Capítulo 1
POV Max.
Suspiro mientras conduzco hasta la Academia Blackwell, la mejor escuela dentro de todo Oregón.
Nunca pensé que llegaría a entrar en una escuela así.
La única razón por la que es posible que yo esté aquí es por algún acuerdo que mi papa hizo con el director. Al parecer, solían ir juntos en la universidad hace algún muy, muy... largo tiempo. Ambos crecieron en Seattle, tal cual como yo y aunque estoy a solo una ciudad de distancia de mis padres, no puedo evitar sentirme un poco triste por ello.
Fue difícil dejarlos justo el día de mi cumpleaños... que casualmente coincidió con el día de orientación, pero como todo un adulto oficial tuve que aceptarlo, justo como eso... un adulto.
Aun así, es difícil no conocer a nadie por aquí... bueno, eso no es del todo cierto.
Conozco a Kate Marsh y Warren Graham.
Fueron las primeras personas que me hablaron durante la orientación, me mostraron la escuela y me enseñaron dónde estaban todas mis clases.
Kate es tranquila y reservada, como yo, mientras que Warren es un poco friki y algo ruidoso, de alguna manera igual que yo.
Él es bastante lindo, ese chico Warren... aunque, parece... ¿cómo puedo decirlo de una manera suave y amable?
¿Un poco insistente, supongo?
Creo que le gusto de alguna forma, incluso intento tomar mi mano durante algunas partes del recorrido. Kate parecía un poco cautelosa conmigo, supuse que ella es una de esas personas que tienen que conocerte bien antes de ganarse su confianza, pero al cabo de un rato pareció creer que yo era alguien en quien podía confiar.
Mientras me acomodo en mi lugar de estacionamiento asignado, me estaciono y saco mi horario tratando de familiarizarme con el plan del día.
Muy bien, tenemos la clase de inducción al reglamento escolar en el primer periodo, algebra para el segundo, fotografía para el tercero... clases, clases y más clases para terminar.
La verdad es que el resto de mis clases realmente no me importan tanto, la fotografía es lo que más estoy esperando. Dios, en serio soy TAN afortunada porque Mark Jefferson de clases en esta escuela, él es mi fotógrafo favorito. Y la mejor parte de eso es que es mi profesor.
Tiene algunos de sus trabajos anteriores expuestos por toda la escuela. Tengo que admitir que la primera vez que las vi me... parecieron extremadamente oscuras y muy sexuales, pero, quien soy yo para juzgar. Al final cada artista tiene su propio significado del arte.
De todos modos, dirijo mi atención a las letras grandes y remarcadas sobre la parte superior del papel, “¡NO TE OLVIDES DE CONOCER A TU COMPAÑERA DE DORMITORIO!“.
Mierda, me olvide que aquí los dormitorios eran dobles, casi se me olvida que tengo que compartir mi dormitorio con... ¿Quién?
Volteo la tarjeta y leo el nombre de mi compañera de dormitorio para el próximo año.
CHLOE E. PRICE.
Hmm... me pregunto quién es ella, o como es ella.
Intente preguntar por ahí, a ver si podía conseguir algo de información sobre ella, pero todos a los que les pregunte me miraron con una cara casi de simpatía y compasión, como si lamentaran que me haya tocado con ella. Kate incluso parecía triste y casi preocupada por mí.
Warren se limitó a decirme que lo único que tenía que saber es que ella era una mala noticia.
No juzgaré a una persona a la que ni siquiera he conocido aún.
Estaba muy concentrada en mi mente hasta que escuche un timbre.
“¡Mierda!“. Salto al sonido del timbre de advertencia. En mi defensa estaba concentrada y esa cosa suena bastante fuerte.
¡Oh, dios! ¿Ya son las 7:30? pienso, mirando mi reloj que marca las 7:25.
¡Dios, no puedo llegar tarde el primer día!
Salgo rápidamente de mi auto, supongo que más tarde volveré por mi equipaje. Atravieso a toda velocidad el gigantesco aparcamiento mientras veo a algunos estudiantes apagando y escondiendo sus cigarrillos.
Excepto por una chica de pelo azul y dos chicos rubios, uno con el cabello largo y desordenado, y el otro con un cabello corto, pero bien peinado. Todos los demás ya se estaban yendo.
No podía faltar, drogadictos y delincuentes. Ningún colegio esta completo si gente como ellos no están.
Corro tan rápido como mis pequeños pies me lo permiten y llego al salón de clases con unos segundos de sobra, pero por suerte el profesor parece ser bastante flexible y permite que algunos alumnos entren aun después de la hora de entrada.
