𝗔𝗹𝗹 𝗡𝗶𝗴𝗵𝘁 ; 𝗸𝗻𝗷 (+18)

Sinopsis

❝𝙒𝘦𝘦 𝘬𝘦𝘦𝘱 𝘢𝘭𝘭 𝘵𝘩𝘦 𝘱𝘢𝘳𝘵𝘺 𝘪𝘯 𝘵𝘩𝘦 𝘳𝘰𝘰𝘮 𝘢𝘭𝘭 𝘯𝘪𝘨𝘩𝘵, 𝘸𝘦 𝘥𝘰𝘯'𝘵 𝘸𝘢𝘯𝘯𝘢 𝘱𝘶𝘵 𝘪𝘵 𝘰𝘯 𝘵𝘩𝘦 𝘣𝘳𝘢𝘬𝘦, 𝘩𝘰𝘭𝘥 𝘵𝘪𝘨𝘩❞ ♡︎ • EunJi sabía perfectamente que se estaba metiendo en boca del lobo al meterse con su jefe, pero la manera en la que la hacía sentir llenando el vacío la hipnotizó, enamorándose por completo de aquel hombre moreno. • 𝗢𝗝𝗢 𝖾𝗅 𝖿𝗂𝗇 𝖾𝗌 𝗆𝖺́𝗌 𝗊𝗎𝖾 𝖾𝗇𝗍𝗋𝖾𝗇𝖾𝗋. 𝖲𝗂 𝗇𝗈 𝗍𝖾 𝗀𝗎𝗌𝗍𝖺 𝖾𝗌𝗍𝖾 𝗍𝗂𝗉𝗈 𝖽𝖾 𝖼𝗈𝗇𝗍𝖾𝗇𝗂𝖽𝗈, 𝗡𝗢 𝗟𝗘𝗔𝗦 𝗒 𝖺𝖻𝗌𝗍𝖾𝗇𝗍𝖾 𝖽𝖾 𝖼𝗈𝗆𝖾𝗇𝗍𝖺𝗋 𝖼𝗈𝗌𝖺𝗌 𝗂𝗇𝗇𝖾𝖼𝖾𝗌𝖺𝗋𝗂𝖺𝗌.

Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

✧[𝐂𝐚𝐩𝐢̄𝐭𝐮𝐥𝐨 𝐔́𝐧𝐢𝐜𝐨]✧


Narrador Omnisciente


Las piernas de la chica temblaban, acababa de recuperarse de un placentero orgasmo y el moreno que tenía frente a ella parecía no cansarse de seguir con aquellas penetraciones que causaban espasmos en la chica, al parecer a ambos les gustaba la sensación de como el miembro erecto del chico entraba en las paredes tibias de aquella mujer con la que había tenido varios encuentros a escondidas de su novia.


Días antes - 5:00 AM


Un chico de piel morena estaba entre las sábanas de su cama entre despierto, pues el despertador hace unos minutos no dejaba de sonar. Con pesadez se removió de la cama y se puso de pie para ir directamente al baño.


Desde sus 22 años de edad ha manejado la empresa que su padre le heredó al morir, durante dos años fue una carga tener que estudiar y hacerse cargo de la empresa, pues el estudio le requería todo el día y solamente dos días eran de descanso que él aprovechaba para mantenerse al día con la empresa; prácticamente se mantenía ocupado todo el tiempo.


Cuando era estudiante debía mantener ese #1 en la escuela como el estudiante destacado donde miles de personas estudiaban era estresante si, pero debía mantener la calma y estar margen en cuanto a sus estudios se tratara porque el quería que su padre viera la capacidad que tenía para llevar las riendas de una gran empresa, que hoy en día logró conseguir.


Conoció a infinidad de chicas con quién tuvo diversión de una noche, pero una en particular le llamaba la atención.


Así es, aquella chica de piel pálida, ojos color miel y un abundante cabello negro; HyoRi.


Esa chica era como ninguna otra, pues ella se preocupaba por su salud al saber que tenía muchas responsabilidades en ese momento, la de ojos de miel se tomaba el tiempo de prepararle ricos lonches que le llevaba a la biblioteca de la escuela donde se pasaba estudiando horas y horas, se quedaba con el admirando lo inteligente que era y su capacidad por amar la lectura, eso a ella le encantaba. En algunas ocasiones ella velaba por el cuando se enfermaba, NamJoon recordaba cuando en una ocasión en invierno se enfermó de gripe por jugar con ella en la nieve, cosa que quedó en la cama por algunos días y la de piel pálida se encargaba de prepararle una rica sopa para bajar su fiebre.


NamJoon ahora atesora esos bellos recuerdos como ninguno otros, pues sabe perfectamente que ya no van a volver por su culpa.


¿Qué pasó? NamJoon tomó una actitud posesiva llegando a tal grado de encerrar a su más preciado tesoro que era aquella chica que amaba más que a nadie en el mundo, o al menos eso creía él.


La apartó del mundo, manteniéndola cautiva en su gran mansión dónde la única compañía de HyoRi eran dos que tres empleados con los que solo se decían 2 palabras al día que eran "Buenos días", ya que cierta persona les había prohibido cruzar palabra alguna.


Y es aquí que surge la duda del porque la chica es demasiado sumisa con él, la verdadera razón es porque ella en un principio amaba al chico de tez morena tanto que aceptó vivir con el y hacer lo que el quisiera con ella, pero después de unos años ese afecto que se tenían ambos se fue desvaneciendo, quedando solo cenizas de lo que fue para los dos su primer amor, dónde esas cenizas se reducieron a una simple rutina que ellos disfrazaban con "amor".


Hasta que ciertas personas les dieron un giro inesperado en su vida a ambos, haciéndolos cambiar sus diferentes puntos de vista.


Un pelinegro musculoso de ojos bonitos, y una chica de esbelta figura con cabellos negros y ojos del mismo color. Quién diría que ambos chicos lograron hacer que reviviera algo que aquella pareja que solía llamar amor a su rutina llena de defectos.


Una vez listo, el chico bajo bien vestido con su atesorado traje gris luciendo un porte elegante e intimidante, bajó las escaleras a paso apresurado topandose con la figura de HyoRi en la meseta, de pie con una mirada perdida y su cara asoñada mientras bebía una tasa de café. Éste se acercó a ella sigilosamente sin hacer ruido pero los esfuerzo fueron en vano, ya que se dió cuenta enseguida y le miró con una media sonrisa.


- Hey, buenos días - saludo la más pequeña con su voz aguda y un tanto rasposa por el sueño - ¿Irás a trabajar, cierto? - aunque era bastante obvio, el moreno decidió responder a su pregunta, no quería armar una discusión a estas horas -.


- Si - solo se limitó a decir un monosílabo, tal vez la respuesta más cortante que le haya dicho a HyoRi en sus años juntos, cosa que sorprendió a la dicha y solo se encogió de hombros -.


- Está bien, preparé café y en la mesa hay pan tostado, ahorita traigo... ¿Lo quieres con mermelada, chocolate o algo más? - HyoRi dejó ver un semblante sonriente, feliz por hacer un pequeño detalle a su novio-.


En su mente lo que se imaginaba era que NamJoon se portase bien con ella por el detalle, que le dé un abrazo y un beso con un gracias sería su mayor anhelo en su relación por el momento, ya que el moreno había sido más distante con ella llendo a trabajar seguido y llegando tarde, aunque ella entendía y tenía en claro que él llegaba cansado y estresado por el trabajo, lo que no entendía era que antes a pesar de estar cansado, tan siquiera le daba un abrazo y un beso, y en la cama dormían abrazados; ahora el pidió que le diera espacio y la mandó en una habitación que no eran de los dos, ya no había besos y abrazos.


En su cabeza del moreno solo había una palabra: "estrés laboral" cómo según el lo hacía llamar, pero la realidad es que ya estaba cansado de la misma rutina de siempre con la misma persona de siempre... O sea, HyoRi.


Y eso era un verdadero problema porque él no lo sabía y eso, poco a poco fue lastimando a HyoRi a través de las acciones que no estaba conciente.


- ¿Sabes? Mejor desayuno en la empresa, tengo demasiados problemas y los solucionaré cuando pueda, así que probablemente no me verás por una semana más - solo esas palabras tan secas y la maestra en que lo dijo el moreno demasiado firmes, bastó para que el pequeño corazón de HyoRi se vaya debilitando -.


Esas palabras las conocía perfectamente bien, porque se había vuelto rutinario de hace más de 1 mes que NamJoon dijera el mismo párrafo de palabras una y otra vez cada que la chica hiciera el mínimo gesto de atención hacia él; y a HyoRi le dolía.


NamJoon estaba un poco cansado de tener con lidiar con el estrés que tenía en el trabajo y la atención que la chica le daba no le ayudaba para nada, por lo que tomó "medidas" para que no le molestara, o sea, lastimandola.


Salió de su casa sin decir otra palabra dejando en silencio por completo a las grandes paredes que mantenían aprisionada a la chica de piel pálida, mientras que la voz grave del mayor le hacía eco en su cabeza, penetrandole cómo balas más a fondo de su ser.


- Buenos días jefe - anunció su chófer recargado en la puerta del auto -.


- Buenos días Matthew ¿Cómo está todo? - habla calmadamente el de tez morena como si nada hubiera pasado -.


- Todo bien, SoMin lleva bien su embarazo aunque tiene antojos medio raros, anoche se levantó a las 3 de la mañana con hambre y me pidió Ramen con helado de uva y chispas de chocolate con nuez ¿Raro, no? - NamJoon río un poco por las palabras del rubio -.


- Claro, y tú como buen esposo se lo cumpliste ¿O me equivoco? - Matthew asintió sonriendo con ternura -.


- Es mi esposa, madre de mi futuro hijo y la persona que más amo, obviamente cumpliré lo que ella quiera - el chico sonrió y se adentró en el auto-.


El moreno analizó cada palabra que dijo el chico Kim y posiblemente se estaba dando cuenta de las cosas.


O tal vez no...


- Uh, ¿Cuántos meses de embarazo tiene SoMin? - preguntó el moreno ya dentro del auto -.


- Tiene 5 meses, ¿No recuerda que el mes pasado le dije que revelaron el sexo del bebé? Bueno, mi hijo será niño. Aunque todavía no hemos pensado en un nombre, ¿Me podría ayudar buscando alguno? - Matthew encendió el auto e inició el recorrido por la carretera para llegar a la a empresa -.


- Siendo sincero en estos momentos tengo la mente en blanco por el estrés del trabajo, así que es mejor que deberías hablarlo con más calma con SoMin. Cualquier cosa que necesites, (aparte de eso, claro) puedes hablarme y con gusto te ayudaré; tómalo como amigo y no como jefe. - al finalizar, NamJoon se sentía bien consigo mismo al decir aquellas palabras, tal vez lo que necesitaba ahora mismo era un fiel amigo y no una pareja (eso pensó él) -.


