Cap. 1MI VIDA CONTIGO
Era una mañana de sol, en uno de los parques de la ciudad habían muchas personas que estaban disfrutando del invitante clima que reinaba, habían muchos niños jugando, perritos y demás mascotas corrían libres jugando con sus amos, así era por lo regular las mañanas de domingo en el parque central.
Una limosina circuló el parque dos veces antes de encontrar estacionamiento en el lugar perfecto, la ventana del asiento de atrás se bajó un poco dejando ver solo un par de gafas oscuras que escondían un par de ojos negros que miraban ávidos a un pequeño niño jugar con su padre, el niñito no podía tener mas de dos años y estaba muy entretenido con un cachorro que corría de aquí para allá tratando de quitarle al niño un frisbie, el pequeño tenía los cabellos negros y los ojos del mismo color, era algo gordito, tenía la piel muy blanca y era muy parecido a su padre el que lo miraba con una sonrisa en sus labios
- No amorcito... ven acá… - decía el papá del pequeño que era un hombre joven extremadamente hermoso, tenía los cafe y los ojos del mismo color y una sonrisa perfecta, Jungkook…
Ese era su nombre y la verdad le hacía justicia a su belleza, el ocupante del asiento trasero de la limosina sonrió cuando el pequeño fue hasta su padre y se lanzó a sus brazos y el mayor lo llenó de besos para luego cerrarle el buso que estaba puesto y darle una galleta, el hombre de la limosina sonrió con tristeza, cuánto deseaba estar allí con ellos… recostado en aquella manta comiendo una galleta también… pero ahora ya era muy tarde… antes no lo había notado pero Jungkook no estaba tan esbelto como lo recordaba y no era porque estuviera gordo, no… el joven de ojos cafe estaba embarazado otra vez… el hombre de la limosina cerró sus ojos y recordó la primera vez que lo vio, ese fue el día que su vida cambió…
***
Park Jimin era un joven ejecutivo que empezaba su primer día de trabajo en una multinacional, era una fábrica de productos plásticos, la mas grande de Corea, el sueño de la vida del muchacho que ahora caminaba algo inseguro junto a su nuevo supervisor era el de convertirse en un hombre importante, quería tener dinero y una vida cómoda para él y su familia.
Jimin era el hijo de un profesor de escuela, su padre tuvo una muy noble profesión que pagaba muy poco por lo que a través de su infancia y adolescencia el flamante ejecutivo pasó muchas penurias, eso lo había impulsado ya en la edad madura a querer obtener todo lo que el dinero podría comprar.
Kim Namjoon era el dueño de la multinacional, Namjoon había levantado la fábrica y la había visto crecer a través de los años logrando amasar una de las fortunas las impresionantes del país, ese era el ejemplo a seguir de Jimin que era un recién graduado economista y con mucho esfuerzo y suerte fue contratado en la empresa de sus sueños y ubicado en la sección de Finanzas y Contabilidad de la multinacional en donde trabajaría desde aquel día, pero ese día el que consiguiera el trabajo deseado no era lo único que cambiaría para aquel joven recién graduado de la Universidad.
Esa tarde en la fila del almuerzo a lo lejos vio llegar a un grupo de obreros que vestían overoles, entre ellos pudo distinguir a uno de los muchachos que tenía los ojos mas hermosos que haya visto jamás.
El muchacho sonreía mientras conversaba tranquilamente con sus compañeros y no se dio cuenta que su mirada y su sonrisa habían hechizado efectivamente al nuevo y flamante ejecutivo que por días esperaba que sea la hora del almuerzo para poder mirar a aquel joven que le robaba el sueño, Jungkook… así le habían dicho que se llamaba…
Fue una de esas tardes en las que kooki, (como le llamaban sus amigos de la fábrica), se había atrasado y llegaba caminando apresuradamente al comedor institucional para no quedarse sin almuerzo en la que sus vidas cambiaron al chocarse con el ejecutivo que ya tenía su bandeja llena con su almuerzo.