Como es habitual, el primer día de regreso a clases suele ser solo para informar a los estudiantes sobre lo que sucederá durante todo el curso, que comportamientos se deben mostrar ante sus compañeros y al personal docente.
Lo único interesante que ocurrió en todo el periodo fue que a un chico lo reganaron por tener algún tipo de grosería en su sudadera, pero solo eso.
La mayoría de los profesores parecen ser relajados en cuanto a la puntualidad, excepto el Sr. Jefferson... nunca podría imaginarlo tolerando los retardos o el ausentismo en su clase.
Al parecer espera lo mejor de cada uno de nosotros, ni más ni menos que lo mejor.
Supongo que por eso nos dan apuntes y tareas el primer día. Los demás estudiantes se quejan y ponen mala cara, pero yo no puedo estar más contenta de que mi héroe me esté ensenando sobre fotografía.
Pero, como es mi héroe, apenas puedo prestar atención a las notas.
Afortunadamente ya se mucho sobre esto y no me hacía tanta falta las notas.
Bueno... eso fue un poco presumido de mi parte ¿No?
Sigo un poco impresionada por el hecho de tener a Mark Jefferson de pie, justo en frente de mi... esto es casi demasiado bueno como para ser verdad. Pero, como todas las cosas buenas en el mundo, suena el timbre terminando con mi momento de admiración.
“Buenos días, Maxine,” alguien a mi izquierda dice mientras salgo del salón de clases.
Me giro para ver a Kate caminando a mi lado, “O-oh. Hola, Kate... Buenos días para ti también”.
“¿De casualidad recuerdas el numero de la página que nos dejó de tarea? No lo escuche bien”. Dijo Kate.
Parpadeo un poco, “Espera, ¿tú también tienes clase con Jefferson? No te vi durante la clase”.
Ella asiente tímidamente. “Si, suelo estar sola en clase... además estaba un poco distraída por el Sr. Jefferson”.
Capto un ligero rubor en su cara y me sonrojo junto con ella: “Es un poco encantador, ¿No?“.
Ella asiente con su cabeza. Charlamos durante un rato, intercambiamos algunas anécdotas sencillas sobre nosotras mismas, ya que prácticamente seguimos siendo desconocidas.
Resulta que tenemos mucho en común. A las dos nos gusta la fotografía.
Bueno, supongo que eso era obvio.
Y ambas parecemos estar buscando algo más en la vida. Para Kate, eso es obviamente una conexión más profunda y cercana con Dios.
Huh, dudo que ella encuentre eso aquí, pero para mí... no estoy segura, siento que falta algo en mi vida... o más bien alguien.
“De todos modos, nos vemos más tarde, Max”, dice Kate mientras nos separamos y nos dirigimos a nuestros dormitorios.
No recuerdo con quién dijo que la emparejaron... ¿River?
No... era algo parecido a eso, creo.
Quizá era ¿Creek?
¿Brooke? ¡Brooke!
Sí, ella era.
Ella es la chica geek y gamer, básicamente es como la contraparte femenina de Warren.
Hmm, ellos harían una linda pareja.
Tal vez la próxima vez que lo vea le pregunte si la conoce. Quién sabe, tal vez podría encontrar una profesión emparejando personas.
Oh, Max... ¿no estaría orgullosa tu madre?
Ruedo los ojos ante mí misma y sigo mi camino hacia mi habitación en el dormitorio, habitación 219.
217, no.
218, obviamente no.
Ah, aquí estamos, 219, al final del pasillo en el último edificio... encantador.
Cuando abro la puerta y entro, el olor me llega fuertemente. Ese olor a marihuana se eleva fuertemente por toda la habitación.
Mierda, alguien debe haber olvidado abrir una ventana.
Cierro la puerta detrás de mí y camino hacia la ventana. Casi tropiezo con la basura y la ropa sucia tirada por el suelo, “Parece que alguien olvidó limpiar”, murmuro para mí misma, conteniendo por completo el lado de mí que no soporta ver tanto desorden.
Llego a la ventana en una sola pieza y jalo las cortinas para ver una vista asombrosa de... ladrillos.
¿En serio, construyeron una ventana... ¡EN FRENTE DE UNA MALDITA PARED? ¿Quién construyó este agujero del infierno?
Bueno, acostúmbrate de una vez, Max... porque este es tu hogar ahora.
Suspiro y me tiro en la cama que aparentemente está libre de desorden.
Las sábanas huelen frescas y limpias, como si acabaran de ser lavadas...
Espera...
Oh, dios... por favor que ESO no sea la razón por la que están limpias... nunca podré dormir aquí si ese es el caso.
Sacudo la cabeza, deshaciéndome de esos pensamientos extraños y bostezo, revisando la hora en mi teléfono mientras lo hago, “Huh, dos horas hasta mi próxima clase,” me digo a mí misma.