- Muchísimas gracias señor Kim, le agradezco de todo corazón lo que hace por mí - .


- No es nada Matthew - el moreno le sonrió -.


El camino era más ameno y cómodo, el chico Kim le estaba platicando acerca de que quería unas vacaciones de dos semanas cuando naciera su hijo, decía que no le gustaría dejar a SoMin sola debido a que solo eran ellos dos, temía que algo le pasara a su esposa mientras el estaba trabajando, así que NamJoon aceptó con mucho gusto la ausencia del chico por dos semanas, aunque fuera en unos...4 meses.


Mientras el chico hablaba y hablaba, NamJoon estaba pensando en que pasará cuando Matthew se vaya por dos semanas, tenía que buscar un remplazo por ese tiempo. Claro que tenía mucho tiempo para pensarlo, pero NamJoon es NamJoon, procrastinar no estaba en sus planes y menos en sus pensamientos.


En un abrir y cerrar de ojos, un auto negro a toda velocidad pasó frente a ellos, Matthew giró el volante y con todas sus fuerzas apretó los frenos logrando esquivar aquel auto que siguió de largo hasta perderlos de vista.


- ¡¿Que mierda?! - gritó exasperado el moreno con los nervios de punta, la dificultad para respirar se hacía cada vez más pero, todo le daba vueltas -.


Matthew estaba anonado por lo que acababa de pasar.


Algunos autos que estaban a su alrededor se detuvieron y salieron corriendo hacia el auto de los chicos para ayudarles .


- ¡Dios mío! ¿Se encuentran bien jovencitos? - se acercó una señora no tan grande de edad preocupada por ellos -.


- ¿Necesitan ayuda? - preguntó un señor -.


- ¿Quieren que llamemos a una ambulancia? - dijo un adolescente-.


- ¿Llamo a la policía? - dijo una mujer-.


NamJoon estaba tan asustado y demasiado tenso por la situación, añadiendo lo estresado que estaba por el trabajo, tanta gente a su alrededor hablando sin parar no ayudaba para nada.


- Todo está en orden y estamos bien, gracias por preocuparse. - habló el chico Kim al ver a su jefe paralizado -.


- No creo que estén bien, el hombre de ahí - señaló a NamJoon - no se encuentra bien. Llamé una ambulancia hace unos minutos, no tardarán en llegar. - el señor preocupado habló -.


NamJoon seguía con la dificultad para respirar, la gente lo veía mientras hablaban de cosas que eran lejanas para él, sentía como las gotas de sudor escurrían de su frente y un pitido en su oído derecho no le dejaba escuchar las palabras de Matthew quién estaba a su lado intentando calmarlo, después de milésimas de segundos todo se detuvo y la visión del moreno se perdió por completo sumiéndose en un sueño profundo por indefinido tiempo.


- ¡Señor Kim! - gritó Matthew a su lado al ver a su jefe desmayado-.


[•••]


- Cuánto lo siento, oppa... Estabas tan estresado y yo solo te estaba molestando... ¿Namjoonie?... Perdón por no ser una buena novia... ¿Oppa?


El moreno estaba recuperando todos sus sentidos, entre ellos el del tacto cuando sintió que unas frías manos se posaban en las de él, abrió sus ojos lentamente con pesadez y enfocó en su vista a una HyoRi preocupada con los ojos hinchados de llorar ¿Cómo lo supo? La chica tenía las mejillas sonrojadas y sus ojos rojos símbolo de haber llorado.


- HyoRi... - cómo pudo dijo el nombre de la chica con su ahora voz rasposa que se estaba acostumbrando después de haber dormido por un par de horas -.


- Shhhh, no hables y solo descansa. Llamé a tu secretaria para avisarle que no irás a la empresa por hoy porque el doctor te recetó descansar eeee, no seas terco. - la chica sonrió tristemente y acercó sus pequeños belfos rosados hacia los labios del mayor depositando un piquito dónde le transmitía sus sentimientos más profundos. -.


El chico no se podía engañar a si mismo, se sentía cómodo con la situación pero solo eso; cómodo. Ella lo tenía abrazado mientras que el chico tenía sus grandes dedos en la cintura de HyoRi, pegados. Hasta que sintió que algo andaba mal, "¿Pero qué pasa?" Se preguntó en su mente, divagando por un par de segundos para encontrar el problema y listo, lo encontró.


Él no tenía secretaria


De hecho, era obligatorio y de suma importancia que el fuera a la empresa porque entrevistaría a hombres y mujeres para el puesto de secretario (a), ya que la persona que estaba antes había renunciado debido a que tenía problemas familiares. Entonces "¿A quién carajos llamó HyoRi?" Pensó.


- Mmm, ¿Me puedes repetir a quien llamaste? - preguntó el moreno con duda, a lo que la chica se separó del abrazo y lo miró para después responder -.


- A tu secretaria. Me dijo que no había problema que no vayas el día de hoy, ¿Pasó algo malo? - HyoRi puso un semblante preocupante -.


- De hecho si, tengo que entrevistar SI o SI a unas personas para un cargo en la empresa y tengo que ir personalmente, es por eso que no puedo descansar y no puedo cambiarles la fecha, no puedo hacerlos esperar más después que les hice esperar un mes para el trabajo... ¿Comprendes? - HyoRi lo miraba antenta y solamente asintió para después sonreír -.


- Comprendo. Ten, estás pastillas las debes tomar tan siquiera después de que no vas a hacer reposo. Ni te estreses, ¿Si? Ten paciencia, confío en ti. - HyoRi le dió otro pico y tomó una bolsa que contenía pastillas y una receta que pertenecían al moreno. Éste las tomó y asintió, se puso de pie. -.


"¿Por qué no me siento bien con ésto?"


•••


Un NamJoon apurado bajó del auto y entró a su empresa bajo la mirada de todas las personas presentes, obviamente el moreno ignoró todo a su alrededor y se centró en llegar a su oficina después de ver su reloj y darse cuenta de que eran las 8:45 de la mañana, demasiado tarde a decir verdad.


Se introdujo en uno de los elevadores junto a una multidud de gente que vestía de traje, elegantes en el trabajo como siempre. Cuando se iban a cerrar las puertas del elevador, un grupo de 6 hombres pidió disculpas y se introdujeron en el elevador quedando todos apretados, lastimosamente las puertas se cerraron.


¡Auuch!


Pensó el chico al sentir un golpe en su hombro. Si bien, se ejercitaba demasiado y sus extremidades estaban en buena forma, tenía un cuerpo tonificado cómo para que un pequeño golpe como ese lo haya herido.


Que exagerado.


Volteó hacia la derecha buscando a la persona responsable de haberlo golpeado y...


"Waos"


Una chica de piel lechosa, ojos negros como la noche y unos prominentes labios rosados pintados con maquillaje, nariz de muñeca y su cabello negro recogido con dos mechones de cabello saliendo de él, mirándolo fijamente.


"¡Mierda! Me quedé mirándola y ahora se dió cuenta. Hazte el interesante Kim."


Grrrr~


NamJoon abrió los ojos quedando en blanco por unos momentos cuando escuchó a su estómago rugir. "¿Por qué ahora?" Pensó.


La chica de ojos negros sonrió levemente y le siguió mirando, pero ésta vez de arriba a abajo y fijamente, cosa que al moreno no le incomodó para nada, le gustaba que aquella chica le mirara sin tapujos y descaradamente.


El elevador de abrió y bajó casi la mitad del elevador a excepción de ellos dos y unas dos personas más.


La chica había perdido el hilo de la conexión de miradas debido a que miró a las personas que habían bajado. NamJoon suspiró levemente y volvió su mirada al frente como si nada hubiera pasado hasta que el elevador se detuvo y se abrió donde bajo una persona quedando tres personas incluyéndose adentro.


"¿A dónde irá la chica?"


Pensó dudoso el moreno, pues quedaban solo dos pisos y el de arriba solo estaba su oficina y el de otras tres personas importantes para la empresa.


Quedó estático cuando el elevador se detuvo por tercera vez y bajó la última persona, quedando así solo ellos dos.


- Buenos días jefe Kim, ¿Usted tendrá hambre? - la voz aguda de la chica penetró en sus oídos endulandolo con el tono de su linda voz...-.


"Que linda"


"¿Me conoce? Ou, ¿¡Se está burlando de mí!?


- Buenos días señorita... - el moreno la miró fijamente esperando a que diga su nombre, a lo que ella habló -.


- EunJi. Huh EunJi - ella le sonrió -.


- Buenos días señorita EunJi. Eh, respondiendo a su pregunta, si. ¿Se podría saber porque hay interés en eso? - intentó ser borde pero no sé salió para nada, cosa que EunJi notó y sonrió por lo bajo -.


- Interés... ¿Acaso piensa que tengo interés en usted señor Kim? - la chica jugueteó con su escote y el moreno dirigió si vista hacia ello -.


El no le había mirado completamente, por lo que se percató de que EunJi tenía unas curvas hermosas, caderas anchas y piernas no tan grandes ni tan pequeños con un pequeño trasero que probablemente sería del tamaño de sus manos, que estaban bien protegidos dentro de su falda negra pegada que llegaba a medio muslo dejando ver sus tonificadas y blancecinas piernas; una blusa blanca manga larga pegada con escote de V, dejando ver dos pequeños bultos y una cantidad de lunares en ellos. Y también tenía un saco que no importa.


Se tardó por lo menos dos minutos completos analizando cada parte de su cuerpo descaradamente, EunJi estaba como si nada, disfrutando de que el señor Kim le apreciara.


NamJoon salió de su ensoñación cuando se le vino a la mente que tenía novia, ¿Que pensaría HyoRi?


- Me lo acaba de demostrar señorita Huh - dijo el moreno-.


- Eh, ¿Demostrarle qué, señor Kim? ¿Interés? - dijo EunJi con una sonrisa juguetona -.


- ¿Tu que crees? - atacó el moreno con una media sonrisa -.


- Creo que no es interés señor Kim. Si le pregunté que tenía hambre fue porque su estómago sonó ¿No recuerda? - con fingida inocencia la chica llevó sus manos a su pecho -.


"Ah, que pendejo."


El elevador se detuvo y abrió sus puertas .


- Encantada de conocer al señor Kim. - dijo EunJi saliendo del elevador-.


- Igu...-.


- Por cierto, el señor Min me llamó y el personalmente me hizo la entrevista, me contrató porque era la única capacitada para el puesto, por lo que me dijo que le llamara para avisarle y me sorprendió cuando su... La señorita HyoRi me informó de lo sucedido. No se si sabe pero acomodé sus citas para dentro de una semana debido a que necesitaría reposo durante la semana, así que... - EunJi había empezado a hablar sin parar, hasta que se dió la vuelta y vió la cara de NamJoon, estaba sorprendido -.


- ¿Tú eres mi nueva secretaria sustituta? - preguntó el moreno con la boca levemente abierta -.


