Sombras Y Luces

Sinopsis

Esta es una historia para el fandom de Solarballs, la historia no tiene una trama definida y, por ahora, tomaré de protagonista a Tierra, Venus y Marte. Es mi primera historia para este fandom y espero que sea de su agrado, no habrá shipps definidos, al menos no por el momento, es como que hago referencia a que hay más que una amistad/admiración pero depende de ustedes si creerlo o no. Esta historia pueden tomarlo como un AU

Genero:
Other
Autor/a:
Kotari Kintaru
Estado:
En proceso
Capítulos:
3
Rating
n/a
Clasificación por edades:
13+

𝕰𝖌𝖔𝖈𝔢́𝖓𝖙𝖗𝖎𝖈𝖔


༄༒︎✩☆✯★༒︎༄

웃☾🌏☽𝕰𝖌𝖔𝖈𝔢́𝖓𝖙𝖗𝖎𝖈𝖔☾🌏☽웃


༄༒︎✩☆✯✰★༒︎༄



Egocéntrico, se lo habían dicho unas cuantas veces, nunca se lo tomó en serio ya que venían de parte de lunas sin importancia y de Venus. Además, ¿él egocéntrico? Solo deben estar celosos de él, depués de todo no era su culpa ser tan especial, no era su culpa ser el único planeta en tener vida, nada de eso era su culpa. Por eso, nunca le molesto cuando le decían que era un narcisista, egocéntrico, mimado y demás cosas, ellos estaban equivocados y él no iba a gastar su valioso tiempo en ellos.


_¡Estoy harto, Tierra, no eres más que un egocéntrico!_ Le dijo el planeta rojo al único planeta que tiene vida. __"¡Ya no quiero ser tu amigo!"__


Nunca le hubiese importado antes, nunca le hubiese importado que Venus o una luna cualquiera le dijera egocéntrico o lo insultará, ellos estarían equivocados, no él. Pero ahora, escucharlo de su mejor amigo, el planeta que dijo que lo entendía y lo aceptaba tal y como era, el que siempre estuvo ahí preocupándose y cuidandolo, ese mismo planeta; se encontraba gritándole furioso.


Marte, el planeta que lo llamaba mejor amigo, el que lo consolaba cuando salía el tema de los dinosaurios o lo que sufría por su vida, el que en algún punto pensó que era alguien tan importante como Luna y/o sus terríbolas. Marte, su mejor amigo.


Tal vez le haya dicho algo más, conociéndolo seguramente, pero con esas simples palabras él ya estaba ido. Este no debe ser Marte, no, seguramente es una pesadilla donde despertara pronto (si es que los planetas pueden soñar o descansar). Pensó que con esta "pequeña" competencia con Venus lograría que Marte volviera a ser su mejor amigo, lo extrañaba, pero no se iba a disculpar con la luna favorita de Saturno; él no hizo nada malo, solo le dijo que ellos dos no eran iguales.


¿Tan mal estaba eso?


Tal parece que eso hizo enojar realmente a Marte, después se fue, no sé cuándo, pero cuando recobre mis cinco sentidos, todos ya se habían ido. Luna, como siempre, se encontraba ya a su lado.


__"Tierra, ¿estás bien?"__ Le pregunto Luna a su planeta que ha estado callado desde hace mucho. __"¿Es por la pelea?"__


__"... Estoy bien Luna, no tiene sentido que te preocupes, solo es un pequeño desacuerdo; pronto Marte regresará."__ respondió tratando de sonar lo más seguro de si mismo.__ "..."__


Luna se quedó callado un momento trás la respuesta de su planeta. Era una obvia mentira la respuesta de Tierra, y la Luna lo sabía, pero decidió callar para no presionarlo o podría ponerlo incómodo y no le diría nada. Se preocupaba de sobremanera por el bienestar de Tierra, algo que es extraño en lunas, se dió cuenta que las lunas de los gigantes gaseosos pueden explorar el espacio o convivir entre ellas sin preocuparse por sus planetas y viceversa, a veces la idea de tener compañía que no sea Tierra le tentaba a pasar el cinturón de asteroides y convivir con las demás lunas, pero luego recuerda que Tierra lo detendría para no afectar a sus terríbolas y (tal vez) porque se preocupara por su bienestar y lo estaba cuidando.


Incluso por más que le dolió y molesto las palabras de su planeta, aún así no lo abandonó, lo ama demasiado como para dejarlo por unas "pequeñas" palabras que no iban dirigidas hacia  su "persona". Luna siempre estaría para la Tierra incluso si todo el sistema solar se volviera en contra de su planeta, él estaría ahí a su lado no importa las circunstancias o los tratos que reciba, en el fondo sabía que Tierra lo amaba y que este en el fondo era un planeta muy inseguro, por eso y demás cosas, Luna siempre estaría de parte de Tierra hasta que el Sol los destruya.


