Capítulo 1
Casa de la familia Li
-Hija pásame esos platos es hora de servir el pastel- dijo su mama muy emocionada, yendo de aquí para allá llevando todos los platos al lavavajillas
- ¿los de la repisa de arriba? -pregunto Cixi, acercándose a su mamá
-No hija lo especiales lo que están guardados en la alacena- dijo su madre secándose las manos
- ¿Cuáles los del vajilla azul o dorado? - volvió a preguntar
-No te preocupes hija yo iré-dijo tiernamente apresurándose a la puerta, pero al abrir la puerta vio una escena que realmente le hizo saltar de emoción- Hija ven aquí debes ver esta bella escena-murmuro lo más bajo posible-Cixi se acercó con curiosidad y vio la escena que la hizo suspirar de tristeza
Su hermana mayor Xue abrazado por los grandes brazos de Zhen mientras la miraba con posesividad y cariño perdidos en su propio mundo.
-Es la escena más hermosa que he visto, no te parece Cixi-solo asintió con pequeño movimiento- lo que siempre quise, justo en el momento que nacieron Xue y tu hija es que fueran felices con una gran familia llenas de amor, aun sueño con el día en el que encuentres al amor de tu vida- esas palabras solo agrandaron su tristeza-Pronto lo encontraras, rezo todas las noches por ello.
Agarro sus manos con gentileza -Gracias mamá, pero creo que debemos servir el pastel- respondió tratando de evitar otro charlo de su vida romántica.
- ¡Ah! Claro siempre me olvido de las cosas, esta vieja memoria ya no es como antes- soltó una pequeña carcajada
-Pequeño Miu ¿Dónde estás? Te traje una sorpresa- entro Cixi a su departamento quitándose los zapatos
- ¡Miua! ¡Miua! - un pequeño gato blanco con pequeñas machas en la nariz se acerco
- ¡Ahí estas! -tomo suavemente al gato y lo acurruco en su brazos- Traje un delicioso pastel de relleno de fresas-el pequeño felino se retorcía entre su brazo- Veo que estas muy emocionado, solo espera un momento voy por el encendedor- con pequeños pasos entro a la cocina y cogió el encendedor-Vamos Miu, es momento de comer pastel y acurrucarnos en nuestra cama.
Encima de la cama coloco el pequeño pastel y se arrodillo prendiendo la vela rosa- Pequeño miu que día tan largo, aun no creo que cumplí años unos largos 28 años, pero que debería pedir, amor, alegría, aventura quisiera algo-el pequeño gato la vio con sus grandes ojos - No... no lose, a ti no te puedo engañar solo quiero que esto acabe-apago la vela con rapidez, corto un pedazo de pastel para ella y su gato.
Se acostó en su cama y tomo su última compra una novela de reencarnación –Mira no es muy apuesto-le mostro al gato la portada, simplemente el gato no presto atención- Si el me gusta, parece que solo me gustan los personajes de 2d, tal vez debería haber pedido a alguien como él- al no recibir ningún maullido de su gato, suspiro y siguió leyendo.
Los libros era todo para Cixi la trasportaban al mundo mágico lleno emperatrices, monstruos, apuesto protagonistas hombres, toda su extensa colección de libros fantasía, soñaba con estar dentro del libro y vivir una vida rodeada de aventuras. Una parte de ella pensaba que eran tonterías y que debía madurar y buscar su propia aventura, pero la otra solo quería seguir soñando.
Tras un par de horas Cixi quedo profundamente dormida, pero un fuerte maullido la hizo saltar de la cama- ¡Uh! ¿Qué es ese ruido? Pequeño miu ¿Dónde estás? – un fuerte maullido de dolor se escuchó en las calles, sin dudarlo Cixi salió del departamento con sus pantuflas corrió hacia al ascensor llena de pánico corrió fuera de edificio llamado desesperadamente a su gato tras unos minutos escucho el suave maullido del gato y corrió hacia la pista y cargo a patitas de algodón, soltó un suspiro- Aquí estas, porque saliste-en su oreja izquierda noto una pequeña herida- Huiste de nuevo- tembló al sentir una pequeña ráfaga de viento- Hace demasiado frio.
Fue tan solo un segundo que cambio todo para Cixi, si tan solo hubiera escuchado que un camión se acercaba, pero presa del pánico se quedó viendo los faros de luz y el fuerte sonido del claxon fue lo último que escucho.
Mamá, papá, Xue.