- Así es. Será un gusto trabajar con usted. ¿Se le ofrece algo, señor Kim? - EunJi sonrió e hizo una reverencia -.


NamJoon solamente sonrió de oreja a oreja, al parecer tramaba algo.


- De hecho si...


- Y cuénteme de usted señorita Huh - dijo NamJoon mientras abría las bolsas de plástico -.


Debido al hambre de NamJoon y el día libre que tenía, invitó a desayunar a EunJi para platicar, hacía tiempo que no platicaba con alguien de manera informal, por lo que se sintió en confianza con la chica para hablar.


- Dígame EunJi nada más, así está mejor - ella sonrió -.


- Está bien, EunJi. Y tú dime NamJoon, nada de jefe o bueno, solo dime así cuando haya gente de la empresa - el moreno le sonrió y le entregó un bote de malteada -.


- Bieeeeen. Soy originaria de aquí de Gangnam, aunque cuando tenía 6 años nos mudamos a Estados Unidos donde viví allí por 7 años, nos regresamos y pues aquí terminé mis estudios. Tengo una hermana de que acaba de cumplir los 17 años y actualmente está estudiando aquí. - finalizó la chica con una sonrisa -


- Yo también soy de aquí de Gangnam, de hecho tengo una hermana pequeña que actualmente está en Londres, sigue estudiando. -.


NamJoon le entregó una pequeña cajita a la chica y ella simplemente sonrió con un leve movimiento de cabeza agradeciendo.


EunJi se quedó pensando por unos minutos mientras se perdía en su mente, el moreno lo notó.


- ¿Estás bien? - preguntó NamJoon -.


- ¿Ah? Si, solo que he estado un poco estresada estos días ¿Sabes? Me gustaría ir a un lugar alejado de tantos edificios y autos, un lugar donde pueda respirar aire fresco - se sinceró la chica-.


Ella como todos, también tenía problemas que la mantenían estresada, justo como NamJoon se sentía en esos momentos y lo entendía completamente, sabía cómo se siente eso y no es que digamos, algo bonito.


- A mi también me gustaría, aunque no puedo descansar ni un poco porque la empresa es responsabilidad de tiempo completo. Y te entiendo EunJi, así que en este tiempo que trabajes para mí, me gustaría que tengas paciencia y no te estreses, cualquier cosa que necesites puedes decirme y te ayudaré. - el chico le sonrió cálidamente, con su mano le extendió una dona de chocolate a la chica quien le miró -.


- ¿Eh? ¿No te gusta? Si no la quieres yo me la puedo- el chico no terminó de hablar cuando EunJi puso los ojos en blanco y tomó la dona para darle un gran mordisco -.


- ¡No! Está rica, el chocolate es mi favorito - la chica sonrió apenada - ah, y muchas gracias NamJoon, haré lo mejor que pueda. -.


La chica lo dijo decidida, aunque con chocolate en sus labios y mejillas, al parecer la dona estaba derretida.


NamJoon río y se levantó con un papel en la mano, se inclinó levemente hacia la chica con la mirada de ella frente a él, parecía que no sabía lo que iba a hacer por lo que solamente lo miraba. Éste con el papel le limpió las mejillas y sus labios, siendo un lindo gesto para la chica.


- Gracias por eso, pero no tenías que hacerlo. Me sentí una niña - EunJi tenía las mejillas sonrojadas y estaba apenada por eso -.


- No te preocupes, no te juzgo - el moreno le sonrió -.


Se la pasaron hablando y riendo como si fueran amigos de toda la vida, NamJoon podría ser sarcástico con ella sin necesidad de explicarle el porque de sus chistes. Mientras hablaban, llegaron al tema de su niñez, dónde NamJoon le contó acerca de su padre y su madre, tenía todo cuando era niño pero cuando su madre murió, tuvo que madurar a temprana edad debido a que su padre le había estado presionando con el tema de la empresa, cosa que poco a poco NamJoon lo veía como un logro más para que su padre se sienta orgulloso del gran hombre que es. "Ojalá lo hubiera visto mi madre" pensó.


EunJi habló sobre tener una niñez bonita, le gustaba jugar con su hermana pequeña y con sus amigas de la escuela, nada fuera de lo normal... hasta que tocó el tema de su abuela.


Desde pequeña era muy cercana a su abuela, ésto debido a que ambos padres trabajan mucho y cuando ella llegaba de la escuela, su abuela era la que la esperaba en su casa con los brazos abiertos desde que tenía memoria, decía que se la pasaba super bien con su abuela quien le contaba sus miles de historias cuando era niña como ella y cuando era una joven mujer, jugaban y se divertían demasiado, tanto que una vez EunJi vomitó por haber comido mucho debido a que su abuela le dió bastantes chucherías. Desgraciadamente no todo es color de rosa, y cuando se mudaron a Estados Unidos fue porque su abuela murió y su casa le recordaba a ella, al ser tan solo una niña no aguantaba la pena y lloraba descontroladamente. Después de todo, su abuela era su única compañera.


Hasta que nació su hermanita menor, Huh Yunjin, quién se volvió su compañera de juegos y su mejor amiga.


- ¿¡Sabes que fue lo peor!? Que Yunjin no dejó de ir al baño por toda la noche, la casa apestaba horrible por eso - EunJi se reía mientras recordaba los momentos con su hermana -


- Iugh ¿Cómo es que pusiste dormir? - preguntó NamJoon con una sonrisa -.


- En realidad tuve que ir por aromatizante, me gasté como dos botellas para que la casa huela normal. Aunque creo que me pase, posiblemente si voy a mi casa el olor al aromatizante no se quita - EunJi miró a un punto dijo analizando sus palabras -.


- En fin, ¿Me dijiste que tenías una hermana, no? Cuéntame ¿Algún recuerdo parecido? - la chica tomó de su malteada mientras miraba a NamJoon -.


- La verdad es que no tengo ninguna historia parecida a la tuya, mi hermana no se ha echado gases apestosos que dejan olorosa la casa - NamJoon río y EunJi también -.


- Tengo recuerdos de ir a una granja donde monté un caballo hermoso y... después de eso me caí. Por eso no me he vuelto a subir en uno. - EunJi se rió fuertemente contagiando a NamJoon -.


- ¿O sea que le tienes miedo a los caballos? -.


- ¿Qué? ¡No! - el moreno se hizo el ofendido - No lo llamaría miedo a los caballos, simplemente si veo uno no me atrevería a subir... Y a acercarme.


- Eso mi estimado, es miedo - EunJi río -.


- Llámalo cómo quieras, solo no aparezcas con un caballo. - NamJoon hizo una cara "enojada" según el, pero no le salió para nada. -.


- Señor inteligente, ¿Cómo porque aparecería con un caballo en un edificio a mitad de la ciudad de Gangnam? - EunJi se reía a carcajadas, al parecer le causaba gracia la situación -.


- No sé, tal vez para hacerme maldad ¿Supongo? - dijo el moreno con duda -.


- ¿¡Qué yo que!? ¿Maldad? ¿A ti? Me ofendes demasiado, yo no traería un caballo a mitad de la ciudad para hacerte maldad - EunJi llevó sus manos a su pecho fingiendo inocencia -.


- Bueno, según por lo que me cuentas de tus recuerdos con tu hermana, si serías capaz. Mi más pésame a tu hermana eee, pobrecita lo que debió haber pasado - NamJoon se encogió de hombros mientras comía de su dona -.


- ¡Oye! No seas exagerado tampoco - EunJi que estaba prácticamente al lado de NamJoon, le golpeó el hombro levemente -.


- ¡Auch! - dijo éste -.


- Que exagerado eres Kim NamJoon, ni te golpeé tan duro - la chica se cruzó de brazos -.


- ¿Ah no? En el elevador me diste un codazo en mi brazo, creo que tengo el moretón todavía - con su mano izquierda, el moreno palpaba cada parte de su brazo derecho buscando algún dolor, pero no encontró nada -.


- ¿Nada? Te lo dije, eres exageradísimo. Que será de HyoRi que te tiene que soportar -.

.


Al mencionar el nombre de HyoRi, NamJoon se tensó un poco porque se había olvidado por completo de ella, pasar tiempo con EunJi le había hecho olvidar también que estaba estresado.


"Oh, vaya..."


EunJi notó que NamJoon se tensó, por lo que pensó que había hecho mal en mencionarla.


- ¿Te sientes bien? Mmmm, ¿Todo bien con ella? - EunJi no sabía que decir, y eso fue lo primero que salió de su boca, tal vez el chico necesitaba apoyo-.


- ¿Con HyoRi? Uhhh, pues para serte sincero siento que ya nada es como antes, ya no siento nada cuando me besa o me abraza y no sé cómo sentirme al respecto - NamJoon suspiró -.


- ¿Ya no la amas? -.


- No lo sé - NamJoon miró hacia el vacío con una mirada perdida, no sabía que hacer -.


- No sé que decirte pero puedo darte una idea para saberlo - EunJi decía cosas sin pensar y eso probablemente traería consecuencias -.


- ¿Cuál idea? - preguntó NamJoon mirándola fijamente interesado-.


- Ésta -.


Sin pensar en sus acciones, EunJi se abalanzó hacia el mayor atacando sus labios finos, saboreando cada espacio de ellos, sientiendo el sabor dulce de la dona, disfrutando de cada uno de los segundos que pasaban. NamJoon no sabía que hacer, si corresponder o no, hasta que se perdió y se dejó llevar por el deseo y la lujuria de aquel momento probando los grandes labios de la chica, que mordió levemente para que ella abriera la boca y poder así, introducir su miembro bucal en ella comiéndose todo a su paso, probando cada rincón de él.


EunJi puso las manos en el pecho del mayor, mientras que acunó su trasero con sus grandes manos mientras masajeaba a su antojo llenándose de un éxtasis impenetrable dónde aquella chica iniciaba un vaivén rosando sus genitales a través de su ahora, estorbosa ropa que poco a poco se fue despojando de cada uno de sus cuerpos dejando a la vista, los pequeños pechos de la mujer delante del moreno, quién no dudo en saborear aquella piel blanquesina de tono lechoso que disfrutó demasiado, al llenarse por completo cuando succionaba su pequeño pezón que a la vez lamía con desespero.


- Te agarraré, toda mía -.


Después de susurrar aquello en el oído de la chica, procedió a dejar besos en el cuello de ésta para dejar marcas en su lindo cuello pálido. Su aroma le volvía loco, cómo un perro buscando a su dueño, así estaba él, cómo un perro buscando a lo que más ansiaba.


La de cabellos negros estaba sumida en su excitación, dejándose llevar por sus más instintos carnales que le pedían a gritos ser follada por aquel hombre de tez morena que con un solo toque le derretía completamente en él.


