espaldas contra él y sujetó mis brazos con fuerza. Miré suplicante a Barou para que no lo hiciera e interviniera, pero él abrió mis piernas y me penetró.




Tener el pene de Barou dentro de mí me hizo estremecer. Su trozo carne es tan espesa y dura que mi vientre se sintió pesado, lo que envió un shock que recorrió mi cuerpo... Shidou explotó en risa y me sacudió, empalando mi culo aún más en el grueso pene de Barou.




Acepto que fue gratificante y gemí de excitación...




Barou fue el primero en cogerme. Sus movimientos se sentían tan diferentes y excitantes. Él sabía perfectamente lo que estaba haciendo, pero Shidou le decía que fuera más rudo conmigo... Aumentó su violencia y eficacia, pero lo único que sentía era satisfacción.




El rostro de Barou era de furia, frustración o irritación por las exigencias de Shidou, pero no se detenía... No quería que lo hiciera de todos modos.




Él comenzó a moverse suavemente, aunque profundo. Me estremecí por el cambio drástico, pero tuve la suficiente confianza para comenzar a gemir. Mi verdadera pareja gruñó de evidentes celos y... Fue tan satisfactorio para mí que lo hiciera. Supongo a que a él tampoco le gusta verme gemir por el pene de otro o que su "hembra" sea follada por otro hombre.




Shidou me sujetó con más fuerza y usando su "talento" frotó la punta de su pene en mi culo... En ese momento, ya penetrado por alguien más. Supe lo que venía, apreté los dientes y cerré los ojos.




Entonces, el pene de Shidou empujó con todas sus fuerzas hasta introducirse en mí. Ambos miembros luchaban dentro de mi recto que los recibió caliente a ambos.




Solté un gemido de dolor y excitación... Mi "punto G" era presionado y frotado con mucha fuerza. Ambos hicieron algo similar que con Nagi, comenzando a moverse. Fue suave al principio, después sus empujones se sincronizaron e introducían cada centímetro dentro de mí.




No pude soportar esa sensación de mis entrañas revolviéndose, se extendía hasta mi garganta. Perdí el aliento pero me las arreglé para gemir mientras follaban mi culo con fuerza y violencia. Una de las manos de Shidou se deslizó por mi abdomen y tomó mi pene entre su mano.


Me masturbó rápidamente, resultando en una eyaculación temprana.




El cuerpo duro y fornido de Barou se presionó contra mí. Sus grandes, suaves y redondos pectorales estaban sobre mi cara. Eso bastó para volverme loco. Tuve la necesidad de aferrarme a él para buscar consuelo, gemia y lloraba descontrolado por el placer que me invadía, pero...




De repente solo golpeaban aquél punto en mi interior, haciendo que eyaculara una y otra vez. Shidou arqueó mi espalda y ambos continuaron empujando con cada vez más fuerza. Sentí que iban a romperme a la mitad, pues tanto como mis piernas y caderas comenzaron a temblar y a doler.




Mi cabeza se fue hacia atrás y me retorcí cómo un gusano, cadereando un poco, mientras me corría sin descanso. Potentes descargas de semen en mi interior me enloquecía.




Continuaron usando mi cuerpo para su satisfacción aún después de haberse corrido. El semen se filtró, resultando en embestidas más resbaladizas y profundas, sonidos húmedos como de chapoteo se escuchaban cada que sus vergas salían y entraban en mi. Sinceramente me sigo cuestionando como dos pollas venosas, largas y gordas lograron entrar en mi apretado culo, que a pesar de haber sido previamente bien dilatado, todavía se me hacía imposible que mi entrada lograra aflojarse tanto para tener dos pedazos de carne dentro.




Realmente sentí que iban a introducir hasta sus testículos, pero por fortuna... Pararon cuando me las arreglé para rasguñar los brazos de Shidou... Quién se burló de mí, cruel.




Una fuerte sensación de vacío me invadió cuando sacaron sus jodidas pollas de mi culo, mi entrada temblorosa  se contrajo deliciosamente.




Así cómo con Nagi, Shidou me empujó con fuerza hacia un lado. El semen caliente se filtró de mi interior, al tratar de levantarme, mucho más líquido viscoso salió. Me sentí una fuente humana, no dejaba de expulsar abundante cantidad de semen caliente y pegajoso de mi interior.




Barou limpiaba un poco su pene usando su mano y tuve un impulso extraño... Supongo que no debí haber disimulado ni un poco mi mirada, porque Shidou me empujó contra la entrepierna de ese hombre...




Empuñó mi cabello fuerte y balanceó mi cabeza, jalando mi cabello. Cerré mis ojos para redimirme, pues la enorme polla de Barou cubierta de fluidos estaba frotando mi rostro, rozando mi nariz y labios. Esa cosa estuvo dentro de mi, huele fuerte y sucio pero me excitado demasiado.




Cuando eso ocurrió, finalmente le escuché hablar.




—¡Mierda! ¡Cálmate un poco, negro y déjalo, ésto ya se ha acabado!—exclamó Barou un poco molesto. Yo también estaba algo desconcertado por la actitud de Ryusei.