Por el choque la bandeja voló por los aires pero Jimin en un movimiento felino atrapó al joven de ojos cafe para que no se caiga, el ejecutivo de ojos negros quedó maravillado por todo esto, el aroma a canela que desprendía el cabello del obrero era intoxicante, provocaba besarlo…
- Lo siento… en verdad lo siento… venía distraído y no lo vi – dijo el muchacho que usaba overol cuando se incorporó y se soltó del agarre del ejecutivo
- No te preocupes… no es nada…
- Por mi culpa se quedó sin almuerzo – insistió acongojado el obrero mirando la bandeja en el suelo
- No te angusties, por un día que no coma no me voy a morir, aunque siempre puedes invitarme a comer no?, todavía tenemos algo de tiempo – Jimin sonreía mientras se acomodaba la corbata y la leva del terno lo que tranquilizó al obrero que sonrió también.
- Eso sería lo justo… - Jungkook señaló la fila de los empleados para el almuerzo y Jimin volvió a ponerse de pie en la fila tras del muchacho que se moría por conocer.
- Me llamo Jimin por cierto, trabajo en Contabilidad.
- Yo soy Jungkook, mis amigos me dicen kooki y trabajo en la planta de producción
- Bueno… es un gusto kooki, pero como hoy me estás invitando a almorzar… me aceptarías una cena?
- En serio?, pero yo…
- Tu qué?
- Yo soy uno de los obreros, tu… uno de los ejecutivos…
- Y eso que tiene que ver?, vamos… solo una cena, yo soy nuevo y no conozco a muchas personas y de verdad me gustaría conocerte, los planetas se alinearon y tu fuiste el que se chocó conmigo, que dices?, una cena?
- Okey una cena…
Y ese fue el comienzo de una amistad que se transformó en amor, al poco tiempo Jungkook y Jimin salían formalmente y con todas las de la ley.
El joven economista se había enamorado profunda y sinceramente de aquel obrero que igual lo amaba mas que a su vida, al inicio todo era felicidad en aquella pareja y todos en la fábrica sabían de su relación.
El jefe de Jimin le había dicho como quien no quiere la cosa que no era conveniente para su carrera dentro de la multinacional, que el involucrarse con un obrero no era una de las mejores movidas que podía hacer, que eso irremediablemente le truncaría su futuro pero al ejecutivo poco o nada le importaba aquello.
Esta era la primera vez que sentía algo así de fuerte por alguien, Jimin nunca se había enamorado antes y estaba seguro de que amaba a su Jungkook y nada ni nadie interferiría en su felicidad.
Era muy usual que Jungkook pasara por la oficina de Jimin, el obrero salía antes por lo que se cambiaba de ropa y pasaba a buscar a su novio para ir a cenar o al cine o a donde sea, a veces solo caminaban en la noche por las iluminadas calles o los parques, hablaban conociéndose mejor.
Los compañeros de oficina de Jimin no le mostraban mala cara a kooki, al contrario todos ellos eran muy amables pero nada disimuladamente empezaron a hacer a un lado a Jimin.
En los días en los que los ejecutivos tenían pensado ir al club campestre de la empresa misteriosamente nadie le avisaba a Jimin, nunca invitaban al pelinegro a sus salidas en las noches, nunca lo incluían en las conversaciones o planes, esta situación era un poco molesta para el economista pero como no afectaba a su trabajo no le ponía mayor interés ni le daba mas importancia de la requerida.
La relación con kooki avanzaba en todos los aspectos, ellos se complementaban super bien, se tenían confianza y cariño, se contaban sus cosas y se apoyaban el uno en el otro, los amigos de Jungkook pasaron a ser amigos de Jimin y cuando profundizaron mas su relación se entregaron mutuamente en cuerpo y alma, sus noches se volvieron cargadas de pasión y amor.