Sus gemidos la chica iban como un tsunami hacia los oídos del mayor que lo provocaban aún más, para probar aquella fruta prohibida que ella tenía entre las piernas. Una de sus manos bajo hacia las blanquecinas piernas de la chica, deslizándose hacia su entrepierna donde se encontraba su mayor anhelo. Acarició con con suavidad y un poco de rapidez los labios de la chica que estaban húmedos por tanta excitación, ella al sentir sus dedos sobre ese lugar tan poco explorado en ella hizo que se removiera de encima del mayor, derritiéndose mientras gemía del placer. NamJoon no lo negaba, deseaba follarla contra ese sillón o contra su escritorio, ahora más que nada después de escuchar sus dulces gemidos que habían inundado toda la oficina y con tan solo pensarlo, su polla se ponía tan dura.


Sus manos seguían acariciando a su antojo llegando a su pequeño botón, que en un dos por tres la chica gimió alto al sentir su toque en ese lugar. "Tan ricos sus gemidos" pensó. Dirigió uno de sus dedos a su pequeña entrada, dónde la estimuló dando caricias y toques que hacían que la menor saltara cómo un conejillo. Sin más tapujos, introdujo el dedo que anteriormente estaba explorando cada parte de su clítoris, ahora lo hacía dentro de su vagina, moviéndose alocadamente dentro de ella causándole placer a EunJi.


- Na-a ¡Ah!. - Había gemido fuertemente cuando sintió el primer dedo entrar en ella, a lo que con sus manos arañó la gran y bronceada espalda del mayor.-.


NamJoon sentía que su polla estallaría en cualquier momento, necesitaba llenar a EunJi por completo, necesitaba que su coño le apretara por completo. Sacó uno de sus dedos de el interior de la chica y posteriormente, se lo llevó a la boca chipandolo con deseo, todo eso frente a la mirada penetrante de EunJi, quién pedía a gritos ser follada ahora mismo.


- Móntame nena, hazlo. - la voz grave y rasposa de NamJoon inundó los oídos de la chica y como sabe seguir órdenes, lo hizo-.


Tomó con su pequeña mano el prominente miembro del moreno, que estaba más duro que una roca y lo introdujo en su pequeña entrada previamente estimulada.


- ¡Aaaah! - gimió EunJi al sentir como la polla del mayor lentamente iba entrando, sumergiendose en la cavidad de la chica -.


Para NamJoon eso era la gloria, sentir como el coño de EunJi le apretaba jodidamente bien, se volvió completamente loco cuando ella inició saltando como coneja encima de su polla que quería más.


- Joder, nena - gimió el mayor -.


EunJi se sentía en el mismísimo cielo cuando bajaba y la polla dura del moreno cabía dentro de ella, esa sensación que tenía al estirar su coño era lo mejor.


NamJoon era un maldito pecador, quería más, quería sentir más de ella y su gula no tenía límites, por lo que de un movimiento rápido, cargó a EunJi y ésta enredó sus piernas en su cadera, caminó hacia el escritorio y con una mano libre, tiró todo lo que había allí causando un gran estruendo, poco le importaba que los descubrieran, ahora lo único que le importaba era follarla, follarla duro en su escritorio. Acostó a la chica y abrió sus piernas, permitiéndole ver cómo su gran polla azotaba al coño de la chica por dentro, además, de ver las expresiones faciales de EunJi, eso era un servicio completo. Su cadera se mecía de atrás hacia delante con fuerza varias veces haciendo sonar sus bolas contra el culo de la chica y el sonido que hacía su polla al entrar en ella, el jugo que EunJi derramaba, todo eso sonaba completamente exquisito. Con sus manos libres acunó los pequeños pechos de la chica apretandolos y con sus dedos, tocando sus pezones erectos que buscaban atención. La cara de placer que puso EunJi le prendió más por lo que sus movimientos de cadera fueron más rápido, y cuando sentía que su orgasmo estaba por estallar, sintió que tocó fondo a lo que la chica gritó levemente.


- Ohhh - jadeó -.


"Uh nena, ya lo encontré"


Imitó el mismo movimiento sintiendo lo mismo que antes, por lo que los siguientes movimientos fueron frenéticos y desenfrenados por parte del más alto, así que el estallido de gemidos de EunJi inició.


- ¡Ahí! Por Dios - gemía- ¡Ah! ¡Aaaah! - las lágrimas salían de los ojos de EunJi por el placer máximo que le estaba dando el mayor, sus manos estaban apoyadas en cualquier otra parte del escritorio, agarrándose cómo puede, pues la fuerza que el moreno le proporcionaba era tan descomunal que movía el escritorio de metal y a ella también. -.


Sus embestidas ahora se convirtieron en fuertes y más rápidas que anteriormente, pues estaba por correrse, por lo que el famoso sonido de los aplausos se empezaron a escuchar, eso prendió más al moreno y soltó un jadeo grave que se escuchó por toda la habitación. Llevó una de sus manos la clítoris de la menor, dónde tocó a su antojo su botón y lo jugueteó.


Si ella le hacía sentir el mismo cielo, el a ella también.


EunJi no soportó tanto placer que terminó corriendose en la polla de NamJoon, que todavía seguía entrando y saliendo del coño de la chica. Él al sentir el líquido y observar como ayudaba como lubricante, dió las últimas embestidas que fueron según EunJi, bestiales, sacó su polla y la tomó con su mano para correrse en el abdomen de la chica, que quedó completamente manchado por aquel líquido blanquesino que le gustaba a la menor.


Ambos se miraron, NamJoon notó que EunJi seguía derramando algunas lágrimas por el placer mientras que de el bajaban gotas de sudor en todo su cuerpo, especialmente en su abdomen donde se alberga sus años en el gimnasio.


- Dios, tenemos que limpiar éste desastre - fueron las palabras de EunJi mientras trataba de recobrar su respiración. -.


- Está bien nena, pero ¿Qué tal una ducha? - dijo el moreno suspirando -.


- Espera ¿Aquí hay baños para ducharnos? - preguntó una dudosa EunJi -.


- Tengo uno especial para mí, ¿Quieres ir? - preguntó NamJoon con una sonrisa -.


- Claro, pero espero que me ayudes a levantarme, dudo que pueda hacerlo - comentó la chica con diversión, a lo que el moreno río levemente -.


- Hay que comprobarlo - le guiñó el ojo a la chica y ella sonrió -.


[•••]


- Aún sigo sin creer que hay una tina aquí arriba, en lo más alto del edificio - EunJi rió levemente -.


- Pues creelo. Casi todos los días me la paso en la empresa y solo llego a cenar a la casa, así que un baño en la oficina no vendría mal, ¿No crees? - dijo el chico con una sonrisa -.


Ambos se encontraban en la tina, dónde NamJoon estaba de un extremo y EunJi acurrucada en él mientras el chico le daba pequeñas caricias a su antebrazo levantando los pequeños vellitos de la chica causando un leve cosquilleo en ella.


- Y dime, ¿Cómo te sientes respecto a HyoRi? - preguntó EunJi por segunda vez -.


- ¿HyoRi? Oh - el moreno se había olvidado por completo de su existencia y más cuando había tenido la mejor follada de su vida con su nueva secretaria. ¿Estaba de más decirlo? No. El había follado con su nueva secretaria y probablemente lo haría por los siguientes meses -.


"O años..."


- Le tengo mucho aprecio a HyoRi y por eso, no la puedo dejar sola porque ella no sabe de lo que el mundo aquí a fuera es capaz, no me gustaría que le hagan daño - el moreno se sinceró con la chica -.


"¿No sabe de lo que el mundo es capaz?" Pensó EunJi. No estaba entendiendo absolutamente nada y menos en la forma en la que se expresó de HyoRi. "¿Tendrá alguna enfermedad terminal? O ¿Solo es demasiado ingenua?" Esas preguntas iban y venían en la pequeña cabeza de la chica no entendía nada.


- ¿A qué te refieres con eso? - ante la pregunta, NamJoon se tensó -.


Si bien, no iba a decir frente a EunJi que tenía encerrada a HyoRi, ¿Qué pensará de él?


- HyoRi puede ser demasiado ingenua e inocente, sufrió mucho en su adolescencia y si sale al mundo, le podría pasar algo y no me lo perdonaría -.


¿Te estás escuchando?


EunJi no sabía que decir, solo con esas palabras había entendido que NamJoon no amaba realmente a HyoRi, simplemente le tenía aprecio.


- ¿Terminarás con ella? - preguntó EunJi -


- ¿Qué? No ¿Porque la pregunta? - Ahí NamJoon la cago -.


Desde el principio ._.


- Eh ¿Cómo te lo explico? NamJoon, perdóname por lo que pasó hace rato ¿Si? Solo fue un arrebato, estaba caliente y ya, mi boca habló por si misma. Creo que cometí un grave error. - EunJi se levantó de la tina y rápidamente se colocó una toalla -.


"¿Que mierdas he hecho?" Pensaba la chica.


- ¡EunJi! Hay que hablarlo mejor - NamJoon se exaltó un poco y después salió de la tina para imitar las mismas acciones de la chica -.


En cuestión de minutos, EunJi se había terminado de cambiar mientras que NamJoon solo alcanzó a ponerse una toalla al rededor de la cadera, así salió del baño y rápidamente tomó la mano de EunJi que estaba buscando su bolsa.


- Déjame hablar por favor - con esas palabras EunJi se detuvo y analizó la situación -.


Se quedó quieta y se dió la vuelta dando la cara a NamJoon.


- No puedo dejar a HyoRi ¿Si? Y ya te expliqué las razones pero...


- ¿Quieres que se vuelva a repetir lo de hace rato no? - interrumpió EunJi -.


- Claro ¿Tu no quieres? O ¿Acaso no te gustó? Si no te gustó dímelo, con gusto dejo de mole...


EunJi no lo dejó terminar y se abalanzó hacia los labios del mayor para devorarlos con desespero sintiendo el rico sabor de la boca del moreno.


- Me encantó pero... - después de separarse de aquel necesitado beso, NamJoon sostuvo las mejillas de EunJi mirándola a los ojos buscando una respuesta -.


- Olvidémonos de todo ¿Si? Será una mejor manera para acabar con el estrés, después de todo ser secretaria y asistente de un poderoso empresario no es fácil - NamJoon le mostró una media sonrisa y con una mano, sostuvo su cintura y la atrajo hacia él agresivamente quedando pegados. EunJi se sorprendió por un bulto chocando con su vientre "¿A caso éste hombre no se cansa?" NamJoon sonrió lascivamente al notar que EunJi se había dado cuenta de su gran bulto de sus pantalones -.


- ¿Sabes? Me pone demasiado verte con esa faldita y ese escote.. si sigues viniendo así vestida a la empresa no me contendré, EunJi - la voz grave de NamJoon hizo eco en los oídos de EunJi, por lo que se cuerpo se erizó por completo mientras sentía como su entrepierna palpitaba lentamente -.


- ¿NamJoon? - EunJi dijo con voz temblorosa porque sabía lo que se avecinaba -.


