Un día en el paraíso (Mario x Luigi)

Sinopsis

Quién dijo que en el universo de Mario no hay playas nudistas? (⁠ ͡⁠°⁠ᴥ⁠ ͡⁠°⁠ ⁠ʋ⁠) *No encontré una imágen relacionada con la historieta. Dicha imagen le pertenece a su autor así como los personajes pertenecen a Nintendo.* Espero que os guste.

Estado:
Completado
Capítulos:
2
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

CAPÍTULO 1: UN DÍA PARA LOS DOS


L: “Mario.”


M: “¿Si Luigi?”


L: “Solo una pregunta, ¿¡qué se supone que hacemos aquí!?”


Era un día de verano en el que Luigi le pidió a Mario que pasaran juntos todo el día, como hermanos. Luigi no soportaba el no pasar tiempo con su hermano ya que apenas Mario le llevaba con él a alguna de sus aventuras de las cuales la mayoría era salvar a Peach. Le dijo que daba igual lo que hicieran, con el único fin de estar juntos. Fue entonces cuando a Mario se le ocurrió una extraña idea: resulta que en el Reino Ribereño existía una playa que no se encontraba en los mapas, pero lo peculiar del sitio era el ser una playa nudista. Luigi no sabía que existían ese tipo de lugares, por lo que al principio aceptó.


Pobre de Luigi cuando vio que todos los visitantes estaban desnudos tomando el sol, bañándose o jugando al vóley playa. Y allí estaban los hermanos: Mario tumbado en una tumbona con un vaso de poche de frutas tropicales y Luigi sentado en la arena al lado de Mario intentando cubrirse.


M: “Hey, me pediste que hiciésemos algo juntos y ya lo hacemos. Venga, disfruta de este bello día de playa.”


L: “N-no puedo. Todos en esta playa están desnudos, tú estás desnudo, yo estoy desnudo.” Se tapó la cara con sus manos. Estaba bastante rojo por la vergüenza que no pudo evitar soltar un chillido interno.

M: “Vamos, todos nacemos desnudos. Además, ¿qué tiene de malo esto? Aquí apenas saben quiénes somos.”



L: “Pero aun así me da vergüenza.”


M: “Ah, lo que tú digas bro.” Cogió su ponche de frutas y bebió de la pajita.


L: “Mario, ¿tú me odias?”


M: Miró a Luigi quien ponía ojos de cachorrito. “¿A qué viene esa pregunta?, ¿es porque crees que quiero humillarte?” Luigi afirmó con la cabeza. Mario dejó la bebida, se levantó de la tumbona y se inclinó delante de Luigi. “Mírame. Nunca te he odiado. Es más, ¿quieres saber por qué te he traído aquí?”


L: “M- mario… yo…”


M: “Para demostrarles lo hermoso que eres. Quiero que todos se mueran de envidia, la envidia de tener un hermano que es más bueno que el pan, más valiente e inteligente que el mismísimo Mario, pero sobretodo que es más hermoso que un ángel.”


L: Su corazón latía desenfrenadamente ante las palabras de su hermano. “E-esto no es u-una b-broma, ¿no?”


M: Se le acercó a la oreja. “Te voy a contar un secreto: tengo en mi cuarto un rincón dedicado solo para ti. Porque tú eres mi héroe.”


L: “¿E-es esa z-zona de tu c-cuarto que nunca q-quieres que toqué?”


M: “La misma. Me daba algo de vergüenza que lo descubrieras.” Puso su frente en la de su hermano. “Mi héroe y mi number 1.”


Fue un gesto muy bonito por parte de Mario el revelarle a Luigi que, al igual que su hermano lo admiraba, él lo admiraba a él. Eso llenó a Luigi de valentía dejando su desnudo cuerpo al descubierto ante los demás visitantes. Hicieron lo típico que uno hace en la playa, aunque la mayoría del tiempo fue en el agua. 


Luego de salir del agua Mario no podía evitar observar el cuerpo empapado de Luigi, después de todo Mario sentía algo más que un amor fraternal hacía su hermano menor. Luigi siempre estuvo allí para él cuando se acababa alguna que otra aventura rescatando a Peach, siendo rechazado por ella o estaba encerrado en un cuadro por el Rey Boo. Mario le agarró del brazo y se lo llevó donde crecía una fantástica vegetación, ya que su propio hermano le había ocasionado que su amiguito despertase y no podía permitir que la gente se la viese.



L: “Mario, ¿a dónde me llevas?” Luigi estaba tan confundido.


M: Se detuvo en un pequeño escondite con flores de colores vivos y por dónde fluía una pequeña cascada. “Aquí estará bien. Luigi, tengo un problema.”


L: “¿Problema?, ¿qué problema?”


M: “Éste.” Dijo señalando su erección.


L: “¡Mamma mía!, ¿¡te duele!?”


M: “No, tranquilo. Estoy bien.”


L: “¿Te ha picado una medusa?”


M: “No. En realidad has sido tú quien me lo ha provocado.”


L: “¿Y-yo? ¿Y q-qué he hecho yo? No te he golpeado ni nada por el estilo.”


M: Se acerca lentamente a Luigi. “¿Recuerdas esa sensación cuando me acerqué a ti? ¿A qué sentías un calor y un cosquilleo bastante agradables?”


L: “B-bueno, e-el calor p-porque es verano.”

M: “Mira abajo Luigi.” Una erección le estaba colgando a Luigi. “Creo que no soy el único que está cachondo aquí.” 


L: La respiración de Luigi era desenfrenada, casi sentía que se iba a quedar sin aire. “B-bro… ¿q-qué nos está pasando?” Las narices de ambos se chocaron en lo que Mario le besó en la boca metiéndole su lengua haciendo que bailaran. Cuando terminó el beso Luigi se quedó unos segundos sin habla. “Me… me gusta esto. ¿Cómo es que nunca he sentido algo así?”


M: “Es que eres tan puro e inocente que por eso no has tenido la oportunidad de experimentarlo. Y pensé que tal vez este tipo de ecosistema despertaría ese lado salvaje.” Se acerca seximente a Luigi intimidándole, ya que él jamás había vivido tal experiencia. “¿Qué me dices?, ¿probamos?”




Sorry, pero voy a acabar aquí el capítulo.


En el próximo llega el lemon bien rico.



Nos vemos