“Puedo permitirme echarme una siesta”.
Estoy exhausta, aparte de que todos los adolescentes se sienten de la misma manera, soy la que condujo hasta aquí durante toda la noche y no he dormido nada desde entonces. Es un milagro que todavía esté de pie.
Diablos, es un milagro que no me haya desmayado de cansancio.
Estoy a punto de cerrar los ojos cuando alguien irrumpe en el dormitorio y cierra fuertemente la puerta.
Grito, tan sorprendida por la entrada repentina y ruidosa.
Es esa chica.
La que vi fumando en el estacionamiento con esos chicos esta mañana, la de pelo azul.
Ella me hace señas para que me quede callada mientras otra persona empieza a golpear la puerta.
“¡SAL DE AHÍ, PERRA!“, grita, “¡TE VOY A MATAR... ESTÁS MUERTA JODIDAMENTE MUERTA!“.
La chica me mira de manera suplicante, “Diles que no estoy aquí“, susurra.
Pongo los ojos en blanco: “Lo siento... Creo que te has equivocado de dormitorio”, digo.
“Estupideces... vi a esa puta mientras corría hacia dentro,” grita de nuevo.
Empiezo a pensar en lo que esta chica podría haber hecho para enfurecer tanto a este tipo. Sea lo que sea, no es realmente mi problema y no quiero quedar atrapada en medio de una pelea.
Pero, como la chica servicial que soy, hago un gesto para que la chica se esconda detrás de la puerta.
“¿Te gustaría entrar y comprobarlo?” ofrezco, lanzándole a la chica una media sonrisa.
Ella guiña un ojo.
“Está bien, pero si descubro que estás mintiendo... ohh, de verdad... no querrás averiguarlo”.
“Bien, pero si descubro que estas mintiendo... de verdad no querrás descubrirlo”. Dijo en tono amenazante.
Abro la puerta y el chico se mete hacia dentro de manera violenta, “Donde estas, sal de donde estés,” dice con la voz más amenazante que he escuchado en mi corta vida.
Mantengo mis ojos en el chico para no llamar la atención sobre la chica cuando se empieza a escapar... excepto que ella no se escapa, en lugar de eso se acerca sigilosamente por detrás.
Oh, chico...
“¡Sorpresa, hijo de puta!“. Grita la chica en su oído.
El chico grita mientras ella lo derriba al suelo y frota la parte superior de su cabello rubio, bien cortado y con demasiado fijador para el cabello.
“Oh, jódete, Price,” murmura en un tono mucho más calmado.
No estoy entendiendo nada de lo que acaba de pasar.
“Lo mismo digo amigo”, dice la chica, mirándome. “Hola, tú debes ser Maxine”.
Ella se levanta, dejando al chico aturdido en el suelo, “Soy Chloe y esta cara de mierda, conocido como mi mejor amigo”.
“Hola, Max. Soy Nathan,” dice el chico mientras se levanta del suelo para estrecharme la mano.
Bueno, necesito dejar de juzgar a la gente... estos dos parecen ser muy buenos amigos.
Bueno, necesito dejar de juzgar a la gente... estos dos parecen ser muy buenos amigos.
“Chloe, ¿verdad?” pregunto, señalando a la chica de pelo azul con bastantes tatuajes.
“En carne y hueso” responde ella.
El chico recupera el aliento y le da un golpe en el hombro a Chloe, “Nos vemos luego, Chloe, ¿Bien? Y me debes otro paquete de cigarrillos”.
“Claro”, responde ella con desdén, esperando a que su amigo se vaya.
La puerta hace clic al cerrarse.
“Muy bien, Ahora... largo”. dice la chica.
“¿Eh?”
“¿Estás sorda? Dije que te largues. Tengo una cita más tarde y no querrás estar aquí cuando volvamos porque ¡las cosas se van a poner calientes!” dice sin vergüenza alguna.
“¡Ugh... no puedes simplemente... echarme de mi propio dormitorio!“. O eso creo.
“Lamento decirte esto pequeña... pero es mi dormitorio y no eres bienvenida aquí. Así que, ve a esparcir tus vibras hípster en otro lugar”, dice Chloe, agarrando mi bolsa de la cama y empujándomela.
La miro con bastante incredulidad, “Debes estar bromeando. Puedo reportarte con el director Wells por tener drogas, fumar dentro del terreno o escolar, negarme la entrada a ‘nuestros’ dormitorios, incluso puedo reportarte por tener sexo en los dormitorios. Te sugiero atentamente que si quieres conservar tu dormitorio, me dejes en paz”. digo sutilmente, al estilo Max.