El moreno se abalanzó a sus labios introduciendo su lengua explorando su cavidad bucal mientras que la mano que estaba anteriormente en la cintura de EunJi, fue bajada rápidamente en el culo de ella donde sus grandes y venosos dedos apretaron su glúteo derecho.


Cegados por la lujuria, Kim NamJoon cometió otro pecado tras haberse comido a EunJi, follandola duro frente a su escritorio por segunda vez en el día.


- Dias después -


NamJoon cómo todas las mañanas había hecho su rutina incluyendo los malos tratos hacia HyoRi, quién solamente bajaba la cabeza cuando el moreno le regañaba hasta por cosas mínimas. Ésta no era ciega, pues había notado el cambio de actitud en el con el paso de los días, pues el mayor no llegaba a casa y cuando llegaba, lo hacía a altas horas de la noche, dónde HyoRi le esperaba con la cena que ella misma había preparado solo para el porque sabía que estaba estresado y cansado. HyoRi simplemente decidió ignorar sus actitudes después de haber hecho suposiciones raras en su cabeza.


Mientras que nuestro gran empresario Kim NamJoon, ansiaba llegar a la empresa y no precisamente para trabajar, si no porque le esperaba una mujer cuyas curvas le volvía loco.


Toc toc toc ~ se escuchó en la puerta de la oficina del chico.


- Adelante -.


NamJoon separó su vista de su computadora para dirigirla hacia la puerta donde sonrió al ver quién era.


- Hey ¿Cómo está el empresario del año? - un chico bajo de estatura de tez pálida y ojos gatunos, entraba a la oficina saludando a NamJoon quién lo recibió feliz -.


- YoonGi, todo bien por el momento ¿Y tú? ¿Cómo vas con la relación con tu madre? - el quitó las manos del mouse y la llevó hacia el pálido, quién entendió a lo que se refería y se saludaron -.


- Está todo genial. Y bueno, mi "madre" está intentando todo lo posible para recuperar nuestra confianza, aunque mi hermano está más resentido que yo - dijo YoonGi sentándose en la silla frente a NamJoon -.


- Oh, me imagino que tú también estás poniendo de tu parte - NamJoon conocía a YoonGi perfectamente y sabía sobre todos los problemas que tuvo que enfrentar desde que era pequeño uno de ellos el abandono de su madre -.


- Nam, sabes que no. Es que agh - suspiró - no puedo simplemente perdonarla y fingir que todo está bien cuando claramente nada está bien. Temo por la salud mental de mi hermano y más cuando tiene hijos que cuidar - el chico la estaba pasando demasiado mal con la llegada de su mamá después de muchos años -.


- No soy muy bueno dando consejos pero creo que lo mejor sería que te despejes por unos días, piensa y analiza las cosas con calma y cuando estés listo puedes hacer lo que creas conveniente - .


- Supongo que eso haré ¿Qué dice jefe, me dará unos días de descanso? - bromeó el chico -.


- Claro que sí mi estimado empleado, tómese los que considere necesarios - dijo NamJoon firme y con voz gruesa -.


- Esa voz es la que atrae mujeres ¿No es cierto tigre? - río el chico -.


- Pues hace unos días una chica me confesó que le gusta mi voz gruesa - admitió con mucha sinceridad el más alto -.


- Waow, ¿Se puede saber quién es? - preguntó con duda YoonGi -.


- Nada más y nada menos que mi linda secretaria - al decir esto, el chico pálido se sorprendió un poco -.


- No me digas que... ¿En serio, NamJoon? - preguntó YoonGi, y se sorprendió más cuando NamJoon asintió con una media sonrisa -.


- Maldito sapo ¿Estás consciente de que tienes novia verdad? - preguntó el chico-.


- Claro que estoy consciente, además solo es por un tiempo hasta que mi antiguo secretario regrese. Y HyoRi se la pasa encerrada y dudo mucho que lo sepa - dijo el moreno -.


- Se la pasa encerrada porque alguien así lo quiso. ¿Tan siquiera ve la luz del sol? - dijo el chico -.


- Que mala tu broma Min YoonGi, y si, claro que ve la luz del sol porque todo el día se la pasa en el jardín - dijo firme NamJoon -.


- ¿Su único escape es un montón de plantas? Dejala salir tan siquiera para comer o que se yo, ver una película - habló YoonGi intentando hacer entrar en razón al moreno -.


- Come lo que quiere en la casa y puede ver las películas que quiera ahí, prácticamente tiene todo. - finalizó NamJoon - .


- No lo tiene todo, te aseguro que ella no es feliz así y menos si tiene prohibido hablar hasta con la señora de la limpieza. Esto fue muy lejos NamJoon, lo mejor sería terminar con ella y dejarla ir, entiendo que te apoyó cuando más lo necesitabas pero no seas un maldito egoísta y la encierres solo para ti mismo como si fuera un juguete. Si de verdad haces eso por "amor" no deberías actuar así y menos ponerle los cuernos con tu secretaria. - dijo el mayor poniéndose de pie preparado para irse de la habitación, cuando dió media vuelta y finalizó con las siguientes palabras -.


- Te aprecio mucho NamJoon pero date cuenta de que tus acciones no son las mejores, y cuando lo hagas hablamos. - el chico se fue enojado por la situación, ¿Cómo es posible que su mejor amigo siguiera así? Tenía tantos problemas más sumándole los de NamJoon le iban a volver loco, tenía que calmarse -.


NamJoon no dijo nada y se quedó pensando en sus palabras, ¿En serio lo que hacía estaba mal? Pensaba.


La puerta fue abierta y salió de sus pensamientos mientras sonreía cuando vió de quién se trataba.


- Hey ¿Todo bien? Vi al señor Min con sus manos hechas puños. - dijo EunJi con una media sonrisa -.


- Solamente estaba enojado por una decisión que tomé sin preguntarle, así que supongo que está todo bien - dijo el mayor con sus labios en línea intentando una sonrisa -.


- Se que no está bien, lo veo en tu cara. Si no me quieres decir no hay problema, encargué comida y quise venir a decirte para que comamos juntos ¿Qué te parece? - EunJi trató de calmar las cosas con una sonrisa-.


- Suena bien - dijo NamJoon-.


- En ese caso iré a buscar la comida que está en mi puesto, ahorita regreso. - EunJi dió media vuelta y se fue por la puerta -.


Las palabras de YoonGi habían hecho eco en su cabeza y era inevitable no pensar en eso, por lo que probablemente esa plática ocuparía el 90% de sus pensamientos.


- Ya regresé y traje sopa de kimchi - dijo EunJi con una sonrisa moviendo las bolsas -.


- Es momento de tu descanso, así que apaga esa computadora y disfrutemos - al decir la palabra disfrutar NamJoon alzó su cabeza rápidamente mirando a EunJi que no entendía lo que pasaba hasta que NamJoon le miró lascivamente como si fuera su presa -.


- Ven aquí EunJi, vamos a disfrutar de verdad. - con la voz grave que derritió los oídos de la menor, hizo caso a la orden y dejó las bolsas en la mesa para ir hacia NamJoon que estaba sentado en su silla con las piernas abiertas, esperando por su pequeña presa -.


EunJi inmediatamente se hincó frente al enorme bulto en el pantalón de NamJoon, cosa que al notar lo que pretendía hacer sonrió aún más de oreja a oreja.


- No lo he hecho antes así que... - NamJoon entendió y asintió -.


EunJi acercó su pequeña y pálida mano hacia el bulto, dónde masajeó suavemente sacando suspiros al mayor, eso lo tomó como señal de que iba bien.


Buscó el botón y lo desabrochó, el cierre lo bajó también dejando ver la ropa interior del chico que estaba levemente manchada con sus fluidos. Bajó la tela y la polla de NamJoon salió disparada cerca de su cara, le sorprendió un poco pues no la había visto tan de cerca; éste estaba completamente erecto decorado con grandes y gruesas venas que iban al rededor de todo el falo hasta llegar a la punta, dónde salía líquido pre- seminal por lo excitado que estaba.


Ésta comenzó por masturbarlo, tomándolo con su mano y haciendo presión considerable moviendo de arriba hacia abajo en un ritmo medio provocando jadeos en NamJoon. Ella sonrió al escucharlo, y sonrió más cuando acercó su boca hacia la punta dónde trazo con su lengua pequeños círculos sin dejar de mover las manos. Llevó toda la punta hacia sus labios y empezó a chuparla para después ir metiendo lentamente "toda" la polla del chico en su boca, acto seguido NamJoon jadeó alto cosa que a EunJi le iniciaba a mojar así que tomó la decisión de que con su otra mano libre la llevara hacia el cierre de su falda, dónde lo bajó y buscó su clítoris para masajearlo a su antojo. Aquí iniciaba lo bueno, puesto que EunJi comenzó a meter y sacar la polla del chico rápidamente saboreando todo a su paso haciéndole sentir placer a el chico frente a él, quién tuvo el mayor placer de observar como la chica chupaba su polla mientras se daba placer ella misma.


- Ahhh - gimió ella -.


NamJoon sentía demasiado rico que la pequeña y tibia boca de la chica cubriera toda su polla mientras sentía como su mano seguía moviendola de arriba hacia abajo debido a que la polla del chico no cabía por completo en la boca de EunJi y eso ponía más a NamJoon.


Ella seguía moviendo su cabeza sintiendo que la polla le llegaría hasta la garganta cada que la empujaba. NamJoon cada vez se sentía más ansioso y necesitado, por lo que tomó la cabeza de EunJi y la procedió a mover de arriba hacia abajo acompañado de movimientos pélvicos que iniciaban un vaivén solo con el propósito de enterrarle su polla en la garganta, cosa que logró cuando la pelinegra comenzó a tener arcadas. EunJi no mentiría, le dolía mucho pero tenía que soportarlo, pues sabía que se vendría algo mejor para ella después de esto.


NamJoon sintió su polla palpitar señal de que su orgasmo se aproximaba, a lo que respondió con brusquedad cuando enterró su polla en la garganta de la menor en un movimiento de cadera. Los sonidos que hacía la garganta de la pelinegra eran más fuertes hasta el grado de que derramara lágrimas por la manera tan brusca que NamJoon le dió con el vaivén de sus caderas y su cabeza siendo manipulada por el.


Cuando sintió que estaba por acabar, soltó a EunJi dejándola descansar por unos segundos para después venirse en toda la cara de la pelinegra. Una imagen demasiado excitante para el, ver cómo su elixir salía hacia la cara de EunJi con los ojos cerrados y su boca abierta con la lengua de fuera como si lo estuviera esperando.


- Ahhh preciosa, me encantó - dijo el mayor con un jadeo -.


- Perdón si te lastimé nena - se disculpó el moreno al notar las pequeñas lágrimas que salían de ella -.


- Toma ésto - de la bolsa de su pantalón, sacó un pañuelo que se lo entregó pasa que se limpiara su rostro que estaba lleno de su líquido -.


- Gracias - dijo EunJi con una pequeña sonrisa al tomar el pañuelo y proceder a limpiarse el rostro -.