__"Por cierto, yo, eh, voy a irme un momento. ¿Crees que tus terribolas estarán bien?"__ Sabía que sus terríbolas eran lo primordial, lo más importante. __ "Tengo que hacer..., algo." __


Al planeta le pareció raro porque Luna le pedía permiso para ir, "Dios" sabe dónde, además; "¿su vida estará bien?" ¡Obvio no, ellos morirían sin Luna que clame las mareas y controle el clima! Sin Luna ellos sufrirían mucho y él no quería ver (y sentir) a su vida sufrir y perecer, iba a decir a Luna que no lo iba a dejar ir tan lejos, que lo necesitaba, que su vida lo necesitaba. Pero, algo lo detuvo a decir semejante "barbaridad", si él quiere irse, que se vaya, él no lo necesita, logrará (de alguna forma) que sus terribolas sobrevivan.


Después de todo, Tierra es su planeta, su "creador", logrará que ellos sobrevivan. Si no lo logra, fracasará como su planeta.


__"Adelante, yo me las arregló."__ Dijo de una manera más cortante de lo que quería. __ "Haz lo que tengas que hacer, pero te quiero aquí en poco tiempo."__


Parece que esa respuesta satisfacio a su Luna ya que ni bien respondió el decidió irse rápido. Se preguntó a donde iba su satélite natural a tanta prisa para que lo dejará a él y a sus terríbolas, ¿tan poco le importaba para ni siquiera escuchar la respuesta que tenía? Bueno, eso le dolió un poco en su núcleo, pero no importaba.


__"Bueno, no es como si lo necesitarán."__ Soltó con un poco de veneno en su voz. __"Tranquilos, buscaré algo para estabilizarlos."__


Algo que la Tierra siempre pensó era que tenía mucho en común con sus terríbolas, su vida era, es y siempre será sorprendente y maravillosa; al igual que su planeta. Hubo una época en donde creyó que la más mínima cosa podría afectarlos o, en el peor de los casos, matarlos. Pero con el tiempo aprendió a verlos como seres verdaderamente fuertes, seres que parecía que yo no necesitaban de su cuidado, seres que evolucionan cada día más y más.


Seres que quieren abandonarlo.


Tierra ama a sus terríbolas más que cualquier cosa en el sistema solar, más que cualquier cosa en el universo, se atrevería a decir que los ama más que su propia existencia. Para la Tierra eran como "sus hijos", de hecho, por un tiempo la bola humanidad lo considero como "La Madre Tierra", algo que le pareció adorable y lindo en ese entonces.


Sí, para Tierra sus terríbolas lo harán todo, lo más importante en el sistema solar, lo más importante en el universo y más allá.


Aunque por más que los ama, no va a negar que le duele, le duele las peleas que ellos tienen, le duele cuando lo contaminan, al fin y al cabo, el siente todo lo que su vida hace. Pero estaba bien, eso no lo mataría, solo le dolía pero podría soportarlo, si era por ellos, él podría soportar absolutamente todo siempre y cuando sea de ellos.


Sabe que en algún punto ni siquiera tenía agua y atmósfera agradable y aceptable para desarrollar vida, sabe que en algún punto se parecía más a Marte o (peor) a Venus. Lo sabe gracias a las investigaciones de sus terríbolas, no quiso saber más sobre ese tema. Le gustaba que su vida sea tan inteligente, gracias a ellos tuvo "el honor" de "nombrar" a sus planetas vecinos y demás planetas y lunas.


Supone que cuando nombró o Marte fue cuando empezó su estrecha y sincera amistad, supone. Cuándo Marte le decía que debía ser genial tener vida inteligente, que debería ser maravilloso ser testigo en primera fila de lo que hacían y descubrían.


__"Debe ser increíble tener algo que te haga especial."__ hablo Marte a su vecino. __"Debe ser maravilloso tener vida en tu superficie."__


Esas palabras salieron de la nada, un halago, un cumplido lindo que quiso hacerle el planeta rojo a su vecino más cercano, algo sin ninguna intención más que no sea alegrar (de cierta manera) al planeta con vida. Pero para Tierra fue algo más, tener vida hacia que los demás planetas lo vieran especial y lo halagaran, que lo vieran como alguien importante y no como un simple planeta rocoso que había tenido la bendición de siquiera tener vida en su interior o un planeta más al igual que todos los demás.


Tener vida te hace único, al menos en el sistema solar.