Barou empujó a Shidou con fuerza y lo apartó. El moreno explotó en risa y en el acto soltó mi cabello. Por una razón que desconozco, Barou sobó mi cabeza por breves segundos. Calmó mi dolor.




Ambos se acomodaron la ropa y nos dejaron en paz. Salieron de la casa de campaña cerrando la entrada.




Me mantuve sentado en el suelo en posición fetal. Abracé mis rodillas buscando consuelo, cuando mi mirada se posó en Nagi.


Él aún suspiraba y lágrimas salían de sus ojos. Pero no supe de cifrar si es por el dolor o porque realmente lo disfruto tanto que seguía confundido por todo lo que sucedió. Nuestros culos chorrean tanto semen que me siento como un hoyo usado y maltratado.




Shidou nos había sujetado tan fuerte que habían moretones en nuestros cuerpos, probablemente tarden varios días en desaparecer. Y sí, me dolía el culo, mi orificio estaba tan abierto que difícilmente volverá a su tamaño normal, lo sentía contraerse y expulsar la corrida de ambos hombres que entraron en mí.




Nuestros cabellos desgreñados, nuestra desnudez, pensar en el acto... Me hizo sentir sucio y sin valor. Un gran vacío se formó en mi pecho. Lágrimas de frustración salieron de mis ojos sin poder detenerlas, pero también sonreí sarcástico... No lo sé.




El efecto de la droga pasó y el frío infernal atacó nuestros cuerpos desnudos. Nagi de inmediato tembló. Le ayudé a buscar su ropa para que pudiera vestirse.


Nunca pensé que el chico con el que nunca había hablado en mi vida me diera consuelo y yo a él.




Arreglé mi cabello cómo pude, dispuesto a salir y hacer lo que debí haber hecho en un principio... Tomar un taxi e irme.




Solo tenía que bajar la vereda, caminar por el sendero, tomar el taxi y nada más...




Así lo hice, pero me llevé a Nagi conmigo, quién ya iba casi durmiendo. Afortunadamente llegué sano y salvo a casa... Con un amigo, supongo. Al salir del taxi, sentí un líquido filtrarse de mi interior, manchando mis pantalones... Era semen.




Le ofrecí a Nagi ducharse, pero él estaba tan cansado que en cuanto tocó mi cama se quedó profundamente dormido. Yo sí me duché a pesar de que varias zonas de mi cuerpo dolían.




Se fue el día de hoy por la mañana. Sentí un vacío y al mismo tiempo alivio de por fin estar solo un rato...














Por la noche del veinticuatro, no tenia muchas ganas de salir a ver a mis padres. No querían que me vieran, a pesar de que me bañe bien, sentía que apestaba a semen y sudor, además de loa moretones y mis ojos hinchados por haber llorado bastante rato.




Entonces recibí un bombardeo de mensajes a mi celular; es Shidou preguntando por mí. Él simplemente ignoró lo que había pasado, me invitó a pasar la Nochebuena y la navidad con él, señalando que eso hacen los novios en estas fechas. Lo dudé demasiado, me sentía entre resentido y un poco temeroso por lo que ocurrió ayer, pero al final terminé por aceptar.




Primero, el me invitó a cenar a su casa con sus padres. Tuve que ir bien abrigado para cubrir cualquier marca en mi cuerpo, ademas de usar mucho perfume. Durante la cena no podía cambiar mi expresión a pesar de que vez en cuando sonreíaforzado. Todo es tan incómodo y... Extraño ahora.




A pesar de haberme limpiado bien, todavía sentía aquella sensación de ardor o calentura en mi cuerpo, incluso empezaba alucinar sobre que todavía sigo chorreando semen de mi interior. Realmente sigo mal, no sé porque acepté pasar la navidad con él.




Oh, ya me acordé. Porque es mi novio, y lo sigo amando.








《Fin de la Historia》






■Mini curiosidades:


1. Esta es mi historia número 88° oficialmente terminada.




2. Originalmente esto no iba a ser publicado, pero mi pareja lo mencionó y dije weno, a ver si no me funan JAJAJA.




3. Yo le pedí que me escribiera algo fuerte entre Sae x Shidou, pero quedaba a su imaginación. Y lo hizo además de que agregó a otra shipp.




Personalmente no soy fan ni me gusta la shipp de Barou × Nagi, pero a él si, solo por los fan arts ya que él ni ha visto el anime y menos el manga, solo sabe lo que sabe porque yo y otra amiga de él le hablamos mucho de Blue Lock.




Nota final:




La historia ya estaba terminada desde hace casi una semana atrás, pero quise esperarme hasta año nuevo para publicarla. De hecho al principio estaba pensando para que se publicará la noche del 25 de diciembre, pero todavía no estaba del todo terminado.




Técnicamente el 95% de esto fue escrito por él, yo solo añadí un par de cosillas, especialmente los últimos tres párrafos finales.




Nos veremos con más fanfics!!!




Tratare de terminar los kiis que tengo pendientes!