- Ahora me toca a mí saborearte - con una grande sonrisa tomó a EunJi de la cintura para cargarla y acostarla en el escritorio -.


La chica ayudaba a desabotonarse la blusa al igual que su sostén mientras que NamJoon le bajó su falda junto con su ropa interior quedando nada más en sostén.


- Mira nada más, que mojada estás - dijo el mayor con una sonrisa -.


El chico agarró el sostén de la chica y se lo sacó de un arrebato quedando sus pequeños pechos de fuera, dejando ver sus pezones erectos en busca de atención. NamJoon cómo carnívoro las devoró chupandolas por completo mordisqueando los pequeños pezones sin lastimarla haciendo gemir a EunJi, su otra mano aplastaba el otro pezón y por segundos se turnaba para poder disfrutar de ellos dos, al cabo de unos minutos bajó hacia su entrepierna dejando lamidas por todo el camino de sus pechos hacia abajo, dónde dió un lenguetazo en es lugar para después con un dedo acariciar suavemente los labios de la chica, quién solo se removía del escritorio por el placer que le estaba dando NamJoon. Succionó cuando llegó al pequeño botón al mismo tiempo que introducía un dedo en ella, ésta al sentir aquellas dos sensaciones gimió alto y apretó sus puños por el placer que sentía en ese momento.


- ¡Aaaah! -.


NamJoon seguía chupando y disfrutando como si fuera un león que no ha comido en días, mordisqueando y succionando su clítoris mientras introducía otro dedo y moviendolos rápidamente haciendo que la chica se retuerza de placer en su escritorio.


- Na- amJo- on ¡Agh! - gimió la chica -.


NamJoon sabía que estaba por correrse así que aceleró los movimientos de sus dedos al igual que su boca que chupaba como loca cada parte de su intimidad.


- ¡AHH! - gimió fuertemente la chica, NamJoon sintió como un líquido salía dentro de ella por lo que no se tardó en chuparlo y disfrutarlo -.


- Que rica sabes... - le dijo a EunJi -.


Ella medio sonrió y retomó su respiración que antes se había entrecortado debido al orgasmo que tuvo.


Unos minutos en esa misma posición duraron y después se separaron, NamJoon limpió la intimidad de la chica y le ayudó a buscar su ropa que había dejado regada por toda la oficina.


- Gracias lindo - dijo EunJi con su ropa en la mano -.


- De nada preciosa - dijo NamJoon con una media sonrisa mientras acomodaba su miembro en su pantalón -.


Minutos después ya listos, EunJi procedió a decir unas palabras.


- ¿Ahora sí vamos a comer? Creo que ya se enfrió - dijo -.


- Ahora si vamos a comer - río NamJoon -.


Antes de ir al sillón, ambos fueron al baño para lavarse las manos para después disfrutar de su comida.


EunJi tomó las bolsas y las llevó a la mesita y se sentó en el sillón siguiendole detrás NamJoon.


- Ou, necesito contarte el accidente que me pasó ayer - EunJi río nerviosa y sonrió -.


- ¿Qué pasó? ¿Estás bien? ¿Fue algo grave? - preguntó NamJoon un poco preocupado y EunJi al verlo, le sonrió calmadamente para calmarlo -.


- No pasó nada tranquilo, solo yo y mi suerte - suspiró -.


- Mmm, cuéntame - dijo NamJoon -.


Éste se había sentido un poco preocupado antes por EunJi, ¿Que le había pasado? ¿Será algo malo? Era inevitable preocuparse por eso, pero por otra parte sabía que ella era demasiado despistada, así que probablemente le haya pasado algo nada grave.


- Eh pues... - pausó por unos segundos - Ayer llegando del trabajo quería ver otra vez una película que había visto en el cine así que decidí verla en una página pirata - EunJi río - Y bueno, preparé mis palomitas, me acosté en el sillón e inicié a ver la película - la chica suspiró - cuando salió un anuncio +18 y mi casa se llenó de gemidos - cuando EunJi lo dijo, puso una cara de vergüenza y procedió a taparse los ojos con sus manos -.


- Espera ¿Estaba el volumen alto? - preguntó NamJoon, a lo que EunJi se destapó los ojos y asintió lentamente achinando sus ojitos - ¿Tus vecinos escucharon? - ella siguió asintiendo con sus mejillas sonrojadas por la vergüenza -.


- Nooooo, ¿No sabías que las páginas ilegales siempre tienen ese tipo de anuncios? - preguntó NamJoon -.


- Ok, ¡No lo sabía! ¿Si? Me recomendaron esa página para ver películas y yo confiada voy y mira lo que me pasó - sacudió su cabeza y con sus manos se tapó su boca - ¡No puedo con la vergüenza! ¿Con qué cara voy a ver a mis vecinos? Noooo, la señora Kang va a pensar mal de mí - se quejaba la pelinegra en el sillón mientras que el moreno le veía con lástima ¿Cómo no va a saber algo tan básico como eso? El lo sabía perfectamente bien porque en sus épocas de estudiante también navegaba por páginas ilegales y veía los anuncios solo que... No le pasó lo mismo que a EunJi -.


- Tranquila, de seguro no estaba en su casa y no lo escuchó - el moreno se alzó de hombros y ella negó -.


Ambos se quedaron en silencio cuando el celular de EunJi sonó anunciando una llamada, ella tomó el celular y miró la pantalla por un segundo para después sorprenderse un poco por la persona que la estaba llamando.


NamJoon veía a EunJi fijamente, cada movimiento que hacía cuando se topó con la sorpresa en su cara. No decidió preguntar. Con la boca cerrada esperó a que EunJi contestara la llamada.


Después de un minuto sonando su celular, EunJi decidió tomar la llamada por lo que se llevó el celular al oído.


- ¿Hola? - dijo EunJi -.


- ¿Qué? ¿Le pasó algo? - la chica dejó ver miedo en su rostro y preocupación -.


- No te preocupes, iré -.


- Claro que voy a ir, no me voy a quedar aquí sentada. Es mi hermana menor. Nos vemos ahí, adiós. - tras decir la última palabra, EunJi colgó y se levantó rápido, NamJoon no sabía lo que habló con la persona en la llamada, pero se fijaba en la cara de la chica y se preocupó al verla preocupada. -.


- ¿Todo bien? - se limitó a decir el mayor-.


- No, nada bien. Mi hermana sufrió un pequeño accidente nada grave pero tengo que ir a verla. - EunJi miró a NamJoon, quién se acercó a ella y le propinó un abrazo-.


- Tranquila, puedes ir sin ningún problema. Le diré a mi chófer para que

te lleve - dijo el moreno aún con la pelinegra en brazos -.


- ¡No! No es necesario, puedo ir sola - la chica se exaltó y se separó del abrazo mientras miraba a NamJoon -.


- No, irás con mi chófer. El te llevará y te traerá para que no te pase nada. - dijo éste -.


La chica expresó cansancio en su mirada por lo que se limitó a suspirar.


- No cambiarás de opinión ¿Cierto? - con duda, miró a éste que movió la cabeza en signo de negación, así que la chica no tenía otra opción más que hacerle caso al mayor -.


- Bien, recuérdame que debo recompensarte y a ésto NO dirás NO ¿Entendido? - la pelinegra le miró recriminante y éste asintió -.


- Llamaré a mi chófer - dicho esto el moreno dió media vuelta y buscó su celular que estaba en la mesita, lo tomó y buscó entre sus contactos el nombre de Matthew -.


EunJi por su parte miraba al vacío con preocupación, amaba a su hermanita y de tan solo pensar que le hubiera pasado algo más grave no sabría que haría.


Después de llamar al chófer, NamJoon se volteó y vió a la chica pensativa; suspiró.


- Llegará en 10 minutos, no te preocupes - éste sonrió, EunJi al escuchar su voz lo miró y vió su linda sonrisa que remarcaba sus oyuelos, inconcientemente sonrió pues el moreno le transmitía calma -.


Para matar el tiempo, EunJi le platicó a NamJoon más historias con su hermanita, él notó que cuando hablaba de ella siempre tenía una sonrisa, pero ésta vez era una melancólica y preocupante por lo mismo del accidente de su hermana.


Cuando Matthew llegó ambos bajaron donde el auto estaba aparcado.


- Llévala dónde te indique, cualquier cosa me avisas - dicho ésto, el chico asintió y esperó a que la pelinegra se subiera al auto -.


Una vez dentro, el auto avanzó y EunJi miró a través de la ventana a NamJoon con una media sonrisa, que él respondió de la misma manera.


- ¿Dónde quiere ir señorita? - dijo amable el chico Matthew -.


- Puedes llevarme al hospital **** por favor - ésta le dijo de la misma manera -.


Seguía con la mente en las nubes y curiosamente los ojos también, pues miraba el cielo específicamente en las nubes.


Después de que el auto se fuera, NamJoon fue a la oficina otra vez a terminar unos pendientes.


Antes de eso, se topó con YoonGi.


- Que milagro, hace días no te veía. ¿Se te pasó el enojo o quieres reprenderme por mis acciones? - el moreno le dijo al chico pálido que estaba frente a él, con una mirada indiferente -.


- YO no vengo a discutir, NamJoon. Solo quería platicar con mi único amigo pero desgraciadamente el idiota solo quiere discutir. - el pálido suspiró y NamJoon se quejó -.


- Pareces un gato enojado Min YoonGi. - el moreno río levemente - Vamos a mí oficina y cuéntame - el chico de ojos gatunos rodó los ojos y siguió a NamJoon que iba caminando con tranquilidad hacia su oficina -.


Estando ahí, ambos se sentaron en los sillones donde anteriormente el más alto había estado hablando con EunJi.


- Ahora sí, cuéntame - vió al pálido esperando una respuesta -.


- Conocí a alguien .


El moreno no disimuló nada, su cara era sorpresa total.


- Un chico.


Exageró más su cara de sorpresa, no podía articular ninguna palabra ¿Era en serio lo que su amigo le estaba diciendo? No se lo creía, su amigo no había tenido pareja desde hace años, para ser más exactos desde que tenían 14. No era homofóbico ni nada por el estilo, pero en serio estaba asombrado de que su amigo por fin después de tanto te tiempo se haya animado a tener pareja y más con un hombre.


- Que haya conocido a alguien no significa que vaya a ser mi pareja, NamJoon.


- Lo que digas, necesito detalles. - el pálido suspiró y procedió a hablar -.


- Después de que me enojé contigo fui a un bar a desestresarme y ahí lo conocí, fin. - .


- ¿Solo eso? ¿Nada más viniste a verme para decirme ésto? Si estás aquí y te dije detalles es porque quiero detalles. ¿Cómo se llama? ¿Cómo es? Puedes iniciar con como se llama si gustas - el menor sonrió inocentemente -.


- Agh está bien. El chico se llama Jimin, estaba en la barra cuando yo llegué y no se cómo pero iniciamos una conversación, después entramos en confianza y hablamos de todo. - el mayor se quedó callado -.