Chloe me mira con cara de sorpresa y luego sonríe, “Maldita sea, eres una luchadora ¿Verdad?, por tu aspecto pensé que serias más cobarde. Pero no te preocupes pequeña, solo estoy bromeando. Soy una idiota, pero no tanto”.
No soy tan pequeña, ¿quién se cree esta?
Está bien... si soy pequeña pero no es para que me lo digan todo el tiempo.
Ella me agarra y me tira a su lado, poniendo su mano sobre mi cabeza mientras revolvía mi cabello, justo como hizo con Nathan.
“Piensa en mí como la vecina insoportable”, dice ella sin soltarme.
Trato de soltarme de su agarre. “¡Oye, suéltame!“.
Chloe me suelta y caigo al suelo con un “¡Auch!“.
“Como quieras, pequeña. Entonces...“, dice Chloe mientras se tira en su cama, “Pareces una estudiante de primer año, ¿lo eres verdad? ¿Por qué te emparejaron con una estudiante de último año?“. pregunta.
Me pongo de pie y resoplo incómodamente, “No soy una estudiante de primer año... solo soy un poco pequeña, ¿Bien? Soy una estudiante de último año como tú. Y deja de llamarme pequeña”.
“De acuerdo, entonces, Maxine será. Entonces... ‘Maxine’, ¿qué hace una boba como tú en una academia tan prestigiosa como esta?“, dice nuevamente, sin vergüenza.
Revuelvo los ojos de nuevo y resoplo otra vez, “Podría preguntarte lo mismo, intento de Punk. Me gané una beca de fotografía... ¿y tú?
“Mi padrastro es el jefe de seguridad, así que de alguna manera obtuve entrada gratuita”. dice como si nada.
Revuelvo los ojos de nuevo y recojo mis cosas del suelo, apartándolas suavemente a un lado.
Es entonces cuando oigo el clic de un mechero y el olor a humo.
“¿En serio? ¿Vas a fumar justo ahora?” estallo al ver el cigarro en su boca.
Chloe simplemente encoge los hombros, “Oye, todos tenemos nuestras formas de relajarnos... deberías probarlo alguna vez”.
Gruño nuevamente y toso, saliendo disparada de la habitación y chocando justo con algo.
Retrocedo, viendo que el chico con el que Chloe estaba fumando, el que tenía el cabello algo despeinado, pero no es un chico en absoluto... es una chica... y es bastante bonita.
“Rachel, te presento a Maxine. Maxine, Rachel”, dice Chloe con una dulzura algo rara.
Genial, ya está drogada.
Me pongo de pie y me sonrojo un poco... había chocado directamente contra sus pechos.
¡Oh, dios... no pienses en eso, no pienses en eso, no pienses en eso!
“Hola, Maxine”, dice Rachel con la voz más angelical que he escuchado nunca.
“H-Hola”, balbuceo con la voz más patética que he pronunciado jamás. Soy increíble.
Ella me ignora y me empuja, “¿Cómo te atreves a empezar sin mí?!” dice Rachel, corriendo hacia adelante y tomando el cigarro de Chloe.
"Ejemestabas a punto de irte, ¿no es así, Maxine?” dice, haciendo un gesto hacia la puerta.
Sin vergüenza, drogadicta.
Pongo los ojos en blanco: “Es Max”.
“¿Eh?” Chloe pregunta estúpidamente, “¿Eres un chico? Que cool”.
“¿Qué? ¡No... no... solo me gusta que me llamen ‘Max’... nunca Maxine!“, odio que me digan Maxine.
“Claro... lo que sea, pequeña... digo, Max. Bueno, hasta luego, ¿vale? Adiós”. Me dice.
Mantengo mi posición, “Este también es mi dormitorio, Chloe”.
Rachel se levanta y camina hacia la puerta, con los ojos totalmente rojos. “No esta noche querida”.
Me da con la puerta en las narices y me golpea literalmente en la cara.
Caigo hacia atrás y me agarro la nariz, sintiendo ya la sangre que goteando de ella.
Maldita sea... odio la sangre.
Las lágrimas amenazan con llenar mis ojos cuando el dolor se registra en mi cerebro.
Me levanto y camino tambaleándome hasta la habitación de Kate, ya que no tengo otro lugar a donde ir.
Intento limpiarme lo mejor que puedo antes de llegar allí, no queriendo llamar tanto la atención en mi primer día.
Todo lo que puedo hacer es rezar para que mi nariz no esté rota y mientras me miro en el espejo del baño de chicas, puedo ver que mi nariz comienza a hincharse.
“Mierda”. digo rendida.
Vaya primera impresión de mierda.
Bueno... parece que acabo de probar un poco de mi nueva vida. Bienvenida a casa, Max... pienso suspirando.