Recordaba vagamente que antes era él quien recibía la mayoría de llamaradas solares de su estrella cuando esté se encontraba alterado por cosas insignificantes, pero cuando había una posibilidad de que el planeta rocoso tuviese vida, se acabaron las llamaradas solares para él; un lindo detalle. Su vida le ayudo a no ser dañado por el Sol.


Júpiter, el planeta más grande de todos, él con su gravedad hacia que los asteroides dirigidos a la Tierra sean desviados para no dañarlo a él y a la vida que llevaba dentro. Gracias a su vida, tenía la protección del gigante gaseoso.


Saturno, por más bello que lo consideraban los demás planetas (y él mismo) al tener unos hermosos anillos, siempre decía lo encantador, hermoso y bello que se veía la Tierra con su vida, eran lindos halagos que decía el gigante anillado al rocoso.


Venus, que a pesar de esforzarse en no mostrarlo, envidia a la Tierra por el hecho de tener vida, el planeta habitable lo sabía mas no dijo ni una palabra sobre la envidia que sentía su vecino más caliente y cercano (en distancia) hacia él, aunque extrañamente eso le hacía sentir mejor, como si tenerle envidia lo hiciera, de alguna manera, sentirse bien consigo mismo.


Tenía todo eso gracias y por su vida, sin su vida el tercer planeta no recibiría esos tratos especiales y esa protección. Su vida lo hacía especial, sin ella, él no sería nada.


Por eso, y demás cosas, hicieron que los únicos que la Tierra amaba, ama y amará genuina e incondicionalmente serán sus terríbolas


Cada vez más Tierra pensó en lo especial que era por ser el único planeta con vida.


Se convirtió en el niño prodigio del sistema solar y amaba tanto como amaba a sus terríbolas.


Tierra no fue consciente cuando se volvió un narcisista, un egocéntrico que solo pensaba en su bienestar y (de paso) el de su vida. Marte nunca le dijo nada sobre su comportamiento, siempre callado, siempre atento y servicial con él, siempre siendo amable y paciente. Tal vez muy, muy en el fondo el planeta lo sabía, sabía que hacía mal y que era todo lo que esas lunas y Venus le decían, muy en el fondo le dolía como lo llamaban o criticaban, pero él no podía (¿o no quería?) cambiar.


Cambiar sería algo muy díficil y, además, ¿por qué cambiar? Nadie le dice a Venus que pare de hacerle bullying a Mercurio porque sinceramente a nadie le importa honestamente, incluso Marte que dijo una vez que no apoyaba ese comportamiento nunca dijo nada, es más, también se ríe un poco ante el apodo de "Plutón 2.0", tomando eso en cuenta, Tierra no debía cambiar, al menos desde su punto de vista.


Si decían que él estaba mal, ellos estaban peor, Tierra no quería cambiar, no podían obligarlo. Al planeta habitable le gustaba como era ahora, brillante, con vida, con mares, con belleza, le gusta todo lo que tenía ahora. Ama lo que tiene ahora y si a eso lo llaman ser egocéntrico, pues entonces Tierra es un egocéntrico.


Tierra siempre pensó era que tenía mucho en común con sus terríbolas, su vida era, es y siempre será sorprendente y maravillosa, dulce en ocasiones, y empáticos y bondadosos, pero también eran egocéntricos, orgullosos, egoístas, superficiales y crueles; al igual que su planeta.


Él los amo, ama y (creo) siempre los amará, pero ellos no lo aman. Como ellos dicen, "las acciones reflejan más que las palabras" y sus acciones reflejaban que realmente no les importaba su planeta, ya sean los países o los mismos habitantes de estos quienes cada segundo le muestran que no lo aman como su planeta los ama, se puede decir que ni siquiera les importa la Tierra.


Pero está bien, un amor incondicional se trata de eso, ¿verdad? No importa si te devuelven el amor que diste tan incondicionalmente o si simplemente te romperán el corazón rechazando y/o no devolviendo tu amor mientras te lastiman cada vez más, te usan y luego, sin remordimiento alguno, te abandonarán para irse en el planeta más cerca y, posiblemente, con oportunidades para desarrollar vida.


Que amor no correspondido tan cruel e injusto estás pasando querida Tierra

.


El tercer planeta escogió voluntariamente seguir con su amor por los terríbolas, nadie lo obligó, él eligió ese camino y, por más que le duele, no lo cambiaría por nada.


Los ama aunque ellos no lo amen, pero está bien, su planeta los cuidaría manteniéndose habitable para ellos, los cuidaría del frío espacio. Después de todo lucho y se esforzó para tener vida (y consiguió tener vida inteligente), no los iba a desechar por más daño que le hacen a su superficie.


Tierra siempre amará más que nada a sus terríbolas sabiendo que nunca será correspondido.