- Ok, pero no me has respondido ¿Cómo es? -


- Mmmta. Es más o menos de mi estatura, grandes mejillas y sus ojos se achinan cuando sonríe... Me siento bien con él - dicho ésto el mayor sentía vergüenza pero lo dejó atrás porque sabía que su amigo no lo iba a juzgar -.


- ¿Lo haz visto después de conocerlo en el bar? - preguntó NamJoon -.


- Sí, salimos 3 veces.


- Mmm.


- ¿Qué? - dijo YoonGi -.


- Tengo una idea de cómo va a terminar ésto - el sonrió y el mayor miró a otro lado sabiendo a qué se refería -.


- De hecho quedamos en salir después de que viniera a verte - NamJoon se quedó en silencio pero mostrando una sonrisa como siempre -.


Toc Toc Toc


Se escuchó la puerta tocar a lo que NamJoon dejó de mirar a su amigo para mirar a la puerta y ver que alguien había abierto y asomado.


- ¿NamJoon? - la delicada voz de una mujer se escuchó, ésta entró por completo al ver al moreno sentado -.


- ¿Qué haces aquí HyoRi? - preguntó NamJoon seco, serio y sin su sonrisa que tenía antes -.


- Ah, solo quería traerte el almuerzo que preparé para que comas, es que últimamente haz estado estresado y quería darte un detalle - dijo HyoRi ya con desánimo pues la respuesta de NamJoon no era lo que quería escuchar y menos en ese tono -.


- Gracias pero ya comí. ¿En qué viniste? - dijo el moreno serio, sin mostrar felicidad o alguna emoción por el detalle de su novia -.


- Ouh este, Matthew me trajo hace unos 15 minutos y me quedé abajo platicando con la chica de recepción - dijo HyoRi cln la mirada hacia bajo -.


Eso es imposible


Pensó el moreno, pues hace unos 15 minutos Matthew se había ido con EunJi.


¿Qué mierda?


La mente le daba una mala pasada ¿Quién trajo a HyoRi si Matthew se había ido con EunJi? Dudas y más dudas tenía en su cabeza ahora mismo y eso le estaba afectando, quería reprocharle a HyoRi quién la trajo porque era prácticamente imposible que Matthew la trajera pero no podía.


No lo haría


Ahora estaba más que enojado porque HyoRi le había mentido ¿Por qué? Pensó.


- Hola YoonGi - dijo la chica al notar al chico -.


- Hola HyoRi, ¿Cómo estás? - el pálido quiso iniciar plática con la chica al notar que NamJoon no respondía -.


- Todo bien ¿Y tú? ¿Qué tal el trabajo? - dijo HyoRi amable con una media sonrisa -.


- Me alegro por ti, yo estoy bien y el trabajo ha estado normal como siempre, solo que últimamente es mucho y me estreso, por eso vine con NamJoon a platicar y a desestresarnos un poco -.


- Oh, comiste con NamJoon por lo que veo - HyoRi miró la comida que había en la mesa -.


YoonGi no dijo nada por unos segundos porque no era cierto, miró a NamJoon de reojo sin que la chica lo note y miró como NamJoon quería decirle algo con la mirada.


- Claro, pedimos comida y charlamos un poco - dijo YoonGi con una media sonrisa -.


- Está bien, me alegra que se desestresen. NamJoon - éste al escuchar su nombre la miró - ¿Vendrás a cenar hoy o te quedarás aquí? -.


NamJoon diría que se quedaría en su oficina porque normalmente se quedaba a pasar la noche con EunJi pero como ella ahora mismo estaría ocupada con el asunto de su hermana, probablemente quiera espacio.


- Iré a cenar a la casa - dicho ésto HyoRi sonrió y sus ojos se iluminaron al escuchar su respuesta -.


- ¡Me alegro! Ya me iré para que se queden platicando, Matthew me está esperando afuera - HyoRi dió una última sonrisa y abandonó la oficina -.


Tras su ida, unos minutos de silencio abundaron el lugar .


- ¿No haz estado yendo a tu casa? - preguntó el mayor -.


- No respondas, ya me imagino - NamJoon se quedó callado y miró hacia algún punto fijamente -.


- Bueno, me alegra que estés bien. Ya me iré que tengo una cita pendiente. Adiós. -. Dicho ésto, el mayor se puso de pie y se acercó a NamJoon para hacer su saludo, después de hacerlo se dió la vuelta y abandonó la sala -.


NamJoon se quedó en la misma posición con la duda en la cabeza.


¿Qué estás ocultando HyoRi?


Demasiado exagerado diría yo, la verdad es que HyoRi tomó un taxi debido a que Matthew no estaba y si le decía a NamJoon que no había venido con alguien de confianza como lo es Matthew, probablemente se molestara y le terminaría diciendo cosas hirientes y eso no quería ella.


Volviendo con NamJoon, éste nada más tenía celos tóxicos en la cabeza que no le permitían pensar bien.


Para sacarse de dudas decidió marcarle a Matthew. Dos tres tonos y finalmente contestó, la primera pregunta fue si el seguía en el hospital con EunJi a lo que el le respondió que efectivamente no se había movido de ahí desde que llegaron. Después sintió curiosidad por como se encontraba la menor y preguntó por ella, Matthew le dijo que no había salido del cuarto desde que llegaron y eso le preocupó más.


Al terminar la llamada decidió marcarle a ella que contestó al instante.


- Hey ¿Cómo se encuentra tu hermana y tú? ¿Todo bien? - EunJi sonrió inconscientemente y le respondió -.


- Estamos bien, no fue nada grave y probablemente mañana le den de alta... Regresaré en unos momentos no te preocupes -.


- No no, te dije que te tomaras el tiempo debido, no es necesario que vengas ya ahorita. De todos modos casi no hay tanto trabajo -.


- Está bien, pero también lo decía por el chófer. No puede estar todo el día aquí él necesita trabajar. -


- Está trabajando, yo le pedí que estuviera contigo y cualquier cosa que necesites el te llevaría así que no le des más vueltas al asunto y disfruta de la compañía de tu hermana. Nos vemos... Linda - NamJoon al decir la última palabra sonrió -.


- Está bien. Adiós Joonie. - EunJi al decirlo sonrió también, pero al parecer la persona a su lado lo vió y antes de coratr la llamada, habló -.


- ¿Quién es el y porque sonríes al celular como loca? - después de decir eso la hermana de EunJi, ella por la vergüenza colgó.


NamJoon alcanzó a escuchar eso y tiró una carcajada al aire acompañado de un suspiro.


Por una parte estaba tranquilo por EunJi, pero la otra parte estaba a punto de explotar de los celos injustificados hacia HyoRi.


No hay nadie más estúpido en el amor que Kim NamJoon.


[•••]


Después de un rato en el que NamJoon se dedicó a trabajar para dedicarse a sus deberes, dieron las 8:48 y recibió una llamada de EunJi.


- Hey, ¿Sigues en la oficina o vas a ir a tu casa? - preguntó la chica -.


- Sigo en la oficina ¿Por qué la pregunta? ¿Vas a venir? - ilusionado dijo lo último -.


- Pues si quieres voy contigo, mi hermana me dijo que una amiga se iba a quedar con ella para que no me preocupara... Obviamente no acepté pero me obligó - EunJi soltó una risa que contagió al mayor -.


- Tu hermana me está cayendo bien y no la conozco - el mayor rió - Te espero en la oficina linda -


- En 15 llego - al finalizar la llamada NamJoon se puso de pie y abandonó su oficina para recorrer los pasillos de su empresa para verificar si había alguien, suspiró tranquilo cuando se dió cuenta de que eran pocas personas que estaban encerradas siguiendo trabajando tanto que pasó desapercibido. -


Regresó hacia su oficina y se dedicó a ver su celular para matar el tiempo.


Le llegó un mensaje de su hermana menor.



NamJoon río por la conversación con su hermana, extrañaba a esa loca y molestarla.


Pasaron 10 minutos y como no es chismoso, fue hacia los grandes ventanales y miró hacia abajo donde localizó el auto de su chófer; sonrió ampliamente al ver bajar a EunJi.


No quería parecer un impaciente así que se sentó en la silla esperándola.


Unos 2 minutos pasaron y unos toques en la puerta se hicieron presentes.


- ¿NamJoon? - la dulce voz de EunJi se coló por sus oídos .


- Adelante - el miró como la pelinegra entraba por la puerta.


EunJi sonrió al verlo y fue a pasos rápidos hacia la silla donde se encontraba sentado, ahí lo tomó de las mejillas y lo besó. NamJoon sonrió entre el beso y con suavidad pasó sus manos por la cintura de ella.


- ¿Me extrañaste? - preguntó la chica con un brillo en sus ojos -.


- Fue difícil no estar sin ti - NamJoon le sonrió y se volvieron a besar como su hubieran pasado semanas sin verse. -.


EunJi se sentó sobre el regazo de él y sus brazos pasaron por el cuello del mayor, este al sentir como se subía la chica arriba de él profundizó más el beso y sus manos tan calientes quemaban la piel de la pelinegra al colarse por la blusa de ella, trazando un camino de su espalda hasta su cintura.


EunJi gimió cuando sintió como el mayor apretaba uno de sus glúteos para después darle una nalgada, sintió como se prendía algo dentro de ella. Ella comenzó a mover sus caderas buscando contacto con el mayor, bajó sus manos hacia su pecho desabrochando su camiseta blanca dejando expuesto su pecho, se separó del beso e inició a dar besos por su cuello chupando de este dejando una marca.


- Te follaré toda la noche - con la voz ronca el chico habló, su mano se coló por la falda de ella para buscar su feminidad, cuando su dedo encontró el clítoris lo palpó y le dió suaves caricias sacándole suspiros a la chica, su dedo medio buscaba el pequeño orificio chocando con los labios de esta llevándose a un éxtasis por las sensaciones tan placenteras que le estaba proporcionando el mayor.


La chica no podía continuar con su trabajo de marcar el pecho del mayor, su cabeza yacía recostada en su hombro suspirando por el placer que le provocaban los dedos del moreno y cuando este encontró el orificio vaginal, estimuló con caricias e introdujo su dedo medio lentamente sacándole un gemido alto a la pelinegra.


- Mantendremos la fiesta en la habitación nena - EunJi gimió fuerte cuando el chico introdujo otro dedo en su cavidad, el movimiento de ambos dedos dentro de ella le hacía sentir llena, le gustaba estar llena.


El pulgar del moreno nunca se alejó de su clítoris, el pequeño botón estaba tan hinchado y caliente anunciado un orgasmo en la chica.


El pene del mayor estaba tan palpitante queriendo salir de su pantalón así que con la mano que acariciaba la cintura de la chica desabrochó su pantalón y sacó de su prisión aquel miembro encarcelado que deseaba salir con ansias, soltando gotas de líquido preseminal que bajaban lentamente trazando un camino del glande hasta el comienzo de su ropa interior manchandose por ello. Jadeos se escapaban de la boca de el, la sensación de sus dedos al tocar el fruto prohibido que tenía su amante entre sus piernas provocándole un hambre insaciable de probarle.


- Espera un rato... Te agarraré... Toda mía - con ansias el chico sacó sus largos dedos de la menor sintiendo un vacío por parte de ella, quería quejarse pero la voz ronca en su oído la hipnotizó .


Repentinamente el mayor se levantó, EunJi se aferró a su cuello como la idea de no alejarse de él por ningún motivo, la acomodó sobre el escritorio y abrió sus piernas dejando al descubierto la ropa interior de encaje negra que yacía empapada por los fluidos de la chica. Ésta al sentir la mirada tan penetrante en su centro se sonrojó y sonrió levemente, intentando cerrar sus piernas cosa que el no permitió, sus manos largas y venudas tomaron fuertemente las piernas de ella abriéndolas.


- Toda mía... - con sus manos tomó las orillas de la ropa interior de la mujer y las bajó dejándola expuesta llevándose un suspiro por parte de ambos.


Su aliento caliente ardía en su feminidad y por inercia EunJi llevó su cabeza hacia atrás preparándose mentalmente para lo que vendría después.


Pasó tortuosamente su larga lengua por los labios de ella recorriendolos en busca de ese pequeño botón rosado y, cuando lo encontró no lo soltó hasta que ella gritase de placer.


Besó y succionó su clítoris haciéndole sentir a su amante placer, la punta de su lengua se pasaba de izquierda a derecha y de arriba abajo ejerciendo presión para poder estimularla. Llevó su dedo índice abajo de su boca palpando la vagina de ella metiendo un dedo en su interior sacándole un gemido que salió de lo más recóndito de su alma por la estimulación de él, ambas cosas la estaban llevando a la locura total por la agilidad que tenía el hombre frente a ella al mover su dedo y su lengua.


Su vientre se empezó a contraer por las sensaciones que estaba teniendo anunciando la llegada de su primer orgasmo de la noche llevando al mayor a aumentar los movimientos con su lengua y su dedo liberando a la pelinegra de su orgasmo.


- NamJoon... ¡Ah! - gimió tan alto que cualquiera persona fuera del edificio podría escucharla pero a ambos nunca les importó en realidad, el moreno poco le importaba ya que lo descubriecen con las manos en la masa pues gracias a aquella chica que tenía en frente su líbido se desbordó del vaso permitiéndole perder el total control de su cuerpo y mente, solo tenía una cosa en mente y era follarla toda la noche sin importarle que su novia lo esperaría toda la noche en casa.


Se odiaba por hacerle eso a HyoRi pero tampoco podía odiar a la candente de su secretaria y más cuando lo llevaba al borde del infierno por pecar.


Ahora vendría el plato principal, después de probar aquel fruto prohibido entre las piernas de la pelinegra que era tan dulce y lo llevaba a perder la cabeza.


Despegó sus labios de la intimidad de la menor y la miró como un animal hambriento esperando devorar a su presa. Ella jadeaba entrecortadamente y líquido salía de su entrada por el reciente orgasmo que tuvo.


NamJoon como pudo le quitó la blusa que traía puesta y unos pechos que brillaban en la oscuridad de la habitación como los ojos deseosos del más alto por probarlos salían de su sostén negro (que también era de encaje) sus pezones curiosos salían para ponerse erectos por el acalorado momento.


Él pasó su lengua por sus labios provocando a la chica que con una mano metió dentro del sostén para sacar su seno izquierdo y masajearlo frente a el chico.


Si el podía provocarla, ¿Por qué ella no?.


Sus largos dedos tomaron el sostén de en medio y de un jalón se deshizo de la prenda causando un respingo en la chica.


- Lo compré ayer para ti ¿Y tú lo rompes?  - ella rió y el mayor la vió con una sonrisa -.


- Tu coño mojado también es para mí y ¿adivina qué? Yo lo voy a romper - EunJi dejó de reír y el asombro pintó su cara. -.


El moreno tomó su polla que yacía como piedra esperando su turno y agarró las piernas de la chica para llevarlas a su hombro, su pelvis agarró impulso y de una estocada entró desgarrando la garganta de EunJi por el grito como consecuencia de la acción.


- ¡Oh my fucking god! Que bien se siente joderrrr - arqueó su espalda y sus ojos se pusieron en blanco.


El mayor la embistió con rapidez sin entrar por completo en ella, tocando su punto dulce que la hacía delirar.


- Sigue así... ¡Por dios! - EunJi solo movía sus caderas en círculos levemente sintiendo una ola de placer al tocar el mayor su punto G que, «curiosamente» nunca nadie había podido tocar y mucho menos a la primera como lo hizo él .


Si algo ahora sabía Huh EunJi era que ese hombre sabía cómo complacer a una mujer.


Ella en su mente envidiaba a la novia del chico por tenerlo a su lado y poder disfrutar de esto. Aunque ella se enteró por el mayor que no había tenido sexo con su pareja desde hace meses por el trabajo que tenía y ella al ser la primera después de tanto tiempo tenía sus ventajas, claro estaba.


Una ventaja era que él podía tomarla cuando el quisiera, después de todo ella pasaba más tiempo con él al ser su secretaria.


Su polla caliente ahora se deslizaba por completo buscando su propio placer también dejando que las paredes de la chica lo envolvieran por completo.


Le encantaba la manera en la que su vagina abrazaba su miembro.


Sus embestidas pasaron de ser rápidas a lentas debido a que el chico sacaba por completo su miembro y lo metía tan duro dentro de ella que sentía como su glande golpeaba su cérvix de manera tosca.


- Me encanta como me recibes, nena. - sus dedos largos se pasaban por las piernas de la menor a lo largo de sus pantorrillas, EunJi por curiosidad dirigió su mirada a el captando el momento exacto donde besaba y lamía sus muslos que estaban cerca de su cuello -.


Para este momento ya no había nadie en la empresa y solo ellos dos se encontraban disfrutando de sus cuerpos. La luz de la luna se colaba por una ventana llegandole al cuerpo a EunJi, NamJoon sonrió cuando se fijó en eso.


El chico siguió penetrando con brutalidad la vagina de la mujer frente a él quién se retorcía del placer que se estaban dando mutuamente.


- Córrete dentro de mí - gemidos sin control salían de la boca de la chica, sus ojos se entrecerraban y sus manos pálidas se volvieron entre rosadas y blancas por la fuerza que ejercía al agarrar fuerte el escritorio -.


El mayor sonrió de lado y aumentó la velocidad de sus embestidas provocando sonidos obscenos que excitaron a ambos, los sonidos al viajar por sus oídos penetraban como una bala sientiendo una corriente electrizante en su cuerpo  anunciando la llegada de el primer orgasmo de la noche del chico y el segundo de la chica.


- ¡Joder nena! Si me sigues apretando así me correré ahora mismo. - ante la declaración del chico, EunJi apretó su vagina sineidnl un poco de dolor que desaparecería en cuestión de segundos siendo dominado por el placer.


NamJoon con una mano golpeó su muslo sigueindo con sus embestidas rápidas. Cuando sintió que EunJi estaba a punto de llegar al orgasmo, volvió a penetrarla fuertemente entrando y saliendo de ella de manera tosca. Su miembro palpitó al igual que las paredes de la chica y soltó un jadeo fuerte cuando sintió como su semilla se derramaba a chorros por su interior.


- Dios mío... - la pelinegra gimió alto cuando su orgasmo la azotó y su líquido se derramaba en la polla del hombre, chapoteos se escuchaban en toda la habitación.


Él suspiró entrecortadamente y sacó su miembro que estaba lleno de ambos fluidos que se habían mezclado.


- Descansa unos minutos porque esto todavía no ha terminado - las palabras de NamJoon taladraron los oídos de EunJi que se quedó estática por unos segundos debido a su declaración.


- Bueno, el dolor es mental - el sonrió de lado y pegó su mano contra su muslo.


[•••]


- ¿Qué es lo que te pasa? - EunJi entró a la oficina de NamJoon viéndolo como suspiraba y negaba con la cabeza -.


- Es HyoRi - la chica se tensó al escuchar aquel nombre.


- ¿Qué pasó con ella? - la chica mentiría si dijera que no estaba interesada en lo que tenga que ver con ella porque de verdad, quería saber de ella, le casuaba curiosidad la novia de su jefe.


- Me fue infiel con el nuevo chófer - no se escuchaba afectado sin embargo, sus ojos tenían un toque de algo que la pelinegra asombrada no pudo decifrar.


- ¿Y cómo te sientes con eso? - por alguna razón ella sentía que su pecho se oprimía con tan solo pensar que NamJoon le rogaría para mantenerla a su lado.


- Ni bien ni mal, solamente... Dejé que se fuera a vivir con él. - EunJi le miró asombrada por segunda vez .


- ¿Por qué? - incrédula dijo casi susurrando .


- Ya te había dicho cómo me sentía respecto a ella y bueno, pasaron cosas como... Una nueva secretaria sexy que llamó mi atención desde el primer momento en que la vi y que hace que me sienta pleno estando con ella - el le sonrió mostrando sus lindos oyuelos mientras se ponía de pie caminando lentamente hacia ella. La mujer por su parte salió de su esoñación por las palabras del chico y rió para después lanzarce a sus brazos y tomar su rostro entre manos y plantarle besos por toda la cara -.


- Pensé que lo que estaba sintiendo era en vano... - la chica suspiró con felicidad y miró los ojos de dragón de aquel hombre el le volvía loca .


- Pensaste mal entonces - el chico besó los labios de la pelinegra con amor dejándose llevar por la suavidad de estos.


- ¿Qué te parece si... “Festejamos”? - el chico sonrió coqueto y ella le sonrió pasando sus brazos por su cuello.


- Bueno ¿Entonces que festejamos según tú? - ella besó los labios del mayor moviendolos lentamente sintiendo calma.


- La libertad de poder estar contigo sin sentir culpa -.


Ambos sonrieron y continuaron con su beso embriagandose de cada uno, probando cada pedazo de su ser y experimentando el amor por una vez más en sus vidas.


La puerta se abrió abruptamente dejando ver a un chico de tez blanca mirando la escena asqueado.


- ¡NamJoon! Los ejecutivos te estaban esperando - EunJi se separó rápidamente del chico y miró al pelinegro que estaba de pie en la puerta.


- Diles que se esperen que tengo cosas que hacer - el chico caminó hacia la puerta sacando a empujones a su mayor.


- Vete a seguir a Hoseok por ahí, déjame con mi chica - esa fue la última oración que escuchó el de tez blanca después de que le cerraran la puerta en la cara -.


- Bueno nena ¿En que estábamos? - la chica rió y corrió hacia el para subir sus piernas en su cadera y colgarse de su cuello -.


- Al menos no es solo Una noche más...